Pablo Lino hizo las pruebas para acceder a la Escuela de Arte Dramático de Castilla y León (Esadcyl) convencido de que meterse en el papel de una monja diabólica le abriría las puertas del grado de Interpretación. No fue así, pero Elia Muñoz, jefa de estudios del centro, que ejercía de presidenta del tribunal, vio en la «loca» propuesta escénica que también preparó este joven «un gran potencial», así que le recomendó cursar el grado de Dirección escénica y Dramaturgia. Comenzó los estudios y «poco a poco le fue cogiendo el gustillo», aunque «el primer año seguía un poco perdido». Hoy, ya en cuarto curso, «agradezco un montón que no me hiciesen caso», apunta el joven.Iria Orejudo sí entró en el grado de Interpretación con un objetivo claro: «Quería ser actriz». Aún así, con la perspectiva que le dado el tiempo -también está en el último curso- confiesa que «no tenía ni idea» de dónde se estaba metiendo: «Tenía un concepto del teatro muy ingenuo. Estos años en la escuela me han ayudado a profesionalizar la vocación, a tomármela más en serio y a darme cuenta de que la interpretación es algo mucho más profundo, que te cala como persona y te hace evolucionar».Pablo e Iria son dos de los alumnos que están a punto de finalizar su formación en la Esadcyl. La escuela encara sus 20 años -los cumplirá en el curso 2026-2027- como un proyecto consolidado que mantiene en su ‘adn’ «educar la mirada de futuros artistas y ciudadanos», apunta Elia Muñoz.«Para que una escuela tenga sentido debe ser un proyecto de enseñanza que sea capaz de dar una respuesta artística y que tenga un punto de vista respecto al mundo», opina José Manuel Mora, director del centro desde 2017, convencido de que un centro de estas características tiene que ser algo más que una «estructura» y «estar compuesto de gente joven que tenga algo que decir». «A veces nos olvidamos que una Escuela Superior de Enseñanzas Artísticas no tiene otro fin que formar artistas y esto está bien recordarlo».«Hay algo en este proyecto de construir la escuela en la que nos hubiera gustado estudiar» José Manuel Mora Director de la EsadcylHa citado a cinco de sus alumnos y a parte del equipo directivo para hablar con ABC. Lo hacemos a escasos días de que el centro celebre una jornada de puertas abiertas -lo hará este sábado 21 de marzo- y de la conmemoración del Día del Teatro -el 27 de marzo-. Las casi dos décadas de la escuela son la excusa para hablar de una forma de trabajar que lleva a sus aulas cada curso a casi un centenar de alumnos con el objetivo no solo de formar futuros artistas sino acompañarles en su «viaje» a la madurez. «Aquí entra gente muy joven, con 18 años, con una pulsión», recuerda la jefa de estudios, convencida de que la función del centro es «educar su mirada no solo como artistas, sino como ciudadanos». «Intentamos amparar, soportar y acompañar su crecimiento», añade Elia Muñoz. «Hay algo en este proyecto de construir la escuela en la que nos hubiera gustado estudiar», reconoce José Manuel Mora.José Manuel Mora, director de la Esadcyl. R. ORTEGADesde sus inicios, en el curso 2006-2007, la Esadcyl ha impartido dos grados: Dirección Escénica y Dramaturgia e Interpretación. A ellos se sumó en el 2018-2019 el Máster en Enseñanzas Artísticas: Pensamiento y Creación Escénica Contemporánea.En sus dos décadas de existencia, el centro ha considerado «importante» ahondar en tres «focos», apunta Mora. El primero, ser «un imán que atraiga el talento de aquellos profesionales que deseen compaginar su vida profesional con la docencia», algo que pueden hacer por el «respaldo» de la Fundación de Universidades y Enseñanzas Artísticas de Castilla y León. «Tenía un concepto de la interpretación muy ingenuo. Estos años me han ayudado a darme cuenta de que es algo que te cala y te hace evolucionar» Iria Orejudo Estudiante de InterpretaciónSu segundo ‘foco’ ha sido el desarrollo de un «ambicioso» programa de prácticas externas que favorezca la empleabilidad, así como de talleres, seminarios y lecciones magistrales «que permita a los alumnos conocer a los hacedores del teatro contemporáneo». Con ese fin, por las aulas han pasado escritores, creadores, actores, técnicos… Recientemente lo hizo Pepa Hernández, regidora jefa del Teatro Real de Madrid. «De cada uno de ellos nos quedamos con algo», coinciden Yerai Calleja y Francisco Gómez. A Iria, «el hecho de que vengan profesionales me tranquiliza enormemente», respecto a su futuro. «Es muy esperanzador», coincide Pablo, aunque aclara: «Eso no significa que nos lo pinten todo de color de rosa».Noticia relacionada general No No Residencias artísticas «para romper el espacio del aula» y estar de ‘tú a tú’ con el creador Henar DíazQue los profesionales puedan compartir su experiencia es algo muy positivo «porque cuando vienen, como mínimo, tensan la visión que tenemos desde dentro», considera el director, muy crítico con Bolonia por concebir las enseñanzas «desde un punto absolutamente mercantilista», lo que a su juicio supone «un atentado a la visión humanista y creativa».Trabajo a tres bandas El tercero de los ‘focos’ ha estado en el trabajo a tres bandas con la mirada puesta en la ciudad, la Comunidad y el mundo. Para ello, la Esadcyl participa de talleres de escritura en la Casa Cervantes, en Valladolid; pondrá en marcha una iniciativa de la mano del Museo de la Evolución Humana, con sede en Burgos, y desarrolla un proyecto bilateral con la Esad de París en el que 20 estudiantes de ambas instituciones trabajan conjuntamente en la creación de un espectáculo de nueva escritura que este año estrenarán el próximo 8 de abril en el Théâtre de la Cité Internacional, y «estamos en negociaciones de que pueda verse en el LAVA».Residencia artística en Paredes de Nava (Palencia) ABCRebeca Rivero, otra de las alumnas de la escuela, llegó a Valladolid para estudiar el Máster de Pensamiento y Creación Escénica Contemporánea después de graduarse en Interpretación Textual en Córdoba. «Me interesaba este posgrado debido a sus muchas posibilidades». Luz Arcas, Santiago Alba Rico o Davide Carnevali son algunos de los destacados nombres que colaboran en esta formación. Está organizada en seminarios «que incluyen a todos estos pensadores de problemas contemporáneos con la aspiración de que los estudiantes hagan de ellos un trabajo artístico», detalla Mora, para quien la ‘joya de la corona’ de este posgrado son las residencias artísticas. ‘El despertar’, un proyecto de innovación educativa junto a la Oscyl Bajo la dirección de Mora y en el marco de un proyecto de innovación que ha unido a la Esdcyl y la Joven Orquesta Sinfónica de Castilla y León, los alumnos de cuarto de Interpretación están trabajando en la creación de una pieza escénica original que recogerá sus inquietudes ante «la crisis ecosocial y de valores» en el mundo contemporáneo. Su punto de partida ha sido la novela ‘El filósofo autodidacto’, escrita en el siglo XII por el médico andalusí granadino Ibn Tufayl. «Me parecía interesante porque lo que ocurre -en la obra- es que el protagonista aprende a mirar; esa ha sido una obsesión mía desde que los conocí en tercero», apunta el director. «Creo que también hace una analogía con nuestro propio despertar. Al final somos alumnos de cuarto que nos vamos a ir en unos meses y habla de lo que significa ‘el despertar’ para cada uno de nosotros», opina Iria al respecto. Que en el proyecto entrara la Oscyl «ha tenido su complejidad». Para resolverlo, «hemos creado unos espacios de encuentro». En ellos trabajan estudiantes, profesionales de las artes escénicas, músicos en formación y profesorado. La pieza se estrenará en el Centro Cultural Miguel Delibes el próximo julio.Aunque la escuela recibe fundamentalmente a alumnos de la Comunidad y también «del norte -País Vasco, Navarra, La Rioja…-», en el Máster la procedencia «se abre más». Llegan de Latinoamérica -Costa Rica, Ecuador, Chile, Argentina…- y «de todo el territorio nacional». «Hay mucho interés por parte de alumnos de las Esad de Andalucía, Bilbao, Canarias… También de Madrid y Barcelona», explica Javier Hernando, secretario de la Escuela, quien cree que están «invirtiendo la línea por defecto»: los estudiantes llegan en lugar de marcharse.