Ya había dejado una gran impresión Andrés García en su presentación en Las Ventas el pasado domingo, y volvió a demostrar que aquello no fue un espejismo. Pese a estar poco placeado (apenas sumó fechas la pasada temporada, ni ésta tampoco), el temple y el gusto le son innatos. Sonaba su nombre para la primera sustitución de la feria, entrando finalmente este jueves por Rafael de la Cueva, que se resintió en Villaseca de una lesión que arrastra en el hombro derecho. Y demostró que se había ganado el puesto, ya que de su mano vino lo mejor de la cuarta novillada de Arganda. Fue en el segundo de su lote, en el que destacó Marcos Prieto con los rehiletes. Sin probaturas comenzó el mexicano , toreando directamente por la diestra, con elegancia y poder.Tras esa primera tanda, Peletero salía desentendidillo, sólo mirando a tablas. Técnicamente perfecto, le dejaba siempre la muleta en la cara para que no viera más que el trapo, logrando así encelarlo y haciéndolo repetir. El mansito tenía sus cosas, y no era fácil, sin llegar a entregarse de verdad nunca. Pese a eso, lo entendió a la perfección el hermano de El Payo, que dejó los pasajes más toreros de la novillada. Lástima que emborronara todo con el acero, quedando todo en silencio.Y de eso fue la tarde, de seis silencios por diferentes circunstancias. En el caso del primero de la tarde fue porque García no lo entendió como al cuarto, y anduvo algo desconfiadillo con un utrero que puso dos veces al caballo, se dolió en banderillas, y se defendía en la muleta más que otra cosa, desarmando al azteca en varias ocasiones.El único anunciado desde el principio en esta tarde de sustituciones fue Víctor, al que correspondió un Clavillero que embestía con emoción y repetía, pero carente de clase. El francés comenzó con un molinete, tras lo que intentó pegarle series ligadas, aunque no supo ordenar las embestidas del de Ibán al natural, faltando ajuste sobre la diestra, el pitón más interesante del novillo. Viendo que aquello no despegaba, pasó a acortar distancias con circulares invertidos, espaldinas y luquecinas, pero el público había visto al del Cortijo Wellington, y tampoco estuvo muy acertado con los aceros el chico.Muy parecido al cuarto fue el castañito quinto, un Ibán mansito que salía mirando a tablas, sin celo alguno. Pero de lejos aplicar la receta del mexicano, que tan efectiva había sido, el de Saintes Maries de la Mer le retiró la pañosa todas y cada una de las veces. Claro, Mejicano salía a su aire, Víctor se tenía que volver a colocar, y aquello pasó sin pena ni gloria.Vid de Oro Plaza de toros de Arganda del Rey Jueves, 10 de agosto de 2026. Lleno de No hay billetes. Novillos de Baltasar Ibán. Andrés García, de grana y oro. Dos pinchazos y media (silencio). Seis pinchazos, estocada corta baja y atravesada, y dos descabellos (silencio). Víctor, de azul pavo y oro. Dos pinchazos, estocada y seis descabellos (silencio). Estocada y dos descabellos (silencio). Félix San Román, de gris perla y oro. Estocada delantera y baja (silencio). Estocada trasera, caída y atravesada y descabello (silencio).Estaba acartelado Jesús Romero para abrir la terna, pero un tabaco de treinta centímetros en el muslo derecho sufrido hace dos días en Calasparra se lo ha impedido. En su lugar estuvo Félix San Román, que tuvo tantas ganas como poco acierto. Desde el capote se vio el buen pitón derecho de Clavillero, que se dejó pegar en el caballo. Doblándose comenzó el madrileño, intentando centrar un poco al utrero, que también tenía tendencia a salir desentendidito por la zurda, y cantó pronto la gallina. No logró sostenerlo San Román, pese a intentarlo, ni pudo sacarle provecho por la diestra. Y el mejor animal del encierro cayó en su lote, saliendo en sexto lugar. Se le hicieron las cosas un poquito al revés los primeros tercios. Con disposición, se plantó en los medios el chaval para sacárselo por la espalda, yendo largo Fusilito y con alegría. Con codicia continuó acudiendo a la pañosa, con temperamento y recorrido, siendo el único del encierro que verdaderamente metió bien la cara. Pero acabó aburridillo, ya que Félix no dio con la tecla para que aquello calara en los tendidos, que tributaron una ovación al animal en el arrastre. Ya había dejado una gran