Los profesionales sanitarios denuncian las condiciones en las que tienen que trabajar cuando las temperaturas suben. En plena ola de calor, el sindicato de enfermería Satse lleva ahora las condiciones de calor extremas que se dan en los centros sanitarios ante la Inspección de Trabajo. Desde hace años, dicen, estos episodios de altas temperaturas afectan de forma crítica a los hospitales y centros de salud, que llegan a alcanzar temperaturas de 30 grados de forma recurrente.La organización sindical reclama una solución inmediata. Denuncia que las administraciones sanitarias no están aplicando las recomendaciones del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas frente al calor ni las medidas establecidas en el Real Decreto que protege a los trabajadores ante las temperaturas extremas.La delegada de Satse en Burela y en la comarca de La Mariña (Vigo), Maite Díaz Díaz, asegura que esta situación se da de forma recurrente cuando suben los termómetros. «Se repite desde hace años. Llevamos 3 años quejándonos, pero muchos más sufriéndolo». Hospitales como el de La Mariña, asegura esta sanitaria, lo sufren mucho más, pues son instalaciones antiguas que hacen que el material atraiga el calor. Critica además que tampoco tienen la posibilidad de abrir ventanas grandes.Noticia relacionada general No No La ola de calor impacta en el norte: más de 36 grados de madrugada en el País Vasco Elena CalvoEn el centro donde trabaja Maite se han llegado a superar los 27 grados que marca la legislación, que establece que en espacios donde se realizan trabajos sedentarios, como en las consultas sanitarias, la temperatura debe estar obligatoriamente entre 17 y 27 grados, mientras que en entornos donde se realizan trabajos ligeros, como en las plantas de un hospital, la temperatura debe situarse entre los 14 y 25 grados. Ante esta situación, el personal y los pacientes se han visto obligados a reaccionar llevando a las consultas su propio ventilador. La única solución que se ha planteado en el hospital hasta el momento es la instalación de vinilos en las ventanas. Para Maite sigue sin ser suficiente: «Quitan la luz, pero no el calor», sostiene.El sindicato, además, se apoya en las advertencias de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que avisa de que existe hasta un 70% de probabilidades de que este verano sea más caluroso de lo normal. Pero Galicia no es la única comunidad cuyos profesionales denuncian las condiciones de trabajo en estas circunstancias. En centros sanitarios del País Vasco, Andalucía, Cantabria, Castilla y León, Navarra, Murcia y Canarias también están sufriendo las mismas complicaciones. En varios centros de Orense, Salamanca o Álava, denuncia la organización, se han superado ya los 29 y 30 grados. En varios centros de Orense, Salamanca o Álava, denuncia la organización, se han superado ya los 29 y 30 gradosLa delegada de Satse en Burela, desesperada, continúa su reivindicación a pesar de que critica que las autoridades competentes no ponen ninguna solución: «Creo que tendrían que climatizar, estamos hablando de centros y de materiales sanitarios, se debería de tomar como medida urgente». En el centro en el que trabaja, además, hay una única zona climatizada. «La temperatura sube para todo el mundo», reprocha Díaz.Esta situación no solo afecta al personal sanitario, también a sus pacientes y familiares, denuncia Satse, que alerta de que los enfermeros pueden no rendir de la misma manera con este calor, pues están más exhaustos y cansados, lo que finalmente afecta a la atención del paciente. Ya lo dice Díaz: «Es una sudoración no solo por parte del paciente sino de las familias». Y esto es especialmente preocupante cuando se trata de pacientes vulnerables, como los más mayores, a quienes las altas temperaturas pueden provocar mayores complicaciones de salud. Los profesionales sanitarios denuncian las condiciones en las que tienen que trabajar cuando las temperaturas suben. En plena ola de calor, el sindicato de enfermería Satse lleva ahora las condiciones de calor extremas que se dan en los centros sanitarios ante la Inspección de Trabajo. Desde hace años, dicen, estos episodios de altas temperaturas afectan de forma crítica a los hospitales y centros de salud, que llegan a alcanzar temperaturas de 30 grados de forma recurrente.La organización sindical reclama una solución inmediata. Denuncia que las administraciones sanitarias no están aplicando las recomendaciones del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas frente al calor ni las medidas establecidas en el Real Decreto que protege a los trabajadores ante las temperaturas extremas.La delegada de Satse en Burela y en la comarca de La Mariña (Vigo), Maite Díaz Díaz, asegura que esta situación se da de forma recurrente cuando suben los termómetros. «Se repite desde hace años. Llevamos 3 años quejándonos, pero muchos más sufriéndolo». Hospitales como el de La Mariña, asegura esta sanitaria, lo sufren mucho más, pues son instalaciones antiguas que hacen que el material atraiga el calor. Critica además que tampoco tienen la posibilidad de abrir ventanas grandes.Noticia relacionada general No No La ola de calor impacta en el norte: más de 36 grados de madrugada en el País Vasco Elena CalvoEn el centro donde trabaja Maite se han llegado a superar los 27 grados que marca la legislación, que establece que en espacios donde se realizan trabajos sedentarios, como en las consultas sanitarias, la temperatura debe estar obligatoriamente entre 17 y 27 grados, mientras que en entornos donde se realizan trabajos ligeros, como en las plantas de un hospital, la temperatura debe situarse entre los 14 y 25 grados. Ante esta situación, el personal y los pacientes se han visto obligados a reaccionar llevando a las consultas su propio