Con el debate ya aplazado a después de parón estival, a septiembre, a causa del revuelo ocasionado por la imputación del expresidente José Luis Rodríguez por presuntos delitos fiscales, de tráfico de influencias y contrabando, y la crisis interna en Movimiento Sumar, uno de los partidos del espacio a la izquierda del PSOE, que ha desembocado en la dimisión de su ‘líder’ entre acusaciones por acoso laboral, la Izquierda Unida (IU) de Antonio Maíllo seguirá dando la batalla como viene acostumbrando en los últimos meses -y ya años-. La fuerza motor de la todavía embrionaria confluencia de izquierdas estatales, que acoge el lema ‘Un paso al frente’, urge a resolver «en la mayor brevedad posible» tanto la elección de la nueva marca como la del próximo candidato presidenciable para las generales de 2027 de la coalición, tal y como puede extraerse del borrador de su último informe, al que ha tenido acceso ABC, y que expondrá este sábado por la mañana el líder ante la Coordinadora General, máximo órgano directivo.El coordinador federal de IU pide asimismo integrar bajo las nuevas siglas -que en ningún caso podrán ser las de Sumar, marca que pasará a referirse exclusivamente a los restos del pequeño partido que fundó la vicepresidenta Yolanda Díaz, al cual ya ni pertenece tras abandonar definitivamente su ejecutiva el próximo 11 de julio, fecha del tercer congreso estatal de la formación en apenas tres años- a todas las fuerzas políticas que concurrieron juntas al 23-J. Noticia relacionada general No No Pugna interna Dimite la líder de Sumar declarándose víctima de una «campaña de desprestigio» Patricia RomeroLos de Maíllo apelan así directamente a Podemos que se divorció parlamentaria y políticamente del espacio Sumar hace ya más de dos años, y que ya ha postulado a la exministra Irene Montero, número dos de la organización, como cabeza de lista en su afán por presentarse en solitario o, en todo caso, de la mano del republicano Gabriel Rufián. El portavoz de ERC, no obstante, ya ha aclarado que tan solo busca confluencias en Cataluña -o, más bien, despejar el paso a la fuerza mayoritaria en cada territorio, aspirando a que esa sea la suya sin tener en cuenta a Comuns- después de meses creando expectativa con una gira por España de la mano de los principales referentes izquierdistas del país -Emilio Delgado (Más Madrid), Mónica Oltra (Compromís) o la número dos de la formación morada, Montero- e incluso de postularse como líder de la izquierda estatal en lo que fue una especie de pulso a su jefe, Oriol Junqueras, para hacerse con el control de su grupo en el Congreso.Pero a IU no le convence la vía Rufián. Nunca lo hizo. Su proyecto de país para, al menos, los próximos cuatro años se basa, según se recoge en el citado informe político, se basa en el «reconocimiento, la capacidad de conformar acuerdos desde el territorio y el establecimiento de acuerdos electorales para generales, autonómicas y municipales». Pero siempre con «vocación federal» y con frentes amplios de izquierda transformadora «en todas las convocatorias electorales». Y para ello, se ha de conjugar, dice, la dimensión estatal con todas aquellas expresiones que son propias en territorios en las que concurren fuerzas de ámbito autonómico con otras de ámbito estatal. Esto es, ni hablar de una lista única por provincia, la que más sume, como al principio propuso Rufián, que lleva meses dando palos de ciego e irritando a la izquierda clásica. «No se trata de recomponer el espacio del pasado, sino de proyectar una nueva confluencia para una coyuntura distinta marcada por el declive del PSOE»En cualquier caso, quiere dejar claro la cúpula de IU, «no se trata de recomponer el espacio del pasado», en alusión al ya demostrado fallido Sumar de Yolanda Díaz, sino de «articular un frente amplio capaz de mejorar experiencias anteriores» y de «proyectar una nueva confluencia para una coyuntura distinta» marcada en la actualidad por tres problemáticas: el auge del bloque reaccionario, la fragmentación de las izquierdas y «el declive del PSOE», del que aspiran a sacar