Entre saludo y saludo, ha soplado las velas de los 56 años en una mesa del bar de al lado de la sede del PP andaluz, donde atiende minutos después a ABC en una entrevista en la que centra el tiro en una idea que recalca una y otra vez, la enorme complejidad de alcanzar la mayoría absoluta. De ahí que insista en la importancia de pelear cada voto, un mensaje que lanza con el inevitable tono de anhelo de esa ventaja suficiente para gobernar sin trabas.- ¿Firma usted esa cifra simbólica de 56, la de los años que ahora cumple, para la noche del 17 de mayo?- Por supuesto. Firmaría ahora mismo los 56 diputados, porque significaría que Andalucía podría renovar esa estabilidad de la que hemos disfrutado y gracias a la cual hemos podido tener importantes avances. Pero ahora no es nada fácil, porque hay cinco fuerzas políticas con capacidad, con representación parlamentaria, aunque se presentan aproximadamente unas veinte fuerzas políticas. De esas veinte, al menos nueve superan un 2% de los votos. ¿Qué significa eso? Que el mapa electoral es complejo en las ocho circunscripciones y nos vamos a jugar los restos en cinco o seis provincias. Ahí nos vamos a jugar el todo o la nada, tener o no la mayoría suficiente.- Los sondeos sí presentan un panorama favorable para ello…- Depende, puede ser o no, no es sencillo. Incluso puede ser una mayoría sobrada pero también podemos quedarnos lejos de esa mayoría, los dos escenarios son posibles y va a depender de esos restos en cada provincia. Estamos hablando de unos 15.000 votos, 20.000 como mucho, pero pueden cambiar totalmente el panorama. Se pueden sacar 57 ó 58 diputados, pero también 52 ó 53. Depende de dónde caiga ese resto y hacia dónde vaya ese diputado último de cada demarcación. En una comunidad con una sola provincia todo sería mucho más claro, pero aquí hay ocho. Es una campaña muy compleja, difícil, en la que solamente hay dos opciones: una, la nuestra, la de la estabilidad que ha gobernado Andalucía estos años y la otra, todo el bloque de oposición, los cuatro, que tienen el mismo objetivo, derribar la mayoría absoluta del PP, acabar con la mayoría de estabilidad que hemos disfrutado.- Ante eso, el mensaje duro y agitador a ambos lados, la vía moderada que usted defiende no parece fácil de mantener. ¿Se plantea variar el tono?- No, no. Además, esta moderación no es impostada, es mi forma de ser, mi forma de entender la política, de entender la vida, escuchar, compartir y no entrar en ese punto que roza casi el odio hacia el adversario político. Nosotros no somos así. Vamos a seguir trabajando como lo hemos hecho hasta ahora, aunque en este momento tenga una enorme complejidad. Es verdad que al final hay un bloque delante que es poderoso, muy heterogéneo, que va a utilizar todos los instrumentos que tenga a su disposición. – ¿A qué se refiere?- Ya lo hemos visto: los bulos, las mentiras, las falsedades y otros todavía más poderosos, que son el ruido y la confrontación brutal y total para movilizar a su electorado. Y en ese punto hay dos partidos que se van a retroalimentar. El Partido Socialista y Pedro Sánchez vienen a Andalucía a elevar el tono, subir los decibelios para provocar el voto emocional, en este caso el de Vox. Y Vox, a su vez, va a hacer exactamente lo mismo con el Partido Socialista, van a provocarse mutuamente para reactivar a sus electorados.«El PSOE y Pedro Sánchez vienen a Andalucía a elevar decibelios y activar el voto emocional, en este caso el de Vox. Y Vox, igual. Van a provocarse mutuamente para reactivar a sus electorados» – El primer día de campaña se ha organizado la manifestación nacional del 1 de mayo en Málaga. ¿Qué opinión le merece eso y que se haga usando como base el mismo mensaje que utilizan los partidos de izquierda contra su gestión?- Me sorprende porque nosotros tenemos aquí una relación muy cordial con las organizaciones sindicales y empresariales, con muchos acuerdos en todas las áreas. Y sobre todo me sorprende que de todas las comunidades autónomas, de todas las ciudades que hay en España, elijan una ciudad en pleno proceso electoral, ya dentro de esos 14 días de garantía que marca la ley de una campaña.- Volviendo a la mayoría suficiente o no. Si necesita a Vox para gobernar, ¿hasta dónde está dispuesto a ceder? ¿Entrarían en el gobierno o preferiría repetir elecciones?- Mi posición ahora mismo es la de conseguir esa mayoría de estabilidad, porque somos la única opción que puede conseguirla. Hace cuatro años también era difícil y creo que si nos empleamos a fondo, lo lograremos si conseguimos trasladarles a los ciudadanos lo que supone la inestabilidad política, la inestabilidad económica o la inestabilidad social, todo lo que nos va a traer lo que yo denomino «el lío», que ya lo hemos vivido en otras comunidades autónomas, lo que estamos viviendo lamentablemente estos ocho años en España. Si conseguimos la mayoría, no voy a tener que ponerme en esa tesitura. Yo aspiro a lograrla. Soy optimista, soy andaluz y confío en mi pueblo y creo que podemos conseguir esa mayoría suficiente.- El PP ha endurecido a nivel nacional su discurso en torno a la inmigración acercándose a las posiciones de Vox. Usted que ensalza esa vía moderada, ¿se siente cómodo ante el posicionamiento de su partido?