Habrá casos que se cobren mejor o que den más brillo, pero los profesionales que este viernes han recogido en el Colegio Oficial de la Abogacía de Córdoba los diplomas por haber permanecido 25 años en el turno de oficio hablan con satisfacción de su trabajo en este servicio de asistencia jurídica gratuita, cuyo día se celebra el próximo domingo.Lo hace Luis Cornejo , que llegó por recomendación de su maestro y tutor, Miguel Rodríguez Valverde. «Él creía mucho en la labor altruista de los abogados y eso me lo inculcó desde que empecé en el despacho. Desde que pude acceder al turno de oficio, que es a los tres años de tener el máster de la Escuela de Práctica Jurídica, empecé y no me arrepiento», relata.No lo ha dejado desde entonces. Tiene un despacho «muy consolidado, que trabaja en muchas facetas del derecho, pero no me he planteado quitarme, porque pienso que es una labor social que tenemos que hacer los abogados». Noticia relacionada general No No Tribunales de Instancia: un arranque entre la falta de medios humanos y problemas informáticos Pilar García-BaqueroNo se hace por el dinero, porque «el turno de oficio no está bien remunerado y la retribución no es acorde». Es una cuestión de labor social la que lleva a estar de guardia y esperar de la Policía o la Guardia Civil , a través del Colegio de Abogados, para asistir a un detenido.Abarca todos los asuntos, desde lo penal hasta lo civil, contencioso-administrativo o familia. Tiene muchos casos en la memoria y habla del caso de un padre que nunca había querido saber nada de su hija, y que cuando falleció la madre de ella, con la que ya no tenía relación, se presentó para pedir una pensión a su favor y utilizando a su hija.El cliente de Luis Cornejo era la abuela , que defendía a su nieta frente a la pretensión del padre. «Pedía amparo diciendo que ese hombre no había querido saber nada de su hija. Lo peleamos y conseguimos que esa pensión fuera para la abuela, que era quien la cuidaba», relata. Fue duro para él y lo conserva en la memoria.Para Arturo Guzmán uno de aquellos clientes del turno de oficio llegó a serlo después de manera privada, cuando empezó a pagarle sus servicios. Lo llamó la Guardia Civil porque lo habían detenido en un control de alcoholemia . «Uno de mis clientes del turno de oficio es ahora mi mejor cliente por lo privado», cuenta Arturo Guzmán«Él no dio positivo, pero estaba buscado por una requisitoria, porque lo habían buscado y no dieron con él en ningún lugar. Ahora es mi mejor cliente por lo privado», explica. Como los demás, Arturo Guzmán llegó después de la necesaria formación «bastante dura» y con cierta experiencia.«Se llega con mucha ilusión, con ganas de trabajar y de solucionar problemas a la gente, porque además son tus primeros clientes, por así decir. No sabes qué te va a entrar por la puerta, ni qué te espera», afirma. No tiene interés económico, porque además es necesaria mucha burocracia con todo el trabajo. En cambio, sí tiene «un pago de satisfacción personal, de sensación del deber cumplido, como dicen los militares». Entre los que han recogido el diploma también está Álvaro González-Astolfi Infante, que ha explicado que «no hay mucha distinción, porque en el fondo del trabajo es idéntico». «Cuando está sentado delante del ordenador o un estrado mirando unos autos no hay distinción entre cliente particular o turno de oficio», dice.Álvaro González-Astolfi no distingue entre unos casos y otros y dice que las personas a las que defiende son «muy agradecidas»Como en todos los casos, se trata de hacer valer los derechos del cliente y hay que vencer ciertos prejuicios, «pero cada vez están más superados y no tenemos que atenernos a ellos». En los inicios de la profesión ayuda, porque nutren al abogado de asuntos, «aunque no estén bien sufragados», pero proporcionan «un bagaje de asuntos a los que no se puede acceder motu proprio».Aunque se gane experiencia, muchos la mantienen. Recuerda «las primeras guardias, las llamadas de la Policía o la Guardia Civil». Le chocaba la edad , al ver los antecedentes y esperar a alguien parecido a él: «Lo que había pasado en la vida lo había envejecido de forma prematura».Los clientes del turno de oficio son casi siempre «muy agradecidos ». «Con una carestía de medios importante sí tienen voluntad de resarcirlo», explica. Para mejorar el trabajo del turno de oficio, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Córdoba