Koldo García ya tiene un apodo o sobrenombre en la cárcel de Soto del Real: el ‘Cacorro’. Este alias no es ni mucho menos un calificativo despectivo y trata de describir lo bien que sabe moverse el asesor de José Luis Ábalos en cualquier escenario. Una traducción que podría ser similar al término ‘buscavidas’, según explican fuentes penitenciarias a ABC.El sobrenombre del ‘Cacorro’ tiene otras connotaciones en diferentes partes del mundo. Según la Real Academia de la Lengua (RAE) este nombre se refiere a una persona homosexual y en Colombia esta expresión se utiliza de forma despectiva para los miembros de esta comunidad.Y es que esta jerga carcelaria se ha ido modificando a lo largo del tiempo. En la actualidad, los funcionarios, y el ecosistema penitenciario, denominan a una persona como ‘caco’ o ‘cacorro’ cuando perciben que tiene habilidades sociales para adaptarse de forma rápida a prisión. No es el término más común pero sí que se utiliza entre los trabajadores de los recintos penitenciarios. Es la forma coloquial de referirse a los internos, explican otras fuentes internas autorizadas.Noticia relacionada opinion No No La justicia se abre paso entre la corrupción EditorialLa hemeroteca ha demostrado que el término ‘buscavidas’ se adapta perfectamente a la figura de Koldo García . Quien fuera mano derecha de José Luis Ábalos trabajó como portero de un club de alterne para, años después, enfundarse un traje y recorrer los pasillos del Congreso de los Diputados.También fue uno de los colaboradores de la Guardia Civil para detener a etarras en los años sangrientos de la banda terrorista. Una labor que le proporcionó una condecoración del Instituto Armado durante la etapa de Juan Ignacio Zoido . El Ministerio del Interior reconoció que no puede quitarle este premio pero le ha prohibido que pueda exhibirlo de forma pública.El juicio del ‘caso Koldo’ en el Tribunal Supremo volverá a ser un altavoz para que el exasesor pueda explicarse sobre los delitos de los que se le acusan. La última vez que tomo la palabra, eso sí, de forma escueta, fue durante la comisión de investigación del Parlamento de Navarra a través de videoconferencia.«Han de tener un poco más de paciencia, de tranquilidad. Queda muchísimo por saber y si se dice algo hay que demostrarlo. Todo lo que he dicho lo he podido demostrar […]. Voy a demostrar ante la Justicia la verdad», afirmó. De la misma forma prosiguió en esta línea: «Calma y tranquilidad, queda mucho. Muchas cosas que hablar y muchas cosas que decir. Ahora le toca a las instancias judiciales. A la Justicia de España». Koldo García ya tiene un apodo o sobrenombre en la cárcel de Soto del Real: el ‘Cacorro’. Este alias no es ni mucho menos un calificativo despectivo y trata de describir lo bien que sabe moverse el asesor de José Luis Ábalos en cualquier escenario. Una traducción que podría ser similar al término ‘buscavidas’, según explican fuentes penitenciarias a ABC.El sobrenombre del ‘Cacorro’ tiene otras connotaciones en diferentes partes del mundo. Según la Real Academia de la Lengua (RAE) este nombre se refiere a una persona homosexual y en Colombia esta expresión se utiliza de forma despectiva para los miembros de esta comunidad.Y es que esta jerga carcelaria se ha ido modificando a lo largo del tiempo. En la actualidad, los funcionarios, y el ecosistema penitenciario, denominan a una persona como ‘caco’ o ‘cacorro’ cuando perciben que tiene habilidades sociales para adaptarse de forma rápida a prisión. No es el término más común pero sí que se utiliza entre los trabajadores de los recintos penitenciarios. Es la forma coloquial de referirse a los internos, explican otras fuentes internas autorizadas.Noticia relacionada opinion No No La justicia se abre paso entre la corrupción EditorialLa hemeroteca ha demostrado que el término ‘buscavidas’ se adapta perfectamente a la figura de Koldo García . Quien fuera mano derecha de