- Bueno, el Partido Popular siempre ha tenido un discurso en materia de migración y hemos tenido una política migratoria cuando hemos tenido responsabilidad de gobierno en España. Porque quiero recordar que se trata de una competencia estatal, es que creo que a veces algunos grupos políticos lo utilizan en el ámbito autonómico, con mucha literatura, pero con poco contenido, porque no hay competencia regional en esto. No obstante, en el partido siempre hemos tenido una política que yo comparto, la política del orden. ¿Por qué digo orden? Porque la política migratoria necesita ordenarse y el problema que hemos tenido en España es que no ha habido política migratoria. Sánchez no ha ejercido la potestad del Estado nunca. Necesitamos a los inmigrantes, porque si no, ¿quién va a trabajar en la construcción, en el campo, en la hostelería, cuidando a nuestros mayores, en el transporte… en todos esos trabajos que no quieren hacer muchos españoles? Los necesitamos, pero de una manera ordenada. Por tanto, orden e integración. En todo esto coincido con la Iglesia. El orden y la integración son dos objetivos que nos tenemos que marcar. Lo que no puede funcionar un país moderno es no tener política migratoria o tener la política del caos, que es la que tiene Sánchez.«Al señor Sánchez no le interesan en absoluto las vidas de los migrantes, lo que sí le interesan son los votos» -¿Llegan a Andalucía los fondos estatales que precisamente deben destinarse a la migración?- Nada, nada. El problema es que el Gobierno no está, no existe. Tenemos un presidente, tenemos un sillón, tenemos un señor que está en la Moncloa… pero no existe Gobierno como tal. No hay gestión desde hace años en un Gobierno que no es capaz ni siquiera de presentar un presupuesto en toda una legislatura. No existe gobierno, y en el ámbito migratorio, tampoco. Hacen política ficción o política de decreto, y además imponen a las comunidades autónomas el gasto de esas políticas. Este es un gobierno de imposición a golpe de interés electoral. Yo estoy convencido que al señor Sánchez no le importa en absoluto la vida de los migrantes. En absoluto. Lo que sí le interesan son los votos. Qué casualidad que este proceso de regulación se produzca en pleno proceso electoral en la comunidad más poblada de España. ¿Curioso, no? Es curioso. Una vez más, el señor Sánchez utiliza muchas veces la situación dramática que viven personas, en este caso los migrantes, única y exclusivamente para sacar rédito político y votos.Moreno, durante la entrevista Raúl Doblado «¿La vía andaluza es trasladable a España? Probablemente. Pero cada territorio tiene su singularidad» -Usted y la presidenta de Madrid representan dos formas muy distintas de ser del PP. ¿Cuál de las dos cree que necesita España para que Alberto Núñez Feijóo llegue a la Moncloa en 2027, la confrontación total o su moderación? -Bueno, nosotros por primera vez en Andalucía tenemos una vía propia. Siempre estuvimos mirando a Cataluña, a Madrid… Ahora no, Ahora tenemos nuestro camino, ese que los periodistas llaman la ‘vía andaluza’, en la que trabajamos desde la moderación, desde la inclusión y gobernando para todos. Esto es, que no excluimos a nuestros compatriotas. No queremos una Andalucía donde haya buenos y malos ni una España donde haya españoles buenos y españoles malos, sino que incluimos a todos. Por eso, por ejemplo, hemos aceptado por primera vez en la historia enmiendas en los presupuestos de todos los grupos políticos. Aprobamos leyes de partidos políticos que están en nuestras antípodas ideológicas cuando son buenas para los intereses de Andalucía. Lo que hacemos es una política de integración que creo que a la larga suma a la sociedad mucho más que la de confrontación. -Quizás la idiosincrasia andaluza lo haga más sencillo. -Hay que tener en cuenta las circunstancias, claro, la singularidad de Andalucía. Los andaluces quieren concordia, no quieren bronca. Y creo que nosotros tenemos el cariño mayoritario de los andaluces porque nos parecemos a ellos más que ninguna otra fuerza política. En eso vamos a seguir. ¿Esta vía es trasladable a España? Pues probablemente. Aunque cada territorio tiene su singularidad. Y si no, por lo menos es el modelo en el que yo me siento más cómodo.- Se habla mucho del motivo por el que María Jesús Montero no deja el acta de diputada. ¿Cree que volverá al Congreso si tiene finalmente que quedarse en la oposición del Parlamento andaluz?-No me cabe ninguna duda. No hay antecedentes, pero lo va a hacer. No existe ninguna justificación legal de ningún tipo para que no deje el acta y no lo haga. ¿Qué razón lo motiva? Para mí la única es que previsiblemente no va a tomar posesión del acta de parlamentaria andaluza y va a volver a Madrid, al calor del Gobierno. Esa es una razón. La otra es el aforamiento que le da ser diputada nacional. Porque ante todas estas situaciones que se están produciendo en los juzgados, donde algún acusado la está ya señalando, pues probablemente también quiera protegerse. Esas son las dos motivaciones, porque es que es inexplicable en términos de campaña electoral que una persona que concurre a ser presidente de una comunidad como Andalucía siga aferrada a su acta.-¿Cree que ha podido pactar con Sánchez ese blindaje?- A nadie se le escapa que la señora Montero no quería ser candidata. Es candidata forzada por los intereses de Sánchez y ella es obediente, disciplinada, es una subordinada a los intereses de Sánchez, como ha demostrado a lo largo de toda la legislatura, en la que ha antepuesto los intereses de los independentistas catalanes y vascos a los de Andalucía. Todo eso lo ha hecho por Sánchez y estoy convencido de que llegaron a un acuerdo para que ella mantuviera su acta. Se volverá a Madrid.