rédito electoral en 2027. Conscientes del «deterioro» del partido mayoritario del Gobierno a cuenta de las corruptelas que cercan a Ferraz y la Moncloa, los de Maíllo ven posible crecer a costa del mismo y lograr el próximo año «una posible recuperación de votantes que tuvo la coalición Sumar el 23-J» (entonces, en 2023, la plataforma de Díaz obtuvo 31 escaños y el 12,33% del voto; a día de hoy, sondeos como el último CIS, Sumar apenas rascaría el 6,4% del voto estimado y Podemos, por su cuenta, un pírrico 2,8%).En lo referido a la presunta corrupción y los escándalos judiciales que salpican a su socio de Gobierno, el PSOE, tirón de orejas a Pedro Sánchez, quien «mantuvo una férrea defensa de Zapatero que es ya insostenible» durante su comparecencia del pasado 24 de junio en el Parlamento, la cual fue, a juicio de IU, «decepcionante». Entre los motivos de su enfado, la falta de autocrítica del presidente y que este sacara pecho de medidas que ha implantado su organización para aumentar la transparencia y, sin embargo, haber dejado olvidadas en un cajón las medidas en materia de anticorrupción acordadas con Sumar el pasado año, tras la entrada en prisión de Santos Cerdán. «De haberse puesto estas medidas, [Víctor de ] Aldama estaría en la cárcel y habría devuelto lo que robó», lamenta la formación que dirige Maíllo. Con el debate ya aplazado a después de parón estival, a septiembre, a causa del revuelo ocasionado por la imputación del expresidente José Luis Rodríguez por presuntos delitos fiscales, de tráfico de influencias y contrabando, y la crisis interna en Movimiento Sumar, uno de los partidos del espacio a la izquierda del PSOE, que ha desembocado en la dimisión de su ‘líder’ entre acusaciones por acoso laboral, la Izquierda Unida (IU) de Antonio Maíllo seguirá dando la batalla como viene acostumbrando en los últimos meses -y ya años-. La fuerza motor de la todavía embrionaria confluencia de izquierdas estatales, que acoge el lema ‘Un paso al frente’, urge a resolver «en la mayor brevedad posible» tanto la elección de la nueva marca como la del próximo candidato presidenciable para las generales de 2027 de la coalición, tal y como puede extraerse del borrador de su último informe, al que ha tenido acceso ABC, y que expondrá este sábado por la mañana el líder ante la Coordinadora General, máximo órgano directivo.El coordinador federal de IU pide asimismo integrar bajo las nuevas siglas -que en ningún caso podrán ser las de Sumar, marca que pasará a referirse exclusivamente a los restos del pequeño partido que fundó la vicepresidenta Yolanda Díaz, al cual ya ni pertenece tras abandonar definitivamente su ejecutiva el próximo 11 de julio, fecha del tercer congreso estatal de la formación en apenas tres años- a todas las fuerzas políticas que concurrieron juntas al 23-J. Noticia relacionada general No No Pugna interna Dimite la líder de Sumar declarándose víctima de una «campaña de desprestigio» Patricia RomeroLos de Maíllo apelan así directamente a Podemos que se divorció parlamentaria y políticamente del espacio Sumar hace ya más de dos años, y que ya ha postulado a la exministra Irene Montero, número dos de la organización, como cabeza de lista en su afán por presentarse en solitario o, en todo caso, de la mano del republicano Gabriel Rufián. El portavoz de ERC, no obstante, ya ha aclarado que tan solo busca confluencias en Cataluña -o, más bien, despejar el paso a la fuerza mayoritaria en cada territorio, aspirando a que esa sea la suya sin tener en cuenta a Comuns- después de meses creando expectativa con una gira por España de la mano de los principales referentes izquierdistas del país -Emilio Delgado (Más Madrid), Mónica Oltra (Compromís) o la número dos de la formación morada, Montero- e incluso de postularse como líder de la izquierda estatal en lo que fue una especie de pulso a su jefe, Oriol Junqueras, para hacerse con el control de su grupo en el Congreso.Pero a IU no le convence la vía Rufián. Nunca lo hizo. Su proyecto de país para, al menos, los próximos cuatro años se basa, según se recoge en