Más de cuatro meses en la cárcel de Soto del Real (Madrid) dan para muchas anécdotas y para fomentar las relaciones sociales. La presencia de José Luis Ábalos y Koldo García pasó de ser la novedad y centrar los focos de los reclusos a ser considerada como algo habitual en el ecosistema penitenciario. El exasesor de Ábalos ha planteado a sus personas de confianza, de dentro de la prisión, que promete dar batalla en el juicio que arranca hoy en el Tribunal Supremo . «Vais a flipar con mis pruebas», afirman fuentes penitenciarias a ABC que proclama el que fuera mano derecha del exministro.Koldo y Ábalos son protagonistas de una vida de contrastes dentro de Soto del Real. Mientras que el exministro es más callado y guarda las distancias, el exasesor se muestra más expresivo y conversa con todo el mundo que se le acerca.Aunque su mayor afición es el deporte, no es el encargado del polideportivo del recinto. Sin embargo, sí que es uno de sus más asiduos usuarios. Una circunstancia que recuerda a la de Luis Bárcenas cuando estaba en Soto del Real, ya que era un aficionado asiduo a la bicicleta estática. Sin embargo, en este centro deportivo ya hay dos presos de confianza que son los que se encargan de contar las pesas y de que todo funcione bien.En el marco de estas relaciones sociales que ha ido cultivando Koldo también ha sido cuestionado por parte de sus compañeros, en los últimos días, por cómo afronta el juicio que comienza hoy en el Tribunal Supremo.«Todo va a explotar»«Vais a flipar con mis pruebas», va proclamando el exasesor a sus personas de confianza en Soto del Real, explican fuentes penitenciarias a ABC. En este sentido, se vanagloria de que tiene «un tubo de material» y que con su revelación «todo va a explotar por los aires».Koldo, sobre todo, hace hincapié en el tema de las evidencias y arremete contra el empresario Víctor de Aldama al que acusa de estar en la calle sin aportar más datos a la investigación.Noticia relacionada general No No Caso Mascarillas Ábalos se sienta en el banquillo cercado por los indicios de corrupción Carmen Lucas-TorresLa Fiscalía Anticorrupción solicita penas mucho más altas de prisión tanto para Ábalos como para Koldo en contraste con las que pide para el empresario que está colaborando en las diligencias. Una muestra de ello es que varios de sus documentos permitieron abrir las pesquisas que acabaron con Santos Cerdán en prisión debido a las presuntas «mordidas» por la licitación de obras públicas.Otro de los aspectos que destaca Koldo desde Soto del Real es que, aunque tengan «abogados distintos», Ábalos y él tienen la «misma estrategia» de defensa, sostenía de forma distendida a sus interlocutores. Una prueba de ello es que antes de acudir al Supremo la defensa del exasesor de Ábalos, ejercida por Leticia de la Hoz, solicitó una reunión de ambas partes, con el letrado del exministro, Marino Utiel, para coordinar las acciones de cara al juicio.Koldo y Ábalos una relación cada vez «más complicada»La situación activa social y deportiva de Koldo en la cárcel contrasta con la de José Luis Ábalos. Participa en la vida diaria del centro penitenciario pero no expresa cómo se encuentra ni tampoco da claves sobre las investigaciones abiertas contra él. Mantiene una actitud totalmente introvertida. Pasa las horas y los días con juegos de mesa con otros presos y con otras de sus mayores aficiones: leer. Un pasatiempo que ya practicaba cuando estaba en libertad.El exministro cuenta de forma periódica con la visita de su hijo Víctor Ábalos y de su pareja Andrea. Cuando recibe a esta mujer es cuando más alegre se le puede ver y cuando expresa sus sentimientos. Y es que conforme se ha ido acercando la fecha del juicio la relación de Ábalos y Koldo es cada vez «más complicada» , según expresan estas fuentes penitenciarias. Los dos comparten, por ahora, distintas celdas en el módulo 13, pero las fuentes consultadas no descartan que se pueda producir un cambio en las próximas semanas por parte de alguno de ellos.Sea como fuere, ambos tendrán que salir hoy de camino al Tribunal Supremo para sentarse en el banquillo del primer juicio que tienen por delante. Van a esta cita con una bolsa de «racionado frio», como se explica en el ámbito penitenciario. En su interior hay un bocadillo, fruta y una botella de agua con el nombre del recluso. Firman su recogida y se lo llevan en el furgón que les traslada a la sede judicial. Este suministro se realiza porque no volverán a Soto del Real hasta tarde y se pierden la comida en la cárcel. Tienen por delante la primera gran jornada del ‘caso Koldo’ con las miradas puestas sobre ellos. Más de cuatro meses en la