La polémica por el retraso en la reapertura al tráfico del Paseo Imperial de la Vega de Toledo tras la celebración de Farcama ha enfrentado a la organización de la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha con el Ayuntamiento y el Partido Popular. El presidente de Fracaman, Roberto Perea, niega que se hayan incumplido los plazos acordados para desmontar las instalaciones y atribuye las dificultades a la celebración previa de ‘Sabor Toledo’, que, según sostiene, obligó a preparar la feria artesanal en un tiempo mucho más reducido de lo habitual.El portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Toledo, José Manuel Velasco , y el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Juan José Alcalde, han criticado que el Gobierno regional no cumpliera el compromiso de permitir la circulación de vehículos por el Paseo Imperial desde primera hora de este miércoles, 15 de octubre, una vez concluido el desmontaje de Farcama. Según el PP, el acuerdo contemplaba que las instalaciones estuvieran retiradas a las 06.00 horas para reabrir esta vía, cuyo cierre ha afectado a la movilidad en la ciudad durante más de veinte días.Sin embargo, Roberto Perea, presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Gremios Artesanos de Castilla-La mancha, ofrece una versión distinta. «No hemos incumplido ningún plazo», asegura. El presidente de la feria explica que la organización contaba con un convenio firmado con el Ayuntamiento que autorizaba el desmontaje hasta el día 15 incluido, sin que, según su interpretación, se estableciera una hora límite para esa jornada. Perea sostiene que la organización intentó adelantar la reapertura parcial de la vía, pero que no fue posible garantizar el paso de vehículos mientras continuaban los trabajos. Según relata, el martes se planteó con la Policía Local la posibilidad de colocar conos para habilitar la circulación por los dos laterales del Paseo Imperial. La propuesta, añade, se descartó al considerar que el espacio disponible resultaba demasiado estrecho para compatibilizar el tráfico con la presencia de trabajadores y las tareas de desmontaje.El «lastre» de ‘Sabor Toledo’El presidente de Fracaman insiste en que el calendario de este año obligó a montar la feria «a toda prisa». Según explica, la cita artesanal necesita habitualmente entre doce y catorce días para instalarse, pero en esta edición el equipo dispuso de solo seis. Perea sitúa el origen de esa dificultad en la sucesión de los dos eventos en el mismo espacio y sostiene que el montaje tuvo que realizarse en un periodo excepcionalmente corto para que los expositores pudieran acceder a sus puestos en la fecha prevista.«El calendario de este año nos ha obligado a montar la feria «a toda prisa» Roberto Perea Presidente de Fracaman«Este año hemos ido con la lengua fuera desde el primer momento porque nos encorsetó ‘Sabor Toledo’» , afirma. Según su relato, la feria gastronómica terminó el día 27 y Farcama tenía que estar preparada el día 5 para que los 157 expositores pudieran entrar a instalar sus productos. La reducción del tiempo de montaje obligó, asegura, a realizar un esfuerzo extraordinario y a incrementar el gasto de personal para completar los trabajos a tiempo.Perea recuerda que la organización advirtió al Ayuntamiento de que, si no podía montar la feria en el Paseo Imperial, tendría que suspenderla. Como alternativa, explica que Farcama podría haberse celebrado como en 2024, dentro de los jardines y aprovechando todo el espacio, pero considera que el plazo disponible no permitía organizar allí la cita con las garantías necesarias.El presidente también argumenta que el desmontaje no podía comenzar hasta que los artesanos hubieran retirado sus productos de las casetas. La feria concluyó el lunes 12 de octubre a las nueve de la noche y los expositores tuvieron hasta la una del día siguiente para sacar sus piezas, según detalla. La presencia de productos delicados, como cerámica, muebles y textiles, impedía comenzar antes la retirada de los puestos sin poner en riesgo el material.De acuerdo con su explicación, el desmontaje empezó el martes al mediodía o a primera hora de la tarde. La organización, afirma, estudió distintas posibilidades para acelerar el