Mientras Donald Trump lanza mensajes contradictorios y amenazas, su Ejército e Israel siguen bombardeando con dureza la república islámica y los iraníes responden reforzando su control sobre Ormuz y ampliando sus objetivos a 18 empresas estadounidenses presentes en la región, como Microsoft, Google, Apple, Intel, IBM, Tesla o Boeing .Por su parte, Pakistán siguió una jornada más intentando liderar los esfuerzos diplomáticos para rebajar la tensión y consiguió sumar el apoyo de China, un actor clave porque puede erigirse en una garantía en la que confíen los iraníes de cara a un posible acuerdo. El secretario de Defensa, Pete Hegseth aseguró este martes que «queremos un acuerdo. Si no lo hay, estamos preparados para seguir negociando con bombas» .Un día más volvió a quedar muy claro que por el estrecho solo circulan barcos de países amigos de Teherán y un petrolero de Kuwait cargado con dos millones de barriles recibió el impacto de un dron en las costas de Dubái. Las autoridades de Kuwait culparon a los iraníes.Noticia relacionada reportaje No No Trump plantea un robo de película del uranio de Irán Javier AnsorenaEl Comité de Seguridad Nacional del Parlamento en Teherán adelantó que el Ormuz de la posguerra estará sometido a una regulación de tarifas por cruzar y permanecerá cerrado para barcos de Estados Unidos e Israel y para los de cualquier país que impongan sanciones unilaterales a la república islámica. Es el plan avanzado en el que esperan contar con el apoyo de Omán. La semana pasada, Trump sugirió que podría gestionar el estrecho junto con un ayatolá, lo que algunos interpretaron como un intento de repartirse los ingresos por peajes. En uno de sus últimos mensajes en redes sociales, cambió de parecer y escribió que ellos tienen petróleo de sobra en Estados Unidos. Por ese motivo, instó a los países que necesiten el crudo del Golfo a «reunir el valor que os ha faltado hasta ahora, id al estrecho y simplemente cogedlo». El ‘Wall Street Journal’ confirmó el hartazgo del presidente, que confesó a sus asesores que está dispuesto a poner fin a la campaña militar incluso si Ormuz no se reabre. Este escenario no es nada tranquilizador para los aliados árabes de Washington en el Golfo, que temen que la herencia del conflicto sea una república islámica envalentonada. Desde Qatar, un país amigo de Teherán y tradicional mediador, lamentaron que sus ataques contra los vecinos han cruzado «muchas líneas rojas» y tienen «un impacto catastrófico» en las relaciones bilaterales. China, uno de los países que importa gran parte del crudo que consume de esta zona , dio un paso adelante como posible mediador. Los ministros de Exteriores de China, Wang Yi, y de Pakistán, Ishaq Dar, se reunieron en Pekín y plantearon una iniciativa de cinco puntos para restablecer la paz y la estabilidad en el Golfo que incluye un «alto el fuego inmediato» y la «reapertura del estrecho». Duros ataquesEl Ejército israelí informó de más de 230 ataques contra Irán en las últimas 24 horas, con el objetivo de «degradar la capacidad militar» del enemigo. El general Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, señaló que su aviación ha empezado a usar bombarderos B-52 sobre territorio iraní por primera vez en la guerra. También reconoció que el objetivo es destruir las cadenas de suministro que alimentan la producción de misiles, drones y buques, para impedir que Irán reponga su arsenal. Benjamin Netanyahu, la persona que marca el ritmo e intensidad de las operaciones, afirmó que «estamos claramente más allá de la mitad del camino» . Estadounidenses e israelíes hablan de objetivos militares, pero en Irán denuncian ataques diarios en zonas civiles, universidades, complejos deportivos e incluso compañías farmacéuticas. El ministro de Exteriores, Abbas Aragchi, denunció en su perfil de X que «el criminal de guerra en Israel ahora bombardea abiertamente compañías farmacéuticas. Sus intenciones son claras. Se equivocan al pensar que se enfrentan a civiles palestinos indefensos. Nuestras poderosas fuerzas armadas castigarán duramente a los