impresión Andrés García en su presentación en Las Ventas el pasado domingo, y volvió a demostrar que aquello no fue un espejismo. Pese a estar poco placeado (apenas sumó fechas la pasada temporada, ni ésta tampoco), el temple y el gusto le son innatos. Sonaba su nombre para la primera sustitución de la feria, entrando finalmente este jueves por Rafael de la Cueva, que se resintió en Villaseca de una lesión que arrastra en el hombro derecho. Y demostró que se había ganado el puesto, ya que de su mano vino lo mejor de la cuarta novillada de Arganda. Fue en el segundo de su lote, en el que destacó Marcos Prieto con los rehiletes. Sin probaturas comenzó el mexicano , toreando directamente por la diestra, con elegancia y poder.Tras esa primera tanda, Peletero salía desentendidillo, sólo mirando a tablas. Técnicamente perfecto, le dejaba siempre la muleta en la cara para que no viera más que el trapo, logrando así encelarlo y haciéndolo repetir. El mansito tenía sus cosas, y no era fácil, sin llegar a entregarse de verdad nunca. Pese a eso, lo entendió a la perfección el hermano de El Payo, que dejó los pasajes más toreros de la novillada. Lástima que emborronara todo con el acero, quedando todo en silencio.Y de eso fue la tarde, de seis silencios por diferentes circunstancias. En el caso del primero de la tarde fue porque García no lo entendió como al cuarto, y anduvo algo desconfiadillo con un utrero que puso dos veces al caballo, se dolió en banderillas, y se defendía en la muleta más que otra cosa, desarmando al azteca en varias ocasiones.El único anunciado desde el principio en esta tarde de sustituciones fue Víctor, al que correspondió un Clavillero que embestía con emoción y repetía, pero carente de clase. El francés comenzó con un molinete, tras lo que intentó pegarle series ligadas, aunque no supo ordenar las embestidas del de Ibán al natural, faltando ajuste sobre la diestra, el pitón más interesante del novillo. Viendo que aquello no despegaba, pasó a acortar distancias con circulares invertidos, espaldinas y luquecinas, pero el público había visto al del Cortijo Wellington, y tampoco estuvo muy acertado con los aceros el chico.Muy parecido al cuarto fue el castañito quinto, un Ibán mansito que salía mirando a tablas, sin celo alguno. Pero de lejos aplicar la receta del mexicano, que tan efectiva había sido, el de Saintes Maries de la Mer le retiró la pañosa todas y cada una de las veces. Claro, Mejicano salía a su aire, Víctor se tenía que volver a colocar, y aquello pasó sin pena ni gloria.Vid de Oro Plaza de toros de Arganda del Rey Jueves, 10 de agosto de 2026. Lleno de No hay billetes. Novillos de Baltasar Ibán. Andrés García, de grana y oro. Dos pinchazos y media (silencio). Seis pinchazos, estocada corta baja y atravesada, y dos descabellos (silencio). Víctor, de azul pavo y oro. Dos pinchazos, estocada y seis descabellos (silencio). Estocada y dos descabellos (silencio). Félix San Román, de gris perla y oro. Estocada delantera y baja (silencio). Estocada trasera, caída y atravesada y descabello (silencio).Estaba acartelado Jesús Romero para abrir la terna, pero un tabaco de treinta centímetros en el muslo derecho sufrido hace dos días en Calasparra se lo ha impedido. En su lugar estuvo Félix San Román, que tuvo tantas ganas como poco acierto. Desde el capote se vio el buen pitón derecho de Clavillero, que se dejó pegar en el caballo. Doblándose comenzó el madrileño, intentando centrar un poco al utrero, que también tenía tendencia a salir desentendidito por la zurda, y cantó pronto la gallina. No logró sostenerlo San Román, pese a intentarlo, ni pudo sacarle provecho por la diestra. Y el mejor animal del encierro cayó en su lote, saliendo en sexto lugar. Se le hicieron las cosas un poquito al revés los primeros tercios. Con disposición, se plantó en los medios el chaval para sacárselo por la espalda, yendo largo Fusilito y con alegría. Con codicia continuó acudiendo a la pañosa, con temperamento y recorrido, siendo el único del encierro que verdaderamente metió bien la cara. Pero acabó aburridillo, ya que Félix no dio con la tecla para que aquello calara en los tendidos, que tributaron una ovación al animal en el arrastre. Ya había dejado una gran impresión Andrés García en