En política, los experimentos suelen salir caros cuando se acercan curvas, y Juanma Moreno ha preferido no arriesgar lo más mínimo. Ante el reto inédito de tener que cohabitar con Vox en el Gobierno andaluz tras no revalidar la mayoría absoluta, el presidente se ha aferrado al pragmatismo puro de « no tocar lo que funciona » para configurar un gabinete continuista. Eleva a sus colaboradores más cercanos, los consejeros Antonio Sanz y Carolina España, a dos potentes vicepresidencias estratégicas. Al dar más poderes a sus estrechos colaboradores, el mandatario andaluz no solo neutraliza el radio de acción del nuevo vicepresidente de Vox, Manuel Gavira , sino que apuesta por perfiles curtidos en la gestión para afrontar una legislatura marcada por el «alto voltaje» de las elecciones municipales y generales previstas en 2027. Tras darse una semana para meditar los cambios, Moreno ha diseñado un gabinete compuesto por trece consejerías (tantas como tiene ahora), con siete mujeres y seis hombres, y con solo dos caras nuevas en las carteras que corresponden al Partido Popular. «He optado por mantener el tronco común del gobierno . ¿Por qué? Es un gobierno que tiene capacidad y experiencia […] No he querido tocar lo que funcionaba», se justificó el barón popular en la rueda de prensa ofrecida este jueves en el Palacio de San Telmo para anunciar su nuevo Ejecutivo. «Hay consejerías que funcionan muy bien, que incluso pueden llevar más cosas. Y hemos cambiado algunas cosas en las que veíamos que había cierta disfunción», explicó. La pauta está clara: la gestión por encima de la ideología.Apuesta por la experiencia y la gestiónEl diseño del organigrama es una declaración de intenciones políticas. Para contrarrestar el peso de los de Santiago Abascal y la macroconsejería de Gavira —que asume las competencias de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local con rango de vicepresidente segundo—, Moreno confía en los pesos pesados que ya ocupaban las carteras clave.En la coordinación política, Antonio Sanz Cabello se consolida como el auténtico mariscal del Gobierno al frente de Sanidad, Presidencia y Emergencias, adquiriendo rango de vicepresidente primero. La gestión sanitaria adquiere así «la máxima importancia» tras haber sido uno de los talones de Aquiles de la pasada legislatura por la reciente crisis de los cribados de cáncer de mama. Además, Moreno se asegura de que, en caso de ausencia, sea Sanz quien asuma la interinidad de la Junta.Por su parte, Carolina España Reina mantendrá el control de las arcas públicas como consejera de Economía, Hacienda y Fondos Euros y portavoz del Ejecutivo, elevada a vicepresidenta tercera a efectos protocolarios. En el caso de que no estuvieran Moreno y Sanz, ella ejercería la presidencia en funciones. El timón político y financiero quedará así en manos del Partido Popular.Paradela, un valor en alzaEn su huida de los experimentos, el presidente ha ensanchado las carteras que mejor han funcionado. El caso más evidente es el del independiente Jorge Paradela , de quien ha elogiado públicamente «una gestión muy brillante» que ha permitido que la industria represente ya «un tercio del crecimiento de la economía andaluza». A sus funciones actuales de Industria y Energía, Paradela suma ahora las de Universidades e Innovación (que absorbe también Investigación) en una gran macroconsejería económica.Asimismo, el cordobés José Antonio Nieto —que se encargó de negociar con Vox en la primera legislatura— deja Justicia en manos ultras y asume la nueva consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública, con la ambición de introducir el algoritmo en la gestión pública para agilizar la burocracia. Su continuidad mantiene el equilibrio de la cuota cordobesa junto a Antonio Repullo , secretario general del PP andaluz, cuyo nombre sonó con fuerza para el cargo. Sin embargo, Moreno descartó su entrada inmediata para priorizar la maquinaria electoral del partido ante el horizonte de 2027. «Con dos procesos electorales de esa naturaleza, no entraba en mi cabeza realizar ningún cambio que afecte ni más ni menos que al número dos del partido», zanjó a preguntas de los periodistas.Relevos técnicos y líneas rojas ideológicasLos dos únicos ceses del gabinete, Arturo Bernal (Turismo) y Catalina García (Sostenibilidad) —dos parlamentarios con probable destino en el Senado—, se cubren promocionando el talento interno de las propias consejerías. Mario Muñoz-Atanet Sánchez , hasta ahora viceconsejero, asciende a consejero de Fomento y Movilidad, mientras que la funcionaria Adolfina Martínez Guirado , hasta la fecha secretaria general de Empresa y Trabajo Autónomo, toma las riendas de Sostenibilidad y Medio Ambiente.