El fervor religioso en la aldea de El Rocío convive desde hace décadas con una actividad económica estacional y altamente lucrativa: los alquileres de casas para los miles de peregrinos que acuden a su multitudinaria romería durante dos semanas. El Ministerio de Hacienda intuye que buena parte de este negocio queda fuera de su radar. Ante esta sospecha, la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha desplegado una ofensiva sin precedentes para aflorar todo el dinero que escapa a su control durante los periodos de mayor afluencia a esta pedanía perteneciente al término municipal de Almonte, en la provincia de Huelva. El foco de la Inspección Regional no se limita al mercado inmobiliario de los alquileres de corta duración, sino que se extiende a otra actividad que ha florecido en los últimos años: el arrendamiento de carruajes.El calendario rociero está marcado por tres grandes hitos que disparan la demanda y los precios de las residencias: la Romería de Pentecostés a mediados del mes de mayo, las tradicionales fiestas de La Candelaria y las Navidades. En estos periodos, alquilar una amplia casa en las arenosas calles de la aldea puede acarrear un desembolso de varios miles de euros por apenas unos días. En busca de los propietarios que eluden sus obligaciones fiscales, la Inspección Regional de la Delegación de la AEAT en Huelva remitió el pasado 2 de septiembre un requerimiento de información al Ayuntamiento de Almonte. En el escrito, al que ha accedido ABC, otorga a la Administración local un plazo máximo de diez días hábiles —un límite que ya ha vencido— para aportar documentación clave sobre los ocupantes y el uso real de las fincas. El objetivo es desenmascarar a los titulares de alojamientos que obtienen rentas encubiertas por el alquiler y para ello necesita cruzar los datos procedentes de los partes policiales y del propio registro de matrículas inscritas en el Ayuntamiento. Denuncias por ruidos y sobreocupación de casasPara detectar a los infractores, la Agencia Tributaria solicita «la identificación de los inmuebles situados en la aldea de El Rocío que hayan sido objeto de queja, denuncia o sanción , por emisión de ruidos molestos, ocupación excesiva, o por cualquier otra conducta contraria a las ordenanzas municipales». El fisco parte de la premisa de que las denuncias por ruidos y sobreocupación pueden poner a los funcionarios tras la pista de las casas que han sido alquiladas a grupos numerosos de personas para multiplicar el beneficio económico de sus propietarios. Para no dejar ningún cabo suelto, la Inspección también exige al Consistorio que facilite los nombres de «las personas denunciadas» por estos motivos, uniendo así una línea de puntos desde la alteración del orden público hasta la infracción tributaria.Pero la vivienda es solo una parte de la ofensiva fiscal. El equipo de inspectores de Hacienda sospecha que el arrendamiento de vehículos de tracción animal durante la romería constituye otra bolsa de economía sumergida . La lupa sobre este sector se intensificó después de que el actual equipo de gobierno municipal de Almonte, liderado por el alcalde Paco Bella (de la formación independiente Ilusiona), modificara en 2024 sus ordenanzas fiscales. El propósito de la reforma local fue obligar al pago de una tasa específica a todos los carruajes que circularan por El Rocío.La Agencia Tributaria solicita el listado completo de matrículas de los vehículos autorizados para circular por la aldeaConsciente de que el Ayuntamiento cuenta con un registro pormenorizado de las matrículas y de los contribuyentes que abonan estas tasas —reguladas mediante una ordenanza que se remonta al año 2013—, la AEAT ha visto en ese censo una fuente de información muy valiosa. Por ello, los funcionarios encargados de investigar ingresos ocultos han reclamado la «identificación del listado completo de matrículas o permisos a los vehículos de tracción mecánica o animal, a los que se les haya expedido la correspondiente autorización para la circulación en la aldea de El Rocío, ya sea durante las fechas especiales reguladas por el propio Ayuntamiento de Almonte o con carácter anual».Durante la Romería de Pentecostés, celebrada habitualmente en la segunda quincena de mayo, la circulación libre de vehículos dentro del perímetro de la aldea está