El futuro de la central nuclear de Almaraz se decide en los próximo meses. Aunque los números sobre lo que supondría su salida del mix energético español ya están echados. La ausencia de los dos reactores de la planta extremeña hubieran supuesto un impacto de 4.541 millones en costes añadidos para el tejido industrial español en 2025. A esto habría que añadir otros 4.246 millones en el caso de los consumidores domésticos y las pymes.Estos cálculos surgen de un reciente informe de la consultora PwC . El documento realiza este ejercicio en un momento clave por dos motivos. El primero, de impacto directo, tiene que ver con el conflicto de Oriente Próximo y su afectación a los mercados energéticos. Por otra parte, el futuro de Almaraz se juega en los próximos meses, y todas las cartas deben estar sobre la mesa para conocer las consecuencias.Así, según desarrolla el documento de la consultora, «en un escenario de gas más caro, asumir que Almaraz hubiese estado cerrado en 2025, hubiese supuesto un encarecimiento del mercado diario de más de 47 €/MWh». Se trata de una cifra muy considerable para que la asuma el sistema.Noticia relacionada general No No Los audios del momento del apagón: «Hostia; ¡a tomar por culo! Nos estamos desconectando» Raúl MasaEl argumento que ofrece PwC para la justificación de este aumento sería que «este impacto se explica porque la generación nuclear (libre de emisiones) sería sustituida principalmente por ciclos combinados». Según las estimaciones del informe, «el uso de los ciclos se incrementaría hasta en 12 TWh, con su consecuente incremento de hasta 4,9 MtCO2 de emisiones, lo que supone un sobrecoste de 364 millones en derechos de emisión».Bajo todas estas premisas, según los datos de PwC, en 2025 la factura eléctrica hubiese aumentado un 24% para el sector doméstico y pymes; y un 35% para la industria, con un impacto conjunto de casi 8.800 millones de euros al año que, para un consumidor doméstico se traduciría en un incremento de unos 144 euros al año en su factura.A la esperaPara que este escenario no termine siendo una realidad habrá que esperar tan solo unos meses. El futuro de la energía nuclear en España, y en concreto el de la central de Almaraz, tendrá un hito importante este verano –hacia finales– con la publicación del informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la ampliación de la vida útil de la planta hasta 2030 que han solicitado sus propietarias al no cruzar las líneas rojas que pedía el Gobierno. En este contexto, las posibilidades de mantener operativa la instalación son mayores que meses atrás.El CSN tiene la misión de emitir una evaluación sobre la capacidad técnica de la central, no de influir en la decisión final que estará en manos del Gobierno. Hace unas semanas, el presidente de este organismo, Juan Carlos Lentijo, aseguraba que son «impermeables a las voces externas; estamos protegidos por la independencia».2030 ¿Nuevo cierre? Las empresas propietarias de Almaraz han pedido una prórroga de tres años, hasta 2030, y todo parece indicar que finalmente seguirá operando hasta esa fecha. Después ya no se sabe lo que sucederá.Según el calendario de cierre nuclear pactado en 2019 entre el Gobierno, las empresas propietarias ( Iberdrola , Endesa y Naturgy ) y la compañía que gestiona los residuos radiactivos, Enresa, los dos reactores de Almaraz deberían cerrar en 2027 y 2028, respectivamente. Sin embargo, en octubre del año pasado los dueños solicitaron un cambio en las fechas de explotación, y pidieron que planta siga funcionando hasta 2030.Ahora, según han dejado claro desde el CSN, existen tres escenarios plausibles. Que se publique un informe positivo, y el Gobierno decida sobre el futuro de Almaraz; que sea negativo y no se conceda y, por tanto, se deberá analizar las documentación de cierre que también ha sido presentada –y que ahora está «congelada»–; y que los procesos estén fuera de las fechas establecidas. El futuro de la central nuclear de Almaraz se decide en los próximo meses. Aunque los números sobre lo que supondría su salida del mix energético español ya están echados. La ausencia de los dos reactores de la planta extremeña hubieran supuesto un impacto de 4.541 millones en costes añadidos para el tejido industrial español en 2025. A esto habría que añadir otros 4.246 millones en el caso de los consumidores domésticos y las pymes.Estos cálculos surgen de un reciente informe de la consultora PwC . El documento realiza este ejercicio en un momento clave por dos motivos. El primero, de impacto directo, tiene que ver con el conflicto de Oriente Próximo y su afectación a los mercados energéticos. Por otra parte, el futuro de Almaraz se juega en los próximos meses, y todas las cartas deben estar sobre la mesa para conocer las consecuencias.Así, según desarrolla el documento de la consultora, «en un escenario de gas más caro, asumir que Almaraz hubiese estado cerrado en 2025, hubiese supuesto un encarecimiento del mercado diario de más de 47 €/MWh». Se trata de una cifra muy considerable para que la asuma el sistema.Noticia relacionada general No No Los audios del momento del apagón: «Hostia; ¡a tomar por culo! Nos estamos desconectando» Raúl MasaEl argumento que ofrece PwC para la justificación de este aumento sería que «este impacto se explica porque la generación nuclear (libre de emisiones) sería sustituida principalmente por ciclos combinados». Según las estimaciones del informe, «el uso de los ciclos se incrementaría hasta en 12 TWh, con su consecuente incremento de hasta 4,9 MtCO2 de emisiones, lo que supone un sobrecoste de 364 millones en derechos de emisión».Bajo todas estas premisas, según los datos de PwC, en 2025 la factura eléctrica hubiese aumentado un 24% para el sector doméstico y pymes; y un 35% para la industria, con un impacto conjunto de casi 8.800 millones de euros al año que, para un consumidor doméstico se traduciría en un incremento de unos 144 euros al año en su