«Parece que hay desapariciones de primera y de segunda». No es una frase aislada. Nunca lo fue. Más bien, todo lo contrario. Es la forma en la que José Antonio, el hijo menor de la familia Meneses Cadenas, trasladó, durante años, su lucha en los medios de comunicación. Era consciente de dos cosas. Por un lado, estaba convencido de que los primeros pasos que se dieron en la búsqueda de su madre habían estado plagados de errores. Todas las respuestas, siempre lo repitió, estaban muy cerca. Por el otro, sabía que jamás se resolvería el caso sin que la UCO tomase las riendas, como había pasado con Manuela Chavero, también en Extremadura. Y, siendo consciente de todo esto, se empeñó, día tras día, sin descanso, en que el foco mediático no apartase la mirada nunca de la desaparición de Francisca. Con manifestaciones, iniciativas en redes sociales, entrevistas o reportajes. El caso no podía morir mediáticamente. Era la única puerta que le quedaba para encontrar a su madre y se encargó de que todo un pueblo, el menudo municipio pacense de Hornachos, también lo creyese. Hasta cuando nadie creía.Todo empieza aquella noche de mayo de 2017. Francisca sale a despedir a unos amigos y nunca vuelve. Ya en ese momento, José Antonio tiene el presentimiento de que algo ha pasado en casa de los González. Golpea con fuerza su puerta en busca de su madre. La reacción de Julián, vecino de toda la vida, que había estado presente tiempo atrás en la boda de su hermano, aumentó sus sospechas. Se empeñó, por activa y por pasiva, en que revisasen esa casa, apenas un par de fachadas por debajo de la suya. Los agentes realizaron una inspección ocular, pero no vieron nada fuera de lo normal.Ahí empieza una larga travesía en el desierto. A la que se suma todo el pueblo. Primero, con batidas. Se peinó todo el entorno de Hornachos. Jamás se encontró nada. Ni una sola pista. Hubo quien respaldó en un primer momento la teoría de que Francisca había desaparecido por voluntad propia. La familia siempre lo negó, tanto su marido como sus hijos. «Mi mujer no se ha ido», decía Diego, su marido. El resto de vecinos tampoco daba cancha a esa teoría. Como se ha sabido esta última semana, muchos sospechaban de Julián, al que no se veía en las batidas, ni en las muchas acciones que realizó el pueblo para encontrar respuestas sobre el paradero de una de sus vecinas.Noticia relacionada general No No Los restos de Francisca Cadenas estaban bajo una arqueta y cubiertos por plantas y una lavadora Adrián García DuránLa resolución del caso de Manuela Chavero volvió a intensificar las declaraciones de la familia, que ya en 2018 entregaron a la entonces delegada del Gobierno en Extremadura, Cristina Herrera, una solicitud formal para que la UCO asumiese la investigación . Sin embargo, con el paso de los años, las posibilidades de encontrar a Francisca eran cada vez más remotas. En cualquier otro contexto, esa llama de esperanza se habría apagado. No en un pueblo. No en Hornachos. Las manifestaciones siguieron adelante. Los carteles con el resto de Francisca copaban las calles como el primer día tras su desaparición. Como si todavía fuese posible resolver un caso imposible. En 2024, se estrena el documental «¿Dónde estás, Francis?», del extremeño José García, creador del canal «El Bisabuelo». La pieza se hace viral y reaviva el interés mediático en la desaparición antes de que, apenas unos meses después, la UCO tome, casi por sorpresa, las riendas del caso. Para la familia fue la confirmación de que, como ellos pensaban, había indicios de criminalidad. Para el pueblo, la confirmación de que la lucha de tantos años había surtido efecto. En cualquier otro contexto, esa llama de esperanza se habría apagado. No en un pueblo. No en HornachosLa esperanza regresa a Hornachos, aunque nunca terminó de irse, hasta que, hace una semana, los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil se presentan en el municipio para hacer una nueva reconstrucción de los hechos. Esta vez, el foco es muy claro y está sobre los pocos metros en los que se le perdió la pista a Francisca. Toman de referencia la declaración de los últimos tres testigos en verla con vida y hacen nuevas mediciones. Horas después, su hijo José Antonio, de manera muy tajante, asegura en Cope que el caso «se resolverá en días». Otro