ha puesto en marcha un sistema a través de su página web en que se recogen sugerencias para un mejor funcionamiento de este servicio.EstadísticaLa diputada responsable del Turno de Oficio y la Asistencia Jurídica Gratuita, Sofía Fuentes , ha explicado que en los seis primeros meses de 2026, el Colegio de la Abogacía de Córdoba ha registrado 9.408 solicitudes de asistencia jurídica gratuita, frente a las 8.498 del mismo periodo del año anterior, lo que supone un incremento superior al diez por ciento.En ese mismo periodo se han realizado 5.556 asistencias a personas detenidas, frente a las 5.290 registradas durante el primer semestre de 2025, mientras que las designaciones penales han pasado de 3.868 a 4.204, confirmando la tendencia creciente de la actividad del servicio.Especialmente significativo resulta el incremento experimentado por el turno especializado de Violencia sobre la Mujer, que ha realizado 519 asistencias durante los seis primeros meses del año, un 26 % más que en el mismo periodo de 2025 y la cifra más elevada de los tres últimos ejercicios.Durante su intervención, Fuentes ha recordado que detrás de estas cifras existe un importante trabajo organizativo y de coordinación que muchas veces permanece invisible para la ciudadanía. El decano, Carlos Arias, ha ensalzado el «compromiso» de los profesionales que prestan su trabajo para ayudar a personas «en un momento muy difícil». Habrá casos que se cobren mejor o que den más brillo, pero los profesionales que este viernes han recogido en el Colegio Oficial de la Abogacía de Córdoba los diplomas por haber permanecido 25 años en el turno de oficio hablan con satisfacción de su trabajo en este servicio de asistencia jurídica gratuita, cuyo día se celebra el próximo domingo.Lo hace Luis Cornejo , que llegó por recomendación de su maestro y tutor, Miguel Rodríguez Valverde. «Él creía mucho en la labor altruista de los abogados y eso me lo inculcó desde que empecé en el despacho. Desde que pude acceder al turno de oficio, que es a los tres años de tener el máster de la Escuela de Práctica Jurídica, empecé y no me arrepiento», relata.No lo ha dejado desde entonces. Tiene un despacho «muy consolidado, que trabaja en muchas facetas del derecho, pero no me he planteado quitarme, porque pienso que es una labor social que tenemos que hacer los abogados». Noticia relacionada general No No Tribunales de Instancia: un arranque entre la falta de medios humanos y problemas informáticos Pilar García-BaqueroNo se hace por el dinero, porque «el turno de oficio no está bien remunerado y la retribución no es acorde». Es una cuestión de labor social la que lleva a estar de guardia y esperar de la Policía o la Guardia Civil , a través del Colegio de Abogados, para asistir a un detenido.Abarca todos los asuntos, desde lo penal hasta lo civil, contencioso-administrativo o familia. Tiene muchos casos en la memoria y habla del caso de un padre que nunca había querido saber nada de su hija, y que cuando falleció la madre de ella, con la que ya no tenía relación, se presentó para pedir una pensión a su favor y utilizando a su hija.El cliente de Luis Cornejo era la abuela , que defendía a su nieta frente a la pretensión del padre. «Pedía amparo diciendo que ese hombre no había querido saber nada de su hija. Lo peleamos y conseguimos que esa pensión fuera para la abuela, que era quien la cuidaba», relata. Fue duro para él y lo conserva en la memoria.Para Arturo Guzmán uno de aquellos clientes del turno de oficio llegó a serlo después de manera privada, cuando empezó a pagarle sus servicios. Lo llamó la Guardia Civil porque lo habían detenido en un control de alcoholemia . «Uno de mis clientes del turno de oficio es ahora mi mejor cliente por lo privado», cuenta Arturo Guzmán«Él no dio positivo, pero estaba buscado por una requisitoria, porque lo habían buscado y no dieron con él en ningún lugar. Ahora es mi mejor cliente por lo privado», explica. Como los demás, Arturo Guzmán llegó después de la necesaria formación «bastante dura» y con cierta experiencia.