«Este nuevo gobierno viene a sumar, no viene dar pasos atrás», defiende Moreno frente a las críticas «desproporcionadas» de la izquierdaEl mantenimiento de carteras como Sostenibilidad o la remodelada Servicios Sociales, Familias e Igualdad (liderada por Loles López, que cambia Inclusión Social por Servicios Sociales y cede Juventud) evidencia la resistencia de Moreno a cualquier retroceso en políticas sociales o contra el cambio climático. El presidente defendió la viabilidad del pacto y rechazó las críticas «desproporcionadas» de la oposición, hasta el punto de calificar de «muy razonable» la polémica auditoría comprometida con Vox con el padrón y garantizó la asistencia médica a cualquier persona.«Este nuevo gobierno viene a sumar, no viene a dar pasos atrás. El rumbo de nuestra tierra está firmemente definido por la moderación , por el diálogo social, por el respeto absoluto a nuestras instituciones», proclamó. Frente a quienes alimenten el «miedo», prometió responder con hechos y «con la defensa inquebrantable de la convivencia».El reto de hacer 20.000 viviendas públicasEl núcleo de confianza se completa con la permanencia de las dos únicas consejeras que acompañan a Moreno desde el Ejecutivo de coalición con Ciudadanos en 2019: Rocío Blanco al frente de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, y Patricia del Pozo en Cultura, Deporte y Patrimonio Histórico. A ellas se une la continuidad de Ramón Fernández-Pacheco en Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural —cuya gestión goza de la simpatía del sector primario— y la independiente Carmen Castillo en Educación.Finalmente, el presidente responde al grave problema residencial desvinculando estas competencias de Fomento para otorgárselas en exclusiva a Rocío Díaz , al frente de la nueva Consejería de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio, con el titánico desafío de cumplir la promesa de promover 20.000 viviendas públicas en la comunidad.«Vox va a ser un socio fiable y estable»Aunque la cohabitación con Vox promete ser más espinosa que la que mantuvo con Ciudadanos, Moreno insistió en que su impresión es que la formación de Abascal «va a ser un socio fiable y estable». Consciente de que los procesos electorales que vienen «no favorecen un buen clima político», el líder del PP andaluz se reafirmó en su intención de blindar los acuerdos de gestión y mantener el rumbo. «Esto es un compromiso a cuatro años. Vox es Vox y el PP es el PP. Vox no puede imponer al PP muchas de sus tesis ni el PP puede pretender imponerle a Vox su manera de ver la sociedad», sentenció, dejando claro que la gestión está «por encima de cualquier otro interés». En política, los experimentos suelen salir caros cuando se acercan curvas, y Juanma Moreno ha preferido no arriesgar lo más mínimo. Ante el reto inédito de tener que cohabitar con Vox en el Gobierno andaluz tras no revalidar la mayoría absoluta, el presidente se ha aferrado al pragmatismo puro de « no tocar lo que funciona » para configurar un gabinete continuista. Eleva a sus colaboradores más cercanos, los consejeros Antonio Sanz y Carolina España, a dos potentes vicepresidencias estratégicas. Al dar más poderes a sus estrechos colaboradores, el mandatario andaluz no solo neutraliza el radio de acción del nuevo vicepresidente de Vox, Manuel Gavira , sino que apuesta por perfiles curtidos en la gestión para afrontar una legislatura marcada por el «alto voltaje» de las elecciones municipales y generales previstas en 2027. Tras darse una semana para meditar los cambios, Moreno ha diseñado un gabinete compuesto por trece consejerías (tantas como tiene ahora), con siete mujeres y seis hombres, y con solo dos caras nuevas en las carteras que corresponden al Partido Popular. «He optado por mantener el tronco común del gobierno . ¿Por qué? Es un gobierno que tiene capacidad y experiencia […] No he querido tocar lo que funcionaba», se justificó el barón popular en la rueda de prensa ofrecida este jueves en el Palacio de San Telmo para anunciar su nuevo Ejecutivo. «Hay consejerías que funcionan muy bien, que incluso pueden llevar más cosas. Y hemos cambiado algunas cosas en las que veíamos que había