Luis García Plaza suma 16 partidos en el banquillo del Sevilla . Y con pocas medias tintas. Ocho victorias y siete derrotas, sumando esta temporada sólo dos de ellas. El núcleo central de partido se centra en la situación dramática del pasado curso, con nueve duelos. De esas cinco desilusiones, dos de ellas llegaron en las dos últimas jornadas, estando salvado el Sevilla pese a perder ante el Real Madrid en la penúltima . Antes de eso hubo que remar mucho para conseguir la permanencia. García Plaza lo recuerda bien, con tres triunfos consecutivos ante Real Sociedad, Espanyol y Villarreal . Pero fue días previos a ese alivio final donde surgieron las dudas y el descontrol.García Plaza se estrenó con derrota en Oviedo y un tremendo enfado con la actuación arbitral. Después llegaría el triunfo ante un Atlético sin sus principales figuras por la final de Copa. Para la semana de Feria tocaban dos salidas: Levante y Osasuna. En la última de ellas, antes de la recuperación final, el tropiezo quizás más doloroso que ha vivido el actual entrenador como sevillista, llegando en el último suspiro. Era la segunda consecutiva tras caer ante el Levante tres días antes en el Ciutat de Valencia , un rival director por salvar el cuello en el último mes.«Aquel día el equipo me decepcionó, no competimos bien» , reconocía García Plaza en la previa al choque de esta noche en el Ciutat. Ya lo había comentado en el ámbito privado, extrañado de cómo el equipo no dio una a derechas aquel día, quizás atenazado por la responsabilidad, además de ser superado en lo físico e incluso en las ansias por la victoria. «Es el peor partido del año pasado, hubo otras derrotas como Oviedo y Pamplona, pero competimos», añadía. Y es que, encima, el entrenador del Sevilla FC ha vivido muchas emociones en el banquillo local del estadio granota. Es uno de los clubes de su vida. Incluso estuvo en la terna de candidatos cuando el levante buscaba técnico el curso pasado, acertando de con la llegada final de Luís Castro. «Fueron tres años bonitos, un ascenso, una permanencia de la más cara de la historia. Siempre le tendré un cariño especial, además al partido irán mi familia y amigos », sentenció García Plaza. Luis García Plaza suma 16 partidos en el banquillo del Sevilla . Y con pocas medias tintas. Ocho victorias y siete derrotas, sumando esta temporada sólo dos de ellas. El núcleo central de partido se centra en la situación dramática del pasado curso, con nueve duelos. De esas cinco desilusiones, dos de ellas llegaron en las dos últimas jornadas, estando salvado el Sevilla pese a perder ante el Real Madrid en la penúltima . Antes de eso hubo que remar mucho para conseguir la permanencia. García Plaza lo recuerda bien, con tres triunfos consecutivos ante Real Sociedad, Espanyol y Villarreal . Pero fue días previos a ese alivio final donde surgieron las dudas y el descontrol.García Plaza se estrenó con derrota en Oviedo y un tremendo enfado con la actuación arbitral. Después llegaría el triunfo ante un Atlético sin sus principales figuras por la final de Copa. Para la semana de Feria tocaban dos salidas: Levante y Osasuna. En la última de ellas, antes de la recuperación final, el tropiezo quizás más doloroso que ha vivido el actual entrenador como sevillista, llegando en el último suspiro. Era la segunda consecutiva tras caer ante el Levante tres días antes en el Ciutat de Valencia , un rival director por salvar el cuello en el último mes.«Aquel día el equipo me decepcionó, no competimos bien» , reconocía García Plaza en la previa al choque de esta noche en el Ciutat. Ya lo había comentado en el ámbito privado, extrañado de cómo el equipo no dio una a derechas aquel día, quizás atenazado por la responsabilidad, además de ser superado en lo físico e incluso en las ansias por la victoria. «Es el peor partido del año pasado, hubo otras derrotas como Oviedo y Pamplona, pero competimos», añadía. Y es que, encima, el entrenador del Sevilla FC ha vivido muchas emociones en el banquillo local del estadio granota. Es uno de los clubes de su vida. Incluso estuvo en la terna de candidatos cuando el levante buscaba técnico el curso pasado, acertando de con la llegada final de Luís Castro. «Fueron tres años bonitos, un ascenso, una permanencia de la más cara de la historia. Siempre le tendré un cariño especial, además al partido irán mi familia y amigos », sentenció García Plaza. Luis García Plaza suma 16 partidos en el banquillo del Sevilla . Y con pocas medias tintas. Ocho victorias y siete derrotas, sumando esta temporada sólo dos de ellas. El núcleo central de partido se centra en la situación dramática del pasado curso, con nueve duelos. De esas cinco desilusiones, dos de ellas llegaron en las dos últimas jornadas, estando salvado el Sevilla pese a perder ante el Real Madrid en la penúltima . Antes de eso hubo que remar mucho para conseguir la permanencia. García Plaza lo recuerda bien, con tres triunfos consecutivos ante Real Sociedad, Espanyol y Villarreal . Pero fue días previos a ese alivio final donde surgieron las dudas y el descontrol.García Plaza se estrenó con derrota en Oviedo y un tremendo enfado con la actuación arbitral. Después llegaría el triunfo ante un Atlético sin sus principales figuras por la final de Copa. Para la semana de Feria tocaban dos salidas: Levante y Osasuna. En la última de ellas, antes de la recuperación final, el tropiezo quizás más doloroso que ha vivido el actual entrenador como sevillista, llegando en el último suspiro. Era la segunda consecutiva tras caer ante el Levante tres días antes en el Ciutat de Valencia , un rival director por salvar el cuello en el último mes.«Aquel día el equipo me decepcionó, no competimos bien» , reconocía García Plaza en la previa al choque de esta noche en el Ciutat. Ya lo había comentado en el ámbito privado, extrañado de cómo el equipo no dio una a derechas aquel día, quizás atenazado por la responsabilidad, además de ser superado en lo físico e incluso en las ansias por la victoria. «Es el peor partido del año pasado, hubo otras derrotas como Oviedo y Pamplona, pero competimos», añadía. Y es que, encima, el entrenador del Sevilla FC ha vivido muchas emociones en el banquillo local del estadio granota. Es uno de los clubes de su vida. Incluso estuvo en la terna de candidatos cuando el levante buscaba técnico el curso pasado, acertando de con la llegada final de Luís Castro. «Fueron tres años bonitos, un ascenso, una permanencia de la más cara de la historia. Siempre le tendré un cariño especial, además al partido irán mi familia y amigos », sentenció García Plaza. RSS de noticias de deportes
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