cárcel de Soto del Real (Madrid) dan para muchas anécdotas y para fomentar las relaciones sociales. La presencia de José Luis Ábalos y Koldo García pasó de ser la novedad y centrar los focos de los reclusos a ser considerada como algo habitual en el ecosistema penitenciario. El exasesor de Ábalos ha planteado a sus personas de confianza, de dentro de la prisión, que promete dar batalla en el juicio que arranca hoy en el Tribunal Supremo . «Vais a flipar con mis pruebas», afirman fuentes penitenciarias a ABC que proclama el que fuera mano derecha del exministro.Koldo y Ábalos son protagonistas de una vida de contrastes dentro de Soto del Real. Mientras que el exministro es más callado y guarda las distancias, el exasesor se muestra más expresivo y conversa con todo el mundo que se le acerca.Aunque su mayor afición es el deporte, no es el encargado del polideportivo del recinto. Sin embargo, sí que es uno de sus más asiduos usuarios. Una circunstancia que recuerda a la de Luis Bárcenas cuando estaba en Soto del Real, ya que era un aficionado asiduo a la bicicleta estática. Sin embargo, en este centro deportivo ya hay dos presos de confianza que son los que se encargan de contar las pesas y de que todo funcione bien.En el marco de estas relaciones sociales que ha ido cultivando Koldo también ha sido cuestionado por parte de sus compañeros, en los últimos días, por cómo afronta el juicio que comienza hoy en el Tribunal Supremo.«Todo va a explotar»«Vais a flipar con mis pruebas», va proclamando el exasesor a sus personas de confianza en Soto del Real, explican fuentes penitenciarias a ABC. En este sentido, se vanagloria de que tiene «un tubo de material» y que con su revelación «todo va a explotar por los aires».Koldo, sobre todo, hace hincapié en el tema de las evidencias y arremete contra el empresario Víctor de Aldama al que acusa de estar en la calle sin aportar más datos a la investigación.Noticia relacionada general No No Caso Mascarillas Ábalos se sienta en el banquillo cercado por los indicios de corrupción Carmen Lucas-TorresLa Fiscalía Anticorrupción solicita penas mucho más altas de prisión tanto para Ábalos como para Koldo en contraste con las que pide para el empresario que está colaborando en las diligencias. Una muestra de ello es que varios de sus documentos permitieron abrir las pesquisas que acabaron con Santos Cerdán en prisión debido a las presuntas «mordidas» por la licitación de obras públicas.Otro de los aspectos que destaca Koldo desde Soto del Real es que, aunque tengan «abogados distintos», Ábalos y él tienen la «misma estrategia» de defensa, sostenía de forma distendida a sus interlocutores. Una prueba de ello es que antes de acudir al Supremo la defensa del exasesor de Ábalos, ejercida por Leticia de la Hoz, solicitó una reunión de ambas partes, con el letrado del exministro, Marino Utiel, para coordinar las acciones de cara al juicio.Koldo y Ábalos una relación cada vez «más complicada»La situación activa social y deportiva de Koldo en la cárcel contrasta con la de José Luis Ábalos. Participa en la vida diaria del centro penitenciario pero no expresa cómo se encuentra ni tampoco da claves sobre las investigaciones abiertas contra él. Mantiene una actitud totalmente introvertida. Pasa las horas y los días con juegos de mesa con otros presos y con otras de sus mayores aficiones: leer. Un pasatiempo que ya practicaba cuando estaba en libertad.El exministro cuenta de forma periódica con la visita de su hijo Víctor Ábalos y de su pareja Andrea. Cuando recibe a esta mujer es cuando más alegre se le puede ver y cuando expresa sus sentimientos. Y es que conforme se ha ido acercando la fecha del juicio la relación de Ábalos y Koldo es cada vez «más complicada» , según expresan estas fuentes penitenciarias. Los dos comparten, por ahora, distintas celdas en el módulo 13, pero las fuentes consultadas no descartan que se pueda producir un cambio en las próximas semanas por parte de alguno de ellos.Sea como fuere, ambos tendrán que salir hoy de camino al Tribunal Supremo para sentarse en el banquillo del primer juicio que tienen por delante. Van a esta cita con una bolsa de «racionado frio», como se explica en el ámbito penitenciario. En su interior hay un bocadillo, fruta y una botella de agua con el nombre del recluso. Firman su recogida y se lo llevan en el furgón que les traslada a la sede judicial. Este suministro se realiza porque no volverán a Soto del Real hasta tarde y se pierden la comida en la cárcel. Tienen por delante la primera gran jornada del ‘caso Koldo’ con las miradas puestas sobre ellos. Más de cuatro meses en la cárcel de Soto del Real (Madrid) dan para muchas anécdotas y para fomentar las relaciones sociales. La presencia de José Luis Ábalos y Koldo García pasó de ser la novedad y centrar los focos de los reclusos a ser considerada como algo habitual en el ecosistema penitenciario. El exasesor de Ábalos ha planteado a sus personas de confianza, de dentro de la prisión, que promete dar batalla en el juicio que arranca hoy en el Tribunal Supremo . «Vais a flipar con mis pruebas», afirman fuentes penitenciarias a ABC que proclama el que fuera mano derecha del exministro.Koldo y Ábalos son protagonistas de una vida de contrastes dentro de Soto del Real. Mientras que el exministro es más callado y guarda las distancias, el exasesor se muestra más expresivo y conversa con todo el mundo que se le acerca.Aunque su mayor afición es el deporte, no es el encargado del polideportivo del recinto. Sin embargo, sí que es uno de sus más asiduos usuarios. Una circunstancia que recuerda a la de Luis Bárcenas cuando estaba en Soto del Real, ya que era un aficionado asiduo a la bicicleta estática. Sin embargo, en este centro deportivo ya hay dos presos de confianza que son los que se encargan de contar las pesas y de que todo funcione bien.En el marco de estas relaciones sociales que ha ido cultivando Koldo también ha sido cuestionado por parte de sus compañeros, en los últimos días, por cómo afronta el juicio que comienza hoy en el Tribunal Supremo.«Todo va a explotar»«Vais a flipar con mis pruebas», va proclamando el exasesor a sus personas de confianza en Soto del Real, explican fuentes penitenciarias a ABC. En este sentido, se vanagloria de que tiene «un tubo de material» y que con su revelación «todo va a explotar por los aires».Koldo, sobre todo, hace hincapié en el tema de las evidencias y arremete contra el empresario Víctor de Aldama al que acusa de estar en la calle sin aportar más datos a la investigación.Noticia relacionada general No No Caso Mascarillas Ábalos se sienta en el banquillo cercado por los indicios de corrupción Carmen Lucas-TorresLa Fiscalía Anticorrupción solicita penas mucho más altas de prisión tanto para Ábalos como para Koldo en contraste con las que pide para el empresario que está colaborando en las diligencias. Una muestra de ello es que varios de sus documentos permitieron abrir las pesquisas que acabaron con Santos Cerdán en prisión debido a las presuntas «mordidas» por la licitación de obras públicas.Otro de los aspectos que destaca Koldo desde Soto del Real es que, aunque tengan «abogados distintos», Ábalos y él tienen la «misma estrategia» de defensa, sostenía de forma distendida a sus interlocutores. Una prueba de ello es que antes de acudir al Supremo la defensa del exasesor de Ábalos, ejercida por Leticia de la Hoz, solicitó una reunión de ambas partes, con el letrado del exministro, Marino Utiel, para coordinar las acciones de cara al juicio.Koldo y Ábalos una relación cada vez «más complicada»La situación activa social y deportiva de Koldo en la cárcel contrasta con la de José Luis Ábalos. Participa en la vida diaria del centro penitenciario pero no expresa cómo se encuentra ni tampoco da claves sobre las investigaciones abiertas contra él. Mantiene una actitud totalmente introvertida. Pasa las horas y los días con juegos de mesa con otros presos y con otras de sus mayores aficiones: leer. Un pasatiempo que ya practicaba cuando estaba en libertad.El exministro cuenta de forma periódica con la visita de su hijo Víctor Ábalos y de su pareja Andrea. Cuando recibe a esta mujer es cuando más alegre se le puede ver y cuando expresa sus sentimientos. Y es que conforme se ha ido acercando la fecha del juicio la relación de Ábalos y Koldo es cada vez «más complicada» , según expresan estas fuentes penitenciarias. Los dos comparten, por ahora, distintas celdas en el módulo 13, pero las fuentes consultadas no descartan que se pueda producir un cambio en las próximas semanas por parte de alguno de ellos.Sea como fuere, ambos tendrán que salir hoy de camino al Tribunal Supremo para sentarse en el banquillo del primer juicio que tienen por delante. Van a esta cita con una bolsa de «racionado frio», como se explica en el ámbito penitenciario. En su interior hay un bocadillo, fruta y una botella de agua con el nombre del recluso. Firman su recogida y se lo llevan en el furgón que les traslada a la sede judicial. Este suministro se realiza porque no volverán a Soto del Real hasta tarde y se pierden la comida en la cárcel. Tienen por delante la primera gran jornada del ‘caso Koldo’ con las miradas puestas sobre ellos. RSS de noticias de espana
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