José Luis Ábalos trabajó como portero de un club de alterne para, años después, enfundarse un traje y recorrer los pasillos del Congreso de los Diputados.También fue uno de los colaboradores de la Guardia Civil para detener a etarras en los años sangrientos de la banda terrorista. Una labor que le proporcionó una condecoración del Instituto Armado durante la etapa de Juan Ignacio Zoido . El Ministerio del Interior reconoció que no puede quitarle este premio pero le ha prohibido que pueda exhibirlo de forma pública.El juicio del ‘caso Koldo’ en el Tribunal Supremo volverá a ser un altavoz para que el exasesor pueda explicarse sobre los delitos de los que se le acusan. La última vez que tomo la palabra, eso sí, de forma escueta, fue durante la comisión de investigación del Parlamento de Navarra a través de videoconferencia.«Han de tener un poco más de paciencia, de tranquilidad. Queda muchísimo por saber y si se dice algo hay que demostrarlo. Todo lo que he dicho lo he podido demostrar […]. Voy a demostrar ante la Justicia la verdad», afirmó. De la misma forma prosiguió en esta línea: «Calma y tranquilidad, queda mucho. Muchas cosas que hablar y muchas cosas que decir. Ahora le toca a las instancias judiciales. A la Justicia de España». Koldo García ya tiene un apodo o sobrenombre en la cárcel de Soto del Real: el ‘Cacorro’. Este alias no es ni mucho menos un calificativo despectivo y trata de describir lo bien que sabe moverse el asesor de José Luis Ábalos en cualquier escenario. Una traducción que podría ser similar al término ‘buscavidas’, según explican fuentes penitenciarias a ABC.El sobrenombre del ‘Cacorro’ tiene otras connotaciones en diferentes partes del mundo. Según la Real Academia de la Lengua (RAE) este nombre se refiere a una persona homosexual y en Colombia esta expresión se utiliza de forma despectiva para los miembros de esta comunidad.Y es que esta jerga carcelaria se ha ido modificando a lo largo del tiempo. En la actualidad, los funcionarios, y el ecosistema penitenciario, denominan a una persona como ‘caco’ o ‘cacorro’ cuando perciben que tiene habilidades sociales para adaptarse de forma rápida a prisión. No es el término más común pero sí que se utiliza entre los trabajadores de los recintos penitenciarios. Es la forma coloquial de referirse a los internos, explican otras fuentes internas autorizadas.Noticia relacionada opinion No No La justicia se abre paso entre la corrupción EditorialLa hemeroteca ha demostrado que el término ‘buscavidas’ se adapta perfectamente a la figura de Koldo García . Quien fuera mano derecha de José Luis Ábalos trabajó como portero de un club de alterne para, años después, enfundarse un traje y recorrer los pasillos del Congreso de los Diputados.También fue uno de los colaboradores de la Guardia Civil para detener a etarras en los años sangrientos de la banda terrorista. Una labor que le proporcionó una condecoración del Instituto Armado durante la etapa de Juan Ignacio Zoido . El Ministerio del Interior reconoció que no puede quitarle este premio pero le ha prohibido que pueda exhibirlo de forma pública.El juicio del ‘caso Koldo’ en el Tribunal Supremo volverá a ser un altavoz para que el exasesor pueda explicarse sobre los delitos de los que se le acusan. La última vez que tomo la palabra, eso sí, de forma escueta, fue durante la comisión de investigación del Parlamento de Navarra a través de videoconferencia.«Han de tener un poco más de paciencia, de tranquilidad. Queda muchísimo por saber y si se dice algo hay que demostrarlo. Todo lo que he dicho lo he podido demostrar […]. Voy a demostrar ante la Justicia la verdad», afirmó. De la misma forma prosiguió en esta línea: «Calma y tranquilidad, queda mucho. Muchas cosas que hablar y muchas cosas que decir. Ahora le toca a las instancias judiciales. A la Justicia de España». RSS de noticias de espana
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