presentimiento, como el de la primera noche, que también se cumplió.Manifestación en Hornachuelos EL BISABUELOUna vez que el Ministerio del Interior confirmó que los restos hallados en la casa de los González eran de Francisca, Hornachos entró en una espiral de emociones sobre las que imperaba, muy particularmente, una: alivio. Alivio por saber dónde estaba Francis. Alivio por saber que podrán llorar y velar a su vecina. Y, sobre todo, el alivio de quien lo ha dado todo. Sin la familia de Francisca, que ha permanecido estoica todo este tiempo, con educación y guardando las formas pese a cruzar miradas a diario con quien, desde el principio, creyeron verdugo, el caso nunca se habría resuelto. Sin Hornachos, el caso imposible de Francisca Cadenas seguiría siendo inexplicable. La UCO terminó recorriendo el camino que marcó la gente que quería a Francisca.Francisca Cadenas El caso en tres fechas2017 Francisca sale a despedir a unos amigos y nunca vuelve 2024 El documental «¿Dónde estás, Francis?» se estrena y vuelve a poner en el foco el caso 2026 La UCO halla los restos y detiene a los dos hermanos sospechosos. El menor, confiesa Hoy, los lazos verdes que coronaban las casas del pueblo como muestra de lucha son lazos negros en memoria de una madre, una esposa y una amiga. Hoy, el pequeño callejón donde la vieron por última vez lleva por nombre Travesía Francisca Cadenas. Es la mejor huella de una unión imborrable. «Parece que hay desapariciones de primera y de segunda». No es una frase aislada. Nunca lo fue. Más bien, todo lo contrario. Es la forma en la que José Antonio, el hijo menor de la familia Meneses Cadenas, trasladó, durante años, su lucha en los medios de comunicación. Era consciente de dos cosas. Por un lado, estaba convencido de que los primeros pasos que se dieron en la búsqueda de su madre habían estado plagados de errores. Todas las respuestas, siempre lo repitió, estaban muy cerca. Por el otro, sabía que jamás se resolvería el caso sin que la UCO tomase las riendas, como había pasado con Manuela Chavero, también en Extremadura. Y, siendo consciente de todo esto, se empeñó, día tras día, sin descanso, en que el foco mediático no apartase la mirada nunca de la desaparición de Francisca. Con manifestaciones, iniciativas en redes sociales, entrevistas o reportajes. El caso no podía morir mediáticamente. Era la única puerta que le quedaba para encontrar a su madre y se encargó de que todo un pueblo, el menudo municipio pacense de Hornachos, también lo creyese. Hasta cuando nadie creía.Todo empieza aquella noche de mayo de 2017. Francisca sale a despedir a unos amigos y nunca vuelve. Ya en ese momento, José Antonio tiene el presentimiento de que algo ha pasado en casa de los González. Golpea con fuerza su puerta en busca de su madre. La reacción de Julián, vecino de toda la vida, que había estado presente tiempo atrás en la boda de su hermano, aumentó sus sospechas. Se empeñó, por activa y por pasiva, en que revisasen esa casa, apenas un par de fachadas por debajo de la suya. Los agentes realizaron una inspección ocular, pero no vieron nada fuera de lo normal.Ahí empieza una larga travesía en el desierto. A la que se suma todo el pueblo. Primero, con batidas. Se peinó todo el entorno de Hornachos. Jamás se encontró nada. Ni una sola pista. Hubo quien respaldó en un primer momento la teoría de que Francisca había desaparecido por voluntad propia. La familia siempre lo negó, tanto su marido como sus hijos. «Mi mujer no se ha ido», decía Diego, su marido. El resto de vecinos tampoco daba cancha a esa teoría. Como se ha sabido esta última semana, muchos sospechaban de Julián, al que no se veía en las batidas, ni en las muchas acciones que realizó el pueblo para encontrar respuestas sobre el paradero de una de sus vecinas.Noticia relacionada general No No Los restos de Francisca Cadenas estaban bajo una arqueta y cubiertos por plantas y una lavadora Adrián García DuránLa resolución del caso de Manuela Chavero volvió a intensificar las declaraciones de la familia, que ya en 2018 entregaron a la entonces delegada del Gobierno en Extremadura, Cristina Herrera, una solicitud formal para que la UCO asumiese la investigación . Sin embargo, con el paso de los años, las posibilidades de encontrar a Francisca eran cada vez más remotas. En cualquier otro