«Ha habido una inacción muy clara de infraestructuras . Además, ha habido una comunicación y gestión erráticas». Solo tres meses antes de asumir la macroconsejería de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, en agosto de 2024, Sílvia Paneque cargaba contra ERC, no por los trenes sino por la sequía que afectaba a Cataluña . Pere Aragonès convocó elecciones por la falta de agua. Ahora, Salvador Illa sostiene a Paneque, agarrada al flotador para superar los efectos de una borrasca, en este caso ferroviaria. La crisis de movilidad en Cataluña de los últimos días, que se convirtió en problema político tras el accidente mortal de un maquinista en prácticas en Gelida (Barcelona) y las críticas a la gestión posterior, es ya el mayor embrollo al que se ha enfrentado Illa. El presidente de la Generalitat, hospitalizado hasta el pasado viernes para superar los efectos de una bacteria poco habitual, se vio obligado a delegar el mando en los consejeros Albert Dalmau y Paneque. La segunda es objeto de deseo de la oposición, una presión que no afloja mientras Illa sigue aún de baja. Todos los partidos, salvo Comuns, le han pedido que dimita. Y exigen al ‘president’ que, si no lo hace, la cese. De momento, no habrá cambiosTodos los partidos, salvo Comuns , le han pedido que dimita. Y exigen al ‘president’ que, si no lo hace, la cese. De momento, no habrá cambios. «Como mucho, Illa dividirá ese macrodepartamento. Es demasiado grande para un solo consejero», apunta una fuente conocedora de los entresijos políticos en Cataluña. Pero Paneque saldrá tocada de esta crisis. La alcaldía de Gerona, en 2027, su objetivo a medio plazo, se aleja. Fue la más votada en 2023, pero un pacto de perdedores (CUP, Junts y ERC) la dejó fuera del ayuntamiento.Un exdiputado del Parlament , que prefiere no dar su nombre, tiene claro que Illa aguantará a Paneque en el Govern. «No puede dejarla caer, sería reconocer que no han hecho bien las cosas. Además, mientras siga de baja, no se mueve una hoja», apuntaba un día antes de que Illa saliese, en muletas, del hospital. Nadie en el PSC se atreve a defender, sin un pero, su administración, gestión y, sobre todo, comunicación durante el conflicto ferroviario: no hubo trenes de Rodalies durante tres días y los usuarios no sabían si funcionaba la red. Si el mantenimiento de la infraestructura es responsabilidad de Adif, los errores comunicativos son achacables al Govern.La defensa que Dalmau hizo de ella en el Parlament, este miércoles, sonó más a una envolvente para ganar tiempo que a una ratificación en toda regla. El consejero de la Presidencia la citó junto a las responsables de Interior y Sanidad, cuya gestión nadie ha puesto en duda. Illa trata de aplicar la fórmula ‘pujoliana’ del « ahora, no toca » y la ratifica como el presidente de un club de fútbol ratifica a su entrenador 48 horas antes de echarlo. «Ahora es el momento de trabajar para encontrar soluciones a la crisis ferroviaria. Hay plena confianza en Paneque», insisten desde su entorno. Al respecto, en el Govern se confía en que el cese de dos cargos de Adif y Renfe , forzado por el Generalitat, actúe a modo de cortafuegos que aísle a la consejera, aunque como dejó claro la oposición en el pleno del Parlament para abordar la crisis esta pasada semana, no lo consideran suficiente. En paralelo al desgaste político, en la calle el clamor por Rodalies crece, y el próximo sábado hay dos manifestaciones convocadas, una por el independentismo, la otra de las plataformas de usuarios.