agresores». En la isla de Qeshm, en el Golfo, se produjo también un ataque contra una planta desalinizadora . Aragchi llamó además a su homólogo turco, Hakan Fidan, para hablar del misil interceptado el lunes por la OTAN en espacio aéreo turco, el cuarto desde el inicio de la guerra. El jefe de la diplomacia iraní negó la implicación de su país y advirtió de posibles «operaciones de falsa bandera».Goteo de bajasA la sombra del frente iraní, las cosas se complican en el sur del Líbano, donde Israel sufre un goteo diario de bajas. El Ejército informó de otros cuatro soldados muertos, y varios heridos de gravedad, en combates contra guerrilleros de Hizbolá. Ya son diez los soldados caídos desde el reinicio de las hostilidades hace un mes. Ante cualquier posible negociación entre Washington y Teherán, los israelíes quieren dejar al margen el Líbano para seguir adelante con su objetivo de crear una «zona de seguridad» dentro del país vecino. El ministro de Defensa, Israel Katz, adelantó que el Ejército israelí mantendrá el control hasta el río Litani, impedirá el regreso de cientos de miles de desplazados libaneses y aplicará un modelo similar al de Gaza con la «línea amarilla». Katz señaló que «todas las casas en las aldeas cercanas a la frontera serán demolidas siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanoun». Mientras Donald Trump lanza mensajes contradictorios y amenazas, su Ejército e Israel siguen bombardeando con dureza la república islámica y los iraníes responden reforzando su control sobre Ormuz y ampliando sus objetivos a 18 empresas estadounidenses presentes en la región, como Microsoft, Google, Apple, Intel, IBM, Tesla o Boeing .Por su parte, Pakistán siguió una jornada más intentando liderar los esfuerzos diplomáticos para rebajar la tensión y consiguió sumar el apoyo de China, un actor clave porque puede erigirse en una garantía en la que confíen los iraníes de cara a un posible acuerdo. El secretario de Defensa, Pete Hegseth aseguró este martes que «queremos un acuerdo. Si no lo hay, estamos preparados para seguir negociando con bombas» .Un día más volvió a quedar muy claro que por el estrecho solo circulan barcos de países amigos de Teherán y un petrolero de Kuwait cargado con dos millones de barriles recibió el impacto de un dron en las costas de Dubái. Las autoridades de Kuwait culparon a los iraníes.Noticia relacionada reportaje No No Trump plantea un robo de película del uranio de Irán Javier AnsorenaEl Comité de Seguridad Nacional del Parlamento en Teherán adelantó que el Ormuz de la posguerra estará sometido a una regulación de tarifas por cruzar y permanecerá cerrado para barcos de Estados Unidos e Israel y para los de cualquier país que impongan sanciones unilaterales a la república islámica. Es el plan avanzado en el que esperan contar con el apoyo de Omán. La semana pasada, Trump sugirió que podría gestionar el estrecho junto con un ayatolá, lo que algunos interpretaron como un intento de repartirse los ingresos por peajes. En uno de sus últimos mensajes en redes sociales, cambió de parecer y escribió que ellos tienen petróleo de sobra en Estados Unidos. Por ese motivo, instó a los países que necesiten el crudo del Golfo a «reunir el valor que os ha faltado hasta ahora, id al estrecho y simplemente cogedlo». El ‘Wall Street Journal’ confirmó el hartazgo del presidente, que confesó a sus asesores que está dispuesto a poner fin a la campaña militar incluso si Ormuz no se reabre. Este escenario no es nada tranquilizador para los aliados árabes de Washington en el Golfo, que temen que la herencia del conflicto sea una república islámica envalentonada. Desde Qatar, un país amigo de Teherán y tradicional mediador, lamentaron que sus ataques contra los vecinos han cruzado «muchas líneas rojas» y tienen «un impacto catastrófico» en las relaciones bilaterales. China, uno de los países que importa gran parte del crudo que consume de esta zona , dio un paso adelante como posible mediador. Los ministros de Exteriores de China, Wang Yi, y de Pakistán, Ishaq Dar, se reunieron en Pekín y