«Los alumnos del Máster proceden de todo el territorio nacional. Estamos invirtiendo la línea por defecto» Javier Hernando Secretario de la EsadcylDesde la escuela creen que la Administración debería tomar nota de ello. Aprovechando la cercanía del Día del Teatro recuerdan otra de sus constantes reivindicaciones: la creación de un teatro de la Comunidad: «Creo que hay músculo (…) el talento de Castilla y León necesita un contexto donde pueda ser cuidado». Considera Javier Hernando que las artes escénicas pueden ayudar a «hacer una Comunidad más rica y más viva».Esperando a que sus sueños se cumplan, seguirán formando a Pablo, Iria, Rebeca, Yerai, Francisco… Y a otros tantos que lleguen con la misma «pulsión» que ellos. «Cuando descubro la voz de Iria en un monólogo o los textos que escribió Fran, para mí significa que un mundo mejor puede existir», concluye Mora. Pablo Lino hizo las pruebas para acceder a la Escuela de Arte Dramático de Castilla y León (Esadcyl) convencido de que meterse en el papel de una monja diabólica le abriría las puertas del grado de Interpretación. No fue así, pero Elia Muñoz, jefa de estudios del centro, que ejercía de presidenta del tribunal, vio en la «loca» propuesta escénica que también preparó este joven «un gran potencial», así que le recomendó cursar el grado de Dirección escénica y Dramaturgia. Comenzó los estudios y «poco a poco le fue cogiendo el gustillo», aunque «el primer año seguía un poco perdido». Hoy, ya en cuarto curso, «agradezco un montón que no me hiciesen caso», apunta el joven.Iria Orejudo sí entró en el grado de Interpretación con un objetivo claro: «Quería ser actriz». Aún así, con la perspectiva que le dado el tiempo -también está en el último curso- confiesa que «no tenía ni idea» de dónde se estaba metiendo: «Tenía un concepto del teatro muy ingenuo. Estos años en la escuela me han ayudado a profesionalizar la vocación, a tomármela más en serio y a darme cuenta de que la interpretación es algo mucho más profundo, que te cala como persona y te hace evolucionar».Pablo e Iria son dos de los alumnos que están a punto de finalizar su formación en la Esadcyl. La escuela encara sus 20 años -los cumplirá en el curso 2026-2027- como un proyecto consolidado que mantiene en su ‘adn’ «educar la mirada de futuros artistas y ciudadanos», apunta Elia Muñoz.«Para que una escuela tenga sentido debe ser un proyecto de enseñanza que sea capaz de dar una respuesta artística y que tenga un punto de vista respecto al mundo», opina José Manuel Mora, director del centro desde 2017, convencido de que un centro de estas características tiene que ser algo más que una «estructura» y «estar compuesto de gente joven que tenga algo que decir». «A veces nos olvidamos que una Escuela Superior de Enseñanzas Artísticas no tiene otro fin que formar artistas y esto está bien recordarlo».«Hay algo en este proyecto de construir la escuela en la que nos hubiera gustado estudiar» José Manuel Mora Director de la EsadcylHa citado a cinco de sus alumnos y a parte del equipo directivo para hablar con ABC. Lo hacemos a escasos días de que el centro celebre una jornada de puertas abiertas -lo hará este sábado 21 de marzo- y de la conmemoración del Día del Teatro -el 27 de marzo-. Las casi dos décadas de la escuela son la excusa para hablar de una forma de trabajar que lleva a sus aulas cada curso a casi un centenar de alumnos con el objetivo no solo de formar futuros artistas sino acompañarles en su «viaje» a la madurez. «Aquí