¿DE QUIÉN es el segundo álbum más vendido del mundo el año pasado? No hay premio por adivinar de quién es el más vendido, Taylor Swift . Quizá se sienta tentado a nombrar a un gigante del pop como Lady Gaga o Justin Bieber. Los aficionados a la música country podrían optar por Morgan Wallen. Los amantes de la música latina podrían sugerir a Bad Bunny, la estrella del espectáculo del descanso de la Super Bowl.Todas esas respuestas son incorrectas. La correcta es Stray Kids, una banda de chicos surcoreana. Quizá le resulte desconcertante porque Stray Kids suena a línea de ropa o a club extraescolar. Es probable que no sepa nombrar ninguno de sus éxitos, y mucho menos tararear alguna de sus pegadizas melodías con influencias dubstep y electrónicas.Sin embargo, hay millones de personas en todo el mundo que sí. Stray Kids son superestrellas de pleno derecho. La banda tiene más de 10 500 millones de visitas en YouTube y casi 2000 millones de «me gusta» en TikTok . Los fans han pasado unos 21 millones de horas —equivalente a unos 2400 años— disfrutando de una canción llamada ‘God’s Menu’ en Spotify. En noviembre, ‘DO IT’ se convirtió en su octavo álbum o EP (extended play) en alcanzar el número uno en la lista Billboard 200. Es una hazaña que ni siquiera BTS, otro grupo de K-pop con un reconocimiento mucho mayor, ha logrado.Noticia relacionada general No No ¿Quieres tener acceso a ABC y The Economist a la vez? Suscríbete a ABC Global Agustín PeryLa reciente gira de estadios de Stray Kids, ‘dominATE’, hizo honor a su nombre, con unos ingresos de casi 200 millones de dólares. A principios de febrero se estrenó en los cines una película del concierto. Durante un fin de semana, fue la película más taquillera del mundo.El éxito de la banda no ha sido repentino. Los ocho miembros trabajaron para perfeccionar sus habilidades como cantantes, raperos y bailarines en el intensivo sistema de formación del K-pop mucho antes de unirse a la banda en 2017. Ese año, un reality show narró la transformación de Stray Kids, que pasó de ser un grupo de jóvenes novatos y nerviosos —durante los espectáculos, se les solían caer los micrófonos y se equivocaban en las letras— a convertirse en una máquina de entretenimiento perfectamente engrasada. El programa fue una astuta técnica de marketing: su single debut, ‘Hellevator’, se lanzó coincidiendo con su emisión.El éxito mundial del grupo llegó más tarde, en 2020, con el lanzamiento de ‘God’s Menu’, una cacofonía de sirenas, ritmos atronadores y voces agresivas Sin embargo, el éxito mundial del grupo llegó más tarde, en 2020, con el lanzamiento de ‘God’s Menu’, una cacofonía de sirenas, ritmos atronadores y voces agresivas —durante toda la canción, los integrantes imitan el sonido de disparos: «DU DU DU DU DU DU»—. El videoclip, con movimientos de baile precisos y una edición aún más precisa, se hizo viral.¿Cuáles son las razones de su triunfo?El éxito de Stray Kids no es fruto de la casualidad. Han prosperado por dos razones. Una es un sonido de originalidad desafiante . Desde el principio, Stray Kids rechazó las melodías efervescentes preferidas por sus rivales del K-pop a favor de algo mucho más ruidoso —algunos lo llaman «música ruidosa», lo cual no hace justicia a los estribillos pegadizos y los puentes melódicos—. El frenético estilo trap-pop los convirtió en outsiders, pero con el tiempo les ha hecho ganar admiradores. Los seguidores de Stray Kids, de los cuales alrededor del 75 % son mujeres, según Chartmetric, una empresa de datos musicales, lo encuentran apasionante. «Lo hemos conseguido por nuestra cuenta», declara la banda. «Hacemos lo que queremos hacer».Todo esto está planeado. En 2017, Bang Chan, el líder del grupo, seleccionó él mismo a cada uno de los miembros entre los aprendices de JYP Entertainment, un sello discográfico. Normalmente, son los ejecutivos musicales los que forman las bandas, lo que puede dar lugar a grupos que carecen de química. Sin embargo, Bang Chan eligió a intérpretes que encajaban con su estilo bullicioso. Por