el citado informe político, se basa en el «reconocimiento, la capacidad de conformar acuerdos desde el territorio y el establecimiento de acuerdos electorales para generales, autonómicas y municipales». Pero siempre con «vocación federal» y con frentes amplios de izquierda transformadora «en todas las convocatorias electorales». Y para ello, se ha de conjugar, dice, la dimensión estatal con todas aquellas expresiones que son propias en territorios en las que concurren fuerzas de ámbito autonómico con otras de ámbito estatal. Esto es, ni hablar de una lista única por provincia, la que más sume, como al principio propuso Rufián, que lleva meses dando palos de ciego e irritando a la izquierda clásica. «No se trata de recomponer el espacio del pasado, sino de proyectar una nueva confluencia para una coyuntura distinta marcada por el declive del PSOE»En cualquier caso, quiere dejar claro la cúpula de IU, «no se trata de recomponer el espacio del pasado», en alusión al ya demostrado fallido Sumar de Yolanda Díaz, sino de «articular un frente amplio capaz de mejorar experiencias anteriores» y de «proyectar una nueva confluencia para una coyuntura distinta» marcada en la actualidad por tres problemáticas: el auge del bloque reaccionario, la fragmentación de las izquierdas y «el declive del PSOE», del que aspiran a sacar rédito electoral en 2027. Conscientes del «deterioro» del partido mayoritario del Gobierno a cuenta de las corruptelas que cercan a Ferraz y la Moncloa, los de Maíllo ven posible crecer a costa del mismo y lograr el próximo año «una posible recuperación de votantes que tuvo la coalición Sumar el 23-J» (entonces, en 2023, la plataforma de Díaz obtuvo 31 escaños y el 12,33% del voto; a día de hoy, sondeos como el último CIS, Sumar apenas rascaría el 6,4% del voto estimado y Podemos, por su cuenta, un pírrico 2,8%).En lo referido a la presunta corrupción y los escándalos judiciales que salpican a su socio de Gobierno, el PSOE, tirón de orejas a Pedro Sánchez, quien «mantuvo una férrea defensa de Zapatero que es ya insostenible» durante su comparecencia del pasado 24 de junio en el Parlamento, la cual fue, a juicio de IU, «decepcionante». Entre los motivos de su enfado, la falta de autocrítica del presidente y que este sacara pecho de medidas que ha implantado su organización para aumentar la transparencia y, sin embargo, haber dejado olvidadas en un cajón las medidas en materia de anticorrupción acordadas con Sumar el pasado año, tras la entrada en prisión de Santos Cerdán. «De haberse puesto estas medidas, [Víctor de ] Aldama estaría en la cárcel y habría devuelto lo que robó», lamenta la formación que dirige Maíllo. Con el debate ya aplazado a después de parón estival, a septiembre, a causa del revuelo ocasionado por la imputación del expresidente José Luis Rodríguez por presuntos delitos fiscales, de tráfico de influencias y contrabando, y la crisis interna en Movimiento Sumar, uno de los partidos del espacio a la izquierda del PSOE, que ha desembocado en la dimisión de su ‘líder’ entre acusaciones por acoso laboral, la Izquierda Unida (IU) de Antonio Maíllo seguirá dando la batalla como viene acostumbrando en los últimos meses -y ya años-. La fuerza motor de la todavía embrionaria confluencia de izquierdas estatales, que acoge el lema ‘Un paso al frente’, urge a resolver «en la mayor brevedad posible» tanto la elección de la nueva marca como la del próximo candidato presidenciable para las generales de 2027 de la coalición, tal y como puede extraerse del borrador de su último informe, al que ha tenido acceso ABC, y que expondrá este sábado por la mañana el líder ante la Coordinadora General, máximo órgano directivo.El coordinador federal de IU pide asimismo integrar bajo las nuevas siglas -que en ningún caso podrán ser las de Sumar, marca que pasará a referirse exclusivamente a los restos del pequeño partido que fundó la vicepresidenta Yolanda Díaz, al cual ya ni pertenece tras abandonar definitivamente su ejecutiva el próximo 11 de julio, fecha del tercer congreso estatal de la formación en apenas