«El aparato socialista la mantendrá. Y está por ver si eso supone un desgaste para Illa», señalan otras fuentes parlamentarias a este diario. Esta es la clave. Paneque controla al PSC de Geron a, ciudad de la que fue concejal desde 2011 hasta que Illa la llamó para liderar la macroconsejería. Y le entregó la portavocía del Govern, que ejerce en claro contraste con Patrícia Plaja, un volcán que, al no formar parte del ejecutivo autonómico de Aragonès, era más un cortafuegos que un canal de información.En el Govern se confía en que el cese de dos cargos de Adif y Renfe, forzado por el Generalitat, actúe a modo de cortafuegos que aísle a la consejeraEn cualquier caso, la catástrofe de Gelida y el siguiente caos en los trenes de Cataluña se suman a otras polémicas que la situaron en el foco mediático y político. A los pocos días de ser nombrada consejera, Alfons Jiménez, su pareja, renunció al cargo. ¿A qué cargo? Paneque le había nombrado jefe de su gabinete. Todo quedaba en casa, pero Jiménez era gasolina para la oposición, que al poco de conocer el nombramiento, pidió a Illa que compareciera en la Cámara catalana.Poco después, en noviembre de 2024, se supo, según avanzó ABC, que Paneque había sido condenada en octubre de 2019 por incumplir un contrato suscrito con una empresa pública dependiente de la Junta de Extremadura. Fue condenada a pagar 10.715 euros. Una deuda que se saldó justo cuando este diario se puso en contacto con la consejera para recoger su opinión al respecto, a pesar de haber sido notificada la sentencia y la ejecución de la misma un mes antes.Noticia Relacionada estandar No El independentismo trata de apropiarse del descontento ciudadano por el caos de Rodalies Àlex Gubern La ANC y el Consell de la República no quieren sumarse a la manifestación de usuarios del sábado y mantienen su propia convocatoriaPero los problemas con los trenes y la crítica a su gestión no es solo cosa de los efectos de la última borrasca sobre una infraestructura a la que le falta inversión en el mantenimiento. En marzo de 2025, el Parlament, con la abstención de Comuns, partido que ahora cierra filas con los socialistas en esta crisis, la reprobó por las constantes incidencias en el servicio de Rodalies, las Cercanías catalanas. La Cámara pidió su cese «por la mala gestión en la escalada de incidencias experimentada en los últimos meses».«El caos de esta semana debería dejarla al borde de la dimisión o del cese, por lo menos», señalan fuentes de uno de los partidos que sostienen parlamentariamente a Illa. Paneque está en la cuerda floja. Pero su cese o, en el mejor de los casos para ella, la supresión de la responsabilidad de algunas de sus competencias actuales, dependerá en gran medida del peso del flotador que la mantiene y afecta a Illa. « Asumir responsabilidades es quedarse, es escuchar, es explicar, es corregir y es insistir hasta que las cosas mejoren», defiende la consejera. «Ha habido una inacción muy clara de infraestructuras . Además, ha habido una comunicación y gestión erráticas». Solo tres meses antes de asumir la macroconsejería de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, en agosto de 2024, Sílvia Paneque cargaba contra ERC, no por los trenes sino por la sequía que afectaba a Cataluña . Pere Aragonès convocó elecciones por la falta de agua. Ahora, Salvador Illa sostiene a Paneque, agarrada al flotador para superar los efectos de una borrasca, en este caso ferroviaria. La crisis de movilidad en Cataluña de los últimos días, que se convirtió en problema político tras el accidente mortal de un maquinista en prácticas en Gelida (Barcelona) y las críticas a la gestión posterior, es ya el mayor embrollo al que se ha enfrentado Illa. El presidente de la Generalitat, hospitalizado hasta el pasado viernes para superar los efectos de una bacteria poco habitual, se vio obligado a delegar el mando en los consejeros Albert Dalmau y Paneque. La segunda es objeto de deseo de la oposición, una presión que no afloja mientras Illa sigue aún de baja. Todos los partidos, salvo Comuns, le han pedido que dimita. Y exigen al ‘president’ que, si no lo hace, la cese. De momento, no habrá cambiosTodos los partidos, salvo Comuns , le han pedido que dimita. Y exigen al ‘president’ que, si no lo hace, la cese. De momento, no habrá cambios. «Como mucho, Illa dividirá ese macrodepartamento. Es demasiado grande para un solo consejero», apunta una fuente conocedora de los entresijos políticos en Cataluña. Pero Paneque saldrá tocada de esta crisis. La alcaldía de Gerona, en 2027, su objetivo a medio plazo, se aleja. Fue la más votada en 2023, pero un pacto de perdedores (CUP, Junts y ERC) la dejó fuera del ayuntamiento.Un exdiputado del Parlament , que prefiere no dar su nombre, tiene claro que Illa aguantará a Paneque en el Govern. «No puede dejarla caer, sería reconocer que no han hecho bien las cosas. Además, mientras siga de baja, no se mueve una hoja», apuntaba un día antes de que Illa saliese, en muletas, del hospital. Nadie en el PSC se atreve a defender, sin un pero, su administración, gestión y, sobre todo, comunicación durante el conflicto ferroviario: no hubo trenes de Rodalies durante tres días y los usuarios no sabían si funcionaba la red. Si el mantenimiento de la infraestructura es responsabilidad de Adif, los errores comunicativos son achacables al Govern.La defensa que Dalmau hizo de ella en el Parlament, este miércoles, sonó más a una envolvente para ganar tiempo que a una ratificación en toda regla. El consejero de la Presidencia la citó junto a las responsables de Interior y Sanidad, cuya gestión nadie ha puesto en duda. Illa trata de aplicar la fórmula ‘pujoliana’ del « ahora, no toca » y la ratifica como el presidente de un club de fútbol ratifica a su entrenador 48 horas antes de echarlo. «Ahora es el momento de trabajar para encontrar soluciones a la crisis ferroviaria. Hay plena confianza en Paneque», insisten desde su entorno. Al respecto, en el Govern se confía en que el cese de dos cargos de Adif y Renfe , forzado por el Generalitat, actúe a modo de cortafuegos que aísle a la consejera, aunque como dejó claro la oposición en el pleno del Parlament para abordar la crisis esta pasada semana, no lo consideran suficiente. En paralelo al desgaste político, en la calle el clamor por Rodalies crece, y el próximo sábado hay dos manifestaciones convocadas, una por el independentismo, la otra de las plataformas de usuarios.«El aparato socialista la mantendrá. Y está por ver si eso supone un desgaste para Illa», señalan otras fuentes parlamentarias a este diario. Esta es la clave. Paneque controla al PSC de Geron a, ciudad de la que fue concejal desde 2011 hasta que Illa la llamó para liderar la macroconsejería. Y le entregó la portavocía del Govern, que ejerce en claro contraste con Patrícia Plaja, un volcán que, al no formar parte del ejecutivo autonómico de Aragonès, era más un cortafuegos que un canal de información.En el Govern se confía en que el cese de dos cargos de Adif y Renfe, forzado por el Generalitat, actúe a modo de cortafuegos que aísle a la consejeraEn cualquier caso, la catástrofe de Gelida y el siguiente caos en los trenes de Cataluña se suman a otras polémicas que la situaron en el foco mediático y político. A los pocos días de ser nombrada consejera, Alfons Jiménez, su pareja, renunció al cargo. ¿A qué cargo? Paneque le había nombrado jefe de su gabinete. Todo quedaba en casa, pero Jiménez era gasolina para la oposición, que al poco de conocer el nombramiento, pidió a Illa que compareciera en la Cámara catalana.Poco después, en noviembre de 2024, se supo, según avanzó ABC, que Paneque había sido condenada en octubre de 2019 por incumplir un contrato suscrito con una empresa pública dependiente de la Junta de Extremadura. Fue condenada a pagar 10.715 euros. Una deuda que se saldó justo cuando este diario se puso en contacto con la consejera para recoger su opinión al respecto, a pesar de haber sido notificada la sentencia y la ejecución de la misma un mes antes.Noticia Relacionada estandar No El independentismo trata de apropiarse del descontento ciudadano por