«Estoy convencido de que Sánchez y Montero han pactado que ella mantenga el acta de diputada para regresar tras el 17 de mayo. Además, el acta le da aforamiento y la protege de lo que se cuenta en los juzgados»- ¿Y usted? ¿Se compromete a quedarse los cuatro años de legislatura en Andalucía si vuelve a ser presidente de la Junta? Incluso si hubiera una crisis en el PP nacional el año que viene.-Vamos a ver, no habrá ninguna crisis y estoy convencido de que Alberto Núñez Feijóo va a ser presidente. El cansancio con Sánchez es absoluto. Pero de todas formas, yo tengo un compromiso firme con Andalucía de presente y de futuro. Para mí lo más importante es estar aquí, con mis raíces, con mi familia, con mi tierra. No me voy a mover de Andalucía. – Cuatro años.- Sí, sí, cuatro años. Yo tengo un acuerdo con los andaluces si me dan su respaldo y cumpliré con los cuatro años como he cumplido con estos cuatro.«Tengo un compromiso firme con Andalucía de presente y de futuro. Para mí lo más importante es estar aquí y estaré los cuatro años. No me moveré»- Si Montero saca su peor resultado histórico el 17 de mayo, ¿cree que Sánchez se verá forzado a convocar generales este mismo año para evitar una agonía hasta 2027?- No. Sánchez ha demostrado que sus códigos desde el punto de vista moral y desde el punto de vista político son distintos a los de los demás. Cualquier otro presidente que no aprueba presupuestos, con una derrota tras otra en las Cortes Generales y asediado por la corrupción, ya hubiera convocado elecciones. Pero él no. Él va a intentar aguantar hasta el último minuto, estoy convencido de ello. Ahora, lo que sí sé es que si el 17 de mayo el PSOE taladra su suelo electoral habrá movimientos internos. Lo sé porque los alcaldes socialistas temen que su propia alcaldía esté en juego a medida que se acerca mayo de 2027 y, por tanto, va a haber movimientos internos a nivel municipal empezando a exigir con un tono cada vez más claros elecciones adelantadas.- ¿Podría ser Andalucía, por tanto, el germen del fin del sanchismo?-Sí, sí, puede serlo por esa razón. Hablo con alcaldes socialistas y no quieren bajo ningún concepto llegar a las elecciones municipales con un Sánchez absolutamente desgastado, porque saben que eso les va a lastrar. Si se produce un mal resultado para el PSOE, habrá movimientos internos, los más difíciles de controlar para Sánchez, que son los locales, los municipales. Los alcaldes son mucho más libres, hablan con voz propia porque son marcas personales y tienen autoridad. Yo ya he escuchado a alguno trasladarme esa inquietud y esa opinión.-¿Se juega Sánchez prácticamente más que Montero?- Sánchez se juega muchísimo en Andalucía y por eso va a poner toda la carne en el asador. Ya la está poniendo. Va a hacer todo el ruido que pueda. Va a venir todas las veces que haga falta. Va a utilizar todos los recursos humanos, materiales y económicos que tenga a su disposición en esta campaña, en la que va con todo porque sabe que él mismo tiene muy difícil gobernar. Por eso su triunfo, entre comillas, depende de que Vox tenga que entrar en el Gobierno andaluz. Por muy paradójico que resulte, es así. El PSOE debería reflexionar sobre eso, porque fíjense en lo que han quedado en Andalucía. Ya no aspiran a gobernar, no tienen ninguna posibilidad, sólo aspiran a alimentar a Vox para que pueda romper una mayoría del Partido Popular, aunque ellos se queden en el peor resultado de su historia. Les da igual, sólo buscan romper la mayoría de estabilidad que tiene ahora mismo el PP. Si yo fuera dirigente o militante socialista, reflexionaría muy seriamente sobre el papel del partido, que básicamente es activar a Vox. A mí me parece que cuando un partido de mayoría, como lo ha sido el PSOE en Andalucía, ha quedado reducido solamente a esos objetivos electorales, es que tiene un problema muy serio. Entre saludo y saludo, ha soplado las velas de los 56 años en una mesa del bar de al lado de la sede del PP andaluz, donde atiende minutos después a ABC en una entrevista en la que centra el tiro en una idea que recalca una y otra vez, la enorme complejidad de alcanzar la mayoría absoluta. De ahí que insista en la importancia de pelear cada voto, un mensaje que lanza con el inevitable tono de anhelo de esa ventaja suficiente para gobernar sin trabas.- ¿Firma usted esa cifra simbólica de 56, la de los años que ahora cumple, para la noche del 17 de mayo?- Por supuesto. Firmaría ahora mismo los 56 diputados, porque significaría que Andalucía podría renovar esa estabilidad de la que hemos disfrutado y gracias a la cual hemos podido tener importantes avances. Pero ahora no es nada fácil, porque hay cinco fuerzas políticas con capacidad, con representación parlamentaria, aunque se presentan aproximadamente unas veinte fuerzas políticas. De esas veinte, al menos nueve superan un 2% de los votos. ¿Qué significa eso? Que el mapa electoral es complejo en las ocho circunscripciones y nos vamos a jugar los restos en cinco o seis provincias. Ahí nos vamos a jugar el todo o la nada, tener o no la mayoría suficiente.- Los sondeos sí presentan un panorama favorable para ello…- Depende, puede ser o no, no es sencillo. Incluso puede ser una mayoría sobrada pero también podemos quedarnos lejos de esa mayoría, los dos escenarios son posibles y va a depender de esos restos en cada provincia. Estamos hablando de unos 15.000 votos, 20.000 como mucho, pero pueden cambiar totalmente el panorama. Se pueden sacar 57 ó 58 diputados, pero también 52 ó 53. Depende de dónde caiga ese resto y hacia dónde vaya ese diputado último de cada demarcación. En una comunidad con una sola provincia todo sería mucho más claro, pero aquí hay ocho. Es una campaña muy compleja, difícil, en la que solamente hay dos opciones: una, la nuestra, la de la estabilidad que ha gobernado Andalucía estos años y la otra, todo el bloque de oposición, los cuatro, que tienen el mismo objetivo, derribar la mayoría absoluta del PP, acabar con la mayoría de estabilidad que hemos disfrutado.