factura.A la esperaPara que este escenario no termine siendo una realidad habrá que esperar tan solo unos meses. El futuro de la energía nuclear en España, y en concreto el de la central de Almaraz, tendrá un hito importante este verano –hacia finales– con la publicación del informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la ampliación de la vida útil de la planta hasta 2030 que han solicitado sus propietarias al no cruzar las líneas rojas que pedía el Gobierno. En este contexto, las posibilidades de mantener operativa la instalación son mayores que meses atrás.El CSN tiene la misión de emitir una evaluación sobre la capacidad técnica de la central, no de influir en la decisión final que estará en manos del Gobierno. Hace unas semanas, el presidente de este organismo, Juan Carlos Lentijo, aseguraba que son «impermeables a las voces externas; estamos protegidos por la independencia».2030 ¿Nuevo cierre? Las empresas propietarias de Almaraz han pedido una prórroga de tres años, hasta 2030, y todo parece indicar que finalmente seguirá operando hasta esa fecha. Después ya no se sabe lo que sucederá.Según el calendario de cierre nuclear pactado en 2019 entre el Gobierno, las empresas propietarias ( Iberdrola , Endesa y Naturgy ) y la compañía que gestiona los residuos radiactivos, Enresa, los dos reactores de Almaraz deberían cerrar en 2027 y 2028, respectivamente. Sin embargo, en octubre del año pasado los dueños solicitaron un cambio en las fechas de explotación, y pidieron que planta siga funcionando hasta 2030.Ahora, según han dejado claro desde el CSN, existen tres escenarios plausibles. Que se publique un informe positivo, y el Gobierno decida sobre el futuro de Almaraz; que sea negativo y no se conceda y, por tanto, se deberá analizar las documentación de cierre que también ha sido presentada –y que ahora está «congelada»–; y que los procesos estén fuera de las fechas establecidas. El futuro de la central nuclear de Almaraz se decide en los próximo meses. Aunque los números sobre lo que supondría su salida del mix energético español ya están echados. La ausencia de los dos reactores de la planta extremeña hubieran supuesto un impacto de 4.541 millones en costes añadidos para el tejido industrial español en 2025. A esto habría que añadir otros 4.246 millones en el caso de los consumidores domésticos y las pymes.Estos cálculos surgen de un reciente informe de la consultora PwC . El documento realiza este ejercicio en un momento clave por dos motivos. El primero, de impacto directo, tiene que ver con el conflicto de Oriente Próximo y su afectación a los mercados energéticos. Por otra parte, el futuro de Almaraz se juega en los próximos meses, y todas las cartas deben estar sobre la mesa para conocer las consecuencias.Así, según desarrolla el documento de la consultora, «en un escenario de gas más caro, asumir que Almaraz hubiese estado cerrado en 2025, hubiese supuesto un encarecimiento del mercado diario de más de 47 €/MWh». Se trata de una cifra muy considerable para que la asuma el sistema.Noticia relacionada general No No Los audios del momento del apagón: «Hostia; ¡a tomar por culo! Nos estamos desconectando» Raúl MasaEl argumento que ofrece PwC para la justificación de este aumento sería que «este impacto se explica porque la generación nuclear (libre de emisiones) sería sustituida principalmente por ciclos combinados». Según las estimaciones del informe, «el uso de los ciclos se incrementaría hasta en 12 TWh, con su consecuente incremento de hasta 4,9 MtCO2 de emisiones, lo que supone un sobrecoste de 364 millones en derechos de emisión».Bajo todas estas premisas, según los datos de PwC, en 2025 la factura eléctrica hubiese aumentado un 24% para el sector doméstico y pymes; y un 35% para la industria, con un impacto conjunto de casi 8.800 millones de euros al año que, para un consumidor doméstico se traduciría en un incremento de unos 144 euros al año en su factura.A la esperaPara que este escenario no termine siendo una realidad habrá que esperar tan solo unos meses. El futuro de la energía nuclear en España, y en concreto el de la central de Almaraz, tendrá un hito importante este verano –hacia finales– con la publicación del informe del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sobre la ampliación de la vida útil de la planta hasta 2030 que han solicitado sus propietarias al no cruzar las líneas rojas que pedía el Gobierno. En este contexto, las posibilidades de mantener operativa la instalación son mayores que meses atrás.El CSN tiene la misión de emitir una evaluación sobre la capacidad técnica de la central, no de influir en la decisión final que estará en manos del Gobierno. Hace unas semanas, el presidente de este organismo, Juan Carlos Lentijo, aseguraba que son «impermeables a las voces externas; estamos protegidos por la independencia».2030 ¿Nuevo cierre? Las empresas propietarias de Almaraz han pedido una prórroga de tres años, hasta 2030, y todo parece indicar que finalmente seguirá operando hasta esa fecha. Después ya no se sabe lo que sucederá.Según el calendario de cierre nuclear pactado en 2019 entre el Gobierno, las empresas propietarias ( Iberdrola , Endesa y Naturgy ) y la compañía que gestiona los residuos radiactivos, Enresa, los dos reactores de Almaraz deberían cerrar en 2027 y 2028, respectivamente. Sin embargo, en octubre del año pasado los dueños solicitaron un cambio en las fechas de explotación, y pidieron que planta siga funcionando hasta 2030.Ahora, según han dejado claro desde el CSN, existen tres escenarios plausibles. Que se publique un informe positivo, y el Gobierno decida sobre el futuro de Almaraz; que sea negativo y no se conceda y, por tanto, se deberá analizar las documentación de cierre que también ha sido presentada –y que ahora está «congelada»–; y que los procesos estén fuera de las fechas establecidas. RSS de noticias de economia
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