proceso, incluso prolongando la jornada de trabajo o trabajando durante la noche, pero asegura que la empresa encargada de las tareas tenía que respetar las condiciones laborales y que sus trabajadores ya habían alcanzado el límite de horas que podían realizar.Perea rechaza que Farcama deba asumir toda la responsabilidad por las consecuencias del calendario. «Estamos hablando de 50 módulos de caseta que querían que remontásemos en un día y medio, algo inviable», señala. También apunta que, según le trasladaron desde el Ayuntamiento, una avería en la zona de Coronel Baeza complicó la circulación el martes y contribuyó a los problemas de tráfico. No obstante, recalca que ese incidente es ajeno a la organización de la feria.Al margen de la controversia por el desmontaje, Perea hace u n balance positivo de la última edición de Farcama , que recibió más de 92.000 visitantes. El presidente asegura que la organización está «muy contenta» con la respuesta del público y defiende que la afluencia confirma el acierto de celebrar la feria en el Paseo de la Vega.«No solamente nosotros hemos dicho que era un acierto, lo ha dicho el público», afirma. Perea explica que estuvo presente en el recinto todos los días, desde las diez de la mañana hasta las ocho o nueve de la noche, y que recibió comentarios favorables de los asistentes. También destaca las felicitaciones de los responsables de los quioscos de la zona, que, según relata, le trasladaron su satisfacción por el tipo de público y por la afluencia registrada durante la jornada.El presidente subraya que la feria contó, a su juicio, con una participación fundamentalmente local. «Ha sido público de Toledo porque nosotros no hemos traído autobuses», sostiene, en una referencia a ‘Sabor Toledo’. Perea insiste en que Farcama no contrató autobuses para trasladar visitantes y considera que la respuesta de los toledanos respalda la configuración de esta edición.La Vega, escenario predilectoPerea defiende que el Paseo de la Vega debe seguir siendo el escenario de Farcama. Recuerda que la feria se ha celebrado en diferentes espacios de Toledo, entre ellos la Peraleda, Toletvm, el Alcázar, el Palacio de Congresos y el entorno del Salto del Caballo. Sin embargo, considera que la Vega es el lugar más agradable tanto para los expositores como para los visitantes.«El sitio de Farcama es la Vega, es la ubicación», afirma. El presidente de Fracaman defiende la continuidad de la feria en la capital regional y considera que no sería conveniente reabrir ahora el debate sobre un posible traslado a otras provincias. En este sentido, recuerda que la creación de Farcama Primavera respondió a la idea de repartir la actividad por el resto de Castilla-La Mancha, mientras que la edición de octubre ha mantenido históricamente su vínculo con Toledo. La polémica por el retraso en la reapertura al tráfico del Paseo Imperial de la Vega de Toledo tras la celebración de Farcama ha enfrentado a la organización de la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha con el Ayuntamiento y el Partido Popular. El presidente de Fracaman, Roberto Perea, niega que se hayan incumplido los plazos acordados para desmontar las instalaciones y atribuye las dificultades a la celebración previa de ‘Sabor Toledo’, que, según sostiene, obligó a preparar la feria artesanal en un tiempo mucho más reducido de lo habitual.El portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Toledo, José Manuel Velasco , y el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Juan José Alcalde, han criticado que el Gobierno regional no cumpliera el compromiso de permitir la circulación de vehículos por el Paseo Imperial desde primera hora de este miércoles, 15 de octubre, una vez concluido el desmontaje de Farcama. Según el PP, el acuerdo contemplaba que las instalaciones estuvieran retiradas a las 06.00 horas para reabrir esta vía, cuyo cierre ha afectado a la movilidad en la ciudad durante más de veinte días.Sin embargo, Roberto Perea, presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Gremios Artesanos de Castilla-La mancha, ofrece una versión distinta. «No hemos incumplido ningún plazo», asegura. El presidente de la feria explica que la organización contaba con un convenio firmado