tres años- a todas las fuerzas políticas que concurrieron juntas al 23-J. Noticia relacionada general No No Pugna interna Dimite la líder de Sumar declarándose víctima de una «campaña de desprestigio» Patricia RomeroLos de Maíllo apelan así directamente a Podemos que se divorció parlamentaria y políticamente del espacio Sumar hace ya más de dos años, y que ya ha postulado a la exministra Irene Montero, número dos de la organización, como cabeza de lista en su afán por presentarse en solitario o, en todo caso, de la mano del republicano Gabriel Rufián. El portavoz de ERC, no obstante, ya ha aclarado que tan solo busca confluencias en Cataluña -o, más bien, despejar el paso a la fuerza mayoritaria en cada territorio, aspirando a que esa sea la suya sin tener en cuenta a Comuns- después de meses creando expectativa con una gira por España de la mano de los principales referentes izquierdistas del país -Emilio Delgado (Más Madrid), Mónica Oltra (Compromís) o la número dos de la formación morada, Montero- e incluso de postularse como líder de la izquierda estatal en lo que fue una especie de pulso a su jefe, Oriol Junqueras, para hacerse con el control de su grupo en el Congreso.Pero a IU no le convence la vía Rufián. Nunca lo hizo. Su proyecto de país para, al menos, los próximos cuatro años se basa, según se recoge en el citado informe político, se basa en el «reconocimiento, la capacidad de conformar acuerdos desde el territorio y el establecimiento de acuerdos electorales para generales, autonómicas y municipales». Pero siempre con «vocación federal» y con frentes amplios de izquierda transformadora «en todas las convocatorias electorales». Y para ello, se ha de conjugar, dice, la dimensión estatal con todas aquellas expresiones que son propias en territorios en las que concurren fuerzas de ámbito autonómico con otras de ámbito estatal. Esto es, ni hablar de una lista única por provincia, la que más sume, como al principio propuso Rufián, que lleva meses dando palos de ciego e irritando a la izquierda clásica. «No se trata de recomponer el espacio del pasado, sino de proyectar una nueva confluencia para una coyuntura distinta marcada por el declive del PSOE»En cualquier caso, quiere dejar claro la cúpula de IU, «no se trata de recomponer el espacio del pasado», en alusión al ya demostrado fallido Sumar de Yolanda Díaz, sino de «articular un frente amplio capaz de mejorar experiencias anteriores» y de «proyectar una nueva confluencia para una coyuntura distinta» marcada en la actualidad por tres problemáticas: el auge del bloque reaccionario, la fragmentación de las izquierdas y «el declive del PSOE», del que aspiran a sacar rédito electoral en 2027. Conscientes del «deterioro» del partido mayoritario del Gobierno a cuenta de las corruptelas que cercan a Ferraz y la Moncloa, los de Maíllo ven posible crecer a costa del mismo y lograr el próximo año «una posible recuperación de votantes que tuvo la coalición Sumar el 23-J» (entonces, en 2023, la plataforma de Díaz obtuvo 31 escaños y el 12,33% del voto; a día de hoy, sondeos como el último CIS, Sumar apenas rascaría el 6,4% del voto estimado y Podemos, por su cuenta, un pírrico 2,8%).En lo referido a la presunta corrupción y los escándalos judiciales que salpican a su socio de Gobierno, el PSOE, tirón de orejas a Pedro Sánchez, quien «mantuvo una férrea defensa de Zapatero que es ya insostenible» durante su comparecencia del pasado 24 de junio en el Parlamento, la cual fue, a juicio de IU, «decepcionante». Entre los motivos de su enfado, la falta de autocrítica del presidente y que este sacara pecho de medidas que ha implantado su organización para aumentar la transparencia y, sin embargo, haber dejado olvidadas en un cajón las medidas en materia de anticorrupción acordadas con Sumar el pasado año, tras la entrada en prisión de Santos Cerdán. «De haberse puesto estas medidas, [Víctor de ] Aldama estaría en la cárcel y habría devuelto lo que robó», lamenta la formación que dirige Maíllo. RSS de noticias de espana
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