plantearon una iniciativa de cinco puntos para restablecer la paz y la estabilidad en el Golfo que incluye un «alto el fuego inmediato» y la «reapertura del estrecho». Duros ataquesEl Ejército israelí informó de más de 230 ataques contra Irán en las últimas 24 horas, con el objetivo de «degradar la capacidad militar» del enemigo. El general Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, señaló que su aviación ha empezado a usar bombarderos B-52 sobre territorio iraní por primera vez en la guerra. También reconoció que el objetivo es destruir las cadenas de suministro que alimentan la producción de misiles, drones y buques, para impedir que Irán reponga su arsenal. Benjamin Netanyahu, la persona que marca el ritmo e intensidad de las operaciones, afirmó que «estamos claramente más allá de la mitad del camino» . Estadounidenses e israelíes hablan de objetivos militares, pero en Irán denuncian ataques diarios en zonas civiles, universidades, complejos deportivos e incluso compañías farmacéuticas. El ministro de Exteriores, Abbas Aragchi, denunció en su perfil de X que «el criminal de guerra en Israel ahora bombardea abiertamente compañías farmacéuticas. Sus intenciones son claras. Se equivocan al pensar que se enfrentan a civiles palestinos indefensos. Nuestras poderosas fuerzas armadas castigarán duramente a los agresores». En la isla de Qeshm, en el Golfo, se produjo también un ataque contra una planta desalinizadora . Aragchi llamó además a su homólogo turco, Hakan Fidan, para hablar del misil interceptado el lunes por la OTAN en espacio aéreo turco, el cuarto desde el inicio de la guerra. El jefe de la diplomacia iraní negó la implicación de su país y advirtió de posibles «operaciones de falsa bandera».Goteo de bajasA la sombra del frente iraní, las cosas se complican en el sur del Líbano, donde Israel sufre un goteo diario de bajas. El Ejército informó de otros cuatro soldados muertos, y varios heridos de gravedad, en combates contra guerrilleros de Hizbolá. Ya son diez los soldados caídos desde el reinicio de las hostilidades hace un mes. Ante cualquier posible negociación entre Washington y Teherán, los israelíes quieren dejar al margen el Líbano para seguir adelante con su objetivo de crear una «zona de seguridad» dentro del país vecino. El ministro de Defensa, Israel Katz, adelantó que el Ejército israelí mantendrá el control hasta el río Litani, impedirá el regreso de cientos de miles de desplazados libaneses y aplicará un modelo similar al de Gaza con la «línea amarilla». Katz señaló que «todas las casas en las aldeas cercanas a la frontera serán demolidas siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanoun». Mientras Donald Trump lanza mensajes contradictorios y amenazas, su Ejército e Israel siguen bombardeando con dureza la república islámica y los iraníes responden reforzando su control sobre Ormuz y ampliando sus objetivos a 18 empresas estadounidenses presentes en la región, como Microsoft, Google, Apple, Intel, IBM, Tesla o Boeing .Por su parte, Pakistán siguió una jornada más intentando liderar los esfuerzos diplomáticos para rebajar la tensión y consiguió sumar el apoyo de China, un actor clave porque puede erigirse en una garantía en la que confíen los iraníes de cara a un posible acuerdo. El secretario de Defensa, Pete Hegseth aseguró este martes que «queremos un acuerdo. Si no lo hay, estamos preparados para seguir negociando con bombas» .Un día más volvió a quedar muy claro que por el estrecho solo circulan barcos de países amigos de Teherán y un petrolero de Kuwait cargado con dos millones de barriles recibió el impacto de un dron en las costas de Dubái. Las autoridades de Kuwait culparon a los iraníes.Noticia relacionada reportaje No No Trump plantea un robo de película del uranio de Irán Javier AnsorenaEl Comité de Seguridad Nacional del Parlamento en Teherán adelantó que el Ormuz de la posguerra estará sometido a una regulación de tarifas por cruzar y permanecerá cerrado para barcos de Estados Unidos e Israel y para los de cualquier país que impongan sanciones unilaterales