La escalada de los costes de construcción derivada de la crisis geopolítica en Oriente Medio está empezando a tener consecuencias directas sobre la ejecución de las inversiones públicas en Andalucía. El número de obras que han quedado desiertas en la comunidad autónoma en lo que va de año se aproxima ya a las 300, según los datos difundidos por el Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción, Consultoría y Obra Pública (Ceacop), que atribuye esta situación al encarecimiento de las materias primas y a la ausencia de mecanismos eficaces para actualizar los precios de los contratos.Las licitaciones que han quedado sin adjudicatario representan ya cerca del 12% del volumen total de obra pública licitada en Andalucía , el doble del porcentaje registrado en el mismo periodo del año anterior. En términos económicos, estas actuaciones suman 116 millones de euros, una cifra que triplica la contabilizada hace un año y que supera ya el importe total de proyectos desiertos registrado durante todo 2025.La patronal andaluza de la construcción advierte de que muchas de estas actuaciones difícilmente podrán encontrar empresas interesadas mientras los presupuestos de licitación no se adapten a la nueva realidad de los costes. Entre los proyectos afectados figuran desde contratos de conservación de carreteras hasta la construcción y reforma de edificios públicos, en un fenómeno que alcanza a distintas administraciones y tipologías de obra.El sector vincula esta situación al encarecimiento de materiales esenciales para la construcción desde el recrudecimiento de la crisis en Oriente Medio. Según Ceacop, el precio del betún ha aumentado hasta un 50%, mientras que el acero corrugado y el hormigón acumulan incrementos superiores al 15%. A ello se suma un encarecimiento energético cercano al 47%, con un impacto directo sobre los costes de ejecución de las infraestructuras.Un marco legal insuficienteEl secretario general de Ceacop, Arturo Coloma , sostiene que las empresas vuelven a enfrentarse a una situación extraordinaria para la que el marco legal actual no ofrece respuestas suficientes. «Una vez más, asistimos a una situación sobrevenida e imprevisible provocada por la inestabilidad geopolítica internacional; en esta ocasión, por la creciente tensión en Oriente Medio y sus efectos sobre los mercados energéticos y las materias primas», señala.La consecuencia más inmediata no se limita a las nuevas licitaciones. La organización empresarial sostiene que más de la mitad de las obras actualmente en ejecución en Andalucía están experimentando retrasos o ralentizaciones significativas debido a la dificultad de absorber estos sobrecostes. Las constructoras están reorganizando suministros, compras y procesos productivos para intentar mantener la viabilidad económica de unos contratos que fueron adjudicados bajo unas condiciones muy diferentes a las actuales.La organización empresarial sostiene que más de la mitad de las obras en ejecución en Andalucía experimentan retrasos significativos por la dificultad de absorber los sobrecostes«Hay contratos cuya ejecución resulta extraordinariamente compleja o directamente imposible en las condiciones actuales, sin mecanismos que permitan compensar ni siquiera de forma parcial los incrementos de costes», advierte Coloma.Uno de los casos que el sector considera más sensibles es el plan extraordinario de inversiones impulsado por la Junta de Andalucía para actuaciones de asfaltado de carreteras, dotado con 140 millones de euros. Según Ceacop, estos contratos fueron licitados antes de la última escalada de precios y carecen de fórmulas de revisión, por lo que las empresas adjudicatarias están asumiendo sobrecostes que ya superan el 30% .El sector reclama cambiosAnte este escenario, la patronal reclama la aprobación de mecanismos extraordinarios que permitan adaptar los contratos públicos a circunstancias económicas sobrevenidas. En concreto, solicita al Gobierno central la aprobación de un real decreto que habilite sistemas excepcionales de revisión de precios y que estas fórmulas queden incorporadas de forma permanente a la Ley de Contratos del Sector Público.Las empresas constructoras sostienen que la situación actual reproduce problemas ya vividos durante la pandemia del Covid-19 y posteriormente con la guerra de Ucrania, episodios que también provocaron fuertes tensiones en los mercados de materias primas y en los costes de producción.Ceacop alerta de que una respuesta tardía de las administraciones podría traducirse en nuevas paralizaciones de obras, retrasos en la ejecución de inversiones públicas y dificultades económicas para un sector que mantiene un peso relevante en la actividad económica y el empleo andaluz. La escalada de los costes de