terminantemente prohibida, salvo para quienes dispongan de la autorización expresa del Ayuntamiento. Al obligar a los propietarios de los coches de caballos a registrarse, el Consistorio almonteño facilitó, sin pretenderlo, la labor de los inspectores de Hacienda.El plan de la Agencia Tributaria pasa por cotejar si las matrículas de los vehículos autorizados coinciden realmente con los residentes y propietarios de los inmuebles. Para lograrlo, el requerimiento exige identificar a «las personas que consten como solicitantes de cada una de las autorizaciones concedidas anteriormente descritas, así como de los domicilios de las personas solicitantes que hayan servido de base para acreditar la necesidad de la autorización, ya sea por su condición de residente, propietario u otro derecho real, especificando la dirección exacta del inmueble que justificó la concesión de dicha autorización». De este modo, Hacienda intentará aflorar alquileres de vehículos sin un contrato oficial y detectar a quienes ceden sus casas y sus permisos a terceros eludiendo el pago de impuestos.Los carruajes tienen que pagar desde 2024La aldea apenas cuenta con una población estable de unos 1.700 habitantes, pero sus calles experimentan una afluencia multitudinaria durante los días álgidos de la romería que puede superar el millón de visitantes. A este enclave marismeño acuden devotos procedentes de las ciudades y pueblos de la provincia de Sevilla —sobre todo del Aljarafe y la capital andaluza—, Huelva y buena parte de Cádiz. La tensión emocional y logística alcanza su punto culminante con el popular salto de la reja en el interior de la ermita del Rocío. En ese instante, los devotos de Almonte toman las andas de la Blanca Paloma, iniciando una procesión en la que la Virgen visita a las 127 hermandades filiales reconocidas por la Hermandad Matriz.En el año 2024, el Ayuntamiento de Paco Bella fijó una nueva tasa de 50 euros para carros pequeños y de 120 euros para los de gran tamaño, siempre que fuesen tirados por caballos o mulas durante la celebración de la romería y en las peregrinaciones extraordinarias. La implantación de esta tasa obligó a la Policía Local a intensificar su trabajo para evitar la picaresca, llegando a detectar casos flagrantes como la utilización fraudulenta de una misma matrícula en varios carruajes distintos para esquivar el pago.Cuando la nueva regulación entró en vigor, el propio alcalde vendió como un absoluto «éxito» de gestión el hecho de que más de 3.000 carruajes se hubieran matriculado formalmente para circular por El Rocío. Lo que el regidor probablemente no se imaginaba es que ese mismo censo, exhibido como un triunfo del orden municipal, se convertiría en la hoja de ruta perfecta para que el Ministerio de Hacienda iniciara la mayor inspección sobre la economía que cabalga a lomos de la devoción rociera. El fervor religioso en la aldea de El Rocío convive desde hace décadas con una actividad económica estacional y altamente lucrativa: los alquileres de casas para los miles de peregrinos que acuden a su multitudinaria romería durante dos semanas. El Ministerio de Hacienda intuye que buena parte de este negocio queda fuera de su radar. Ante esta sospecha, la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha desplegado una ofensiva sin precedentes para aflorar todo el dinero que escapa a su control durante los periodos de mayor afluencia a esta pedanía perteneciente al término municipal de Almonte, en la provincia de Huelva. El foco de la Inspección Regional no se limita al mercado inmobiliario de los alquileres de corta duración, sino que se extiende a otra actividad que ha florecido en los últimos años: el arrendamiento de carruajes.El calendario rociero está marcado por tres grandes hitos que disparan la demanda y los precios de las residencias: la Romería de Pentecostés a mediados del mes de mayo, las tradicionales fiestas de La Candelaria y las Navidades. En estos periodos, alquilar una amplia casa en las arenosas calles de la aldea puede acarrear un desembolso de varios miles de euros por apenas unos días. En busca de los propietarios que eluden sus obligaciones fiscales, la Inspección Regional de la Delegación de la AEAT en Huelva remitió el pasado 2 de septiembre un requerimiento de información al Ayuntamiento de Almonte. En el escrito, al