- Ante eso, el mensaje duro y agitador a ambos lados, la vía moderada que usted defiende no parece fácil de mantener. ¿Se plantea variar el tono?- No, no. Además, esta moderación no es impostada, es mi forma de ser, mi forma de entender la política, de entender la vida, escuchar, compartir y no entrar en ese punto que roza casi el odio hacia el adversario político. Nosotros no somos así. Vamos a seguir trabajando como lo hemos hecho hasta ahora, aunque en este momento tenga una enorme complejidad. Es verdad que al final hay un bloque delante que es poderoso, muy heterogéneo, que va a utilizar todos los instrumentos que tenga a su disposición. – ¿A qué se refiere?- Ya lo hemos visto: los bulos, las mentiras, las falsedades y otros todavía más poderosos, que son el ruido y la confrontación brutal y total para movilizar a su electorado. Y en ese punto hay dos partidos que se van a retroalimentar. El Partido Socialista y Pedro Sánchez vienen a Andalucía a elevar el tono, subir los decibelios para provocar el voto emocional, en este caso el de Vox. Y Vox, a su vez, va a hacer exactamente lo mismo con el Partido Socialista, van a provocarse mutuamente para reactivar a sus electorados.«El PSOE y Pedro Sánchez vienen a Andalucía a elevar decibelios y activar el voto emocional, en este caso el de Vox. Y Vox, igual. Van a provocarse mutuamente para reactivar a sus electorados» – El primer día de campaña se ha organizado la manifestación nacional del 1 de mayo en Málaga. ¿Qué opinión le merece eso y que se haga usando como base el mismo mensaje que utilizan los partidos de izquierda contra su gestión?- Me sorprende porque nosotros tenemos aquí una relación muy cordial con las organizaciones sindicales y empresariales, con muchos acuerdos en todas las áreas. Y sobre todo me sorprende que de todas las comunidades autónomas, de todas las ciudades que hay en España, elijan una ciudad en pleno proceso electoral, ya dentro de esos 14 días de garantía que marca la ley de una campaña.- Volviendo a la mayoría suficiente o no. Si necesita a Vox para gobernar, ¿hasta dónde está dispuesto a ceder? ¿Entrarían en el gobierno o preferiría repetir elecciones?- Mi posición ahora mismo es la de conseguir esa mayoría de estabilidad, porque somos la única opción que puede conseguirla. Hace cuatro años también era difícil y creo que si nos empleamos a fondo, lo lograremos si conseguimos trasladarles a los ciudadanos lo que supone la inestabilidad política, la inestabilidad económica o la inestabilidad social, todo lo que nos va a traer lo que yo denomino «el lío», que ya lo hemos vivido en otras comunidades autónomas, lo que estamos viviendo lamentablemente estos ocho años en España. Si conseguimos la mayoría, no voy a tener que ponerme en esa tesitura. Yo aspiro a lograrla. Soy optimista, soy andaluz y confío en mi pueblo y creo que podemos conseguir esa mayoría suficiente.- El PP ha endurecido a nivel nacional su discurso en torno a la inmigración acercándose a las posiciones de Vox. Usted que ensalza esa vía moderada, ¿se siente cómodo ante el posicionamiento de su partido?- Bueno, el Partido Popular siempre ha tenido un discurso en materia de migración y hemos tenido una política migratoria cuando hemos tenido responsabilidad de gobierno en España. Porque quiero recordar que se trata de una competencia estatal, es que creo que a veces algunos grupos políticos lo utilizan en el ámbito autonómico, con mucha literatura, pero con poco contenido, porque no hay competencia regional en esto. No obstante, en el partido siempre hemos tenido una política que yo comparto, la política del orden. ¿Por qué digo orden? Porque la política migratoria necesita ordenarse y el problema que hemos tenido en España es que no ha habido política migratoria. Sánchez no ha ejercido la potestad del Estado nunca. Necesitamos a los inmigrantes, porque si no, ¿quién va a trabajar en la construcción, en el campo, en la hostelería, cuidando a nuestros mayores, en el transporte… en todos esos trabajos que no quieren hacer muchos españoles? Los necesitamos, pero de una manera ordenada. Por tanto, orden e integración. En todo esto coincido con la Iglesia. El orden y la integración son dos objetivos que nos tenemos que marcar. Lo que no puede funcionar un país moderno es no tener política migratoria o tener la política del caos, que es la que tiene Sánchez.«Al señor Sánchez no le interesan en absoluto las vidas de los migrantes, lo que sí le interesan son los votos» -¿Llegan a Andalucía los fondos estatales que precisamente deben destinarse a la migración?