construcción derivada de la crisis geopolítica en Oriente Medio está empezando a tener consecuencias directas sobre la ejecución de las inversiones públicas en Andalucía. El número de obras que han quedado desiertas en la comunidad autónoma en lo que va de año se aproxima ya a las 300, según los datos difundidos por el Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción, Consultoría y Obra Pública (Ceacop), que atribuye esta situación al encarecimiento de las materias primas y a la ausencia de mecanismos eficaces para actualizar los precios de los contratos.Las licitaciones que han quedado sin adjudicatario representan ya cerca del 12% del volumen total de obra pública licitada en Andalucía , el doble del porcentaje registrado en el mismo periodo del año anterior. En términos económicos, estas actuaciones suman 116 millones de euros, una cifra que triplica la contabilizada hace un año y que supera ya el importe total de proyectos desiertos registrado durante todo 2025.La patronal andaluza de la construcción advierte de que muchas de estas actuaciones difícilmente podrán encontrar empresas interesadas mientras los presupuestos de licitación no se adapten a la nueva realidad de los costes. Entre los proyectos afectados figuran desde contratos de conservación de carreteras hasta la construcción y reforma de edificios públicos, en un fenómeno que alcanza a distintas administraciones y tipologías de obra.El sector vincula esta situación al encarecimiento de materiales esenciales para la construcción desde el recrudecimiento de la crisis en Oriente Medio. Según Ceacop, el precio del betún ha aumentado hasta un 50%, mientras que el acero corrugado y el hormigón acumulan incrementos superiores al 15%. A ello se suma un encarecimiento energético cercano al 47%, con un impacto directo sobre los costes de ejecución de las infraestructuras.Un marco legal insuficienteEl secretario general de Ceacop, Arturo Coloma , sostiene que las empresas vuelven a enfrentarse a una situación extraordinaria para la que el marco legal actual no ofrece respuestas suficientes. «Una vez más, asistimos a una situación sobrevenida e imprevisible provocada por la inestabilidad geopolítica internacional; en esta ocasión, por la creciente tensión en Oriente Medio y sus efectos sobre los mercados energéticos y las materias primas», señala.La consecuencia más inmediata no se limita a las nuevas licitaciones. La organización empresarial sostiene que más de la mitad de las obras actualmente en ejecución en Andalucía están experimentando retrasos o ralentizaciones significativas debido a la dificultad de absorber estos sobrecostes. Las constructoras están reorganizando suministros, compras y procesos productivos para intentar mantener la viabilidad económica de unos contratos que fueron adjudicados bajo unas condiciones muy diferentes a las actuales.La organización empresarial sostiene que más de la mitad de las obras en ejecución en Andalucía experimentan retrasos significativos por la dificultad de absorber los sobrecostes«Hay contratos cuya ejecución resulta extraordinariamente compleja o directamente imposible en las condiciones actuales, sin mecanismos que permitan compensar ni siquiera de forma parcial los incrementos de costes», advierte Coloma.Uno de los casos que el sector considera más sensibles es el plan extraordinario de inversiones impulsado por la Junta de Andalucía para actuaciones de asfaltado de carreteras, dotado con 140 millones de euros. Según Ceacop, estos contratos fueron licitados antes de la última escalada de precios y carecen de fórmulas de revisión, por lo que las empresas adjudicatarias están asumiendo sobrecostes que ya superan el 30% .El sector reclama cambiosAnte este escenario, la patronal reclama la aprobación de mecanismos extraordinarios que permitan adaptar los contratos públicos a circunstancias económicas sobrevenidas. En concreto, solicita al Gobierno central la aprobación de un real decreto que habilite sistemas excepcionales de revisión de precios y que estas fórmulas queden incorporadas de forma permanente a la Ley de Contratos del Sector Público.Las empresas constructoras sostienen que la situación actual reproduce problemas ya vividos durante la pandemia del Covid-19 y posteriormente con la guerra de Ucrania, episodios que también provocaron fuertes tensiones en los mercados de materias primas y en los costes de producción.Ceacop alerta de que una respuesta tardía de las administraciones podría traducirse en nuevas paralizaciones de obras, retrasos en la ejecución de inversiones públicas y dificultades económicas para un sector que mantiene un peso relevante en la actividad económica y el empleo andaluz. La escalada de los costes de construcción derivada de la