cierta disfunción», explicó. La pauta está clara: la gestión por encima de la ideología.Apuesta por la experiencia y la gestiónEl diseño del organigrama es una declaración de intenciones políticas. Para contrarrestar el peso de los de Santiago Abascal y la macroconsejería de Gavira —que asume las competencias de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local con rango de vicepresidente segundo—, Moreno confía en los pesos pesados que ya ocupaban las carteras clave.En la coordinación política, Antonio Sanz Cabello se consolida como el auténtico mariscal del Gobierno al frente de Sanidad, Presidencia y Emergencias, adquiriendo rango de vicepresidente primero. La gestión sanitaria adquiere así «la máxima importancia» tras haber sido uno de los talones de Aquiles de la pasada legislatura por la reciente crisis de los cribados de cáncer de mama. Además, Moreno se asegura de que, en caso de ausencia, sea Sanz quien asuma la interinidad de la Junta.Por su parte, Carolina España Reina mantendrá el control de las arcas públicas como consejera de Economía, Hacienda y Fondos Euros y portavoz del Ejecutivo, elevada a vicepresidenta tercera a efectos protocolarios. En el caso de que no estuvieran Moreno y Sanz, ella ejercería la presidencia en funciones. El timón político y financiero quedará así en manos del Partido Popular.Paradela, un valor en alzaEn su huida de los experimentos, el presidente ha ensanchado las carteras que mejor han funcionado. El caso más evidente es el del independiente Jorge Paradela , de quien ha elogiado públicamente «una gestión muy brillante» que ha permitido que la industria represente ya «un tercio del crecimiento de la economía andaluza». A sus funciones actuales de Industria y Energía, Paradela suma ahora las de Universidades e Innovación (que absorbe también Investigación) en una gran macroconsejería económica.Asimismo, el cordobés José Antonio Nieto —que se encargó de negociar con Vox en la primera legislatura— deja Justicia en manos ultras y asume la nueva consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública, con la ambición de introducir el algoritmo en la gestión pública para agilizar la burocracia. Su continuidad mantiene el equilibrio de la cuota cordobesa junto a Antonio Repullo , secretario general del PP andaluz, cuyo nombre sonó con fuerza para el cargo. Sin embargo, Moreno descartó su entrada inmediata para priorizar la maquinaria electoral del partido ante el horizonte de 2027. «Con dos procesos electorales de esa naturaleza, no entraba en mi cabeza realizar ningún cambio que afecte ni más ni menos que al número dos del partido», zanjó a preguntas de los periodistas.Relevos técnicos y líneas rojas ideológicasLos dos únicos ceses del gabinete, Arturo Bernal (Turismo) y Catalina García (Sostenibilidad) —dos parlamentarios con probable destino en el Senado—, se cubren promocionando el talento interno de las propias consejerías. Mario Muñoz-Atanet Sánchez , hasta ahora viceconsejero, asciende a consejero de Fomento y Movilidad, mientras que la funcionaria Adolfina Martínez Guirado , hasta la fecha secretaria general de Empresa y Trabajo Autónomo, toma las riendas de Sostenibilidad y Medio Ambiente.«Este nuevo gobierno viene a sumar, no viene dar pasos atrás», defiende Moreno frente a las críticas «desproporcionadas» de la izquierdaEl mantenimiento de carteras como Sostenibilidad o la remodelada Servicios Sociales, Familias e Igualdad (liderada por Loles López, que cambia Inclusión Social por Servicios Sociales y cede Juventud) evidencia la resistencia de Moreno a cualquier retroceso en políticas sociales o contra el cambio climático. El presidente defendió la viabilidad del pacto y rechazó las críticas «desproporcionadas» de la oposición, hasta el punto de calificar de «muy razonable» la polémica auditoría comprometida con Vox con el padrón y garantizó la asistencia médica a cualquier persona.