- Nada, nada. El problema es que el Gobierno no está, no existe. Tenemos un presidente, tenemos un sillón, tenemos un señor que está en la Moncloa… pero no existe Gobierno como tal. No hay gestión desde hace años en un Gobierno que no es capaz ni siquiera de presentar un presupuesto en toda una legislatura. No existe gobierno, y en el ámbito migratorio, tampoco. Hacen política ficción o política de decreto, y además imponen a las comunidades autónomas el gasto de esas políticas. Este es un gobierno de imposición a golpe de interés electoral. Yo estoy convencido que al señor Sánchez no le importa en absoluto la vida de los migrantes. En absoluto. Lo que sí le interesan son los votos. Qué casualidad que este proceso de regulación se produzca en pleno proceso electoral en la comunidad más poblada de España. ¿Curioso, no? Es curioso. Una vez más, el señor Sánchez utiliza muchas veces la situación dramática que viven personas, en este caso los migrantes, única y exclusivamente para sacar rédito político y votos.Moreno, durante la entrevista Raúl Doblado «¿La vía andaluza es trasladable a España? Probablemente. Pero cada territorio tiene su singularidad» -Usted y la presidenta de Madrid representan dos formas muy distintas de ser del PP. ¿Cuál de las dos cree que necesita España para que Alberto Núñez Feijóo llegue a la Moncloa en 2027, la confrontación total o su moderación? -Bueno, nosotros por primera vez en Andalucía tenemos una vía propia. Siempre estuvimos mirando a Cataluña, a Madrid… Ahora no, Ahora tenemos nuestro camino, ese que los periodistas llaman la ‘vía andaluza’, en la que trabajamos desde la moderación, desde la inclusión y gobernando para todos. Esto es, que no excluimos a nuestros compatriotas. No queremos una Andalucía donde haya buenos y malos ni una España donde haya españoles buenos y españoles malos, sino que incluimos a todos. Por eso, por ejemplo, hemos aceptado por primera vez en la historia enmiendas en los presupuestos de todos los grupos políticos. Aprobamos leyes de partidos políticos que están en nuestras antípodas ideológicas cuando son buenas para los intereses de Andalucía. Lo que hacemos es una política de integración que creo que a la larga suma a la sociedad mucho más que la de confrontación. -Quizás la idiosincrasia andaluza lo haga más sencillo. -Hay que tener en cuenta las circunstancias, claro, la singularidad de Andalucía. Los andaluces quieren concordia, no quieren bronca. Y creo que nosotros tenemos el cariño mayoritario de los andaluces porque nos parecemos a ellos más que ninguna otra fuerza política. En eso vamos a seguir. ¿Esta vía es trasladable a España? Pues probablemente. Aunque cada territorio tiene su singularidad. Y si no, por lo menos es el modelo en el que yo me siento más cómodo.- Se habla mucho del motivo por el que María Jesús Montero no deja el acta de diputada. ¿Cree que volverá al Congreso si tiene finalmente que quedarse en la oposición del Parlamento andaluz?-No me cabe ninguna duda. No hay antecedentes, pero lo va a hacer. No existe ninguna justificación legal de ningún tipo para que no deje el acta y no lo haga. ¿Qué razón lo motiva? Para mí la única es que previsiblemente no va a tomar posesión del acta de parlamentaria andaluza y va a volver a Madrid, al calor del Gobierno. Esa es una razón. La otra es el aforamiento que le da ser diputada nacional. Porque ante todas estas situaciones que se están produciendo en los juzgados, donde algún acusado la está ya señalando, pues probablemente también quiera protegerse. Esas son las dos motivaciones, porque es que es inexplicable en términos de campaña electoral que una persona que concurre a ser presidente de una comunidad como Andalucía siga aferrada a su acta.-¿Cree que ha podido pactar con Sánchez ese blindaje?- A nadie se le escapa que la señora Montero no quería ser candidata. Es candidata forzada por los intereses de Sánchez y ella es obediente, disciplinada, es una subordinada a los intereses de Sánchez, como ha demostrado a lo largo de toda la legislatura, en la que ha antepuesto los intereses de los independentistas catalanes y vascos a los de Andalucía. Todo eso lo ha hecho por Sánchez y estoy convencido de que llegaron a un acuerdo para que ella mantuviera su acta. Se volverá a Madrid.«Estoy convencido de que Sánchez y Montero han pactado que ella mantenga el acta de diputada para regresar tras el 17 de mayo. Además, el acta le da aforamiento y la protege de lo que se cuenta en los juzgados»- ¿Y usted? ¿Se compromete a quedarse los cuatro años de legislatura en Andalucía si vuelve a ser presidente de la Junta? Incluso si hubiera una crisis en el PP nacional el año que viene.-Vamos a ver, no habrá ninguna crisis y estoy convencido de que Alberto Núñez Feijóo va a ser presidente. El cansancio con Sánchez es absoluto. Pero de todas formas, yo tengo un compromiso firme con Andalucía de presente y de futuro. Para mí lo más importante es estar aquí, con mis raíces, con mi familia, con mi tierra. No me voy a mover de Andalucía. – Cuatro años.- Sí, sí, cuatro años. Yo tengo un acuerdo con los andaluces si me dan su respaldo y cumpliré con los cuatro años como he cumplido con estos cuatro.«Tengo un compromiso firme con Andalucía de presente y de futuro. Para mí lo más importante es estar aquí y estaré los cuatro años. No me moveré»- Si Montero saca su peor resultado histórico el 17 de mayo, ¿cree que Sánchez se verá forzado a convocar generales este mismo año para evitar una agonía hasta 2027?- No. Sánchez ha demostrado que sus códigos desde el punto de vista moral y desde el punto de vista político son distintos a los de los demás. Cualquier otro presidente que no aprueba presupuestos, con una derrota tras otra en las Cortes Generales y asediado por la corrupción, ya hubiera convocado elecciones. Pero él no. Él va a intentar aguantar hasta el último minuto, estoy convencido de ello. Ahora, lo que sí sé es que si el 17 de mayo el PSOE taladra su suelo electoral habrá movimientos internos. Lo sé porque los alcaldes socialistas temen que su propia alcaldía esté en juego a medida que se acerca mayo de 2027 y, por tanto, va a haber movimientos internos a nivel municipal empezando a exigir con un tono cada vez más claros elecciones adelantadas.- ¿Podría ser Andalucía, por tanto, el germen del fin del sanchismo?