Uno de los jugadores revelación de esta aciaga temporada en el Sevilla FC es Oso. El canterano fichó por el filial y se enfundó por primera vez la camiseta con Antonio Hidalgo. Siempre había sido delantero centro, pero el técnico sevillista lo fue atrasando y echándolo a la izquierda. Puede ser extremo, carrilero, lateral… y tiene gol. Así lo describe Jesús Galván, extécnico del Sevilla Atlético, que lo tuvo bajo sus órdenes durante una temporada y media. —¿Se esperaba la eclosión de Oso?—Lo conozco desde que cogí el filial en octubre de 2023. Oso hace un temporadón ese año, el del ascenso de segunda a primera RFEF. La temporada pasada, le decía que era su momento y que tenía que aprovechar. Él estaba convencido, pero tuvo una lesión muy dura, se rompió el cuádriceps de su pierna izquierda. Lo pasó mal, porque sintió que pasó su momento, era cuando se hablaba de Pedrosa, que no convencía y no había otro lateral izquierdo. Ya este año, empezó haciendo la pretemporada y también volvió a tener un problema físico. Es un chico que los problemas musculares, por su tipología, por su físico, tienen que cuidarse bastante. Y yo le decía aprovecha este momento, el club estaba deseoso de que saliera, porque sabe de tu potencial y la verdad es que me alegro que haya irrumpido de esa manera. Insufla electricidad, es un chico dinámico, con mucha potencia física. Cuando está bien, se nota.—¿Lo ve más de extremo o de lateral?—Su posición natural cuando lo firmamos del Málaga es delantero centro, igual que su hermano. Después se fue retrasando a extremo izquierda y Antonio Hidalgo lo pone de lateral, cuando se va Antonio, hablé con mi cuerpo técnico y decidimos mantenerlo de lateral, iba sobrado en Segunda RFEF, en Primera RFEF estuvo con sus problemas. Si logra manejar mejor el balance defensivo y los duelos defensivos… podemos tener un lateral de largo recorrido con mucho potencial.—Una perla.—Sí, puede ser ese canterano que siempre sacó el Sevilla y que al final genera plusvalía. Por su potencial, juventud, por esa versatilidad que puede jugar tanto de extremo como de lateral, puede jugar en ese famoso carrilero en esa línea de cinco, es un lateral con mucho recorrido. Tiene gol porque ha jugado toda su vida de delantero. Se le puede sacar plusvalía, si él de verdad está asentado, creo que se ha dado cuenta de que es su oportunidad y que toca ya centrarse en su futuro. El Sevilla podrá sacar dinero con él porque es un lateral moderno de los que hay pocos.—No es el único canterano asentado en el primer equipo ¿La cantera siempre acude al rescate?—Siempre, pasa en todos los clubes. El Celta con Giráldez, que conoce la casa, el Espanyol igual, tiene que ser por la filosofía de su entrenador. Si es un entrenador de la casa, sabe lo que le puede dar el jugador. En el Barcelona, por mucho que se diga, irrumpen canteranos porque no tiene un duro… pero cuando ha tenido dinero, ha ido a por jugadores de fuera. Estamos educados para eso, en mi época sabíamos que si teníamos la oportunidad era porque el primer equipo iba mal, a no ser que sea una estrella. Ramos, Reyes, Navas, Antonio Puerta… suben solos, los demás tenemos que salir porque el equipo lo demanda.—¿No es demasiada presión?—Va en la persona. Por ejemplo, Isaac se forjó una personalidad, la de tener la responsabilidad de ser el goleador, de sacar al Sevilla. Te crea una ansiedad y una presión brutal, que si no te salen las cosas acabas pagándolo. Él disfrutó los primeros meses, igual que ahora los disfruta Oso. El ambiente, los estadios… se ve como un sueño hecho realidad hasta que te echas encima la responsabilidad. Hay jugadores que se saltan los procesos y tienen una personalidad brutal, no les pesa. Y otros que deben llevarlo poco a poco, porque sabemos que le puede afectar y el rendimiento mengua. Uno de los jugadores revelación de esta aciaga temporada en el Sevilla FC es Oso. El canterano fichó por el filial y se enfundó por primera vez la camiseta con Antonio Hidalgo. Siempre había sido delantero centro, pero el técnico sevillista lo fue atrasando y echándolo a la izquierda. Puede ser extremo, carrilero, lateral… y tiene gol. Así lo describe Jesús Galván, extécnico del Sevilla Atlético, que lo tuvo bajo sus órdenes durante una temporada y media. —¿Se esperaba la eclosión de Oso?