«Este nuevo gobierno viene a sumar, no viene a dar pasos atrás. El rumbo de nuestra tierra está firmemente definido por la moderación , por el diálogo social, por el respeto absoluto a nuestras instituciones», proclamó. Frente a quienes alimenten el «miedo», prometió responder con hechos y «con la defensa inquebrantable de la convivencia».El reto de hacer 20.000 viviendas públicasEl núcleo de confianza se completa con la permanencia de las dos únicas consejeras que acompañan a Moreno desde el Ejecutivo de coalición con Ciudadanos en 2019: Rocío Blanco al frente de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, y Patricia del Pozo en Cultura, Deporte y Patrimonio Histórico. A ellas se une la continuidad de Ramón Fernández-Pacheco en Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural —cuya gestión goza de la simpatía del sector primario— y la independiente Carmen Castillo en Educación.Finalmente, el presidente responde al grave problema residencial desvinculando estas competencias de Fomento para otorgárselas en exclusiva a Rocío Díaz , al frente de la nueva Consejería de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio, con el titánico desafío de cumplir la promesa de promover 20.000 viviendas públicas en la comunidad.«Vox va a ser un socio fiable y estable»Aunque la cohabitación con Vox promete ser más espinosa que la que mantuvo con Ciudadanos, Moreno insistió en que su impresión es que la formación de Abascal «va a ser un socio fiable y estable». Consciente de que los procesos electorales que vienen «no favorecen un buen clima político», el líder del PP andaluz se reafirmó en su intención de blindar los acuerdos de gestión y mantener el rumbo. «Esto es un compromiso a cuatro años. Vox es Vox y el PP es el PP. Vox no puede imponer al PP muchas de sus tesis ni el PP puede pretender imponerle a Vox su manera de ver la sociedad», sentenció, dejando claro que la gestión está «por encima de cualquier otro interés». En política, los experimentos suelen salir caros cuando se acercan curvas, y Juanma Moreno ha preferido no arriesgar lo más mínimo. Ante el reto inédito de tener que cohabitar con Vox en el Gobierno andaluz tras no revalidar la mayoría absoluta, el presidente se ha aferrado al pragmatismo puro de « no tocar lo que funciona » para configurar un gabinete continuista. Eleva a sus colaboradores más cercanos, los consejeros Antonio Sanz y Carolina España, a dos potentes vicepresidencias estratégicas. Al dar más poderes a sus estrechos colaboradores, el mandatario andaluz no solo neutraliza el radio de acción del nuevo vicepresidente de Vox, Manuel Gavira , sino que apuesta por perfiles curtidos en la gestión para afrontar una legislatura marcada por el «alto voltaje» de las elecciones municipales y generales previstas en 2027. Tras darse una semana para meditar los cambios, Moreno ha diseñado un gabinete compuesto por trece consejerías (tantas como tiene ahora), con siete mujeres y seis hombres, y con solo dos caras nuevas en las carteras que corresponden al Partido Popular. «He optado por mantener el tronco común del gobierno . ¿Por qué? Es un gobierno que tiene capacidad y experiencia […] No he querido tocar lo que funcionaba», se justificó el barón popular en la rueda de prensa ofrecida este jueves en el Palacio de San Telmo para anunciar su nuevo Ejecutivo. «Hay consejerías que funcionan muy bien, que incluso pueden llevar más cosas. Y hemos cambiado algunas cosas en las que veíamos que había cierta disfunción», explicó. La pauta está clara: la gestión por encima de la ideología.Apuesta por la experiencia y la gestiónEl diseño del organigrama es una declaración de intenciones políticas. Para contrarrestar el peso de los de Santiago Abascal y la macroconsejería de Gavira —que asume las competencias de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local con rango de vicepresidente segundo—, Moreno confía en los pesos pesados que ya ocupaban las carteras clave.En la coordinación política, Antonio Sanz Cabello se consolida como el auténtico mariscal del Gobierno al frente de Sanidad, Presidencia y Emergencias, adquiriendo rango de vicepresidente primero. La gestión sanitaria adquiere así «la máxima importancia» tras haber sido uno de los talones de Aquiles de la pasada legislatura por la reciente crisis de los cribados de cáncer de mama. Además, Moreno se asegura de que, en caso de ausencia, sea Sanz quien asuma la interinidad de la Junta.Por su parte, Carolina España Reina mantendrá el control de las arcas públicas como consejera de Economía, Hacienda y Fondos Euros y portavoz del Ejecutivo, elevada a vicepresidenta tercera a efectos protocolarios. En el caso de que no estuvieran Moreno y Sanz, ella ejercería la presidencia en funciones. El timón político y financiero quedará así en manos del Partido Popular.Paradela, un valor en alzaEn su huida de los experimentos, el presidente ha ensanchado las carteras que mejor han funcionado. El caso más evidente es el del independiente Jorge