ventilador. La única solución que se ha planteado en el hospital hasta el momento es la instalación de vinilos en las ventanas. Para Maite sigue sin ser suficiente: «Quitan la luz, pero no el calor», sostiene.El sindicato, además, se apoya en las advertencias de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que avisa de que existe hasta un 70% de probabilidades de que este verano sea más caluroso de lo normal. Pero Galicia no es la única comunidad cuyos profesionales denuncian las condiciones de trabajo en estas circunstancias. En centros sanitarios del País Vasco, Andalucía, Cantabria, Castilla y León, Navarra, Murcia y Canarias también están sufriendo las mismas complicaciones. En varios centros de Orense, Salamanca o Álava, denuncia la organización, se han superado ya los 29 y 30 grados. En varios centros de Orense, Salamanca o Álava, denuncia la organización, se han superado ya los 29 y 30 gradosLa delegada de Satse en Burela, desesperada, continúa su reivindicación a pesar de que critica que las autoridades competentes no ponen ninguna solución: «Creo que tendrían que climatizar, estamos hablando de centros y de materiales sanitarios, se debería de tomar como medida urgente». En el centro en el que trabaja, además, hay una única zona climatizada. «La temperatura sube para todo el mundo», reprocha Díaz.Esta situación no solo afecta al personal sanitario, también a sus pacientes y familiares, denuncia Satse, que alerta de que los enfermeros pueden no rendir de la misma manera con este calor, pues están más exhaustos y cansados, lo que finalmente afecta a la atención del paciente. Ya lo dice Díaz: «Es una sudoración no solo por parte del paciente sino de las familias». Y esto es especialmente preocupante cuando se trata de pacientes vulnerables, como los más mayores, a quienes las altas temperaturas pueden provocar mayores complicaciones de salud. Los profesionales sanitarios denuncian las condiciones en las que tienen que trabajar cuando las temperaturas suben. En plena ola de calor, el sindicato de enfermería Satse lleva ahora las condiciones de calor extremas que se dan en los centros sanitarios ante la Inspección de Trabajo. Desde hace años, dicen, estos episodios de altas temperaturas afectan de forma crítica a los hospitales y centros de salud, que llegan a alcanzar temperaturas de 30 grados de forma recurrente.La organización sindical reclama una solución inmediata. Denuncia que las administraciones sanitarias no están aplicando las recomendaciones del Plan Nacional de Actuaciones Preventivas frente al calor ni las medidas establecidas en el Real Decreto que protege a los trabajadores ante las temperaturas extremas.La delegada de Satse en Burela y en la comarca de La Mariña (Vigo), Maite Díaz Díaz, asegura que esta situación se da de forma recurrente cuando suben los termómetros. «Se repite desde hace años. Llevamos 3 años quejándonos, pero muchos más sufriéndolo». Hospitales como el de La Mariña, asegura esta sanitaria, lo sufren mucho más, pues son instalaciones antiguas que hacen que el material atraiga el calor. Critica además que tampoco tienen la posibilidad de abrir ventanas grandes.Noticia relacionada general No No La ola de calor impacta en el norte: más de 36 grados de madrugada en el País Vasco Elena CalvoEn el centro donde trabaja Maite se han llegado a superar los 27 grados que marca la legislación, que establece que en espacios donde se realizan trabajos sedentarios, como en las consultas sanitarias, la temperatura debe estar obligatoriamente entre 17 y 27 grados, mientras que en entornos donde se realizan trabajos ligeros, como en las plantas de un hospital, la temperatura debe situarse entre los 14 y 25 grados. Ante esta situación, el personal y los pacientes se han visto obligados a reaccionar llevando a las consultas su propio ventilador. La única solución que se ha planteado en el hospital hasta el momento es la instalación de vinilos en las ventanas. Para Maite sigue sin ser suficiente: «Quitan la luz, pero no el calor», sostiene.El sindicato, además, se apoya en las advertencias de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que avisa de que existe hasta un 70% de probabilidades de que este verano sea más caluroso de lo normal. Pero Galicia no es la única comunidad cuyos profesionales denuncian las condiciones de trabajo en estas circunstancias. En centros sanitarios del País Vasco, Andalucía, Cantabria, Castilla y León, Navarra, Murcia y Canarias también están sufriendo las mismas complicaciones. En varios centros de Orense, Salamanca o Álava, denuncia la organización, se han superado ya los 29 y 30 grados. En varios centros de Orense, Salamanca o Álava, denuncia la organización, se han superado ya los 29 y 30 gradosLa delegada de Satse en Burela, desesperada, continúa su reivindicación a pesar de que critica que las autoridades competentes no ponen ninguna solución: «Creo que tendrían que climatizar, estamos hablando de centros y de materiales sanitarios, se debería de tomar como medida urgente». En el centro en el que trabaja, además, hay una única zona climatizada. «La temperatura sube para todo el mundo», reprocha Díaz.Esta situación no solo afecta al personal sanitario, también a sus pacientes y familiares, denuncia Satse, que alerta de que los enfermeros pueden no rendir de la misma manera con este calor, pues están más exhaustos y cansados, lo que finalmente afecta a la atención del paciente. Ya lo dice Díaz: «Es una sudoración no solo por parte del paciente sino de las familias». Y esto es especialmente preocupante cuando se trata de pacientes vulnerables, como los más mayores, a quienes las altas temperaturas pueden provocar mayores complicaciones de salud. RSS de noticias de sociedad
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