ejemplo, Felix, rapero, tiene una voz grave y ronca que aporta una textura distintiva a las canciones.Y mientras que a otros grupos de K-pop es la discográfica quien les asigna las canciones, lo que da lugar a variaciones de estilo entre álbumes, Stray Kids compone la mayor parte de su música. Tres miembros, que trabajan como un grupo llamado 3RACHA, se encargan de la producción musical. Su enfoque compositivo se guía por «símbolos melódicos» recurrentes dentro de las canciones, según sostiene Changbin, uno de los miembros. Los fans pueden repetir estos leitmotivs incluso aunque exista una barrera lingüística. Si ve «dominATE», verá multitudes de mujeres gritando «LA-LA-LA-LA» o «MANIAC» al ritmo de la música.La otra razón de su éxito es la relación de Stray Kids con esos fans . Aunque su música es cruda, su imagen pública no lo es en absoluto. Los miembros de la banda se maquillan y se pintan las uñas. Llevan ropa de diseño —es un milagro que los atuendos que utilizan para sus conciertos no hayan provocado una escasez mundial de pedrería y lentejuelas—. Stray Kids muestra un tipo de masculinidad más progresista, afirma Ray Seol, de Berklee College of Music. «Es la forma coreana de la masculinidad… muy diferente de la occidental», afirma Seol. «A los fans les encanta ver este tipo de cosas».Los integrantes también cultivan un aire de autenticidad —los fans del K-pop están muy atentos a cualquier encargo que consideren «falso» o realizado a instancias de una discográfica—. El grupo charla habitualmente con los fans a través de conexiones en directo, con emisiones especiales para cumpleaños y otros eventos importantes; Stray Kids también lleva a sus seguidores entre bastidores, compartiendo canciones en proceso de creación. Esto crea una sensación de proximidad y permite a los fans sentir que tienen una relación directa con sus ídolos.Stray Kids habla de sus sentimientos, en particular, de la ansiedad. En la película ‘dominATE’, cada uno de sus integrantes habla a la cámara sobre alguna de sus inseguridades. Hyunjin dice que le costó mucho tiempo aceptar que podía mostrarse vulnerable y darse cuenta de que «una brizna de hierba herida huele más dulce».Este lado sensible se refleja en su música. Sus letras expresan las preocupaciones de los jóvenes oyentes que empiezan a abrirse camino en el mundo —la gran mayoría de sus fans tienen entre 13 y 24 años—. ‘My Pace’ habla de los peligros de compararse con los demás. ‘Grow Up’ tranquiliza a los oyentes diciéndoles que «lo están haciendo bien»: «incluso los adultos cometen errores». Nicole Ohiomah-Paul, una fan adolescente de Londres, dice que «no le gustaba mostrar sus emociones» por miedo a parecer débil. Sin embargo, Stray Kids le ha enseñado que «forma parte de lo que somos. Somos humanos».Ejemplifica una brecha generacionalStray Kids ejemplifica una brecha generacional que existe desde hace mucho tiempo en la cultura. Desde los albores de la música popular, los padres se han sentido perplejos por lo que sus hijos escuchan en sus habitaciones. Esta tendencia se ha acentuado con la llegada del streaming, pues los oyentes pueden acceder a canciones escritas por cualquier persona, en cualquier lugar.La magnitud del éxito de Stray Kids demuestra lo mucho que ha cambiado el panorama mediático en el siglo XXI. En décadas pasadas, los programas de televisión, las emisoras de radio y los periódicos eran los que decidían quién triunfaba en la música: ellos dirimían qué artistas merecían ser promocionados y el tiempo de los oyentes. Podían impulsar carreras o frenarlas.Eso ya no es así: «los consumidores son los nuevos radiodifusores», afirma Will Page, ex economista jefe de Spotify. Stray Kids ha recibido relativamente poca atención de los medios tradicionales, pero aún así ha ganado fans desde Seúl hasta Sídney y São Paulo. «Nosotros ponemos las reglas», afirma la banda en «MEGAVERSE», y «nuestra música resuena en toda la galaxia».Disfrutas de este contenido para suscriptores Premium por cortesía de ABC ¿DE QUIÉN es el segundo