el caos de Rodalies Àlex Gubern La ANC y el Consell de la República no quieren sumarse a la manifestación de usuarios del sábado y mantienen su propia convocatoriaPero los problemas con los trenes y la crítica a su gestión no es solo cosa de los efectos de la última borrasca sobre una infraestructura a la que le falta inversión en el mantenimiento. En marzo de 2025, el Parlament, con la abstención de Comuns, partido que ahora cierra filas con los socialistas en esta crisis, la reprobó por las constantes incidencias en el servicio de Rodalies, las Cercanías catalanas. La Cámara pidió su cese «por la mala gestión en la escalada de incidencias experimentada en los últimos meses».«El caos de esta semana debería dejarla al borde de la dimisión o del cese, por lo menos», señalan fuentes de uno de los partidos que sostienen parlamentariamente a Illa. Paneque está en la cuerda floja. Pero su cese o, en el mejor de los casos para ella, la supresión de la responsabilidad de algunas de sus competencias actuales, dependerá en gran medida del peso del flotador que la mantiene y afecta a Illa. « Asumir responsabilidades es quedarse, es escuchar, es explicar, es corregir y es insistir hasta que las cosas mejoren», defiende la consejera. «Ha habido una inacción muy clara de infraestructuras . Además, ha habido una comunicación y gestión erráticas». Solo tres meses antes de asumir la macroconsejería de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, en agosto de 2024, Sílvia Paneque cargaba contra ERC, no por los trenes sino por la sequía que afectaba a Cataluña . Pere Aragonès convocó elecciones por la falta de agua. Ahora, Salvador Illa sostiene a Paneque, agarrada al flotador para superar los efectos de una borrasca, en este caso ferroviaria. La crisis de movilidad en Cataluña de los últimos días, que se convirtió en problema político tras el accidente mortal de un maquinista en prácticas en Gelida (Barcelona) y las críticas a la gestión posterior, es ya el mayor embrollo al que se ha enfrentado Illa. El presidente de la Generalitat, hospitalizado hasta el pasado viernes para superar los efectos de una bacteria poco habitual, se vio obligado a delegar el mando en los consejeros Albert Dalmau y Paneque. La segunda es objeto de deseo de la oposición, una presión que no afloja mientras Illa sigue aún de baja. Todos los partidos, salvo Comuns, le han pedido que dimita. Y exigen al ‘president’ que, si no lo hace, la cese. De momento, no habrá cambiosTodos los partidos, salvo Comuns , le han pedido que dimita. Y exigen al ‘president’ que, si no lo hace, la cese. De momento, no habrá cambios. «Como mucho, Illa dividirá ese macrodepartamento. Es demasiado grande para un solo consejero», apunta una fuente conocedora de los entresijos políticos en Cataluña. Pero Paneque saldrá tocada de esta crisis. La alcaldía de Gerona, en 2027, su objetivo a medio plazo, se aleja. Fue la más votada en 2023, pero un pacto de perdedores (CUP, Junts y ERC) la dejó fuera del ayuntamiento.Un exdiputado del Parlament , que prefiere no dar su nombre, tiene claro que Illa aguantará a Paneque en el Govern. «No puede dejarla caer, sería reconocer que no han hecho bien las cosas. Además, mientras siga de baja, no se mueve una hoja», apuntaba un día antes de que Illa saliese, en muletas, del hospital. Nadie en el PSC se atreve a defender, sin un pero, su administración, gestión y, sobre todo, comunicación durante el conflicto ferroviario: no hubo trenes de Rodalies durante tres días y los usuarios no sabían si funcionaba la red. Si el mantenimiento de la infraestructura es responsabilidad de Adif, los errores comunicativos son achacables al Govern.La defensa que Dalmau hizo de ella en el Parlament, este miércoles, sonó más a una envolvente para ganar tiempo que a una ratificación en toda regla. El consejero de la Presidencia la citó junto a las responsables