«Se llega con mucha ilusión, con ganas de trabajar y de solucionar problemas a la gente, porque además son tus primeros clientes, por así decir. No sabes qué te va a entrar por la puerta, ni qué te espera», afirma. No tiene interés económico, porque además es necesaria mucha burocracia con todo el trabajo. En cambio, sí tiene «un pago de satisfacción personal, de sensación del deber cumplido, como dicen los militares». Entre los que han recogido el diploma también está Álvaro González-Astolfi Infante, que ha explicado que «no hay mucha distinción, porque en el fondo del trabajo es idéntico». «Cuando está sentado delante del ordenador o un estrado mirando unos autos no hay distinción entre cliente particular o turno de oficio», dice.Álvaro González-Astolfi no distingue entre unos casos y otros y dice que las personas a las que defiende son «muy agradecidas»Como en todos los casos, se trata de hacer valer los derechos del cliente y hay que vencer ciertos prejuicios, «pero cada vez están más superados y no tenemos que atenernos a ellos». En los inicios de la profesión ayuda, porque nutren al abogado de asuntos, «aunque no estén bien sufragados», pero proporcionan «un bagaje de asuntos a los que no se puede acceder motu proprio».Aunque se gane experiencia, muchos la mantienen. Recuerda «las primeras guardias, las llamadas de la Policía o la Guardia Civil». Le chocaba la edad , al ver los antecedentes y esperar a alguien parecido a él: «Lo que había pasado en la vida lo había envejecido de forma prematura».Los clientes del turno de oficio son casi siempre «muy agradecidos ». «Con una carestía de medios importante sí tienen voluntad de resarcirlo», explica. Para mejorar el trabajo del turno de oficio, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Córdoba ha puesto en marcha un sistema a través de su página web en que se recogen sugerencias para un mejor funcionamiento de este servicio.EstadísticaLa diputada responsable del Turno de Oficio y la Asistencia Jurídica Gratuita, Sofía Fuentes , ha explicado que en los seis primeros meses de 2026, el Colegio de la Abogacía de Córdoba ha registrado 9.408 solicitudes de asistencia jurídica gratuita, frente a las 8.498 del mismo periodo del año anterior, lo que supone un incremento superior al diez por ciento.En ese mismo periodo se han realizado 5.556 asistencias a personas detenidas, frente a las 5.290 registradas durante el primer semestre de 2025, mientras que las designaciones penales han pasado de 3.868 a 4.204, confirmando la tendencia creciente de la actividad del servicio.Especialmente significativo resulta el incremento experimentado por el turno especializado de Violencia sobre la Mujer, que ha realizado 519 asistencias durante los seis primeros meses del año, un 26 % más que en el mismo periodo de 2025 y la cifra más elevada de los tres últimos ejercicios.Durante su intervención, Fuentes ha recordado que detrás de estas cifras existe un importante trabajo organizativo y de coordinación que muchas veces permanece invisible para la ciudadanía. El decano, Carlos Arias, ha ensalzado el «compromiso» de los profesionales que prestan su trabajo para ayudar a personas «en un momento muy difícil». Habrá casos que se cobren mejor o que den más brillo, pero los profesionales que este viernes han recogido en el Colegio Oficial de la Abogacía de Córdoba los diplomas por haber permanecido 25 años en el turno de oficio hablan con satisfacción de su trabajo en este servicio de asistencia jurídica gratuita, cuyo día se celebra el próximo domingo.Lo hace Luis Cornejo , que llegó por recomendación de su maestro y tutor, Miguel Rodríguez Valverde. «Él creía mucho en la labor altruista de los abogados y eso me lo inculcó desde que empecé en el despacho. Desde que pude acceder al turno de oficio, que es a los tres años de tener el máster de la Escuela de Práctica Jurídica, empecé y no me arrepiento», relata.No lo ha dejado desde entonces. Tiene un despacho «muy consolidado, que trabaja en muchas facetas del derecho, pero no me he planteado quitarme, porque pienso que es una labor social que tenemos que hacer los abogados». Noticia relacionada general No No Tribunales de Instancia: un arranque entre la falta de medios humanos y problemas informáticos Pilar García-BaqueroNo se hace por el dinero, porque «el turno de oficio no está bien remunerado y la retribución no es acorde». Es una cuestión de labor social la que lleva a estar de guardia y esperar de la Policía o la Guardia Civil , a través del Colegio de Abogados, para asistir a un detenido.Abarca todos los asuntos, desde lo penal hasta lo civil, contencioso-administrativo o familia. Tiene muchos casos en la memoria y habla del caso de un padre que nunca