álbum más vendido del mundo el año pasado? No hay premio por adivinar de quién es el más vendido, Taylor Swift . Quizá se sienta tentado a nombrar a un gigante del pop como Lady Gaga o Justin Bieber. Los aficionados a la música country podrían optar por Morgan Wallen. Los amantes de la música latina podrían sugerir a Bad Bunny, la estrella del espectáculo del descanso de la Super Bowl.Todas esas respuestas son incorrectas. La correcta es Stray Kids, una banda de chicos surcoreana. Quizá le resulte desconcertante porque Stray Kids suena a línea de ropa o a club extraescolar. Es probable que no sepa nombrar ninguno de sus éxitos, y mucho menos tararear alguna de sus pegadizas melodías con influencias dubstep y electrónicas.Sin embargo, hay millones de personas en todo el mundo que sí. Stray Kids son superestrellas de pleno derecho. La banda tiene más de 10 500 millones de visitas en YouTube y casi 2000 millones de «me gusta» en TikTok . Los fans han pasado unos 21 millones de horas —equivalente a unos 2400 años— disfrutando de una canción llamada ‘God’s Menu’ en Spotify. En noviembre, ‘DO IT’ se convirtió en su octavo álbum o EP (extended play) en alcanzar el número uno en la lista Billboard 200. Es una hazaña que ni siquiera BTS, otro grupo de K-pop con un reconocimiento mucho mayor, ha logrado.Noticia relacionada general No No ¿Quieres tener acceso a ABC y The Economist a la vez? Suscríbete a ABC Global Agustín PeryLa reciente gira de estadios de Stray Kids, ‘dominATE’, hizo honor a su nombre, con unos ingresos de casi 200 millones de dólares. A principios de febrero se estrenó en los cines una película del concierto. Durante un fin de semana, fue la película más taquillera del mundo.El éxito de la banda no ha sido repentino. Los ocho miembros trabajaron para perfeccionar sus habilidades como cantantes, raperos y bailarines en el intensivo sistema de formación del K-pop mucho antes de unirse a la banda en 2017. Ese año, un reality show narró la transformación de Stray Kids, que pasó de ser un grupo de jóvenes novatos y nerviosos —durante los espectáculos, se les solían caer los micrófonos y se equivocaban en las letras— a convertirse en una máquina de entretenimiento perfectamente engrasada. El programa fue una astuta técnica de marketing: su single debut, ‘Hellevator’, se lanzó coincidiendo con su emisión.El éxito mundial del grupo llegó más tarde, en 2020, con el lanzamiento de ‘God’s Menu’, una cacofonía de sirenas, ritmos atronadores y voces agresivas Sin embargo, el éxito mundial del grupo llegó más tarde, en 2020, con el lanzamiento de ‘God’s Menu’, una cacofonía de sirenas, ritmos atronadores y voces agresivas —durante toda la canción, los integrantes imitan el sonido de disparos: «DU DU DU DU DU DU»—. El videoclip, con movimientos de baile precisos y una edición aún más precisa, se hizo viral.¿Cuáles son las razones de su triunfo?El éxito de Stray Kids no es fruto de la casualidad. Han prosperado por dos razones. Una es un sonido de originalidad desafiante . Desde el principio, Stray Kids rechazó las melodías efervescentes preferidas por sus rivales del K-pop a favor de algo mucho más ruidoso —algunos lo llaman «música ruidosa», lo cual no hace justicia a los estribillos pegadizos y los puentes melódicos—. El frenético estilo trap-pop los convirtió en outsiders, pero con el tiempo les ha hecho ganar admiradores. Los seguidores de Stray Kids, de los cuales alrededor del 75 % son mujeres, según Chartmetric, una empresa de datos musicales, lo encuentran apasionante. «Lo hemos conseguido por nuestra cuenta», declara la banda. «Hacemos lo que queremos hacer».Todo esto está planeado. En 2017, Bang Chan, el líder del grupo, seleccionó él mismo a cada uno de los miembros entre los aprendices de JYP Entertainment, un sello discográfico. Normalmente, son los ejecutivos musicales los que forman las bandas, lo que puede dar lugar a grupos que carecen de química. Sin embargo, Bang Chan eligió a intérpretes que encajaban con su estilo bullicioso. Por ejemplo, Felix, rapero, tiene