Los dos acusados principales del ‘caso Kitchen’, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su número dos, el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, llegan enfrentados al juicio que arranca este lunes en la Audiencia Nacional.El exministro -el político de mayor rango del Gobierno de Mariano Rajoy que se sentará en el banquillo de los acusados por el presunto despliegue de un operativo policial ilegal entre 2013 y 2015 al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas – siempre ha negado que tuviera conocimiento del dispositivo sufragado con fondos reservados del Estado. Casi 70 mandos policiales habrían participado en algún momento en las vigilancias al entorno de Bárcenas para recuperar información en su poder comprometedora para el PP, según el relato de la Fiscalía Anticorrupción. El chófer de la familia del extesorero, Sergio Ríos, cobró 2.000 euros mensuales, casi 60.000 en total, por colaborar con los mandos policiales implicados y facilitarles los dispositivos que consiguió recabar. Después, consiguió un puesto en la Policía Nacional.Noticia relacionada general No No El PSOE acusa al PP de no desmarcarse de los años de Cospedal «de recortes y presuntas irregularidades» F. MalaraMensajes ante notarioUnos mensajes intercambiados entre el exministro y su número dos, Martínez, que éste último registró ante notario, comprometieron durante la instrucción la versión de Fernández Díaz. Los famosos mensajes, que el exministro habría enviado supuestamente a Martínez durante el desarrollo del operativo denominado ‘Kitchen’ y cuyo resultado no acabó entregándose al juez que ya investigaba la contabilidad paralela de Bárcenas en el marco del caso Gürtel, decían: «La operación se hizo con éxito. Te informo», se podía leer en el primero, con fecha 18 de octubre de 2013. Meses antes, el 13 de julio, Fernández Díaz habría escrito: «Chófer B: Sergio Ríos Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)». También en dichos textos se hablaba de un ‘contacto Cecilio’. En el argot policial se suele hablar de los miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como ‘cecilios’. Martínez sostiene que fue el CNI quien espió a Bárcenas. Su exjefe, Félix Sanz Roldán, enemigo del comisario jubilado José Manuel Villarejo, declarará en el juicio. La contradicción entre las versiones de Fernández Díaz y Martínez (quien también niega haber participado en ninguna operación al margen de la ley) llevó al juez Manuel García-Castellón a citarles a un careo el 13 de noviembre de 2020 . Durante éste, Fernández Díaz acusó a Martínez de insultarle y el segundo, de «echarle a las fauces de la prensa». «Yo era a quien tú llamabas, tu persona de confianza. No pensaba que fuéramos a acabar así», lamentó Martínez durante el careo judicial en el que estuvieron sentados uno al lado del otro frente al juez. El espíritu de enfrentamiento entre ambos de aquel careo y las versiones enfrentadas se ha mantenido hasta la apertura del juicio, en el que ambos se enfrentan a 15 años de prisión por los presuntos delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad. Casi una decena de mandos policiales, entre ellos, el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino y el comisario jubilado José Manuel Villarejo, también entre los acusados. Lo que sí han compartido ambos acusados es la petición de que el Partido Popular se siente en el banquillo de los acusados como partícipe a título lucrativo (igual que pidió el PSOE como acusación), aunque no lo han conseguido. «Del propio relato fáctico de los escritos de acusación, se desprende que el origen y epicentro de los hechos presuntamente delictivos fue el espionaje y la sustracción a la familia Bárcenas de información supuestamente perjudicial para los intereses del PP, siempre en su beneficio y utilizando para tales fines fondos reservados (…) solicitándose una condena en vía de responsabilidad civil, que se acoge y refleja en el propio auto de apertura, resulta obvio, coherente y necesario incluir al PP como partícipe a título lucrativo», justificó la defensa de Fernández Díaz en uno de sus escritos. Los dos acusados principales del ‘caso Kitchen’, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su número dos, el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, llegan enfrentados al juicio que arranca este lunes en la Audiencia Nacional.El exministro -el político de mayor rango del Gobierno de Mariano Rajoy que se sentará en el banquillo de los acusados por el presunto despliegue de un operativo policial ilegal entre 2013 y 2015 al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas – siempre ha negado que tuviera conocimiento del dispositivo sufragado con fondos reservados del Estado. Casi 70 mandos policiales habrían participado en algún momento en las vigilancias al entorno de Bárcenas para recuperar información en su poder comprometedora para el PP, según el relato de la Fiscalía Anticorrupción. El chófer de la familia del extesorero, Sergio Ríos, cobró 2.000 euros mensuales, casi 60.000 en total, por colaborar con los mandos policiales implicados y facilitarles los dispositivos que consiguió recabar. Después, consiguió un puesto en la Policía Nacional.Noticia relacionada general No No El PSOE acusa al PP de no desmarcarse de los años de Cospedal «de recortes y presuntas irregularidades» F. MalaraMensajes ante notarioUnos mensajes intercambiados entre el exministro y su número dos, Martínez, que éste último registró ante notario, comprometieron durante la instrucción la versión de Fernández Díaz. Los famosos mensajes, que el exministro habría enviado supuestamente a Martínez durante el desarrollo del operativo denominado ‘Kitchen’ y cuyo resultado no acabó entregándose al juez que ya investigaba la contabilidad paralela de Bárcenas en el marco del caso Gürtel, decían: «La operación se hizo con éxito. Te informo», se podía leer en el primero, con fecha 18 de octubre de 2013. Meses antes, el 13 de julio, Fernández Díaz habría escrito: «Chófer B: Sergio Ríos Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)». También en dichos textos se hablaba de un ‘contacto Cecilio’. En el argot policial se suele hablar de los miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como ‘cecilios’. Martínez sostiene que fue el CNI quien espió a Bárcenas. Su exjefe, Félix Sanz Roldán, enemigo del comisario jubilado José Manuel Villarejo, declarará en el juicio. La contradicción entre las versiones de Fernández Díaz y Martínez (quien también niega haber participado en ninguna operación al margen de la ley) llevó al juez Manuel García-Castellón a citarles a un careo el 13 de noviembre de 2020 . Durante éste, Fernández Díaz acusó a Martínez de insultarle y el segundo, de «echarle a las fauces de la prensa». «Yo era a quien tú llamabas, tu persona de confianza. No pensaba que fuéramos a acabar así», lamentó Martínez durante el careo judicial en el que estuvieron sentados uno al lado del otro frente al juez. El espíritu de enfrentamiento entre ambos de aquel careo y las versiones enfrentadas se ha mantenido hasta la apertura del juicio, en el que ambos se enfrentan a 15 años de prisión por los presuntos delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad. Casi una decena de mandos policiales, entre ellos, el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino y el comisario jubilado José Manuel Villarejo, también entre los acusados. Lo que sí han compartido ambos acusados es la petición de que el Partido Popular se siente en el banquillo de los acusados como partícipe a título lucrativo (igual que pidió el PSOE como acusación), aunque no lo han conseguido. «Del propio relato fáctico de los escritos de acusación, se desprende que el origen y epicentro de los hechos presuntamente delictivos fue el espionaje y la sustracción a la familia Bárcenas de información supuestamente perjudicial para los intereses del PP, siempre en su beneficio y utilizando para tales fines fondos reservados (…) solicitándose una condena en vía de responsabilidad civil, que se acoge y refleja en el propio auto de apertura, resulta obvio, coherente y necesario incluir al PP como partícipe a título lucrativo», justificó la defensa de Fernández Díaz en uno de sus escritos. Los dos acusados principales del ‘caso Kitchen’, el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz y su número dos, el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, llegan enfrentados al juicio que arranca este lunes en la Audiencia Nacional.El exministro -el político de mayor rango del Gobierno de Mariano Rajoy que se sentará en el banquillo de los acusados por el presunto despliegue de un operativo policial ilegal entre 2013 y 2015 al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas – siempre ha negado que tuviera conocimiento del dispositivo sufragado con fondos reservados del Estado. Casi 70 mandos policiales habrían participado en algún momento en las vigilancias al entorno de Bárcenas para recuperar información en su poder comprometedora para el PP, según el relato de la Fiscalía Anticorrupción. El chófer de la familia del extesorero, Sergio Ríos, cobró 2.000 euros mensuales, casi 60.000 en total, por colaborar con los mandos policiales implicados y facilitarles los dispositivos que consiguió recabar. Después, consiguió un puesto en la Policía Nacional.Noticia relacionada general No No El PSOE acusa al PP de no desmarcarse de los años de Cospedal «de recortes y presuntas irregularidades» F. MalaraMensajes ante notarioUnos mensajes intercambiados entre el exministro y su número dos, Martínez, que éste último registró ante notario, comprometieron durante la instrucción la versión de Fernández Díaz. Los famosos mensajes, que el exministro habría enviado supuestamente a Martínez durante el desarrollo del operativo denominado ‘Kitchen’ y cuyo resultado no acabó entregándose al juez que ya investigaba la contabilidad paralela de Bárcenas en el marco del caso Gürtel, decían: «La operación se hizo con éxito. Te informo», se podía leer en el primero, con fecha 18 de octubre de 2013. Meses antes, el 13 de julio, Fernández Díaz habría escrito: «Chófer B: Sergio Ríos Esgueva (ahora hace esa función con su mujer)». También en dichos textos se hablaba de un ‘contacto Cecilio’. En el argot policial se suele hablar de los miembros del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) como ‘cecilios’. Martínez sostiene que fue el CNI quien espió a Bárcenas. Su exjefe, Félix Sanz Roldán, enemigo del comisario jubilado José Manuel Villarejo, declarará en el juicio. La contradicción entre las versiones de Fernández Díaz y Martínez (quien también niega haber participado en ninguna operación al margen de la ley) llevó al juez Manuel García-Castellón a citarles a un careo el 13 de noviembre de 2020 . Durante éste, Fernández Díaz acusó a Martínez de insultarle y el segundo, de «echarle a las fauces de la prensa». «Yo era a quien tú llamabas, tu persona de confianza. No pensaba que fuéramos a acabar así», lamentó Martínez durante el careo judicial en el que estuvieron sentados uno al lado del otro frente al juez. El espíritu de enfrentamiento entre ambos de aquel careo y las versiones enfrentadas se ha mantenido hasta la apertura del juicio, en el que ambos se enfrentan a 15 años de prisión por los presuntos delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad. Casi una decena de mandos policiales, entre ellos, el ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Eugenio Pino y el comisario jubilado José Manuel Villarejo, también entre los acusados. Lo que sí han compartido ambos acusados es la petición de que el Partido Popular se siente en el banquillo de los acusados como partícipe a título lucrativo (igual que pidió el PSOE como acusación), aunque no lo han conseguido. «Del propio relato fáctico de los escritos de acusación, se desprende que el origen y epicentro de los hechos presuntamente delictivos fue el espionaje y la sustracción a la familia Bárcenas de información supuestamente perjudicial para los intereses del PP, siempre en su beneficio y utilizando para tales fines fondos reservados (…) solicitándose una condena en vía de responsabilidad civil, que se acoge y refleja en el propio auto de apertura, resulta obvio, coherente y necesario incluir al PP como partícipe a título lucrativo», justificó la defensa de Fernández Díaz en uno de sus escritos. RSS de noticias de espana
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