entra gente muy joven, con 18 años, con una pulsión», recuerda la jefa de estudios, convencida de que la función del centro es «educar su mirada no solo como artistas, sino como ciudadanos». «Intentamos amparar, soportar y acompañar su crecimiento», añade Elia Muñoz. «Hay algo en este proyecto de construir la escuela en la que nos hubiera gustado estudiar», reconoce José Manuel Mora.José Manuel Mora, director de la Esadcyl. R. ORTEGADesde sus inicios, en el curso 2006-2007, la Esadcyl ha impartido dos grados: Dirección Escénica y Dramaturgia e Interpretación. A ellos se sumó en el 2018-2019 el Máster en Enseñanzas Artísticas: Pensamiento y Creación Escénica Contemporánea.En sus dos décadas de existencia, el centro ha considerado «importante» ahondar en tres «focos», apunta Mora. El primero, ser «un imán que atraiga el talento de aquellos profesionales que deseen compaginar su vida profesional con la docencia», algo que pueden hacer por el «respaldo» de la Fundación de Universidades y Enseñanzas Artísticas de Castilla y León. «Tenía un concepto de la interpretación muy ingenuo. Estos años me han ayudado a darme cuenta de que es algo que te cala y te hace evolucionar» Iria Orejudo Estudiante de InterpretaciónSu segundo ‘foco’ ha sido el desarrollo de un «ambicioso» programa de prácticas externas que favorezca la empleabilidad, así como de talleres, seminarios y lecciones magistrales «que permita a los alumnos conocer a los hacedores del teatro contemporáneo». Con ese fin, por las aulas han pasado escritores, creadores, actores, técnicos… Recientemente lo hizo Pepa Hernández, regidora jefa del Teatro Real de Madrid. «De cada uno de ellos nos quedamos con algo», coinciden Yerai Calleja y Francisco Gómez. A Iria, «el hecho de que vengan profesionales me tranquiliza enormemente», respecto a su futuro. «Es muy esperanzador», coincide Pablo, aunque aclara: «Eso no significa que nos lo pinten todo de color de rosa».Noticia relacionada general No No Residencias artísticas «para romper el espacio del aula» y estar de ‘tú a tú’ con el creador Henar DíazQue los profesionales puedan compartir su experiencia es algo muy positivo «porque cuando vienen, como mínimo, tensan la visión que tenemos desde dentro», considera el director, muy crítico con Bolonia por concebir las enseñanzas «desde un punto absolutamente mercantilista», lo que a su juicio supone «un atentado a la visión humanista y creativa».Trabajo a tres bandas El tercero de los ‘focos’ ha estado en el trabajo a tres bandas con la mirada puesta en la ciudad, la Comunidad y el mundo. Para ello, la Esadcyl participa de talleres de escritura en la Casa Cervantes, en Valladolid; pondrá en marcha una iniciativa de la mano del Museo de la Evolución Humana, con sede en Burgos, y desarrolla un proyecto bilateral con la Esad de París en el que 20 estudiantes de ambas instituciones trabajan conjuntamente en la creación de un espectáculo de nueva escritura que este año estrenarán el próximo 8 de abril en el Théâtre de la Cité Internacional, y «estamos en negociaciones de que pueda verse en el LAVA».Residencia artística en Paredes de Nava (Palencia) ABCRebeca Rivero, otra de las alumnas de la escuela, llegó a Valladolid para estudiar el Máster de Pensamiento y Creación Escénica Contemporánea después de graduarse en Interpretación Textual en Córdoba. «Me interesaba este posgrado debido a sus muchas posibilidades». Luz Arcas, Santiago Alba Rico o Davide Carnevali son algunos de los destacados nombres que colaboran en esta formación. Está organizada en seminarios «que incluyen a todos estos pensadores de problemas contemporáneos con la aspiración de que los estudiantes hagan de ellos un trabajo artístico», detalla Mora, para quien la ‘joya de la corona’ de este posgrado son las residencias artísticas. ‘El despertar’, un proyecto de innovación educativa junto a la Oscyl Bajo la dirección de Mora y en