que ha accedido ABC, otorga a la Administración local un plazo máximo de diez días hábiles —un límite que ya ha vencido— para aportar documentación clave sobre los ocupantes y el uso real de las fincas. El objetivo es desenmascarar a los titulares de alojamientos que obtienen rentas encubiertas por el alquiler y para ello necesita cruzar los datos procedentes de los partes policiales y del propio registro de matrículas inscritas en el Ayuntamiento. Denuncias por ruidos y sobreocupación de casasPara detectar a los infractores, la Agencia Tributaria solicita «la identificación de los inmuebles situados en la aldea de El Rocío que hayan sido objeto de queja, denuncia o sanción , por emisión de ruidos molestos, ocupación excesiva, o por cualquier otra conducta contraria a las ordenanzas municipales». El fisco parte de la premisa de que las denuncias por ruidos y sobreocupación pueden poner a los funcionarios tras la pista de las casas que han sido alquiladas a grupos numerosos de personas para multiplicar el beneficio económico de sus propietarios. Para no dejar ningún cabo suelto, la Inspección también exige al Consistorio que facilite los nombres de «las personas denunciadas» por estos motivos, uniendo así una línea de puntos desde la alteración del orden público hasta la infracción tributaria.Pero la vivienda es solo una parte de la ofensiva fiscal. El equipo de inspectores de Hacienda sospecha que el arrendamiento de vehículos de tracción animal durante la romería constituye otra bolsa de economía sumergida . La lupa sobre este sector se intensificó después de que el actual equipo de gobierno municipal de Almonte, liderado por el alcalde Paco Bella (de la formación independiente Ilusiona), modificara en 2024 sus ordenanzas fiscales. El propósito de la reforma local fue obligar al pago de una tasa específica a todos los carruajes que circularan por El Rocío.La Agencia Tributaria solicita el listado completo de matrículas de los vehículos autorizados para circular por la aldeaConsciente de que el Ayuntamiento cuenta con un registro pormenorizado de las matrículas y de los contribuyentes que abonan estas tasas —reguladas mediante una ordenanza que se remonta al año 2013—, la AEAT ha visto en ese censo una fuente de información muy valiosa. Por ello, los funcionarios encargados de investigar ingresos ocultos han reclamado la «identificación del listado completo de matrículas o permisos a los vehículos de tracción mecánica o animal, a los que se les haya expedido la correspondiente autorización para la circulación en la aldea de El Rocío, ya sea durante las fechas especiales reguladas por el propio Ayuntamiento de Almonte o con carácter anual».Durante la Romería de Pentecostés, celebrada habitualmente en la segunda quincena de mayo, la circulación libre de vehículos dentro del perímetro de la aldea está terminantemente prohibida, salvo para quienes dispongan de la autorización expresa del Ayuntamiento. Al obligar a los propietarios de los coches de caballos a registrarse, el Consistorio almonteño facilitó, sin pretenderlo, la labor de los inspectores de Hacienda.El plan de la Agencia Tributaria pasa por cotejar si las matrículas de los vehículos autorizados coinciden realmente con los residentes y propietarios de los inmuebles. Para lograrlo, el requerimiento exige identificar a «las personas que consten como solicitantes de cada una de las autorizaciones concedidas anteriormente descritas, así como de los domicilios de las personas solicitantes que hayan servido de base para acreditar la necesidad de la autorización, ya sea por su condición de residente, propietario u otro derecho real, especificando la dirección exacta del inmueble que justificó la concesión de dicha autorización». De este modo, Hacienda intentará aflorar alquileres de vehículos sin un contrato oficial y detectar a quienes ceden sus casas y sus permisos a terceros eludiendo el pago de impuestos.Los carruajes tienen que pagar desde 2024La aldea apenas cuenta con una población estable de unos 1.700 habitantes, pero sus calles experimentan una afluencia multitudinaria durante los días álgidos de la romería que puede superar el millón de visitantes. A este enclave marismeño acuden devotos procedentes de las ciudades y pueblos de la provincia de Sevilla —sobre todo del Aljarafe y la capital