—Lo conozco desde que cogí el filial en octubre de 2023. Oso hace un temporadón ese año, el del ascenso de segunda a primera RFEF. La temporada pasada, le decía que era su momento y que tenía que aprovechar. Él estaba convencido, pero tuvo una lesión muy dura, se rompió el cuádriceps de su pierna izquierda. Lo pasó mal, porque sintió que pasó su momento, era cuando se hablaba de Pedrosa, que no convencía y no había otro lateral izquierdo. Ya este año, empezó haciendo la pretemporada y también volvió a tener un problema físico. Es un chico que los problemas musculares, por su tipología, por su físico, tienen que cuidarse bastante. Y yo le decía aprovecha este momento, el club estaba deseoso de que saliera, porque sabe de tu potencial y la verdad es que me alegro que haya irrumpido de esa manera. Insufla electricidad, es un chico dinámico, con mucha potencia física. Cuando está bien, se nota.—¿Lo ve más de extremo o de lateral?—Su posición natural cuando lo firmamos del Málaga es delantero centro, igual que su hermano. Después se fue retrasando a extremo izquierda y Antonio Hidalgo lo pone de lateral, cuando se va Antonio, hablé con mi cuerpo técnico y decidimos mantenerlo de lateral, iba sobrado en Segunda RFEF, en Primera RFEF estuvo con sus problemas. Si logra manejar mejor el balance defensivo y los duelos defensivos… podemos tener un lateral de largo recorrido con mucho potencial.—Una perla.—Sí, puede ser ese canterano que siempre sacó el Sevilla y que al final genera plusvalía. Por su potencial, juventud, por esa versatilidad que puede jugar tanto de extremo como de lateral, puede jugar en ese famoso carrilero en esa línea de cinco, es un lateral con mucho recorrido. Tiene gol porque ha jugado toda su vida de delantero. Se le puede sacar plusvalía, si él de verdad está asentado, creo que se ha dado cuenta de que es su oportunidad y que toca ya centrarse en su futuro. El Sevilla podrá sacar dinero con él porque es un lateral moderno de los que hay pocos.—No es el único canterano asentado en el primer equipo ¿La cantera siempre acude al rescate?—Siempre, pasa en todos los clubes. El Celta con Giráldez, que conoce la casa, el Espanyol igual, tiene que ser por la filosofía de su entrenador. Si es un entrenador de la casa, sabe lo que le puede dar el jugador. En el Barcelona, por mucho que se diga, irrumpen canteranos porque no tiene un duro… pero cuando ha tenido dinero, ha ido a por jugadores de fuera. Estamos educados para eso, en mi época sabíamos que si teníamos la oportunidad era porque el primer equipo iba mal, a no ser que sea una estrella. Ramos, Reyes, Navas, Antonio Puerta… suben solos, los demás tenemos que salir porque el equipo lo demanda.—¿No es demasiada presión?—Va en la persona. Por ejemplo, Isaac se forjó una personalidad, la de tener la responsabilidad de ser el goleador, de sacar al Sevilla. Te crea una ansiedad y una presión brutal, que si no te salen las cosas acabas pagándolo. Él disfrutó los primeros meses, igual que ahora los disfruta Oso. El ambiente, los estadios… se ve como un sueño hecho realidad hasta que te echas encima la responsabilidad. Hay jugadores que se saltan los procesos y tienen una personalidad brutal, no les pesa. Y otros que deben llevarlo poco a poco, porque sabemos que le puede afectar y el rendimiento mengua. Uno de los jugadores revelación de esta aciaga temporada en el Sevilla FC es Oso. El canterano fichó por el filial y se enfundó por primera vez la camiseta con Antonio Hidalgo. Siempre había sido delantero centro, pero el técnico sevillista lo fue atrasando y echándolo a la izquierda. Puede ser extremo, carrilero, lateral… y tiene gol. Así lo describe Jesús Galván, extécnico del Sevilla Atlético, que lo tuvo bajo sus órdenes durante una temporada y media. —¿Se esperaba la eclosión de Oso?