el marco de un proyecto de innovación que ha unido a la Esdcyl y la Joven Orquesta Sinfónica de Castilla y León, los alumnos de cuarto de Interpretación están trabajando en la creación de una pieza escénica original que recogerá sus inquietudes ante «la crisis ecosocial y de valores» en el mundo contemporáneo. Su punto de partida ha sido la novela ‘El filósofo autodidacto’, escrita en el siglo XII por el médico andalusí granadino Ibn Tufayl. «Me parecía interesante porque lo que ocurre -en la obra- es que el protagonista aprende a mirar; esa ha sido una obsesión mía desde que los conocí en tercero», apunta el director. «Creo que también hace una analogía con nuestro propio despertar. Al final somos alumnos de cuarto que nos vamos a ir en unos meses y habla de lo que significa ‘el despertar’ para cada uno de nosotros», opina Iria al respecto. Que en el proyecto entrara la Oscyl «ha tenido su complejidad». Para resolverlo, «hemos creado unos espacios de encuentro». En ellos trabajan estudiantes, profesionales de las artes escénicas, músicos en formación y profesorado. La pieza se estrenará en el Centro Cultural Miguel Delibes el próximo julio.Aunque la escuela recibe fundamentalmente a alumnos de la Comunidad y también «del norte -País Vasco, Navarra, La Rioja…-», en el Máster la procedencia «se abre más». Llegan de Latinoamérica -Costa Rica, Ecuador, Chile, Argentina…- y «de todo el territorio nacional». «Hay mucho interés por parte de alumnos de las Esad de Andalucía, Bilbao, Canarias… También de Madrid y Barcelona», explica Javier Hernando, secretario de la Escuela, quien cree que están «invirtiendo la línea por defecto»: los estudiantes llegan en lugar de marcharse.«Los alumnos del Máster proceden de todo el territorio nacional. Estamos invirtiendo la línea por defecto» Javier Hernando Secretario de la EsadcylDesde la escuela creen que la Administración debería tomar nota de ello. Aprovechando la cercanía del Día del Teatro recuerdan otra de sus constantes reivindicaciones: la creación de un teatro de la Comunidad: «Creo que hay músculo (…) el talento de Castilla y León necesita un contexto donde pueda ser cuidado». Considera Javier Hernando que las artes escénicas pueden ayudar a «hacer una Comunidad más rica y más viva».Esperando a que sus sueños se cumplan, seguirán formando a Pablo, Iria, Rebeca, Yerai, Francisco… Y a otros tantos que lleguen con la misma «pulsión» que ellos. «Cuando descubro la voz de Iria en un monólogo o los textos que escribió Fran, para mí significa que un mundo mejor puede existir», concluye Mora. Pablo Lino hizo las pruebas para acceder a la Escuela de Arte Dramático de Castilla y León (Esadcyl) convencido de que meterse en el papel de una monja diabólica le abriría las puertas del grado de Interpretación. No fue así, pero Elia Muñoz, jefa de estudios del centro, que ejercía de presidenta del tribunal, vio en la «loca» propuesta escénica que también preparó este joven «un gran potencial», así que le recomendó cursar el grado de Dirección escénica y Dramaturgia. Comenzó los estudios y «poco a poco le fue cogiendo el gustillo», aunque «el primer año seguía un poco perdido». Hoy, ya en cuarto curso, «agradezco un montón que no me hiciesen caso», apunta el joven.Iria Orejudo sí entró en el grado de Interpretación con un objetivo claro: «Quería ser actriz». Aún así, con la perspectiva que le dado el tiempo -también está en el último curso- confiesa que «no tenía ni idea» de dónde se estaba metiendo: «Tenía un concepto del teatro muy ingenuo. Estos años en la escuela me han ayudado a profesionalizar la vocación, a tomármela más en serio y a darme cuenta de que la interpretación es algo mucho más profundo, que te cala como persona y te hace evolucionar».Pablo e Iria son dos de los alumnos que están a punto de finalizar su formación en la Esadcyl. La escuela encara sus 20 años -los cumplirá en el curso 2026-2027- como un proyecto consolidado que mantiene en su ‘adn’ «educar la mirada de futuros artistas y ciudadanos», apunta Elia Muñoz.