Vino Cebada Gago a dictar una lección contra el toro feo y destartalado con una corrida guapa, hechurada, seria pero torera, armónica y cinqueña entera. Y encima fue buena, en el sentido de noble y franca. A falta del toro extraordinario, o de mayores grados de poder y bravura, los cebadas fueron la mar de toreables, y esto no sé si satisfará a sus partidarios, siempre ávidos de mayores dosis de tensión. A quienes defendemos la teoría de las hechuras nos colmó de felicidad. David Galván, que debió salir a hombros, y Manuel Diosleguarde dejaron las noticias positivas de la torería andante con una oreja en sus respectivos esportones. Debutaban los dos en San Fermín y volverán. La consolidación de la nueva vida de Diosleguarde se va trenzando, tarde a tarde, con ilusionantes argumentos. Y también me proporcionó felicidad.
El gaditano, que debio salir a hombros, y el salmantino, cuya resurrección se consolida, saldan su debut con una oreja por cabeza; lección de los cebaditas contra el toro feo y destartalado
Vino Cebada Gago a dictar una lección contra el toro feo y destartalado con una corrida guapa, hechurada, seria pero torera, armónica y cinqueña entera. Y encima fue buena, en el sentido de noble y franca. A falta del toro extraordinario, o de mayores grados de poder y bravura, los cebadas fueron la mar de toreables, y esto no sé si satisfará a sus partidarios, siempre ávidos de mayores dosis de tensión. A quienes defendemos la teoría de las hechuras nos colmó de felicidad. David Galván, que debió salir a hombros, y Manuel Diosleguarde dejaron las noticias positivas de la torería andante con una oreja en sus respectivos esportones. Debutaban los dos en San Fermín y volverán. La consolidación de la nueva vida de Diosleguarde se va trenzando, tarde a tarde, con ilusionantes argumentos. Y también me proporcionó felicidad.
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