-Sí, sí, puede serlo por esa razón. Hablo con alcaldes socialistas y no quieren bajo ningún concepto llegar a las elecciones municipales con un Sánchez absolutamente desgastado, porque saben que eso les va a lastrar. Si se produce un mal resultado para el PSOE, habrá movimientos internos, los más difíciles de controlar para Sánchez, que son los locales, los municipales. Los alcaldes son mucho más libres, hablan con voz propia porque son marcas personales y tienen autoridad. Yo ya he escuchado a alguno trasladarme esa inquietud y esa opinión.-¿Se juega Sánchez prácticamente más que Montero?- Sánchez se juega muchísimo en Andalucía y por eso va a poner toda la carne en el asador. Ya la está poniendo. Va a hacer todo el ruido que pueda. Va a venir todas las veces que haga falta. Va a utilizar todos los recursos humanos, materiales y económicos que tenga a su disposición en esta campaña, en la que va con todo porque sabe que él mismo tiene muy difícil gobernar. Por eso su triunfo, entre comillas, depende de que Vox tenga que entrar en el Gobierno andaluz. Por muy paradójico que resulte, es así. El PSOE debería reflexionar sobre eso, porque fíjense en lo que han quedado en Andalucía. Ya no aspiran a gobernar, no tienen ninguna posibilidad, sólo aspiran a alimentar a Vox para que pueda romper una mayoría del Partido Popular, aunque ellos se queden en el peor resultado de su historia. Les da igual, sólo buscan romper la mayoría de estabilidad que tiene ahora mismo el PP. Si yo fuera dirigente o militante socialista, reflexionaría muy seriamente sobre el papel del partido, que básicamente es activar a Vox. A mí me parece que cuando un partido de mayoría, como lo ha sido el PSOE en Andalucía, ha quedado reducido solamente a esos objetivos electorales, es que tiene un problema muy serio. Entre saludo y saludo, ha soplado las velas de los 56 años en una mesa del bar de al lado de la sede del PP andaluz, donde atiende minutos después a ABC en una entrevista en la que centra el tiro en una idea que recalca una y otra vez, la enorme complejidad de alcanzar la mayoría absoluta. De ahí que insista en la importancia de pelear cada voto, un mensaje que lanza con el inevitable tono de anhelo de esa ventaja suficiente para gobernar sin trabas.- ¿Firma usted esa cifra simbólica de 56, la de los años que ahora cumple, para la noche del 17 de mayo?- Por supuesto. Firmaría ahora mismo los 56 diputados, porque significaría que Andalucía podría renovar esa estabilidad de la que hemos disfrutado y gracias a la cual hemos podido tener importantes avances. Pero ahora no es nada fácil, porque hay cinco fuerzas políticas con capacidad, con representación parlamentaria, aunque se presentan aproximadamente unas veinte fuerzas políticas. De esas veinte, al menos nueve superan un 2% de los votos. ¿Qué significa eso? Que el mapa electoral es complejo en las ocho circunscripciones y nos vamos a jugar los restos en cinco o seis provincias. Ahí nos vamos a jugar el todo o la nada, tener o no la mayoría suficiente.- Los sondeos sí presentan un panorama favorable para ello…- Depende, puede ser o no, no es sencillo. Incluso puede ser una mayoría sobrada pero también podemos quedarnos lejos de esa mayoría, los dos escenarios son posibles y va a depender de esos restos en cada provincia. Estamos hablando de unos 15.000 votos, 20.000 como mucho, pero pueden cambiar totalmente el panorama. Se pueden sacar 57 ó 58 diputados, pero también 52 ó 53. Depende de dónde caiga ese resto y hacia dónde vaya ese diputado último de cada demarcación. En una comunidad con una sola provincia todo sería mucho más claro, pero aquí hay ocho. Es una campaña muy compleja, difícil, en la que solamente hay dos opciones: una, la nuestra, la de la estabilidad que ha gobernado Andalucía estos años y la otra, todo el bloque de oposición, los cuatro, que tienen el mismo objetivo, derribar la mayoría absoluta del PP, acabar con la mayoría de estabilidad que hemos disfrutado.- Ante eso, el mensaje duro y agitador a ambos lados, la vía moderada que usted defiende no parece fácil de mantener. ¿Se plantea variar el tono?- No, no. Además, esta moderación no es impostada, es mi forma de ser, mi forma de entender la política, de entender la vida, escuchar, compartir y no entrar en ese punto que roza casi el odio hacia el adversario político. Nosotros no somos así. Vamos a seguir trabajando como lo hemos hecho hasta ahora, aunque en este momento tenga una enorme complejidad. Es verdad que al final hay un bloque delante que es poderoso, muy heterogéneo, que va a utilizar todos los instrumentos que tenga a su disposición. – ¿A qué se refiere?- Ya lo hemos visto: los bulos, las mentiras, las falsedades y otros todavía más poderosos, que son el ruido y la confrontación brutal y total para movilizar a su electorado. Y en ese punto hay dos partidos que se van a retroalimentar. El Partido Socialista y Pedro Sánchez vienen a Andalucía a elevar el tono, subir los decibelios para provocar el voto emocional, en este caso el de Vox. Y Vox, a su vez, va a hacer exactamente lo mismo con el Partido Socialista, van a provocarse mutuamente para reactivar a sus electorados.«El PSOE y Pedro Sánchez vienen a Andalucía a elevar decibelios y activar el voto emocional, en este caso el de Vox. Y Vox, igual. Van a provocarse mutuamente para reactivar a sus electorados» – El primer día de campaña se ha organizado la manifestación nacional del 1 de mayo en Málaga. ¿Qué opinión le merece eso y que se haga usando como base el mismo mensaje que utilizan los partidos de izquierda contra su gestión?