con el Ayuntamiento que autorizaba el desmontaje hasta el día 15 incluido, sin que, según su interpretación, se estableciera una hora límite para esa jornada. Perea sostiene que la organización intentó adelantar la reapertura parcial de la vía, pero que no fue posible garantizar el paso de vehículos mientras continuaban los trabajos. Según relata, el martes se planteó con la Policía Local la posibilidad de colocar conos para habilitar la circulación por los dos laterales del Paseo Imperial. La propuesta, añade, se descartó al considerar que el espacio disponible resultaba demasiado estrecho para compatibilizar el tráfico con la presencia de trabajadores y las tareas de desmontaje.El «lastre» de ‘Sabor Toledo’El presidente de Fracaman insiste en que el calendario de este año obligó a montar la feria «a toda prisa». Según explica, la cita artesanal necesita habitualmente entre doce y catorce días para instalarse, pero en esta edición el equipo dispuso de solo seis. Perea sitúa el origen de esa dificultad en la sucesión de los dos eventos en el mismo espacio y sostiene que el montaje tuvo que realizarse en un periodo excepcionalmente corto para que los expositores pudieran acceder a sus puestos en la fecha prevista.«El calendario de este año nos ha obligado a montar la feria «a toda prisa» Roberto Perea Presidente de Fracaman«Este año hemos ido con la lengua fuera desde el primer momento porque nos encorsetó ‘Sabor Toledo’» , afirma. Según su relato, la feria gastronómica terminó el día 27 y Farcama tenía que estar preparada el día 5 para que los 157 expositores pudieran entrar a instalar sus productos. La reducción del tiempo de montaje obligó, asegura, a realizar un esfuerzo extraordinario y a incrementar el gasto de personal para completar los trabajos a tiempo.Perea recuerda que la organización advirtió al Ayuntamiento de que, si no podía montar la feria en el Paseo Imperial, tendría que suspenderla. Como alternativa, explica que Farcama podría haberse celebrado como en 2024, dentro de los jardines y aprovechando todo el espacio, pero considera que el plazo disponible no permitía organizar allí la cita con las garantías necesarias.El presidente también argumenta que el desmontaje no podía comenzar hasta que los artesanos hubieran retirado sus productos de las casetas. La feria concluyó el lunes 12 de octubre a las nueve de la noche y los expositores tuvieron hasta la una del día siguiente para sacar sus piezas, según detalla. La presencia de productos delicados, como cerámica, muebles y textiles, impedía comenzar antes la retirada de los puestos sin poner en riesgo el material.De acuerdo con su explicación, el desmontaje empezó el martes al mediodía o a primera hora de la tarde. La organización, afirma, estudió distintas posibilidades para acelerar el proceso, incluso prolongando la jornada de trabajo o trabajando durante la noche, pero asegura que la empresa encargada de las tareas tenía que respetar las condiciones laborales y que sus trabajadores ya habían alcanzado el límite de horas que podían realizar.Perea rechaza que Farcama deba asumir toda la responsabilidad por las consecuencias del calendario. «Estamos hablando de 50 módulos de caseta que querían que remontásemos en un día y medio, algo inviable», señala. También apunta que, según le trasladaron desde el Ayuntamiento, una avería en la zona de Coronel Baeza complicó la circulación el martes y contribuyó a los problemas de tráfico. No obstante, recalca que ese incidente es ajeno a la organización de la feria.Al margen de la controversia por el desmontaje, Perea hace u n balance positivo de la última edición de Farcama , que recibió más de 92.000 visitantes. El presidente asegura que la organización está «muy contenta» con la respuesta del público y defiende que la afluencia confirma el acierto de celebrar la feria en el Paseo de la Vega.