había querido saber nada de su hija, y que cuando falleció la madre de ella, con la que ya no tenía relación, se presentó para pedir una pensión a su favor y utilizando a su hija.El cliente de Luis Cornejo era la abuela , que defendía a su nieta frente a la pretensión del padre. «Pedía amparo diciendo que ese hombre no había querido saber nada de su hija. Lo peleamos y conseguimos que esa pensión fuera para la abuela, que era quien la cuidaba», relata. Fue duro para él y lo conserva en la memoria.Para Arturo Guzmán uno de aquellos clientes del turno de oficio llegó a serlo después de manera privada, cuando empezó a pagarle sus servicios. Lo llamó la Guardia Civil porque lo habían detenido en un control de alcoholemia . «Uno de mis clientes del turno de oficio es ahora mi mejor cliente por lo privado», cuenta Arturo Guzmán«Él no dio positivo, pero estaba buscado por una requisitoria, porque lo habían buscado y no dieron con él en ningún lugar. Ahora es mi mejor cliente por lo privado», explica. Como los demás, Arturo Guzmán llegó después de la necesaria formación «bastante dura» y con cierta experiencia.«Se llega con mucha ilusión, con ganas de trabajar y de solucionar problemas a la gente, porque además son tus primeros clientes, por así decir. No sabes qué te va a entrar por la puerta, ni qué te espera», afirma. No tiene interés económico, porque además es necesaria mucha burocracia con todo el trabajo. En cambio, sí tiene «un pago de satisfacción personal, de sensación del deber cumplido, como dicen los militares». Entre los que han recogido el diploma también está Álvaro González-Astolfi Infante, que ha explicado que «no hay mucha distinción, porque en el fondo del trabajo es idéntico». «Cuando está sentado delante del ordenador o un estrado mirando unos autos no hay distinción entre cliente particular o turno de oficio», dice.Álvaro González-Astolfi no distingue entre unos casos y otros y dice que las personas a las que defiende son «muy agradecidas»Como en todos los casos, se trata de hacer valer los derechos del cliente y hay que vencer ciertos prejuicios, «pero cada vez están más superados y no tenemos que atenernos a ellos». En los inicios de la profesión ayuda, porque nutren al abogado de asuntos, «aunque no estén bien sufragados», pero proporcionan «un bagaje de asuntos a los que no se puede acceder motu proprio».Aunque se gane experiencia, muchos la mantienen. Recuerda «las primeras guardias, las llamadas de la Policía o la Guardia Civil». Le chocaba la edad , al ver los antecedentes y esperar a alguien parecido a él: «Lo que había pasado en la vida lo había envejecido de forma prematura».Los clientes del turno de oficio son casi siempre «muy agradecidos ». «Con una carestía de medios importante sí tienen voluntad de resarcirlo», explica. Para mejorar el trabajo del turno de oficio, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Córdoba ha puesto en marcha un sistema a través de su página web en que se recogen sugerencias para un mejor funcionamiento de este servicio.EstadísticaLa diputada responsable del Turno de Oficio y la Asistencia Jurídica Gratuita, Sofía Fuentes , ha explicado que en los seis primeros meses de 2026, el Colegio de la Abogacía de Córdoba ha registrado 9.408 solicitudes de asistencia jurídica gratuita, frente a las 8.498 del mismo periodo del año anterior, lo que supone un incremento superior al diez por ciento.En ese mismo periodo se han realizado 5.556 asistencias a personas detenidas, frente a las 5.290 registradas durante el primer semestre de 2025, mientras que las designaciones penales han pasado de 3.868 a 4.204, confirmando la tendencia creciente de la actividad del servicio.Especialmente significativo resulta el incremento experimentado por el turno especializado de Violencia sobre la Mujer, que ha realizado 519 asistencias durante los seis primeros meses del año, un 26 % más que en el mismo periodo de 2025 y la cifra más elevada de los tres últimos ejercicios.Durante su intervención, Fuentes ha recordado que detrás de estas cifras existe un importante trabajo organizativo y de coordinación que muchas veces permanece invisible para la ciudadanía. El decano, Carlos Arias, ha ensalzado el «compromiso» de los profesionales que prestan su trabajo para ayudar a personas «en un momento muy difícil». RSS de noticias de espana/andalucia
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