- Me sorprende porque nosotros tenemos aquí una relación muy cordial con las organizaciones sindicales y empresariales, con muchos acuerdos en todas las áreas. Y sobre todo me sorprende que de todas las comunidades autónomas, de todas las ciudades que hay en España, elijan una ciudad en pleno proceso electoral, ya dentro de esos 14 días de garantía que marca la ley de una campaña.- Volviendo a la mayoría suficiente o no. Si necesita a Vox para gobernar, ¿hasta dónde está dispuesto a ceder? ¿Entrarían en el gobierno o preferiría repetir elecciones?- Mi posición ahora mismo es la de conseguir esa mayoría de estabilidad, porque somos la única opción que puede conseguirla. Hace cuatro años también era difícil y creo que si nos empleamos a fondo, lo lograremos si conseguimos trasladarles a los ciudadanos lo que supone la inestabilidad política, la inestabilidad económica o la inestabilidad social, todo lo que nos va a traer lo que yo denomino «el lío», que ya lo hemos vivido en otras comunidades autónomas, lo que estamos viviendo lamentablemente estos ocho años en España. Si conseguimos la mayoría, no voy a tener que ponerme en esa tesitura. Yo aspiro a lograrla. Soy optimista, soy andaluz y confío en mi pueblo y creo que podemos conseguir esa mayoría suficiente.- El PP ha endurecido a nivel nacional su discurso en torno a la inmigración acercándose a las posiciones de Vox. Usted que ensalza esa vía moderada, ¿se siente cómodo ante el posicionamiento de su partido?- Bueno, el Partido Popular siempre ha tenido un discurso en materia de migración y hemos tenido una política migratoria cuando hemos tenido responsabilidad de gobierno en España. Porque quiero recordar que se trata de una competencia estatal, es que creo que a veces algunos grupos políticos lo utilizan en el ámbito autonómico, con mucha literatura, pero con poco contenido, porque no hay competencia regional en esto. No obstante, en el partido siempre hemos tenido una política que yo comparto, la política del orden. ¿Por qué digo orden? Porque la política migratoria necesita ordenarse y el problema que hemos tenido en España es que no ha habido política migratoria. Sánchez no ha ejercido la potestad del Estado nunca. Necesitamos a los inmigrantes, porque si no, ¿quién va a trabajar en la construcción, en el campo, en la hostelería, cuidando a nuestros mayores, en el transporte… en todos esos trabajos que no quieren hacer muchos españoles? Los necesitamos, pero de una manera ordenada. Por tanto, orden e integración. En todo esto coincido con la Iglesia. El orden y la integración son dos objetivos que nos tenemos que marcar. Lo que no puede funcionar un país moderno es no tener política migratoria o tener la política del caos, que es la que tiene Sánchez.«Al señor Sánchez no le interesan en absoluto las vidas de los migrantes, lo que sí le interesan son los votos» -¿Llegan a Andalucía los fondos estatales que precisamente deben destinarse a la migración?- Nada, nada. El problema es que el Gobierno no está, no existe. Tenemos un presidente, tenemos un sillón, tenemos un señor que está en la Moncloa… pero no existe Gobierno como tal. No hay gestión desde hace años en un Gobierno que no es capaz ni siquiera de presentar un presupuesto en toda una legislatura. No existe gobierno, y en el ámbito migratorio, tampoco. Hacen política ficción o política de decreto, y además imponen a las comunidades autónomas el gasto de esas políticas. Este es un gobierno de imposición a golpe de interés electoral. Yo estoy convencido que al señor Sánchez no le importa en absoluto la vida de los migrantes. En absoluto. Lo que sí le interesan son los votos. Qué casualidad que este proceso de regulación se produzca en pleno proceso electoral en la comunidad más poblada de España. ¿Curioso, no? Es curioso. Una vez más, el señor Sánchez utiliza muchas veces la situación dramática que viven personas, en este caso los migrantes, única y exclusivamente para sacar rédito político y votos.Moreno, durante la entrevista Raúl Doblado «¿La vía andaluza es trasladable a España? Probablemente. Pero cada territorio tiene su singularidad» -Usted y la presidenta de Madrid representan dos formas muy distintas de ser del PP. ¿Cuál de las dos cree que necesita España para que Alberto Núñez Feijóo llegue a la Moncloa en 2027, la confrontación total o su moderación? -Bueno, nosotros por primera vez en Andalucía tenemos una vía propia. Siempre estuvimos mirando a Cataluña, a Madrid… Ahora no, Ahora tenemos nuestro camino, ese que los periodistas llaman la ‘vía andaluza’, en la que trabajamos desde la moderación, desde la inclusión y gobernando para todos. Esto es, que no excluimos a nuestros compatriotas. No queremos una Andalucía donde haya buenos y malos ni una España donde haya españoles buenos y españoles malos, sino que incluimos a todos. Por eso, por ejemplo, hemos aceptado por primera vez en la historia enmiendas en los presupuestos de todos los grupos políticos. Aprobamos leyes de partidos políticos que están en nuestras antípodas ideológicas cuando son buenas para los intereses de Andalucía. Lo que hacemos es una política de integración que creo que a la larga suma a la sociedad mucho más que la de confrontación. -Quizás la idiosincrasia andaluza lo haga más sencillo. -Hay que tener en cuenta las circunstancias, claro, la singularidad de Andalucía. Los andaluces quieren concordia, no quieren bronca. Y creo que nosotros tenemos el cariño mayoritario de los andaluces porque nos parecemos a ellos más que ninguna otra fuerza política. En eso vamos a seguir. ¿Esta vía es trasladable a España? Pues probablemente. Aunque cada territorio tiene su singularidad. Y si no, por lo menos es el modelo en el que yo me siento más cómodo.