La primavera le ha abierto camino a las vísperas de la Semana Santa en Córdoba con la plaza del Pocito repleta de personas que han recibido con expectación la procesión del misterio de la Bondad en las negaciones de San Pedro. Pasaron las borrascas infinitas y los malos presagios de nubes negras y, al nacer la tarde el sábado en el barrio de la Fuensanta, el rojo ha marcado la impronta de Nuestro Padre Jesús de la Bondad en las retinas, pues siempre antes se había mostrado de blanco en su salida por las calles. El color de la vistosa túnica de terciopelo rojo con el que ha sido vestido no ha sido fruto del azar, sino el escogido a conciencia para este quinto sábado de Cuaresma por ser un símbolo de su sacrificio, entrega y redención, así como de la realeza de Cristo.Noticia relacionada galeria No No Fotogalería Los primeros nazarenos de 2026 de la procesión de la Bondad, en imágenes Fran Pérez En esa misma armonía, el rojo de los claveles, proteas, rosas y astromelias del exorno floral del paso ha destacado mucho sobre la canastilla del antiguo paso del Prendimiento, cedida para la ocasión.Los primeros nazarenos y esclavinas de 2026 han poblado íntegramente el cortejo que se ha ido dirigiendo hacia la basílica menor de San Pedro para su estación de penitencia. Más de un centenar de cubrerrostros y ocho decenas de esclavinas han avanzado ordenadamente por las calles.Devoción, bullas como la registrada en Santiago, ilusión y deleite al escuchar las marchas procesionales. Hay sed de procesiones, no caben dudas, como ha sido patente durante todo el recorrido, mientras tocaba la Agrupación Musical del Cristo de Gracia. ‘Padrenuestro, en Ti creemos’ y ‘Discípulos de tu Bondad’, que han sonado durante los primeros compases. El repertorio ha integrado numerosas composiones de Manuel Roldán, como ‘Y yo soy la Resurrección y la vida’ y ‘Lux Resurrectionis’.Ha sido un sábado de Bondad con novedades, como es propio de una prohermandad que está instalada en el crecimiento y así sucede cada año. La imagen de Shira, la portera del patio de Caifás, enriquece el momento amargo en que se recrea que San Pedro niega a su maestro, y se suma también el gallo cantando, ambas obras de Antonio Bernal, como todo el conjunto de misterio.Belleza La belleza es un rasgo común de ambas incorporaciones talladas en madera de cedro y policromadas al óleo. A Shira se le ha dotado de una poderosa mirada que apunta al guardia que custodia al Señor señalando su sospecha de que aquel hombre en realidad sí conoce a Jesús.La prohermandad ha llevado la cruz entre los ciriales velada, cubierta por un velo morado, una antigua costumbre habitual en las iglesias que consistía en tapar las imágenes y las cruces desde el Domingo de Pasión hasta el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.El día se ha alargado mucho, con más horas de sol y con el azahar abierto en los naranjos, como corresponde a la época más alegre del año; atrás ha quedado el severo frío. La noche ha ido cayendo en el cielo, pero queda en el aire la satisfacción de lo mucho disfrutado, y la confianza de poder asistir a las muchas otras procesiones que están por vivirse. La primavera le ha abierto camino a las vísperas de la Semana Santa en Córdoba con la plaza del Pocito repleta de personas que han recibido con expectación la procesión del misterio de la Bondad en las negaciones de San Pedro. Pasaron las borrascas infinitas y los malos presagios de nubes negras y, al nacer la tarde el sábado en el barrio de la Fuensanta, el rojo ha marcado la impronta de Nuestro Padre Jesús de la Bondad en las retinas, pues siempre antes se había mostrado de blanco en su salida por las calles. El color de la vistosa túnica de terciopelo rojo con el que ha sido vestido no ha sido fruto del azar, sino el escogido a conciencia para este quinto sábado de Cuaresma por ser un símbolo de su sacrificio, entrega y redención, así como de la realeza de Cristo.Noticia relacionada galeria No No Fotogalería Los primeros nazarenos de 2026 de la procesión de la Bondad, en imágenes Fran Pérez En esa misma armonía, el rojo de los claveles, proteas, rosas y astromelias del exorno floral del paso ha destacado mucho sobre la canastilla del antiguo paso del Prendimiento, cedida para la ocasión.Los primeros nazarenos y esclavinas de 2026 han poblado íntegramente el cortejo que se ha ido dirigiendo hacia la basílica menor de San Pedro para su estación de penitencia. Más de un centenar de cubrerrostros y ocho decenas de esclavinas han avanzado ordenadamente por las calles.Devoción, bullas como la registrada en Santiago, ilusión y deleite al escuchar las marchas procesionales. Hay sed de procesiones, no caben dudas, como ha sido patente durante todo el recorrido, mientras tocaba la Agrupación