«Para que una escuela tenga sentido debe ser un proyecto de enseñanza que sea capaz de dar una respuesta artística y que tenga un punto de vista respecto al mundo», opina José Manuel Mora, director del centro desde 2017, convencido de que un centro de estas características tiene que ser algo más que una «estructura» y «estar compuesto de gente joven que tenga algo que decir». «A veces nos olvidamos que una Escuela Superior de Enseñanzas Artísticas no tiene otro fin que formar artistas y esto está bien recordarlo».«Hay algo en este proyecto de construir la escuela en la que nos hubiera gustado estudiar» José Manuel Mora Director de la EsadcylHa citado a cinco de sus alumnos y a parte del equipo directivo para hablar con ABC. Lo hacemos a escasos días de que el centro celebre una jornada de puertas abiertas -lo hará este sábado 21 de marzo- y de la conmemoración del Día del Teatro -el 27 de marzo-. Las casi dos décadas de la escuela son la excusa para hablar de una forma de trabajar que lleva a sus aulas cada curso a casi un centenar de alumnos con el objetivo no solo de formar futuros artistas sino acompañarles en su «viaje» a la madurez. «Aquí entra gente muy joven, con 18 años, con una pulsión», recuerda la jefa de estudios, convencida de que la función del centro es «educar su mirada no solo como artistas, sino como ciudadanos». «Intentamos amparar, soportar y acompañar su crecimiento», añade Elia Muñoz. «Hay algo en este proyecto de construir la escuela en la que nos hubiera gustado estudiar», reconoce José Manuel Mora.José Manuel Mora, director de la Esadcyl. R. ORTEGADesde sus inicios, en el curso 2006-2007, la Esadcyl ha impartido dos grados: Dirección Escénica y Dramaturgia e Interpretación. A ellos se sumó en el 2018-2019 el Máster en Enseñanzas Artísticas: Pensamiento y Creación Escénica Contemporánea.En sus dos décadas de existencia, el centro ha considerado «importante» ahondar en tres «focos», apunta Mora. El primero, ser «un imán que atraiga el talento de aquellos profesionales que deseen compaginar su vida profesional con la docencia», algo que pueden hacer por el «respaldo» de la Fundación de Universidades y Enseñanzas Artísticas de Castilla y León. «Tenía un concepto de la interpretación muy ingenuo. Estos años me han ayudado a darme cuenta de que es algo que te cala y te hace evolucionar» Iria Orejudo Estudiante de InterpretaciónSu segundo ‘foco’ ha sido el desarrollo de un «ambicioso» programa de prácticas externas que favorezca la empleabilidad, así como de talleres, seminarios y lecciones magistrales «que permita a los alumnos conocer a los hacedores del teatro contemporáneo». Con ese fin, por las aulas han pasado escritores, creadores, actores, técnicos… Recientemente lo hizo Pepa Hernández, regidora jefa del Teatro Real de Madrid. «De cada uno de ellos nos quedamos con algo», coinciden Yerai Calleja y Francisco Gómez. A Iria, «el hecho de que vengan profesionales me tranquiliza enormemente», respecto a su futuro. «Es muy esperanzador», coincide Pablo, aunque aclara: «Eso no significa que nos lo pinten todo de color de rosa».Noticia relacionada general No No Residencias artísticas «para romper el espacio del aula» y estar de ‘tú a tú’ con el creador Henar DíazQue los profesionales puedan compartir su experiencia es algo muy positivo «porque cuando vienen, como mínimo, tensan la visión que tenemos desde dentro», considera el director, muy crítico con Bolonia por concebir las enseñanzas «desde un punto absolutamente mercantilista», lo que a su juicio supone «un atentado a la visión humanista y creativa».Trabajo a tres bandas El tercero de los ‘focos’ ha estado en el trabajo a tres bandas con la mirada puesta en la ciudad, la Comunidad y el mundo. Para ello, la Esadcyl participa de talleres