a la república islámica. Es el plan avanzado en el que esperan contar con el apoyo de Omán. La semana pasada, Trump sugirió que podría gestionar el estrecho junto con un ayatolá, lo que algunos interpretaron como un intento de repartirse los ingresos por peajes. En uno de sus últimos mensajes en redes sociales, cambió de parecer y escribió que ellos tienen petróleo de sobra en Estados Unidos. Por ese motivo, instó a los países que necesiten el crudo del Golfo a «reunir el valor que os ha faltado hasta ahora, id al estrecho y simplemente cogedlo». El ‘Wall Street Journal’ confirmó el hartazgo del presidente, que confesó a sus asesores que está dispuesto a poner fin a la campaña militar incluso si Ormuz no se reabre. Este escenario no es nada tranquilizador para los aliados árabes de Washington en el Golfo, que temen que la herencia del conflicto sea una república islámica envalentonada. Desde Qatar, un país amigo de Teherán y tradicional mediador, lamentaron que sus ataques contra los vecinos han cruzado «muchas líneas rojas» y tienen «un impacto catastrófico» en las relaciones bilaterales. China, uno de los países que importa gran parte del crudo que consume de esta zona , dio un paso adelante como posible mediador. Los ministros de Exteriores de China, Wang Yi, y de Pakistán, Ishaq Dar, se reunieron en Pekín y plantearon una iniciativa de cinco puntos para restablecer la paz y la estabilidad en el Golfo que incluye un «alto el fuego inmediato» y la «reapertura del estrecho». Duros ataquesEl Ejército israelí informó de más de 230 ataques contra Irán en las últimas 24 horas, con el objetivo de «degradar la capacidad militar» del enemigo. El general Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, señaló que su aviación ha empezado a usar bombarderos B-52 sobre territorio iraní por primera vez en la guerra. También reconoció que el objetivo es destruir las cadenas de suministro que alimentan la producción de misiles, drones y buques, para impedir que Irán reponga su arsenal. Benjamin Netanyahu, la persona que marca el ritmo e intensidad de las operaciones, afirmó que «estamos claramente más allá de la mitad del camino» . Estadounidenses e israelíes hablan de objetivos militares, pero en Irán denuncian ataques diarios en zonas civiles, universidades, complejos deportivos e incluso compañías farmacéuticas. El ministro de Exteriores, Abbas Aragchi, denunció en su perfil de X que «el criminal de guerra en Israel ahora bombardea abiertamente compañías farmacéuticas. Sus intenciones son claras. Se equivocan al pensar que se enfrentan a civiles palestinos indefensos. Nuestras poderosas fuerzas armadas castigarán duramente a los agresores». En la isla de Qeshm, en el Golfo, se produjo también un ataque contra una planta desalinizadora . Aragchi llamó además a su homólogo turco, Hakan Fidan, para hablar del misil interceptado el lunes por la OTAN en espacio aéreo turco, el cuarto desde el inicio de la guerra. El jefe de la diplomacia iraní negó la implicación de su país y advirtió de posibles «operaciones de falsa bandera».Goteo de bajasA la sombra del frente iraní, las cosas se complican en el sur del Líbano, donde Israel sufre un goteo diario de bajas. El Ejército informó de otros cuatro soldados muertos, y varios heridos de gravedad, en combates contra guerrilleros de Hizbolá. Ya son diez los soldados caídos desde el reinicio de las hostilidades hace un mes. Ante cualquier posible negociación entre Washington y Teherán, los israelíes quieren dejar al margen el Líbano para seguir adelante con su objetivo de crear una «zona de seguridad» dentro del país vecino. El ministro de Defensa, Israel Katz, adelantó que el Ejército israelí mantendrá el control hasta el río Litani, impedirá el regreso de cientos de miles de desplazados libaneses y aplicará un modelo similar al de Gaza con la «línea amarilla». Katz señaló que «todas las casas en las aldeas cercanas a la frontera serán demolidas siguiendo el modelo de Rafah y Beit Hanoun». RSS de noticias de internacional
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