Musical del Cristo de Gracia. ‘Padrenuestro, en Ti creemos’ y ‘Discípulos de tu Bondad’, que han sonado durante los primeros compases. El repertorio ha integrado numerosas composiones de Manuel Roldán, como ‘Y yo soy la Resurrección y la vida’ y ‘Lux Resurrectionis’.Ha sido un sábado de Bondad con novedades, como es propio de una prohermandad que está instalada en el crecimiento y así sucede cada año. La imagen de Shira, la portera del patio de Caifás, enriquece el momento amargo en que se recrea que San Pedro niega a su maestro, y se suma también el gallo cantando, ambas obras de Antonio Bernal, como todo el conjunto de misterio.Belleza La belleza es un rasgo común de ambas incorporaciones talladas en madera de cedro y policromadas al óleo. A Shira se le ha dotado de una poderosa mirada que apunta al guardia que custodia al Señor señalando su sospecha de que aquel hombre en realidad sí conoce a Jesús.La prohermandad ha llevado la cruz entre los ciriales velada, cubierta por un velo morado, una antigua costumbre habitual en las iglesias que consistía en tapar las imágenes y las cruces desde el Domingo de Pasión hasta el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.El día se ha alargado mucho, con más horas de sol y con el azahar abierto en los naranjos, como corresponde a la época más alegre del año; atrás ha quedado el severo frío. La noche ha ido cayendo en el cielo, pero queda en el aire la satisfacción de lo mucho disfrutado, y la confianza de poder asistir a las muchas otras procesiones que están por vivirse. La primavera le ha abierto camino a las vísperas de la Semana Santa en Córdoba con la plaza del Pocito repleta de personas que han recibido con expectación la procesión del misterio de la Bondad en las negaciones de San Pedro. Pasaron las borrascas infinitas y los malos presagios de nubes negras y, al nacer la tarde el sábado en el barrio de la Fuensanta, el rojo ha marcado la impronta de Nuestro Padre Jesús de la Bondad en las retinas, pues siempre antes se había mostrado de blanco en su salida por las calles. El color de la vistosa túnica de terciopelo rojo con el que ha sido vestido no ha sido fruto del azar, sino el escogido a conciencia para este quinto sábado de Cuaresma por ser un símbolo de su sacrificio, entrega y redención, así como de la realeza de Cristo.Noticia relacionada galeria No No Fotogalería Los primeros nazarenos de 2026 de la procesión de la Bondad, en imágenes Fran Pérez En esa misma armonía, el rojo de los claveles, proteas, rosas y astromelias del exorno floral del paso ha destacado mucho sobre la canastilla del antiguo paso del Prendimiento, cedida para la ocasión.Los primeros nazarenos y esclavinas de 2026 han poblado íntegramente el cortejo que se ha ido dirigiendo hacia la basílica menor de San Pedro para su estación de penitencia. Más de un centenar de cubrerrostros y ocho decenas de esclavinas han avanzado ordenadamente por las calles.Devoción, bullas como la registrada en Santiago, ilusión y deleite al escuchar las marchas procesionales. Hay sed de procesiones, no caben dudas, como ha sido patente durante todo el recorrido, mientras tocaba la Agrupación Musical del Cristo de Gracia. ‘Padrenuestro, en Ti creemos’ y ‘Discípulos de tu Bondad’, que han sonado durante los primeros compases. El repertorio ha integrado numerosas composiones de Manuel Roldán, como ‘Y yo soy la Resurrección y la vida’ y ‘Lux Resurrectionis’.Ha sido un sábado de Bondad con novedades, como es propio de una prohermandad que está instalada en el crecimiento y así sucede cada año. La imagen de Shira, la portera del patio de Caifás, enriquece el momento amargo en que se recrea que San Pedro niega a su maestro, y se suma también el gallo cantando, ambas obras de Antonio Bernal, como todo el conjunto de misterio.Belleza La belleza es un rasgo común de ambas incorporaciones talladas en madera de cedro y policromadas al óleo. A Shira se le ha dotado de una poderosa mirada que apunta al guardia que custodia al Señor señalando su sospecha de que aquel hombre en realidad sí conoce a Jesús.La prohermandad ha llevado la cruz entre los ciriales velada, cubierta por un velo morado, una antigua costumbre habitual en las iglesias que consistía en tapar las imágenes y las cruces desde el Domingo de Pasión hasta el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección.El día se ha alargado mucho, con más horas de sol y con el azahar abierto en los naranjos, como corresponde a la época más alegre del año; atrás ha quedado el severo frío. La noche ha ido cayendo en el cielo, pero queda en el aire la satisfacción de lo mucho disfrutado, y la confianza de poder asistir a las muchas otras procesiones que están por vivirse. RSS de noticias de espana/andalucia
Noticias Similares