contexto, esa llama de esperanza se habría apagado. No en un pueblo. No en Hornachos. Las manifestaciones siguieron adelante. Los carteles con el resto de Francisca copaban las calles como el primer día tras su desaparición. Como si todavía fuese posible resolver un caso imposible. En 2024, se estrena el documental «¿Dónde estás, Francis?», del extremeño José García, creador del canal «El Bisabuelo». La pieza se hace viral y reaviva el interés mediático en la desaparición antes de que, apenas unos meses después, la UCO tome, casi por sorpresa, las riendas del caso. Para la familia fue la confirmación de que, como ellos pensaban, había indicios de criminalidad. Para el pueblo, la confirmación de que la lucha de tantos años había surtido efecto. En cualquier otro contexto, esa llama de esperanza se habría apagado. No en un pueblo. No en HornachosLa esperanza regresa a Hornachos, aunque nunca terminó de irse, hasta que, hace una semana, los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil se presentan en el municipio para hacer una nueva reconstrucción de los hechos. Esta vez, el foco es muy claro y está sobre los pocos metros en los que se le perdió la pista a Francisca. Toman de referencia la declaración de los últimos tres testigos en verla con vida y hacen nuevas mediciones. Horas después, su hijo José Antonio, de manera muy tajante, asegura en Cope que el caso «se resolverá en días». Otro presentimiento, como el de la primera noche, que también se cumplió.Manifestación en Hornachuelos EL BISABUELOUna vez que el Ministerio del Interior confirmó que los restos hallados en la casa de los González eran de Francisca, Hornachos entró en una espiral de emociones sobre las que imperaba, muy particularmente, una: alivio. Alivio por saber dónde estaba Francis. Alivio por saber que podrán llorar y velar a su vecina. Y, sobre todo, el alivio de quien lo ha dado todo. Sin la familia de Francisca, que ha permanecido estoica todo este tiempo, con educación y guardando las formas pese a cruzar miradas a diario con quien, desde el principio, creyeron verdugo, el caso nunca se habría resuelto. Sin Hornachos, el caso imposible de Francisca Cadenas seguiría siendo inexplicable. La UCO terminó recorriendo el camino que marcó la gente que quería a Francisca.Francisca Cadenas El caso en tres fechas2017 Francisca sale a despedir a unos amigos y nunca vuelve 2024 El documental «¿Dónde estás, Francis?» se estrena y vuelve a poner en el foco el caso 2026 La UCO halla los restos y detiene a los dos hermanos sospechosos. El menor, confiesa Hoy, los lazos verdes que coronaban las casas del pueblo como muestra de lucha son lazos negros en memoria de una madre, una esposa y una amiga. Hoy, el pequeño callejón donde la vieron por última vez lleva por nombre Travesía Francisca Cadenas. Es la mejor huella de una unión imborrable. «Parece que hay desapariciones de primera y de segunda». No es una frase aislada. Nunca lo fue. Más bien, todo lo contrario. Es la forma en la que José Antonio, el hijo menor de la familia Meneses Cadenas, trasladó, durante años, su lucha en los medios de comunicación. Era consciente de dos cosas. Por un lado, estaba convencido de que los primeros pasos que se dieron en la búsqueda de su madre habían estado plagados de errores. Todas las respuestas, siempre lo repitió, estaban muy cerca. Por el otro, sabía que jamás se resolvería el caso sin que la UCO tomase las riendas, como había pasado con Manuela Chavero, también en Extremadura. Y, siendo consciente de todo esto, se empeñó, día tras día, sin descanso, en que el foco mediático no apartase la mirada nunca de la desaparición de Francisca. Con manifestaciones, iniciativas en redes sociales, entrevistas o reportajes. El caso no podía morir mediáticamente. Era la única puerta que le quedaba para encontrar a su madre y se encargó de que todo un pueblo, el menudo municipio pacense de Hornachos, también lo creyese. Hasta cuando nadie creía.Todo empieza aquella noche de mayo de 2017. Francisca sale a despedir a unos amigos y nunca vuelve. Ya en ese momento, José Antonio tiene el presentimiento de que algo ha pasado en casa de los González. Golpea con fuerza su puerta en busca de su madre. La reacción de Julián, vecino de toda la vida, que había estado presente tiempo atrás en la boda de su hermano, aumentó