- Se habla mucho del motivo por el que María Jesús Montero no deja el acta de diputada. ¿Cree que volverá al Congreso si tiene finalmente que quedarse en la oposición del Parlamento andaluz?-No me cabe ninguna duda. No hay antecedentes, pero lo va a hacer. No existe ninguna justificación legal de ningún tipo para que no deje el acta y no lo haga. ¿Qué razón lo motiva? Para mí la única es que previsiblemente no va a tomar posesión del acta de parlamentaria andaluza y va a volver a Madrid, al calor del Gobierno. Esa es una razón. La otra es el aforamiento que le da ser diputada nacional. Porque ante todas estas situaciones que se están produciendo en los juzgados, donde algún acusado la está ya señalando, pues probablemente también quiera protegerse. Esas son las dos motivaciones, porque es que es inexplicable en términos de campaña electoral que una persona que concurre a ser presidente de una comunidad como Andalucía siga aferrada a su acta.-¿Cree que ha podido pactar con Sánchez ese blindaje?- A nadie se le escapa que la señora Montero no quería ser candidata. Es candidata forzada por los intereses de Sánchez y ella es obediente, disciplinada, es una subordinada a los intereses de Sánchez, como ha demostrado a lo largo de toda la legislatura, en la que ha antepuesto los intereses de los independentistas catalanes y vascos a los de Andalucía. Todo eso lo ha hecho por Sánchez y estoy convencido de que llegaron a un acuerdo para que ella mantuviera su acta. Se volverá a Madrid.«Estoy convencido de que Sánchez y Montero han pactado que ella mantenga el acta de diputada para regresar tras el 17 de mayo. Además, el acta le da aforamiento y la protege de lo que se cuenta en los juzgados»- ¿Y usted? ¿Se compromete a quedarse los cuatro años de legislatura en Andalucía si vuelve a ser presidente de la Junta? Incluso si hubiera una crisis en el PP nacional el año que viene.-Vamos a ver, no habrá ninguna crisis y estoy convencido de que Alberto Núñez Feijóo va a ser presidente. El cansancio con Sánchez es absoluto. Pero de todas formas, yo tengo un compromiso firme con Andalucía de presente y de futuro. Para mí lo más importante es estar aquí, con mis raíces, con mi familia, con mi tierra. No me voy a mover de Andalucía. – Cuatro años.- Sí, sí, cuatro años. Yo tengo un acuerdo con los andaluces si me dan su respaldo y cumpliré con los cuatro años como he cumplido con estos cuatro.«Tengo un compromiso firme con Andalucía de presente y de futuro. Para mí lo más importante es estar aquí y estaré los cuatro años. No me moveré»- Si Montero saca su peor resultado histórico el 17 de mayo, ¿cree que Sánchez se verá forzado a convocar generales este mismo año para evitar una agonía hasta 2027?- No. Sánchez ha demostrado que sus códigos desde el punto de vista moral y desde el punto de vista político son distintos a los de los demás. Cualquier otro presidente que no aprueba presupuestos, con una derrota tras otra en las Cortes Generales y asediado por la corrupción, ya hubiera convocado elecciones. Pero él no. Él va a intentar aguantar hasta el último minuto, estoy convencido de ello. Ahora, lo que sí sé es que si el 17 de mayo el PSOE taladra su suelo electoral habrá movimientos internos. Lo sé porque los alcaldes socialistas temen que su propia alcaldía esté en juego a medida que se acerca mayo de 2027 y, por tanto, va a haber movimientos internos a nivel municipal empezando a exigir con un tono cada vez más claros elecciones adelantadas.- ¿Podría ser Andalucía, por tanto, el germen del fin del sanchismo?-Sí, sí, puede serlo por esa razón. Hablo con alcaldes socialistas y no quieren bajo ningún concepto llegar a las elecciones municipales con un Sánchez absolutamente desgastado, porque saben que eso les va a lastrar. Si se produce un mal resultado para el PSOE, habrá movimientos internos, los más difíciles de controlar para Sánchez, que son los locales, los municipales. Los alcaldes son mucho más libres, hablan con voz propia porque son marcas personales y tienen autoridad. Yo ya he escuchado a alguno trasladarme esa inquietud y esa opinión.-¿Se juega Sánchez prácticamente más que Montero?- Sánchez se juega muchísimo en Andalucía y por eso va a poner toda la carne en el asador. Ya la está poniendo. Va a hacer todo el ruido que pueda. Va a venir todas las veces que haga falta. Va a utilizar todos los recursos humanos, materiales y económicos que tenga a su disposición en esta campaña, en la que va con todo porque sabe que él mismo tiene muy difícil gobernar. Por eso su triunfo, entre comillas, depende de que Vox tenga que entrar en el Gobierno andaluz. Por muy paradójico que resulte, es así. El PSOE debería reflexionar sobre eso, porque fíjense en lo que han quedado en Andalucía. Ya no aspiran a gobernar, no tienen ninguna posibilidad, sólo aspiran a alimentar a Vox para que pueda romper una mayoría del Partido Popular, aunque ellos se queden en el peor resultado de su historia. Les da igual, sólo buscan romper la mayoría de estabilidad que tiene ahora mismo el PP. Si yo fuera dirigente o militante socialista, reflexionaría muy seriamente sobre el papel del partido, que básicamente es activar a Vox. A mí me parece que cuando un partido de mayoría, como lo ha sido el PSOE en Andalucía, ha quedado reducido solamente a esos objetivos electorales, es que tiene un problema muy serio. RSS de noticias de espana/andalucia
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