Superados los días de conmoción inicial, llega el momento de echar cuentas. Y no se esperan halagüeñas. Ceuta está empezando ya a contabilizar las pérdidas ocasionadas por la entrada de decenas de miles de personas hace una semana, que tuvieron un rotundo primer impacto económico al obligar a cancelar las fiestas patronales en la ciudad.El cerrojazo a la Feria, que tenía previsto comenzar justo el sábado pasado, tendrá contundente espacio en el balance que se empieza a elaborar en varios ámbitos: comercio, restauración y turismo. No hay que olvidar que esta es la semana grande de la ciudad. «Es una fiesta muy importante. Es como si te suspendieran los San Fermines o la Feria de Abril », compara Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla. Además, se incluye en este apartado como damnificados a los feriantes, muchos de los cuales eran andaluces que han visto esfumarse otra fecha relevante de ingresos en su calendario de verano. No se trata en estos casos solo del dinero que han dejado de ganar, sino del coste extra que les ha supuesto los desplazamientos por ferry de sus estructuras para llegar a la ciudad autónoma en los días previos para realizar el montaje.Los especialistas del Observatorio de Ceuta y Melilla se están encargando ya de hacer unas primeras estimaciones sobre lo que dejan de sí los primeros días de la crisis desde el punto de vista económico, que han dado de lleno en los motores de la ciudad, el comercio, y con especial incidencia en estas fechas, el turismo. Se prevé un saldo muy negativo. No hay que olvidar el cierre de los comercios ceutíes, así como bares y restaurantes, durante las primeras jornadas, en las que imperó la incertidumbre y en no pocas ocasiones el miedo. También es más que previsible el registro de pérdidas en el turismo, arrastrado precisamente por la cancelación de las reservas asociadas a las fiestas patronales que finalmente no pudieron realizarse y, teme el sector, la sensación de inseguridad que no se diluye y haya provocado que otros visitantes previstos hayan cambiado de planes este verano.Daños en la imagenTodos estos perjuicios corresponden en todo caso a un primer golpe inmediato. A los expertos preocupa también el posible efecto económico negativo que pueda registrarse a medio plazo, dada la imagen que se está ofreciendo de la ciudad, en la que permanecen varios miles de las personas que entraron irregularmente, según el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. La crisis está lejos de darse aún por concluida y persiste una sensación de fragilidad. «Es peligrosísimo. El objetivo de Marruecos es poner en cuestión la ciudad, que sea una molestia y que nadie la considere atractiva para invertir o ir vacaciones . No perdamos de vista que hablamos no solo de seguridad humana, también de seguridad económica», señala Echeverría.Con esta visión coincide Gabriel Pérez Alcalá, catedrático de Economía de la Universidad Loyola. «El efecto económico negativo es indudable», considera, especialmente entre aquellos que estuvieran valorando si expandir sus negocios apostando por Ceuta. «Quienes se estaban pensando si hacer una inversión se lo van a pensar ahora dos veces» , considera en este sentido.La estabilidad es siempre un aspecto esencial para el desarrollo de las ciudades. De no resolverse pronto y de forma eficaz la situación en Ceuta, incluso se teme por los ímprobos esfuerzos realizados en los últimos años para situar a la ciudad autónoma como otro referente para la instalación de empresas emergentes tecnológicas . El turismo, un sector extremadamente sensible a las percepciones de seguridad, ha estado también en la mira de las autoridades ceutíes para revitalizar la economía. La idea en la que se trabaja en potenciar el turismo de calidad, e incluso en este sentido el propio Observatorio de Ceuta y Melilla ha señalado que podrían darse buenas oportunidades en este sentido si se impulsa el turismo de cruceros. Superados los días de conmoción inicial, llega el momento de echar cuentas. Y no se esperan halagüeñas. Ceuta está empezando ya a contabilizar las pérdidas ocasionadas por la entrada de decenas de miles de personas hace una semana, que tuvieron un rotundo primer impacto económico al obligar a cancelar las fiestas patronales en la ciudad.El cerrojazo a la Feria, que tenía previsto comenzar justo el sábado pasado, tendrá contundente espacio en el balance que se empieza a elaborar en varios ámbitos: comercio, restauración y turismo. No hay que olvidar que esta es la semana grande de la ciudad. «Es una fiesta muy importante. Es como si te suspendieran los San Fermines o la Feria de Abril », compara Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla. Además, se incluye en este apartado como damnificados a los feriantes, muchos de los cuales eran andaluces que han visto esfumarse otra fecha relevante de ingresos en su calendario de verano. No se trata en estos casos solo del dinero que han dejado de ganar, sino del coste extra que les ha supuesto los desplazamientos por ferry de sus estructuras para llegar a la ciudad autónoma en los días previos para realizar el montaje.Los especialistas del Observatorio de Ceuta y Melilla se están encargando ya de hacer unas primeras estimaciones sobre lo que dejan de sí los primeros días de la crisis desde el punto de vista económico, que han dado de lleno en los motores de la ciudad, el comercio, y con especial incidencia en estas fechas, el turismo. Se prevé un saldo muy negativo. No hay que olvidar el cierre de los comercios ceutíes, así como bares y restaurantes, durante las primeras jornadas, en las que imperó la incertidumbre y en no pocas ocasiones el miedo. También es más que previsible el registro de pérdidas en el turismo, arrastrado precisamente por la cancelación de las reservas asociadas a las fiestas patronales que finalmente no pudieron realizarse y, teme el sector, la sensación de inseguridad que no se diluye y haya provocado que