Juanma Moreno ha vuelto este Miércoles Santo a cumplir con el Cristo de la Exaltación. Es su devoción más íntima, arraigada y familiar . Esa que lleva con sus hijos de las manos cuando camina por las cercanías de la iglesia de San Juan en el centro de Málaga. «Estoy con mucha ilusión de volver a pasear por las calles de Málaga y de compartir una de las tradiciones de fe, cultura, tan bonita como es nuestra Semana Santa», ha afirmado Moreno en esta jornada. Para el presidente andaluz «es una tradición». «Además de devoción que le tengo al Cristo de la Exaltación, es volver a encontrarme con mis hermanos, con algunos de ellos llevo sacando el trono más de 35 años», ha añadido el Moreno, que fue recibido por saludos y abrazos antes de meterse en varal, muestras de cariño al Juanma que apoya la cara en aluminio frío y arrima el hombro con todos. El que soporta el peso de una Cristo que tiene bajo sus pies a un grupo de mujeres aguantando la peor parte del recorrido, desde el interior, donde el esfuerzo hace que cueste respirar, donde llevar algo más que una camiseta es tortura calurosa. Junta a ellas, el presidente y el retos de hombre, vestidos de negro, llevan el paso de este trono por las calles de Málaga.Juanma Moreno dijo que estaba «nervioso», pero con «ganas y preparado» porque la edad se nota. «Cada vez es más complicado, los años van pasando y al día siguiente estoy reventado, ya no tengo 30 años ni 20, como tenía antes, y ahora lo voy notando que los riñones y la espalda ; cada vez más complicado», dijo el ilustre cofrade, que señaló que pese a los dolores del día siguiente «es maravilloso».Este Miércoles Santo, Juanma Moreno ha estado recordando sus años de chaval. Por la mañana, ha visitado la Hermandad de Zamarrilla, donde ha explicado que está en su antiguo barrio. «Mi madre vive a pocas calles de aquí», ha resaltado sobre la Virgen de la Amargura, al que reconoció que por cercanía siempre el tuvo devoción «y un vínculo muy especial».Noticia relacionada general No No María Jesús Montero se ‘pica’ con Juanma Moreno y el PSOE se hace cofrade al tercer día de la Semana Santa de Andalucía José María Aguilera«Siempre que es Semana Santa vengo a verla, a veces en privado, hoy en público porque es una virgen muy bonita, que tiene detrás una leyenda», ha recordado Moreno, refiriéndose a la historia del bandolero Zamarilla, que se escondió bajo el manto de la Virgen para no ser capturado. Se libró del presidió y al salir del su escondite clavó una rosa amarilla en el pecho de la Amargura con un puñal. La rosa se volvió rojo sangre y el bandolero ante el milagro se redimió. La leyenda cuenta que acabó siendo monje de clausura. El presidente Moreno señaló que le gustan estas cofradías que están vinculadas con los barrios, «que tienen sabor a barrio» . Fue antes de irse a ver una de las guardias de honor de la Legión al Cristo de la Buena Muerte, que todos están vinculados. «El cristo de Mena y sobre todo esa guardia legionaria concita el interés de muchísimos ciudadanos que vienen de muchos rincones de España, incluso de fuera de España, para verlo el Jueves Santo».Moreno, que ha adelantado que no estará en la entronización del Cristo, que tiene lugar en la mañana del Jueves Santo, ha explicado que acudió al cambio de guardia para visitar y saludar al hermano mayor, y a algunos de los que están allí presentes. Juanma Moreno ha vuelto este Miércoles Santo a cumplir con el Cristo de la Exaltación. Es su devoción más íntima, arraigada y familiar . Esa que lleva con sus hijos de las manos cuando camina por las cercanías de la iglesia de San Juan en el centro de Málaga. «Estoy con mucha ilusión de volver a pasear por las calles de Málaga y de compartir una de las tradiciones de fe, cultura, tan bonita como es nuestra Semana Santa», ha afirmado Moreno en esta jornada. Para el presidente andaluz «es una tradición». «Además de devoción que le tengo al Cristo de la Exaltación, es volver a encontrarme con mis hermanos, con algunos de ellos llevo sacando el trono más de 35 años», ha añadido el Moreno, que fue recibido por saludos y abrazos antes de meterse en varal, muestras de cariño al Juanma que apoya la cara en aluminio frío y arrima el hombro con todos. El que soporta el peso de una Cristo que tiene bajo sus pies a un grupo de mujeres aguantando la peor parte del recorrido, desde el interior, donde el esfuerzo hace que cueste respirar, donde llevar algo más que una camiseta es tortura calurosa. Junta a ellas, el presidente y el retos de hombre, vestidos de negro, llevan el paso de este trono por las calles de Málaga.Juanma Moreno dijo que estaba «nervioso», pero con «ganas y preparado» porque la edad se nota. «Cada vez es más complicado, los años van pasando y al día siguiente estoy reventado, ya no tengo 30 años ni 20, como tenía antes, y ahora lo voy notando que los riñones y la espalda ; cada vez más complicado», dijo el ilustre cofrade, que señaló que pese a los dolores del día siguiente «es maravilloso».Este Miércoles Santo, Juanma Moreno ha estado recordando sus años de chaval. Por la mañana, ha visitado