una voz grave y ronca que aporta una textura distintiva a las canciones.Y mientras que a otros grupos de K-pop es la discográfica quien les asigna las canciones, lo que da lugar a variaciones de estilo entre álbumes, Stray Kids compone la mayor parte de su música. Tres miembros, que trabajan como un grupo llamado 3RACHA, se encargan de la producción musical. Su enfoque compositivo se guía por «símbolos melódicos» recurrentes dentro de las canciones, según sostiene Changbin, uno de los miembros. Los fans pueden repetir estos leitmotivs incluso aunque exista una barrera lingüística. Si ve «dominATE», verá multitudes de mujeres gritando «LA-LA-LA-LA» o «MANIAC» al ritmo de la música.La otra razón de su éxito es la relación de Stray Kids con esos fans . Aunque su música es cruda, su imagen pública no lo es en absoluto. Los miembros de la banda se maquillan y se pintan las uñas. Llevan ropa de diseño —es un milagro que los atuendos que utilizan para sus conciertos no hayan provocado una escasez mundial de pedrería y lentejuelas—. Stray Kids muestra un tipo de masculinidad más progresista, afirma Ray Seol, de Berklee College of Music. «Es la forma coreana de la masculinidad… muy diferente de la occidental», afirma Seol. «A los fans les encanta ver este tipo de cosas».Los integrantes también cultivan un aire de autenticidad —los fans del K-pop están muy atentos a cualquier encargo que consideren «falso» o realizado a instancias de una discográfica—. El grupo charla habitualmente con los fans a través de conexiones en directo, con emisiones especiales para cumpleaños y otros eventos importantes; Stray Kids también lleva a sus seguidores entre bastidores, compartiendo canciones en proceso de creación. Esto crea una sensación de proximidad y permite a los fans sentir que tienen una relación directa con sus ídolos.Stray Kids habla de sus sentimientos, en particular, de la ansiedad. En la película ‘dominATE’, cada uno de sus integrantes habla a la cámara sobre alguna de sus inseguridades. Hyunjin dice que le costó mucho tiempo aceptar que podía mostrarse vulnerable y darse cuenta de que «una brizna de hierba herida huele más dulce».Este lado sensible se refleja en su música. Sus letras expresan las preocupaciones de los jóvenes oyentes que empiezan a abrirse camino en el mundo —la gran mayoría de sus fans tienen entre 13 y 24 años—. ‘My Pace’ habla de los peligros de compararse con los demás. ‘Grow Up’ tranquiliza a los oyentes diciéndoles que «lo están haciendo bien»: «incluso los adultos cometen errores». Nicole Ohiomah-Paul, una fan adolescente de Londres, dice que «no le gustaba mostrar sus emociones» por miedo a parecer débil. Sin embargo, Stray Kids le ha enseñado que «forma parte de lo que somos. Somos humanos».Ejemplifica una brecha generacionalStray Kids ejemplifica una brecha generacional que existe desde hace mucho tiempo en la cultura. Desde los albores de la música popular, los padres se han sentido perplejos por lo que sus hijos escuchan en sus habitaciones. Esta tendencia se ha acentuado con la llegada del streaming, pues los oyentes pueden acceder a canciones escritas por cualquier persona, en cualquier lugar.La magnitud del éxito de Stray Kids demuestra lo mucho que ha cambiado el panorama mediático en el siglo XXI. En décadas pasadas, los programas de televisión, las emisoras de radio y los periódicos eran los que decidían quién triunfaba en la música: ellos dirimían qué artistas merecían ser promocionados y el tiempo de los oyentes. Podían impulsar carreras o frenarlas.Eso ya no es así: «los consumidores son los nuevos radiodifusores», afirma Will Page, ex economista jefe de Spotify. Stray Kids ha recibido relativamente poca atención de los medios tradicionales, pero aún así ha ganado fans desde Seúl hasta Sídney y São Paulo. «Nosotros ponemos las reglas», afirma la banda en «MEGAVERSE», y «nuestra música resuena en toda la galaxia».Disfrutas de este contenido para suscriptores Premium por cortesía de ABC ¿DE QUIÉN es el segundo álbum más vendido del mundo