andaluza—, Huelva y buena parte de Cádiz. La tensión emocional y logística alcanza su punto culminante con el popular salto de la reja en el interior de la ermita del Rocío. En ese instante, los devotos de Almonte toman las andas de la Blanca Paloma, iniciando una procesión en la que la Virgen visita a las 127 hermandades filiales reconocidas por la Hermandad Matriz.En el año 2024, el Ayuntamiento de Paco Bella fijó una nueva tasa de 50 euros para carros pequeños y de 120 euros para los de gran tamaño, siempre que fuesen tirados por caballos o mulas durante la celebración de la romería y en las peregrinaciones extraordinarias. La implantación de esta tasa obligó a la Policía Local a intensificar su trabajo para evitar la picaresca, llegando a detectar casos flagrantes como la utilización fraudulenta de una misma matrícula en varios carruajes distintos para esquivar el pago.Cuando la nueva regulación entró en vigor, el propio alcalde vendió como un absoluto «éxito» de gestión el hecho de que más de 3.000 carruajes se hubieran matriculado formalmente para circular por El Rocío. Lo que el regidor probablemente no se imaginaba es que ese mismo censo, exhibido como un triunfo del orden municipal, se convertiría en la hoja de ruta perfecta para que el Ministerio de Hacienda iniciara la mayor inspección sobre la economía que cabalga a lomos de la devoción rociera. El fervor religioso en la aldea de El Rocío convive desde hace décadas con una actividad económica estacional y altamente lucrativa: los alquileres de casas para los miles de peregrinos que acuden a su multitudinaria romería durante dos semanas. El Ministerio de Hacienda intuye que buena parte de este negocio queda fuera de su radar. Ante esta sospecha, la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha desplegado una ofensiva sin precedentes para aflorar todo el dinero que escapa a su control durante los periodos de mayor afluencia a esta pedanía perteneciente al término municipal de Almonte, en la provincia de Huelva. El foco de la Inspección Regional no se limita al mercado inmobiliario de los alquileres de corta duración, sino que se extiende a otra actividad que ha florecido en los últimos años: el arrendamiento de carruajes.El calendario rociero está marcado por tres grandes hitos que disparan la demanda y los precios de las residencias: la Romería de Pentecostés a mediados del mes de mayo, las tradicionales fiestas de La Candelaria y las Navidades. En estos periodos, alquilar una amplia casa en las arenosas calles de la aldea puede acarrear un desembolso de varios miles de euros por apenas unos días. En busca de los propietarios que eluden sus obligaciones fiscales, la Inspección Regional de la Delegación de la AEAT en Huelva remitió el pasado 2 de septiembre un requerimiento de información al Ayuntamiento de Almonte. En el escrito, al que ha accedido ABC, otorga a la Administración local un plazo máximo de diez días hábiles —un límite que ya ha vencido— para aportar documentación clave sobre los ocupantes y el uso real de las fincas. El objetivo es desenmascarar a los titulares de alojamientos que obtienen rentas encubiertas por el alquiler y para ello necesita cruzar los datos procedentes de los partes policiales y del propio registro de matrículas inscritas en el Ayuntamiento. Denuncias por ruidos y sobreocupación de casasPara detectar a los infractores, la Agencia Tributaria solicita «la identificación de los inmuebles situados en la aldea de El Rocío que hayan sido objeto de queja, denuncia o sanción , por emisión de ruidos molestos, ocupación excesiva, o por cualquier otra conducta contraria a las ordenanzas municipales». El fisco parte de la premisa de que las denuncias por ruidos y sobreocupación pueden poner a los funcionarios tras la pista de las casas que han sido alquiladas a grupos numerosos de personas para multiplicar el beneficio económico de sus propietarios. Para no dejar ningún cabo suelto, la Inspección también exige al Consistorio que facilite los nombres de «las personas denunciadas» por estos motivos, uniendo así una línea de puntos desde la alteración del orden público hasta la infracción tributaria.Pero la vivienda es solo una parte de la ofensiva fiscal. El equipo de inspectores de Hacienda sospecha que el arrendamiento de vehículos de tracción animal