de escritura en la Casa Cervantes, en Valladolid; pondrá en marcha una iniciativa de la mano del Museo de la Evolución Humana, con sede en Burgos, y desarrolla un proyecto bilateral con la Esad de París en el que 20 estudiantes de ambas instituciones trabajan conjuntamente en la creación de un espectáculo de nueva escritura que este año estrenarán el próximo 8 de abril en el Théâtre de la Cité Internacional, y «estamos en negociaciones de que pueda verse en el LAVA».Residencia artística en Paredes de Nava (Palencia) ABCRebeca Rivero, otra de las alumnas de la escuela, llegó a Valladolid para estudiar el Máster de Pensamiento y Creación Escénica Contemporánea después de graduarse en Interpretación Textual en Córdoba. «Me interesaba este posgrado debido a sus muchas posibilidades». Luz Arcas, Santiago Alba Rico o Davide Carnevali son algunos de los destacados nombres que colaboran en esta formación. Está organizada en seminarios «que incluyen a todos estos pensadores de problemas contemporáneos con la aspiración de que los estudiantes hagan de ellos un trabajo artístico», detalla Mora, para quien la ‘joya de la corona’ de este posgrado son las residencias artísticas. ‘El despertar’, un proyecto de innovación educativa junto a la Oscyl Bajo la dirección de Mora y en el marco de un proyecto de innovación que ha unido a la Esdcyl y la Joven Orquesta Sinfónica de Castilla y León, los alumnos de cuarto de Interpretación están trabajando en la creación de una pieza escénica original que recogerá sus inquietudes ante «la crisis ecosocial y de valores» en el mundo contemporáneo. Su punto de partida ha sido la novela ‘El filósofo autodidacto’, escrita en el siglo XII por el médico andalusí granadino Ibn Tufayl. «Me parecía interesante porque lo que ocurre -en la obra- es que el protagonista aprende a mirar; esa ha sido una obsesión mía desde que los conocí en tercero», apunta el director. «Creo que también hace una analogía con nuestro propio despertar. Al final somos alumnos de cuarto que nos vamos a ir en unos meses y habla de lo que significa ‘el despertar’ para cada uno de nosotros», opina Iria al respecto. Que en el proyecto entrara la Oscyl «ha tenido su complejidad». Para resolverlo, «hemos creado unos espacios de encuentro». En ellos trabajan estudiantes, profesionales de las artes escénicas, músicos en formación y profesorado. La pieza se estrenará en el Centro Cultural Miguel Delibes el próximo julio.Aunque la escuela recibe fundamentalmente a alumnos de la Comunidad y también «del norte -País Vasco, Navarra, La Rioja…-», en el Máster la procedencia «se abre más». Llegan de Latinoamérica -Costa Rica, Ecuador, Chile, Argentina…- y «de todo el territorio nacional». «Hay mucho interés por parte de alumnos de las Esad de Andalucía, Bilbao, Canarias… También de Madrid y Barcelona», explica Javier Hernando, secretario de la Escuela, quien cree que están «invirtiendo la línea por defecto»: los estudiantes llegan en lugar de marcharse.«Los alumnos del Máster proceden de todo el territorio nacional. Estamos invirtiendo la línea por defecto» Javier Hernando Secretario de la EsadcylDesde la escuela creen que la Administración debería tomar nota de ello. Aprovechando la cercanía del Día del Teatro recuerdan otra de sus constantes reivindicaciones: la creación de un teatro de la Comunidad: «Creo que hay músculo (…) el talento de Castilla y León necesita un contexto donde pueda ser cuidado». Considera Javier Hernando que las artes escénicas pueden ayudar a «hacer una Comunidad más rica y más viva».Esperando a que sus sueños se cumplan, seguirán formando a Pablo, Iria, Rebeca, Yerai, Francisco… Y a otros tantos que lleguen con la misma «pulsión» que ellos. «Cuando descubro la voz de Iria en un monólogo o los textos que escribió Fran, para mí significa que un mundo mejor puede existir», concluye Mora. RSS de noticias de espana
Noticias Similares