su presentación en Las Ventas el pasado domingo, y volvió a demostrar que aquello no fue un espejismo. Pese a estar poco placeado (apenas sumó fechas la pasada temporada, ni ésta tampoco), el temple y el gusto le son innatos. Sonaba su nombre para la primera sustitución de la feria, entrando finalmente este jueves por Rafael de la Cueva, que se resintió en Villaseca de una lesión que arrastra en el hombro derecho. Y demostró que se había ganado el puesto, ya que de su mano vino lo mejor de la cuarta novillada de Arganda. Fue en el segundo de su lote, en el que destacó Marcos Prieto con los rehiletes. Sin probaturas comenzó el mexicano , toreando directamente por la diestra, con elegancia y poder.Tras esa primera tanda, Peletero salía desentendidillo, sólo mirando a tablas. Técnicamente perfecto, le dejaba siempre la muleta en la cara para que no viera más que el trapo, logrando así encelarlo y haciéndolo repetir. El mansito tenía sus cosas, y no era fácil, sin llegar a entregarse de verdad nunca. Pese a eso, lo entendió a la perfección el hermano de El Payo, que dejó los pasajes más toreros de la novillada. Lástima que emborronara todo con el acero, quedando todo en silencio.Y de eso fue la tarde, de seis silencios por diferentes circunstancias. En el caso del primero de la tarde fue porque García no lo entendió como al cuarto, y anduvo algo desconfiadillo con un utrero que puso dos veces al caballo, se dolió en banderillas, y se defendía en la muleta más que otra cosa, desarmando al azteca en varias ocasiones.El único anunciado desde el principio en esta tarde de sustituciones fue Víctor, al que correspondió un Clavillero que embestía con emoción y repetía, pero carente de clase. El francés comenzó con un molinete, tras lo que intentó pegarle series ligadas, aunque no supo ordenar las embestidas del de Ibán al natural, faltando ajuste sobre la diestra, el pitón más interesante del novillo. Viendo que aquello no despegaba, pasó a acortar distancias con circulares invertidos, espaldinas y luquecinas, pero el público había visto al del Cortijo Wellington, y tampoco estuvo muy acertado con los aceros el chico.Muy parecido al cuarto fue el castañito quinto, un Ibán mansito que salía mirando a tablas, sin celo alguno. Pero de lejos aplicar la receta del mexicano, que tan efectiva había sido, el de Saintes Maries de la Mer le retiró la pañosa todas y cada una de las veces. Claro, Mejicano salía a su aire, Víctor se tenía que volver a colocar, y aquello pasó sin pena ni gloria.Vid de Oro Plaza de toros de Arganda del Rey Jueves, 10 de agosto de 2026. Lleno de No hay billetes. Novillos de Baltasar Ibán. Andrés García, de grana y oro. Dos pinchazos y media (silencio). Seis pinchazos, estocada corta baja y atravesada, y dos descabellos (silencio). Víctor, de azul pavo y oro. Dos pinchazos, estocada y seis descabellos (silencio). Estocada y dos descabellos (silencio). Félix San Román, de gris perla y oro. Estocada delantera y baja (silencio). Estocada trasera, caída y atravesada y descabello (silencio).Estaba acartelado Jesús Romero para abrir la terna, pero un tabaco de treinta centímetros en el muslo derecho sufrido hace dos días en Calasparra se lo ha impedido. En su lugar estuvo Félix San Román, que tuvo tantas ganas como poco acierto. Desde el capote se vio el buen pitón derecho de Clavillero, que se dejó pegar en el caballo. Doblándose comenzó el madrileño, intentando centrar un poco al utrero, que también tenía tendencia a salir desentendidito por la zurda, y cantó pronto la gallina. No logró sostenerlo San Román, pese a intentarlo, ni pudo sacarle provecho por la diestra. Y el mejor animal del encierro cayó en su lote, saliendo en sexto lugar. Se le hicieron las cosas un poquito al revés los primeros tercios. Con disposición, se plantó en los medios el chaval para sacárselo por la espalda, yendo largo Fusilito y con alegría. Con codicia continuó acudiendo a la pañosa, con temperamento y recorrido, siendo el único del encierro que verdaderamente metió bien la cara. Pero acabó aburridillo, ya que Félix no dio con la tecla para que aquello calara en los tendidos, que tributaron una ovación al animal en el arrastre. RSS de noticias de cultura
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