<p>Concitando la expectación casi universal, <strong>Kiko Rivera</strong>, en sus orígenes <strong>Paquirrín</strong>, ha vuelto al mundo del arte, con una canción dedicada a su madre, o, para ser precisos, «a Mamá». Lejos están los días en que decía que «donde está mejor mi madre es en la cárcel». O cuando en<i> La herencia envenenada de Cantora</i>, la acusó de «dejarle con las dudas» sobre quién era su padre, cuya herencia, por otra parte, reclamaba. El primer vagido de la criatura musical dice que, no importa lo que pase, siempre será su mamá. Lo sospechábamos desde que anunciaron su reconciliación. No sería raro que, previo pago de su importe, se reconciliaran del todo. A <strong>Isa Pi</strong>, ni agua.</p>
Concitando la expectación casi universal, Kiko Rivera, en sus orígenes Paquirrín, ha vuelto al mundo del arte, con una canción dedicada a su ma
<p>Concitando la expectación casi universal, <strong>Kiko Rivera</strong>, en sus orígenes <strong>Paquirrín</strong>, ha vuelto al mundo del arte, con una canción dedicada a su madre, o, para ser precisos, «a Mamá». Lejos están los días en que decía que «donde está mejor mi madre es en la cárcel». O cuando en<i> La herencia envenenada de Cantora</i>, la acusó de «dejarle con las dudas» sobre quién era su padre, cuya herencia, por otra parte, reclamaba. El primer vagido de la criatura musical dice que, no importa lo que pase, siempre será su mamá. Lo sospechábamos desde que anunciaron su reconciliación. No sería raro que, previo pago de su importe, se reconciliaran del todo. A <strong>Isa Pi</strong>, ni agua.</p>
LOC