Paradela , de quien ha elogiado públicamente «una gestión muy brillante» que ha permitido que la industria represente ya «un tercio del crecimiento de la economía andaluza». A sus funciones actuales de Industria y Energía, Paradela suma ahora las de Universidades e Innovación (que absorbe también Investigación) en una gran macroconsejería económica.Asimismo, el cordobés José Antonio Nieto —que se encargó de negociar con Vox en la primera legislatura— deja Justicia en manos ultras y asume la nueva consejería de Inteligencia Artificial, Desarrollo Digital y Administración Pública, con la ambición de introducir el algoritmo en la gestión pública para agilizar la burocracia. Su continuidad mantiene el equilibrio de la cuota cordobesa junto a Antonio Repullo , secretario general del PP andaluz, cuyo nombre sonó con fuerza para el cargo. Sin embargo, Moreno descartó su entrada inmediata para priorizar la maquinaria electoral del partido ante el horizonte de 2027. «Con dos procesos electorales de esa naturaleza, no entraba en mi cabeza realizar ningún cambio que afecte ni más ni menos que al número dos del partido», zanjó a preguntas de los periodistas.Relevos técnicos y líneas rojas ideológicasLos dos únicos ceses del gabinete, Arturo Bernal (Turismo) y Catalina García (Sostenibilidad) —dos parlamentarios con probable destino en el Senado—, se cubren promocionando el talento interno de las propias consejerías. Mario Muñoz-Atanet Sánchez , hasta ahora viceconsejero, asciende a consejero de Fomento y Movilidad, mientras que la funcionaria Adolfina Martínez Guirado , hasta la fecha secretaria general de Empresa y Trabajo Autónomo, toma las riendas de Sostenibilidad y Medio Ambiente.«Este nuevo gobierno viene a sumar, no viene dar pasos atrás», defiende Moreno frente a las críticas «desproporcionadas» de la izquierdaEl mantenimiento de carteras como Sostenibilidad o la remodelada Servicios Sociales, Familias e Igualdad (liderada por Loles López, que cambia Inclusión Social por Servicios Sociales y cede Juventud) evidencia la resistencia de Moreno a cualquier retroceso en políticas sociales o contra el cambio climático. El presidente defendió la viabilidad del pacto y rechazó las críticas «desproporcionadas» de la oposición, hasta el punto de calificar de «muy razonable» la polémica auditoría comprometida con Vox con el padrón y garantizó la asistencia médica a cualquier persona.«Este nuevo gobierno viene a sumar, no viene a dar pasos atrás. El rumbo de nuestra tierra está firmemente definido por la moderación , por el diálogo social, por el respeto absoluto a nuestras instituciones», proclamó. Frente a quienes alimenten el «miedo», prometió responder con hechos y «con la defensa inquebrantable de la convivencia».El reto de hacer 20.000 viviendas públicasEl núcleo de confianza se completa con la permanencia de las dos únicas consejeras que acompañan a Moreno desde el Ejecutivo de coalición con Ciudadanos en 2019: Rocío Blanco al frente de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, y Patricia del Pozo en Cultura, Deporte y Patrimonio Histórico. A ellas se une la continuidad de Ramón Fernández-Pacheco en Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural —cuya gestión goza de la simpatía del sector primario— y la independiente Carmen Castillo en Educación.Finalmente, el presidente responde al grave problema residencial desvinculando estas competencias de Fomento para otorgárselas en exclusiva a Rocío Díaz , al frente de la nueva Consejería de Vivienda, Juventud y Ordenación del Territorio, con el titánico desafío de cumplir la promesa de promover 20.000 viviendas públicas en la comunidad.«Vox va a ser un socio fiable y estable»Aunque la cohabitación con Vox promete ser más espinosa que la que mantuvo con Ciudadanos, Moreno insistió en que su impresión es que la formación de Abascal «va a ser un socio fiable y estable». Consciente de que los procesos electorales que vienen «no favorecen un buen clima político», el líder del PP andaluz se reafirmó en su intención de blindar los acuerdos de gestión y mantener el rumbo. «Esto es un compromiso a cuatro años. Vox es Vox y el PP es el PP. Vox no puede imponer al PP muchas de sus tesis ni el PP puede pretender imponerle a Vox su manera de ver la sociedad», sentenció, dejando claro que la gestión está «por encima de cualquier otro interés». RSS de noticias de espana/andalucia
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