Cada 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Cruz, Granada renueva su voto de acción de gracias hacia San Agustín, considerado el protector de la ciudad desde 1679, un año en el que una epidemia de peste diezmó la población. Pero este año, Granada ha salido a la calle no sólo para darle gracias a San Agustín, sino también para pedirle algo, de ahí que la procesión que ha tenido lugar en la tarde de este lunes sea oficialmente «rogativa». El motivo está en la mente de todos: esta madrugada hará un mes desde el primero de los terremotos que han sacudido la capital y su Área Metropolitana. Los más intensos se produjeron en la madrugada del 15 de agosto y durante la mañana del 18. El primero despertó a mucha gente a la una de la madrugada porque fue realmente intenso, de cinco grados. Los siguientes, en cuatro ocasiones, superaron los cuatro. La población se vio apoderada por un miedo que aún no se ha ido. El 21 de agosto, el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, pidió a la Hermandad de San Agustín que, si era posible, se organizara una procesión rogativa. Era «un deseo personal», manifestó. Y la cofradía, en un cabildo extraordinario, dio el visto bueno y fijó los detalles. El primer acto de la jornada ha tenido lugar en la catedral, uno de los edificios dañados por los seísmos, que se va reabriendo poco a poco al público pero que aún celebra la eucaristía de los domingos en la contigua iglesia del Sagrario. Se ha congregado mucha gente dentro y también en el exterior.El Cristo de San Agustín, saliendo de la catedral Antonio L. JuárezLa eucaristía se ha dado en el templo catedralicio, después de que la corporación municipal renovara los votos, cuando se ha oficiado una misa presidida por Gil Tamayo en la que se ha rezado por quienes han sufrido los efectos de los temblores, que afortunadamente sólo dejaron heridos leves. Después, el Cristo de San Agustín ha salido en procesión acompañado de parte de la corporación municipal y de autoridades civiles y militares, así como del grupo vocal Mágnum Ensemble y la capilla musical Santo Ángel Custodio y de un buen número de fieles que han querido participar. El recorrido ha sido breve: la talla, atribuida al escultor renacentista Jacobo Florentino y realizada en la primera mitad del siglo XVI, ha salido por la puerta principal a la Plaza de las Pasiegas, desde donde ha hecho el siguiente recorrido: Marqués de Gerona, Mesones, Puerta Real de España, Reyes Católicos, Gran Vía, Cristo de San Agustín, Plaza Villamena, Cárcel Baja, Pie de la Torre, Plaza de las Pasiegas y regreso a la catedral. Cada 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Cruz, Granada renueva su voto de acción de gracias hacia San Agustín, considerado el protector de la ciudad desde 1679, un año en el que una epidemia de peste diezmó la población. Pero este año, Granada ha salido a la calle no sólo para darle gracias a San Agustín, sino también para pedirle algo, de ahí que la procesión que ha tenido lugar en la tarde de este lunes sea oficialmente «rogativa». El motivo está en la mente de todos: esta madrugada hará un mes desde el primero de los terremotos que han sacudido la capital y su Área Metropolitana. Los más intensos se produjeron en la madrugada del 15 de agosto y durante la mañana del 18. El primero despertó a mucha gente a la una de la madrugada porque fue realmente intenso, de cinco grados. Los siguientes, en cuatro ocasiones, superaron los cuatro. La población se vio apoderada por un miedo que aún no se ha ido. El 21 de agosto, el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, pidió a la Hermandad de San Agustín que, si era posible, se organizara una procesión rogativa. Era «un deseo personal», manifestó. Y la cofradía, en un cabildo extraordinario, dio el visto bueno y fijó los detalles. El primer acto de la jornada ha tenido lugar en la catedral, uno de los edificios dañados por los seísmos, que se va reabriendo poco a poco al público pero que aún celebra la eucaristía de los domingos en la contigua iglesia del Sagrario. Se ha congregado mucha gente dentro y también en el exterior.El Cristo de San Agustín, saliendo de la catedral Antonio L. JuárezLa eucaristía se ha dado en el templo catedralicio, después de que la corporación municipal renovara los votos, cuando se ha oficiado una misa presidida por Gil Tamayo en la que se ha rezado por quienes han sufrido los efectos de los temblores, que afortunadamente sólo dejaron heridos leves. Después, el Cristo de San Agustín ha salido en procesión acompañado de parte de la corporación municipal y de autoridades civiles y militares, así como del grupo vocal Mágnum Ensemble y la capilla musical Santo Ángel Custodio y de un buen número de fieles que han querido participar. El recorrido ha sido breve: la talla, atribuida al escultor renacentista Jacobo Florentino y realizada en la primera mitad del siglo XVI, ha salido por la puerta principal a la Plaza de las Pasiegas, desde donde ha hecho el siguiente recorrido: Marqués de Gerona, Mesones, Puerta Real de España, Reyes Católicos, Gran Vía, Cristo de San Agustín, Plaza Villamena, Cárcel Baja, Pie de la Torre, Plaza de las Pasiegas y regreso a la catedral. Cada 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Cruz, Granada renueva su voto de acción de gracias hacia San Agustín, considerado el protector de la ciudad desde 1679, un año en el que una epidemia de peste diezmó la población. Pero este año, Granada ha salido a la calle no sólo para darle gracias a San Agustín, sino también para pedirle algo, de ahí que la procesión que ha tenido lugar en la tarde de este lunes sea oficialmente «rogativa». El motivo está en la mente de todos: esta madrugada hará un mes desde el primero de los terremotos que han sacudido la capital y su Área Metropolitana. Los más intensos se produjeron en la madrugada del 15 de agosto y durante la mañana del 18. El primero despertó a mucha gente a la una de la madrugada porque fue realmente intenso, de cinco grados. Los siguientes, en cuatro ocasiones, superaron los cuatro. La población se vio apoderada por un miedo que aún no se ha ido. El 21 de agosto, el arzobispo de Granada, José María Gil Tamayo, pidió a la Hermandad de San Agustín que, si era posible, se organizara una procesión rogativa. Era «un deseo personal», manifestó. Y la cofradía, en un cabildo extraordinario, dio el visto bueno y fijó los detalles. El primer acto de la jornada ha tenido lugar en la catedral, uno de los edificios dañados por los seísmos, que se va reabriendo poco a poco al público pero que aún celebra la eucaristía de los domingos en la contigua iglesia del Sagrario. Se ha congregado mucha gente dentro y también en el exterior.El Cristo de San Agustín, saliendo de la catedral Antonio L. JuárezLa eucaristía se ha dado en el templo catedralicio, después de que la corporación municipal renovara los votos, cuando se ha oficiado una misa presidida por Gil Tamayo en la que se ha rezado por quienes han sufrido los efectos de los temblores, que afortunadamente sólo dejaron heridos leves. Después, el Cristo de San Agustín ha salido en procesión acompañado de parte de la corporación municipal y de autoridades civiles y militares, así como del grupo vocal Mágnum Ensemble y la capilla musical Santo Ángel Custodio y de un buen número de fieles que han querido participar. El recorrido ha sido breve: la talla, atribuida al escultor renacentista Jacobo Florentino y realizada en la primera mitad del siglo XVI, ha salido por la puerta principal a la Plaza de las Pasiegas, desde donde ha hecho el siguiente recorrido: Marqués de Gerona, Mesones, Puerta Real de España, Reyes Católicos, Gran Vía, Cristo de San Agustín, Plaza Villamena, Cárcel Baja, Pie de la Torre, Plaza de las Pasiegas y regreso a la catedral. RSS de noticias de espana/andalucia
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