durante la romería constituye otra bolsa de economía sumergida . La lupa sobre este sector se intensificó después de que el actual equipo de gobierno municipal de Almonte, liderado por el alcalde Paco Bella (de la formación independiente Ilusiona), modificara en 2024 sus ordenanzas fiscales. El propósito de la reforma local fue obligar al pago de una tasa específica a todos los carruajes que circularan por El Rocío.La Agencia Tributaria solicita el listado completo de matrículas de los vehículos autorizados para circular por la aldeaConsciente de que el Ayuntamiento cuenta con un registro pormenorizado de las matrículas y de los contribuyentes que abonan estas tasas —reguladas mediante una ordenanza que se remonta al año 2013—, la AEAT ha visto en ese censo una fuente de información muy valiosa. Por ello, los funcionarios encargados de investigar ingresos ocultos han reclamado la «identificación del listado completo de matrículas o permisos a los vehículos de tracción mecánica o animal, a los que se les haya expedido la correspondiente autorización para la circulación en la aldea de El Rocío, ya sea durante las fechas especiales reguladas por el propio Ayuntamiento de Almonte o con carácter anual».Durante la Romería de Pentecostés, celebrada habitualmente en la segunda quincena de mayo, la circulación libre de vehículos dentro del perímetro de la aldea está terminantemente prohibida, salvo para quienes dispongan de la autorización expresa del Ayuntamiento. Al obligar a los propietarios de los coches de caballos a registrarse, el Consistorio almonteño facilitó, sin pretenderlo, la labor de los inspectores de Hacienda.El plan de la Agencia Tributaria pasa por cotejar si las matrículas de los vehículos autorizados coinciden realmente con los residentes y propietarios de los inmuebles. Para lograrlo, el requerimiento exige identificar a «las personas que consten como solicitantes de cada una de las autorizaciones concedidas anteriormente descritas, así como de los domicilios de las personas solicitantes que hayan servido de base para acreditar la necesidad de la autorización, ya sea por su condición de residente, propietario u otro derecho real, especificando la dirección exacta del inmueble que justificó la concesión de dicha autorización». De este modo, Hacienda intentará aflorar alquileres de vehículos sin un contrato oficial y detectar a quienes ceden sus casas y sus permisos a terceros eludiendo el pago de impuestos.Los carruajes tienen que pagar desde 2024La aldea apenas cuenta con una población estable de unos 1.700 habitantes, pero sus calles experimentan una afluencia multitudinaria durante los días álgidos de la romería que puede superar el millón de visitantes. A este enclave marismeño acuden devotos procedentes de las ciudades y pueblos de la provincia de Sevilla —sobre todo del Aljarafe y la capital andaluza—, Huelva y buena parte de Cádiz. La tensión emocional y logística alcanza su punto culminante con el popular salto de la reja en el interior de la ermita del Rocío. En ese instante, los devotos de Almonte toman las andas de la Blanca Paloma, iniciando una procesión en la que la Virgen visita a las 127 hermandades filiales reconocidas por la Hermandad Matriz.En el año 2024, el Ayuntamiento de Paco Bella fijó una nueva tasa de 50 euros para carros pequeños y de 120 euros para los de gran tamaño, siempre que fuesen tirados por caballos o mulas durante la celebración de la romería y en las peregrinaciones extraordinarias. La implantación de esta tasa obligó a la Policía Local a intensificar su trabajo para evitar la picaresca, llegando a detectar casos flagrantes como la utilización fraudulenta de una misma matrícula en varios carruajes distintos para esquivar el pago.Cuando la nueva regulación entró en vigor, el propio alcalde vendió como un absoluto «éxito» de gestión el hecho de que más de 3.000 carruajes se hubieran matriculado formalmente para circular por El Rocío. Lo que el regidor probablemente no se imaginaba es que ese mismo censo, exhibido como un triunfo del orden municipal, se convertiría en la hoja de ruta perfecta para que el Ministerio de Hacienda iniciara la mayor inspección sobre la economía que cabalga a lomos de la devoción rociera. RSS de noticias de espana/andalucia
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