crisis geopolítica en Oriente Medio está empezando a tener consecuencias directas sobre la ejecución de las inversiones públicas en Andalucía. El número de obras que han quedado desiertas en la comunidad autónoma en lo que va de año se aproxima ya a las 300, según los datos difundidos por el Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción, Consultoría y Obra Pública (Ceacop), que atribuye esta situación al encarecimiento de las materias primas y a la ausencia de mecanismos eficaces para actualizar los precios de los contratos.Las licitaciones que han quedado sin adjudicatario representan ya cerca del 12% del volumen total de obra pública licitada en Andalucía , el doble del porcentaje registrado en el mismo periodo del año anterior. En términos económicos, estas actuaciones suman 116 millones de euros, una cifra que triplica la contabilizada hace un año y que supera ya el importe total de proyectos desiertos registrado durante todo 2025.La patronal andaluza de la construcción advierte de que muchas de estas actuaciones difícilmente podrán encontrar empresas interesadas mientras los presupuestos de licitación no se adapten a la nueva realidad de los costes. Entre los proyectos afectados figuran desde contratos de conservación de carreteras hasta la construcción y reforma de edificios públicos, en un fenómeno que alcanza a distintas administraciones y tipologías de obra.El sector vincula esta situación al encarecimiento de materiales esenciales para la construcción desde el recrudecimiento de la crisis en Oriente Medio. Según Ceacop, el precio del betún ha aumentado hasta un 50%, mientras que el acero corrugado y el hormigón acumulan incrementos superiores al 15%. A ello se suma un encarecimiento energético cercano al 47%, con un impacto directo sobre los costes de ejecución de las infraestructuras.Un marco legal insuficienteEl secretario general de Ceacop, Arturo Coloma , sostiene que las empresas vuelven a enfrentarse a una situación extraordinaria para la que el marco legal actual no ofrece respuestas suficientes. «Una vez más, asistimos a una situación sobrevenida e imprevisible provocada por la inestabilidad geopolítica internacional; en esta ocasión, por la creciente tensión en Oriente Medio y sus efectos sobre los mercados energéticos y las materias primas», señala.La consecuencia más inmediata no se limita a las nuevas licitaciones. La organización empresarial sostiene que más de la mitad de las obras actualmente en ejecución en Andalucía están experimentando retrasos o ralentizaciones significativas debido a la dificultad de absorber estos sobrecostes. Las constructoras están reorganizando suministros, compras y procesos productivos para intentar mantener la viabilidad económica de unos contratos que fueron adjudicados bajo unas condiciones muy diferentes a las actuales.La organización empresarial sostiene que más de la mitad de las obras en ejecución en Andalucía experimentan retrasos significativos por la dificultad de absorber los sobrecostes«Hay contratos cuya ejecución resulta extraordinariamente compleja o directamente imposible en las condiciones actuales, sin mecanismos que permitan compensar ni siquiera de forma parcial los incrementos de costes», advierte Coloma.Uno de los casos que el sector considera más sensibles es el plan extraordinario de inversiones impulsado por la Junta de Andalucía para actuaciones de asfaltado de carreteras, dotado con 140 millones de euros. Según Ceacop, estos contratos fueron licitados antes de la última escalada de precios y carecen de fórmulas de revisión, por lo que las empresas adjudicatarias están asumiendo sobrecostes que ya superan el 30% .El sector reclama cambiosAnte este escenario, la patronal reclama la aprobación de mecanismos extraordinarios que permitan adaptar los contratos públicos a circunstancias económicas sobrevenidas. En concreto, solicita al Gobierno central la aprobación de un real decreto que habilite sistemas excepcionales de revisión de precios y que estas fórmulas queden incorporadas de forma permanente a la Ley de Contratos del Sector Público.Las empresas constructoras sostienen que la situación actual reproduce problemas ya vividos durante la pandemia del Covid-19 y posteriormente con la guerra de Ucrania, episodios que también provocaron fuertes tensiones en los mercados de materias primas y en los costes de producción.Ceacop alerta de que una respuesta tardía de las administraciones podría traducirse en nuevas paralizaciones de obras, retrasos en la ejecución de inversiones públicas y dificultades económicas para un sector que mantiene un peso relevante en la actividad económica y el empleo andaluz. RSS de noticias de espana/andalucia
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