«No solamente nosotros hemos dicho que era un acierto, lo ha dicho el público», afirma. Perea explica que estuvo presente en el recinto todos los días, desde las diez de la mañana hasta las ocho o nueve de la noche, y que recibió comentarios favorables de los asistentes. También destaca las felicitaciones de los responsables de los quioscos de la zona, que, según relata, le trasladaron su satisfacción por el tipo de público y por la afluencia registrada durante la jornada.El presidente subraya que la feria contó, a su juicio, con una participación fundamentalmente local. «Ha sido público de Toledo porque nosotros no hemos traído autobuses», sostiene, en una referencia a ‘Sabor Toledo’. Perea insiste en que Farcama no contrató autobuses para trasladar visitantes y considera que la respuesta de los toledanos respalda la configuración de esta edición.La Vega, escenario predilectoPerea defiende que el Paseo de la Vega debe seguir siendo el escenario de Farcama. Recuerda que la feria se ha celebrado en diferentes espacios de Toledo, entre ellos la Peraleda, Toletvm, el Alcázar, el Palacio de Congresos y el entorno del Salto del Caballo. Sin embargo, considera que la Vega es el lugar más agradable tanto para los expositores como para los visitantes.«El sitio de Farcama es la Vega, es la ubicación», afirma. El presidente de Fracaman defiende la continuidad de la feria en la capital regional y considera que no sería conveniente reabrir ahora el debate sobre un posible traslado a otras provincias. En este sentido, recuerda que la creación de Farcama Primavera respondió a la idea de repartir la actividad por el resto de Castilla-La Mancha, mientras que la edición de octubre ha mantenido históricamente su vínculo con Toledo. La polémica por el retraso en la reapertura al tráfico del Paseo Imperial de la Vega de Toledo tras la celebración de Farcama ha enfrentado a la organización de la Feria de Artesanía de Castilla-La Mancha con el Ayuntamiento y el Partido Popular. El presidente de Fracaman, Roberto Perea, niega que se hayan incumplido los plazos acordados para desmontar las instalaciones y atribuye las dificultades a la celebración previa de ‘Sabor Toledo’, que, según sostiene, obligó a preparar la feria artesanal en un tiempo mucho más reducido de lo habitual.El portavoz del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Toledo, José Manuel Velasco , y el portavoz del equipo de Gobierno municipal, Juan José Alcalde, han criticado que el Gobierno regional no cumpliera el compromiso de permitir la circulación de vehículos por el Paseo Imperial desde primera hora de este miércoles, 15 de octubre, una vez concluido el desmontaje de Farcama. Según el PP, el acuerdo contemplaba que las instalaciones estuvieran retiradas a las 06.00 horas para reabrir esta vía, cuyo cierre ha afectado a la movilidad en la ciudad durante más de veinte días.Sin embargo, Roberto Perea, presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Gremios Artesanos de Castilla-La mancha, ofrece una versión distinta. «No hemos incumplido ningún plazo», asegura. El presidente de la feria explica que la organización contaba con un convenio firmado con el Ayuntamiento que autorizaba el desmontaje hasta el día 15 incluido, sin que, según su interpretación, se estableciera una hora límite para esa jornada. Perea sostiene que la organización intentó adelantar la reapertura parcial de la vía, pero que no fue posible garantizar el paso de vehículos mientras continuaban los trabajos. Según relata, el martes se planteó con la Policía Local la posibilidad de colocar conos para habilitar la circulación por los dos laterales del Paseo Imperial. La propuesta, añade, se descartó al considerar que el espacio disponible resultaba demasiado estrecho para compatibilizar el tráfico con la presencia de trabajadores y las tareas de desmontaje.El «lastre» de ‘Sabor Toledo’El presidente de Fracaman insiste en que el calendario de este año obligó a montar la feria «a toda prisa». Según explica, la cita artesanal necesita habitualmente entre doce y catorce días para instalarse, pero en esta edición el equipo dispuso de solo seis. Perea sitúa el origen de esa dificultad en la sucesión de los dos eventos en el mismo espacio y sostiene que el montaje tuvo que realizarse en un periodo excepcionalmente corto para que los expositores pudieran acceder a sus puestos en la fecha prevista.