la Hermandad de Zamarrilla, donde ha explicado que está en su antiguo barrio. «Mi madre vive a pocas calles de aquí», ha resaltado sobre la Virgen de la Amargura, al que reconoció que por cercanía siempre el tuvo devoción «y un vínculo muy especial».Noticia relacionada general No No María Jesús Montero se ‘pica’ con Juanma Moreno y el PSOE se hace cofrade al tercer día de la Semana Santa de Andalucía José María Aguilera«Siempre que es Semana Santa vengo a verla, a veces en privado, hoy en público porque es una virgen muy bonita, que tiene detrás una leyenda», ha recordado Moreno, refiriéndose a la historia del bandolero Zamarilla, que se escondió bajo el manto de la Virgen para no ser capturado. Se libró del presidió y al salir del su escondite clavó una rosa amarilla en el pecho de la Amargura con un puñal. La rosa se volvió rojo sangre y el bandolero ante el milagro se redimió. La leyenda cuenta que acabó siendo monje de clausura. El presidente Moreno señaló que le gustan estas cofradías que están vinculadas con los barrios, «que tienen sabor a barrio» . Fue antes de irse a ver una de las guardias de honor de la Legión al Cristo de la Buena Muerte, que todos están vinculados. «El cristo de Mena y sobre todo esa guardia legionaria concita el interés de muchísimos ciudadanos que vienen de muchos rincones de España, incluso de fuera de España, para verlo el Jueves Santo».Moreno, que ha adelantado que no estará en la entronización del Cristo, que tiene lugar en la mañana del Jueves Santo, ha explicado que acudió al cambio de guardia para visitar y saludar al hermano mayor, y a algunos de los que están allí presentes. Juanma Moreno ha vuelto este Miércoles Santo a cumplir con el Cristo de la Exaltación. Es su devoción más íntima, arraigada y familiar . Esa que lleva con sus hijos de las manos cuando camina por las cercanías de la iglesia de San Juan en el centro de Málaga. «Estoy con mucha ilusión de volver a pasear por las calles de Málaga y de compartir una de las tradiciones de fe, cultura, tan bonita como es nuestra Semana Santa», ha afirmado Moreno en esta jornada. Para el presidente andaluz «es una tradición». «Además de devoción que le tengo al Cristo de la Exaltación, es volver a encontrarme con mis hermanos, con algunos de ellos llevo sacando el trono más de 35 años», ha añadido el Moreno, que fue recibido por saludos y abrazos antes de meterse en varal, muestras de cariño al Juanma que apoya la cara en aluminio frío y arrima el hombro con todos. El que soporta el peso de una Cristo que tiene bajo sus pies a un grupo de mujeres aguantando la peor parte del recorrido, desde el interior, donde el esfuerzo hace que cueste respirar, donde llevar algo más que una camiseta es tortura calurosa. Junta a ellas, el presidente y el retos de hombre, vestidos de negro, llevan el paso de este trono por las calles de Málaga.Juanma Moreno dijo que estaba «nervioso», pero con «ganas y preparado» porque la edad se nota. «Cada vez es más complicado, los años van pasando y al día siguiente estoy reventado, ya no tengo 30 años ni 20, como tenía antes, y ahora lo voy notando que los riñones y la espalda ; cada vez más complicado», dijo el ilustre cofrade, que señaló que pese a los dolores del día siguiente «es maravilloso».Este Miércoles Santo, Juanma Moreno ha estado recordando sus años de chaval. Por la mañana, ha visitado la Hermandad de Zamarrilla, donde ha explicado que está en su antiguo barrio. «Mi madre vive a pocas calles de aquí», ha resaltado sobre la Virgen de la Amargura, al que reconoció que por cercanía siempre el tuvo devoción «y un vínculo muy especial».Noticia relacionada general No No María Jesús Montero se ‘pica’ con Juanma Moreno y el PSOE se hace cofrade al tercer día de la Semana Santa de Andalucía José María Aguilera«Siempre que es Semana Santa vengo a verla, a veces en privado, hoy en público porque es una virgen muy bonita, que tiene detrás una leyenda», ha recordado Moreno, refiriéndose a la historia del bandolero Zamarilla, que se escondió bajo el manto de la Virgen para no ser capturado. Se libró del presidió y al salir del su escondite clavó una rosa amarilla en el pecho de la Amargura con un puñal. La rosa se volvió rojo sangre y el bandolero ante el milagro se redimió. La leyenda cuenta que acabó siendo monje de clausura. El presidente Moreno señaló que le gustan estas cofradías que están vinculadas con los barrios, «que tienen sabor a barrio» . Fue antes de irse a ver una de las guardias de honor de la Legión al Cristo de la Buena Muerte, que todos están vinculados. «El cristo de Mena y sobre todo esa guardia legionaria concita el interés de muchísimos ciudadanos que vienen de muchos rincones de España, incluso de fuera de España, para verlo el Jueves Santo».Moreno, que ha adelantado que no estará en la entronización del Cristo, que tiene lugar en la mañana del Jueves Santo, ha explicado que acudió al cambio de guardia para visitar y saludar al hermano mayor, y a algunos de los que están allí presentes. RSS de noticias de espana
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