otros visitantes previstos hayan cambiado de planes este verano.Daños en la imagenTodos estos perjuicios corresponden en todo caso a un primer golpe inmediato. A los expertos preocupa también el posible efecto económico negativo que pueda registrarse a medio plazo, dada la imagen que se está ofreciendo de la ciudad, en la que permanecen varios miles de las personas que entraron irregularmente, según el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. La crisis está lejos de darse aún por concluida y persiste una sensación de fragilidad. «Es peligrosísimo. El objetivo de Marruecos es poner en cuestión la ciudad, que sea una molestia y que nadie la considere atractiva para invertir o ir vacaciones . No perdamos de vista que hablamos no solo de seguridad humana, también de seguridad económica», señala Echeverría.Con esta visión coincide Gabriel Pérez Alcalá, catedrático de Economía de la Universidad Loyola. «El efecto económico negativo es indudable», considera, especialmente entre aquellos que estuvieran valorando si expandir sus negocios apostando por Ceuta. «Quienes se estaban pensando si hacer una inversión se lo van a pensar ahora dos veces» , considera en este sentido.La estabilidad es siempre un aspecto esencial para el desarrollo de las ciudades. De no resolverse pronto y de forma eficaz la situación en Ceuta, incluso se teme por los ímprobos esfuerzos realizados en los últimos años para situar a la ciudad autónoma como otro referente para la instalación de empresas emergentes tecnológicas . El turismo, un sector extremadamente sensible a las percepciones de seguridad, ha estado también en la mira de las autoridades ceutíes para revitalizar la economía. La idea en la que se trabaja en potenciar el turismo de calidad, e incluso en este sentido el propio Observatorio de Ceuta y Melilla ha señalado que podrían darse buenas oportunidades en este sentido si se impulsa el turismo de cruceros. Superados los días de conmoción inicial, llega el momento de echar cuentas. Y no se esperan halagüeñas. Ceuta está empezando ya a contabilizar las pérdidas ocasionadas por la entrada de decenas de miles de personas hace una semana, que tuvieron un rotundo primer impacto económico al obligar a cancelar las fiestas patronales en la ciudad.El cerrojazo a la Feria, que tenía previsto comenzar justo el sábado pasado, tendrá contundente espacio en el balance que se empieza a elaborar en varios ámbitos: comercio, restauración y turismo. No hay que olvidar que esta es la semana grande de la ciudad. «Es una fiesta muy importante. Es como si te suspendieran los San Fermines o la Feria de Abril », compara Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla. Además, se incluye en este apartado como damnificados a los feriantes, muchos de los cuales eran andaluces que han visto esfumarse otra fecha relevante de ingresos en su calendario de verano. No se trata en estos casos solo del dinero que han dejado de ganar, sino del coste extra que les ha supuesto los desplazamientos por ferry de sus estructuras para llegar a la ciudad autónoma en los días previos para realizar el montaje.Los especialistas del Observatorio de Ceuta y Melilla se están encargando ya de hacer unas primeras estimaciones sobre lo que dejan de sí los primeros días de la crisis desde el punto de vista económico, que han dado de lleno en los motores de la ciudad, el comercio, y con especial incidencia en estas fechas, el turismo. Se prevé un saldo muy negativo. No hay que olvidar el cierre de los comercios ceutíes, así como bares y restaurantes, durante las primeras jornadas, en las que imperó la incertidumbre y en no pocas ocasiones el miedo. También es más que previsible el registro de pérdidas en el turismo, arrastrado precisamente por la cancelación de las reservas asociadas a las fiestas patronales que finalmente no pudieron realizarse y, teme el sector, la sensación de inseguridad que no se diluye y haya provocado que otros visitantes previstos hayan cambiado de planes este verano.Daños en la imagenTodos estos perjuicios corresponden en todo caso a un primer golpe inmediato. A los expertos preocupa también el posible efecto económico negativo que pueda registrarse a medio plazo, dada la imagen que se está ofreciendo de la ciudad, en la que permanecen varios miles de las personas que entraron irregularmente, según el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. La crisis está lejos de darse aún por concluida y persiste una sensación de fragilidad. «Es peligrosísimo. El objetivo de Marruecos es poner en cuestión la ciudad, que sea una molestia y que nadie la considere atractiva para invertir o ir vacaciones . No perdamos de vista que hablamos no solo de seguridad humana, también de seguridad económica», señala Echeverría.Con esta visión coincide Gabriel Pérez Alcalá, catedrático de Economía de la Universidad Loyola. «El efecto económico negativo es indudable», considera, especialmente entre aquellos que estuvieran valorando si expandir sus negocios apostando por Ceuta. «Quienes se estaban pensando si hacer una inversión se lo van a pensar ahora dos veces» , considera en este sentido.La estabilidad es siempre un aspecto esencial para el desarrollo de las ciudades. De no resolverse pronto y de forma eficaz la situación en Ceuta, incluso se teme por los ímprobos esfuerzos realizados en los últimos años para situar a la ciudad autónoma como otro referente para la instalación de empresas emergentes tecnológicas . El turismo, un sector extremadamente sensible a las percepciones de seguridad, ha estado también en la mira de las autoridades ceutíes para revitalizar la economía. La idea en la que se trabaja en potenciar el turismo de calidad, e incluso en este sentido el propio Observatorio de Ceuta y Melilla ha señalado que podrían darse buenas oportunidades en este sentido si se impulsa el turismo de cruceros. RSS de noticias de espana/andalucia
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