«El calendario de este año nos ha obligado a montar la feria «a toda prisa» Roberto Perea Presidente de Fracaman«Este año hemos ido con la lengua fuera desde el primer momento porque nos encorsetó ‘Sabor Toledo’» , afirma. Según su relato, la feria gastronómica terminó el día 27 y Farcama tenía que estar preparada el día 5 para que los 157 expositores pudieran entrar a instalar sus productos. La reducción del tiempo de montaje obligó, asegura, a realizar un esfuerzo extraordinario y a incrementar el gasto de personal para completar los trabajos a tiempo.Perea recuerda que la organización advirtió al Ayuntamiento de que, si no podía montar la feria en el Paseo Imperial, tendría que suspenderla. Como alternativa, explica que Farcama podría haberse celebrado como en 2024, dentro de los jardines y aprovechando todo el espacio, pero considera que el plazo disponible no permitía organizar allí la cita con las garantías necesarias.El presidente también argumenta que el desmontaje no podía comenzar hasta que los artesanos hubieran retirado sus productos de las casetas. La feria concluyó el lunes 12 de octubre a las nueve de la noche y los expositores tuvieron hasta la una del día siguiente para sacar sus piezas, según detalla. La presencia de productos delicados, como cerámica, muebles y textiles, impedía comenzar antes la retirada de los puestos sin poner en riesgo el material.De acuerdo con su explicación, el desmontaje empezó el martes al mediodía o a primera hora de la tarde. La organización, afirma, estudió distintas posibilidades para acelerar el proceso, incluso prolongando la jornada de trabajo o trabajando durante la noche, pero asegura que la empresa encargada de las tareas tenía que respetar las condiciones laborales y que sus trabajadores ya habían alcanzado el límite de horas que podían realizar.Perea rechaza que Farcama deba asumir toda la responsabilidad por las consecuencias del calendario. «Estamos hablando de 50 módulos de caseta que querían que remontásemos en un día y medio, algo inviable», señala. También apunta que, según le trasladaron desde el Ayuntamiento, una avería en la zona de Coronel Baeza complicó la circulación el martes y contribuyó a los problemas de tráfico. No obstante, recalca que ese incidente es ajeno a la organización de la feria.Al margen de la controversia por el desmontaje, Perea hace u n balance positivo de la última edición de Farcama , que recibió más de 92.000 visitantes. El presidente asegura que la organización está «muy contenta» con la respuesta del público y defiende que la afluencia confirma el acierto de celebrar la feria en el Paseo de la Vega.«No solamente nosotros hemos dicho que era un acierto, lo ha dicho el público», afirma. Perea explica que estuvo presente en el recinto todos los días, desde las diez de la mañana hasta las ocho o nueve de la noche, y que recibió comentarios favorables de los asistentes. También destaca las felicitaciones de los responsables de los quioscos de la zona, que, según relata, le trasladaron su satisfacción por el tipo de público y por la afluencia registrada durante la jornada.El presidente subraya que la feria contó, a su juicio, con una participación fundamentalmente local. «Ha sido público de Toledo porque nosotros no hemos traído autobuses», sostiene, en una referencia a ‘Sabor Toledo’. Perea insiste en que Farcama no contrató autobuses para trasladar visitantes y considera que la respuesta de los toledanos respalda la configuración de esta edición.La Vega, escenario predilectoPerea defiende que el Paseo de la Vega debe seguir siendo el escenario de Farcama. Recuerda que la feria se ha celebrado en diferentes espacios de Toledo, entre ellos la Peraleda, Toletvm, el Alcázar, el Palacio de Congresos y el entorno del Salto del Caballo. Sin embargo, considera que la Vega es el lugar más agradable tanto para los expositores como para los visitantes.«El sitio de Farcama es la Vega, es la ubicación», afirma. El presidente de Fracaman defiende la continuidad de la feria en la capital regional y considera que no sería conveniente reabrir ahora el debate sobre un posible traslado a otras provincias. En este sentido, recuerda que la creación de Farcama Primavera respondió a la idea de repartir la actividad por el resto de Castilla-La Mancha, mientras que la edición de octubre ha mantenido históricamente su vínculo con Toledo. RSS de noticias de espana
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