el año pasado? No hay premio por adivinar de quién es el más vendido, Taylor Swift . Quizá se sienta tentado a nombrar a un gigante del pop como Lady Gaga o Justin Bieber. Los aficionados a la música country podrían optar por Morgan Wallen. Los amantes de la música latina podrían sugerir a Bad Bunny, la estrella del espectáculo del descanso de la Super Bowl.Todas esas respuestas son incorrectas. La correcta es Stray Kids, una banda de chicos surcoreana. Quizá le resulte desconcertante porque Stray Kids suena a línea de ropa o a club extraescolar. Es probable que no sepa nombrar ninguno de sus éxitos, y mucho menos tararear alguna de sus pegadizas melodías con influencias dubstep y electrónicas.Sin embargo, hay millones de personas en todo el mundo que sí. Stray Kids son superestrellas de pleno derecho. La banda tiene más de 10 500 millones de visitas en YouTube y casi 2000 millones de «me gusta» en TikTok . Los fans han pasado unos 21 millones de horas —equivalente a unos 2400 años— disfrutando de una canción llamada ‘God’s Menu’ en Spotify. En noviembre, ‘DO IT’ se convirtió en su octavo álbum o EP (extended play) en alcanzar el número uno en la lista Billboard 200. Es una hazaña que ni siquiera BTS, otro grupo de K-pop con un reconocimiento mucho mayor, ha logrado.Noticia relacionada general No No ¿Quieres tener acceso a ABC y The Economist a la vez? Suscríbete a ABC Global Agustín PeryLa reciente gira de estadios de Stray Kids, ‘dominATE’, hizo honor a su nombre, con unos ingresos de casi 200 millones de dólares. A principios de febrero se estrenó en los cines una película del concierto. Durante un fin de semana, fue la película más taquillera del mundo.El éxito de la banda no ha sido repentino. Los ocho miembros trabajaron para perfeccionar sus habilidades como cantantes, raperos y bailarines en el intensivo sistema de formación del K-pop mucho antes de unirse a la banda en 2017. Ese año, un reality show narró la transformación de Stray Kids, que pasó de ser un grupo de jóvenes novatos y nerviosos —durante los espectáculos, se les solían caer los micrófonos y se equivocaban en las letras— a convertirse en una máquina de entretenimiento perfectamente engrasada. El programa fue una astuta técnica de marketing: su single debut, ‘Hellevator’, se lanzó coincidiendo con su emisión.El éxito mundial del grupo llegó más tarde, en 2020, con el lanzamiento de ‘God’s Menu’, una cacofonía de sirenas, ritmos atronadores y voces agresivas Sin embargo, el éxito mundial del grupo llegó más tarde, en 2020, con el lanzamiento de ‘God’s Menu’, una cacofonía de sirenas, ritmos atronadores y voces agresivas —durante toda la canción, los integrantes imitan el sonido de disparos: «DU DU DU DU DU DU»—. El videoclip, con movimientos de baile precisos y una edición aún más precisa, se hizo viral.¿Cuáles son las razones de su triunfo?El éxito de Stray Kids no es fruto de la casualidad. Han prosperado por dos razones. Una es un sonido de originalidad desafiante . Desde el principio, Stray Kids rechazó las melodías efervescentes preferidas por sus rivales del K-pop a favor de algo mucho más ruidoso —algunos lo llaman «música ruidosa», lo cual no hace justicia a los estribillos pegadizos y los puentes melódicos—. El frenético estilo trap-pop los convirtió en outsiders, pero con el tiempo les ha hecho ganar admiradores. Los seguidores de Stray Kids, de los cuales alrededor del 75 % son mujeres, según Chartmetric, una empresa de datos musicales, lo encuentran apasionante. «Lo hemos conseguido por nuestra cuenta», declara la banda. «Hacemos lo que queremos hacer».Todo esto está planeado. En 2017, Bang Chan, el líder del grupo, seleccionó él mismo a cada uno de los miembros entre los aprendices de JYP Entertainment, un sello discográfico. Normalmente, son los ejecutivos musicales los que forman las bandas, lo que puede dar lugar a grupos que carecen de química. Sin embargo, Bang Chan eligió a intérpretes que encajaban con su estilo bullicioso. Por ejemplo, Felix, rapero, tiene una voz grave y ronca