sus sospechas. Se empeñó, por activa y por pasiva, en que revisasen esa casa, apenas un par de fachadas por debajo de la suya. Los agentes realizaron una inspección ocular, pero no vieron nada fuera de lo normal.Ahí empieza una larga travesía en el desierto. A la que se suma todo el pueblo. Primero, con batidas. Se peinó todo el entorno de Hornachos. Jamás se encontró nada. Ni una sola pista. Hubo quien respaldó en un primer momento la teoría de que Francisca había desaparecido por voluntad propia. La familia siempre lo negó, tanto su marido como sus hijos. «Mi mujer no se ha ido», decía Diego, su marido. El resto de vecinos tampoco daba cancha a esa teoría. Como se ha sabido esta última semana, muchos sospechaban de Julián, al que no se veía en las batidas, ni en las muchas acciones que realizó el pueblo para encontrar respuestas sobre el paradero de una de sus vecinas.Noticia relacionada general No No Los restos de Francisca Cadenas estaban bajo una arqueta y cubiertos por plantas y una lavadora Adrián García DuránLa resolución del caso de Manuela Chavero volvió a intensificar las declaraciones de la familia, que ya en 2018 entregaron a la entonces delegada del Gobierno en Extremadura, Cristina Herrera, una solicitud formal para que la UCO asumiese la investigación . Sin embargo, con el paso de los años, las posibilidades de encontrar a Francisca eran cada vez más remotas. En cualquier otro contexto, esa llama de esperanza se habría apagado. No en un pueblo. No en Hornachos. Las manifestaciones siguieron adelante. Los carteles con el resto de Francisca copaban las calles como el primer día tras su desaparición. Como si todavía fuese posible resolver un caso imposible. En 2024, se estrena el documental «¿Dónde estás, Francis?», del extremeño José García, creador del canal «El Bisabuelo». La pieza se hace viral y reaviva el interés mediático en la desaparición antes de que, apenas unos meses después, la UCO tome, casi por sorpresa, las riendas del caso. Para la familia fue la confirmación de que, como ellos pensaban, había indicios de criminalidad. Para el pueblo, la confirmación de que la lucha de tantos años había surtido efecto. En cualquier otro contexto, esa llama de esperanza se habría apagado. No en un pueblo. No en HornachosLa esperanza regresa a Hornachos, aunque nunca terminó de irse, hasta que, hace una semana, los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil se presentan en el municipio para hacer una nueva reconstrucción de los hechos. Esta vez, el foco es muy claro y está sobre los pocos metros en los que se le perdió la pista a Francisca. Toman de referencia la declaración de los últimos tres testigos en verla con vida y hacen nuevas mediciones. Horas después, su hijo José Antonio, de manera muy tajante, asegura en Cope que el caso «se resolverá en días». Otro presentimiento, como el de la primera noche, que también se cumplió.Manifestación en Hornachuelos EL BISABUELOUna vez que el Ministerio del Interior confirmó que los restos hallados en la casa de los González eran de Francisca, Hornachos entró en una espiral de emociones sobre las que imperaba, muy particularmente, una: alivio. Alivio por saber dónde estaba Francis. Alivio por saber que podrán llorar y velar a su vecina. Y, sobre todo, el alivio de quien lo ha dado todo. Sin la familia de Francisca, que ha permanecido estoica todo este tiempo, con educación y guardando las formas pese a cruzar miradas a diario con quien, desde el principio, creyeron verdugo, el caso nunca se habría resuelto. Sin Hornachos, el caso imposible de Francisca Cadenas seguiría siendo inexplicable. La UCO terminó recorriendo el camino que marcó la gente que quería a Francisca.Francisca Cadenas El caso en tres fechas2017 Francisca sale a despedir a unos amigos y nunca vuelve 2024 El documental «¿Dónde estás, Francis?» se estrena y vuelve a poner en el foco el caso 2026 La UCO halla los restos y detiene a los dos hermanos sospechosos. El menor, confiesa Hoy, los lazos verdes que coronaban las casas del pueblo como muestra de lucha son lazos negros en memoria de una madre, una esposa y una amiga. Hoy, el pequeño callejón donde la vieron por última vez lleva por nombre Travesía Francisca Cadenas. Es la mejor huella de una unión imborrable. RSS de noticias de espana
Noticias Similares