de Interior y Sanidad, cuya gestión nadie ha puesto en duda. Illa trata de aplicar la fórmula ‘pujoliana’ del « ahora, no toca » y la ratifica como el presidente de un club de fútbol ratifica a su entrenador 48 horas antes de echarlo. «Ahora es el momento de trabajar para encontrar soluciones a la crisis ferroviaria. Hay plena confianza en Paneque», insisten desde su entorno. Al respecto, en el Govern se confía en que el cese de dos cargos de Adif y Renfe , forzado por el Generalitat, actúe a modo de cortafuegos que aísle a la consejera, aunque como dejó claro la oposición en el pleno del Parlament para abordar la crisis esta pasada semana, no lo consideran suficiente. En paralelo al desgaste político, en la calle el clamor por Rodalies crece, y el próximo sábado hay dos manifestaciones convocadas, una por el independentismo, la otra de las plataformas de usuarios.«El aparato socialista la mantendrá. Y está por ver si eso supone un desgaste para Illa», señalan otras fuentes parlamentarias a este diario. Esta es la clave. Paneque controla al PSC de Geron a, ciudad de la que fue concejal desde 2011 hasta que Illa la llamó para liderar la macroconsejería. Y le entregó la portavocía del Govern, que ejerce en claro contraste con Patrícia Plaja, un volcán que, al no formar parte del ejecutivo autonómico de Aragonès, era más un cortafuegos que un canal de información.En el Govern se confía en que el cese de dos cargos de Adif y Renfe, forzado por el Generalitat, actúe a modo de cortafuegos que aísle a la consejeraEn cualquier caso, la catástrofe de Gelida y el siguiente caos en los trenes de Cataluña se suman a otras polémicas que la situaron en el foco mediático y político. A los pocos días de ser nombrada consejera, Alfons Jiménez, su pareja, renunció al cargo. ¿A qué cargo? Paneque le había nombrado jefe de su gabinete. Todo quedaba en casa, pero Jiménez era gasolina para la oposición, que al poco de conocer el nombramiento, pidió a Illa que compareciera en la Cámara catalana.Poco después, en noviembre de 2024, se supo, según avanzó ABC, que Paneque había sido condenada en octubre de 2019 por incumplir un contrato suscrito con una empresa pública dependiente de la Junta de Extremadura. Fue condenada a pagar 10.715 euros. Una deuda que se saldó justo cuando este diario se puso en contacto con la consejera para recoger su opinión al respecto, a pesar de haber sido notificada la sentencia y la ejecución de la misma un mes antes.Noticia Relacionada estandar No El independentismo trata de apropiarse del descontento ciudadano por el caos de Rodalies Àlex Gubern La ANC y el Consell de la República no quieren sumarse a la manifestación de usuarios del sábado y mantienen su propia convocatoriaPero los problemas con los trenes y la crítica a su gestión no es solo cosa de los efectos de la última borrasca sobre una infraestructura a la que le falta inversión en el mantenimiento. En marzo de 2025, el Parlament, con la abstención de Comuns, partido que ahora cierra filas con los socialistas en esta crisis, la reprobó por las constantes incidencias en el servicio de Rodalies, las Cercanías catalanas. La Cámara pidió su cese «por la mala gestión en la escalada de incidencias experimentada en los últimos meses».«El caos de esta semana debería dejarla al borde de la dimisión o del cese, por lo menos», señalan fuentes de uno de los partidos que sostienen parlamentariamente a Illa. Paneque está en la cuerda floja. Pero su cese o, en el mejor de los casos para ella, la supresión de la responsabilidad de algunas de sus competencias actuales, dependerá en gran medida del peso del flotador que la mantiene y afecta a Illa. « Asumir responsabilidades es quedarse, es escuchar, es explicar, es corregir y es insistir hasta que las cosas mejoren», defiende la consejera. RSS de noticias de espana
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