que aporta una textura distintiva a las canciones.Y mientras que a otros grupos de K-pop es la discográfica quien les asigna las canciones, lo que da lugar a variaciones de estilo entre álbumes, Stray Kids compone la mayor parte de su música. Tres miembros, que trabajan como un grupo llamado 3RACHA, se encargan de la producción musical. Su enfoque compositivo se guía por «símbolos melódicos» recurrentes dentro de las canciones, según sostiene Changbin, uno de los miembros. Los fans pueden repetir estos leitmotivs incluso aunque exista una barrera lingüística. Si ve «dominATE», verá multitudes de mujeres gritando «LA-LA-LA-LA» o «MANIAC» al ritmo de la música.La otra razón de su éxito es la relación de Stray Kids con esos fans . Aunque su música es cruda, su imagen pública no lo es en absoluto. Los miembros de la banda se maquillan y se pintan las uñas. Llevan ropa de diseño —es un milagro que los atuendos que utilizan para sus conciertos no hayan provocado una escasez mundial de pedrería y lentejuelas—. Stray Kids muestra un tipo de masculinidad más progresista, afirma Ray Seol, de Berklee College of Music. «Es la forma coreana de la masculinidad… muy diferente de la occidental», afirma Seol. «A los fans les encanta ver este tipo de cosas».Los integrantes también cultivan un aire de autenticidad —los fans del K-pop están muy atentos a cualquier encargo que consideren «falso» o realizado a instancias de una discográfica—. El grupo charla habitualmente con los fans a través de conexiones en directo, con emisiones especiales para cumpleaños y otros eventos importantes; Stray Kids también lleva a sus seguidores entre bastidores, compartiendo canciones en proceso de creación. Esto crea una sensación de proximidad y permite a los fans sentir que tienen una relación directa con sus ídolos.Stray Kids habla de sus sentimientos, en particular, de la ansiedad. En la película ‘dominATE’, cada uno de sus integrantes habla a la cámara sobre alguna de sus inseguridades. Hyunjin dice que le costó mucho tiempo aceptar que podía mostrarse vulnerable y darse cuenta de que «una brizna de hierba herida huele más dulce».Este lado sensible se refleja en su música. Sus letras expresan las preocupaciones de los jóvenes oyentes que empiezan a abrirse camino en el mundo —la gran mayoría de sus fans tienen entre 13 y 24 años—. ‘My Pace’ habla de los peligros de compararse con los demás. ‘Grow Up’ tranquiliza a los oyentes diciéndoles que «lo están haciendo bien»: «incluso los adultos cometen errores». Nicole Ohiomah-Paul, una fan adolescente de Londres, dice que «no le gustaba mostrar sus emociones» por miedo a parecer débil. Sin embargo, Stray Kids le ha enseñado que «forma parte de lo que somos. Somos humanos».Ejemplifica una brecha generacionalStray Kids ejemplifica una brecha generacional que existe desde hace mucho tiempo en la cultura. Desde los albores de la música popular, los padres se han sentido perplejos por lo que sus hijos escuchan en sus habitaciones. Esta tendencia se ha acentuado con la llegada del streaming, pues los oyentes pueden acceder a canciones escritas por cualquier persona, en cualquier lugar.La magnitud del éxito de Stray Kids demuestra lo mucho que ha cambiado el panorama mediático en el siglo XXI. En décadas pasadas, los programas de televisión, las emisoras de radio y los periódicos eran los que decidían quién triunfaba en la música: ellos dirimían qué artistas merecían ser promocionados y el tiempo de los oyentes. Podían impulsar carreras o frenarlas.Eso ya no es así: «los consumidores son los nuevos radiodifusores», afirma Will Page, ex economista jefe de Spotify. Stray Kids ha recibido relativamente poca atención de los medios tradicionales, pero aún así ha ganado fans desde Seúl hasta Sídney y São Paulo. «Nosotros ponemos las reglas», afirma la banda en «MEGAVERSE», y «nuestra música resuena en toda la galaxia».Disfrutas de este contenido para suscriptores Premium por cortesía de ABC RSS de noticias de cultura
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