—Lo conozco desde que cogí el filial en octubre de 2023. Oso hace un temporadón ese año, el del ascenso de segunda a primera RFEF. La temporada pasada, le decía que era su momento y que tenía que aprovechar. Él estaba convencido, pero tuvo una lesión muy dura, se rompió el cuádriceps de su pierna izquierda. Lo pasó mal, porque sintió que pasó su momento, era cuando se hablaba de Pedrosa, que no convencía y no había otro lateral izquierdo. Ya este año, empezó haciendo la pretemporada y también volvió a tener un problema físico. Es un chico que los problemas musculares, por su tipología, por su físico, tienen que cuidarse bastante. Y yo le decía aprovecha este momento, el club estaba deseoso de que saliera, porque sabe de tu potencial y la verdad es que me alegro que haya irrumpido de esa manera. Insufla electricidad, es un chico dinámico, con mucha potencia física. Cuando está bien, se nota.—¿Lo ve más de extremo o de lateral?—Su posición natural cuando lo firmamos del Málaga es delantero centro, igual que su hermano. Después se fue retrasando a extremo izquierda y Antonio Hidalgo lo pone de lateral, cuando se va Antonio, hablé con mi cuerpo técnico y decidimos mantenerlo de lateral, iba sobrado en Segunda RFEF, en Primera RFEF estuvo con sus problemas. Si logra manejar mejor el balance defensivo y los duelos defensivos… podemos tener un lateral de largo recorrido con mucho potencial.—Una perla.—Sí, puede ser ese canterano que siempre sacó el Sevilla y que al final genera plusvalía. Por su potencial, juventud, por esa versatilidad que puede jugar tanto de extremo como de lateral, puede jugar en ese famoso carrilero en esa línea de cinco, es un lateral con mucho recorrido. Tiene gol porque ha jugado toda su vida de delantero. Se le puede sacar plusvalía, si él de verdad está asentado, creo que se ha dado cuenta de que es su oportunidad y que toca ya centrarse en su futuro. El Sevilla podrá sacar dinero con él porque es un lateral moderno de los que hay pocos.—No es el único canterano asentado en el primer equipo ¿La cantera siempre acude al rescate?—Siempre, pasa en todos los clubes. El Celta con Giráldez, que conoce la casa, el Espanyol igual, tiene que ser por la filosofía de su entrenador. Si es un entrenador de la casa, sabe lo que le puede dar el jugador. En el Barcelona, por mucho que se diga, irrumpen canteranos porque no tiene un duro… pero cuando ha tenido dinero, ha ido a por jugadores de fuera. Estamos educados para eso, en mi época sabíamos que si teníamos la oportunidad era porque el primer equipo iba mal, a no ser que sea una estrella. Ramos, Reyes, Navas, Antonio Puerta… suben solos, los demás tenemos que salir porque el equipo lo demanda.—¿No es demasiada presión?—Va en la persona. Por ejemplo, Isaac se forjó una personalidad, la de tener la responsabilidad de ser el goleador, de sacar al Sevilla. Te crea una ansiedad y una presión brutal, que si no te salen las cosas acabas pagándolo. Él disfrutó los primeros meses, igual que ahora los disfruta Oso. El ambiente, los estadios… se ve como un sueño hecho realidad hasta que te echas encima la responsabilidad. Hay jugadores que se saltan los procesos y tienen una personalidad brutal, no les pesa. Y otros que deben llevarlo poco a poco, porque sabemos que le puede afectar y el rendimiento mengua. RSS de noticias de deportes
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