Los costes por hora trabajada, que incluyen salarios, cotizaciones, pagos extra, atrasos y otros desembolsos, siguen su escalda impulsados por años de subida de las cotizaciones sociales como vía para pagar las pensiones, y por la recuperación de los sueldos. Los datos del Índice de Coste Laboral del cuarto trimestre de 2025 reflejan que esos costes totales crecieron un 3,8%, ocho décimas más que el del trimestre anterior, según los datos del INE, que reflejan 20 trimestres consecutivos al alza del indicador. La suma de todos esos costes, unido también a los sueldos, elevó hasta 3.382,48 euros ese montante global al que tienen que hacer las empresas por cada empleado, que es el más alto desde 2000, cuando se inició la serie de Estadística.La partida que más creció el pasado año fue lo que la estadística denomina ‘los otros costes’, es decir lo pagos obligatorios a la Seguridad Social y las percepciones no salariales como dietas o gastos de transporte, que se elevaron un 4,4% en el último año. Luego lo hicieron los salarios, con un incremento del 3,6%, impulsada por el crecimiento del salario mínimo , que ese ejercicio de fue de un 4,1%, hasta los 1.184 euros mensuales -el indicador suma subidas superiores al 60% desde que gobierna Pedro Sánchez-. La evolución de los sueldos fue superior al 2,9% que registraron los precios a final de 2025, lo que hizo ganar poder adquisitivo a los trabajadores.La presión en el bolsillo de empresas y trabajadores en los últimos años no tiene precedente. 2025, como lo hará también este 2026, ya batió todos los récord. Fue un ejercicio en el que el mecanismo de equidad intergeneracional escaló hasta el 0,8 -este año lo ha hecho al 0,9- al tiempo que se aplicó un destope de las bases máximas que afecta a los sueldos más elevados y la ‘cuota de solidaridad’, un desembolso que no generará derechos para la jubilación, por lo que estamos ante un impuesto.Noticia relacionada No No nuevas reglas de retiro en 2025 La jubilación se retrasa a 66 años y 8 meses Susana Alcelay Todo ello contribuyó, como lo hará este 2026, a sufragar la nómina de las pensiones, marcadas por el desembarco progresivo de los ‘boomers’ en el sistema, la generación de los 14 millones de personas que comenzó a jubilarse en 2023 tras largas carreras de cotización que les está dando ya el derecho a pensiones elevadas. Golpes al tejido productivo, y castigos para los empleos más cualificados, que son los que cuentan con remuneraciones más elevadas. Empleos desiertosLos datos de la estadística también reflejan el número de vacantes actualizadas, que ascienden a 155.737 al cierre del pasado ejercicio. Como ya informó ABC, el desajuste entre la oferta y la demanda se mantiene en el mercado de trabajo y sigue complicando la vida a las empresas en sectores claves para la economía, como los servicios. Desde 2019, el año anterior a la pandemia, esos empleos que se quedan desiertos han crecido más de un 51% en un país que cuenta con 2,5 millones de desempleados , que sitúan a España en los puestos de cabeza de Europa y de la OCDE. Los costes por hora trabajada, que incluyen salarios, cotizaciones, pagos extra, atrasos y otros desembolsos, siguen su escalda impulsados por años de subida de las cotizaciones sociales como vía para pagar las pensiones, y por la recuperación de los sueldos. Los datos del Índice de Coste Laboral del cuarto trimestre de 2025 reflejan que esos costes totales crecieron un 3,8%, ocho décimas más que el del trimestre anterior, según los datos del INE, que reflejan 20 trimestres consecutivos al alza del indicador. La suma de todos esos costes, unido también a los sueldos, elevó hasta 3.382,48 euros ese montante global al que tienen que hacer las empresas por cada empleado, que es el más alto desde 2000, cuando se inició la serie de Estadística.La partida que más creció el pasado año fue lo que la estadística denomina ‘los otros costes’, es decir lo pagos obligatorios a la Seguridad Social y las percepciones no salariales como dietas o gastos de transporte, que se elevaron un 4,4% en el último año. Luego lo hicieron los salarios, con un incremento del 3,6%, impulsada por el crecimiento del salario mínimo , que ese ejercicio de fue de un 4,1%, hasta los 1.184 euros mensuales -el indicador suma subidas superiores al 60% desde que gobierna Pedro Sánchez-. La evolución de los sueldos fue superior al 2,9% que registraron los precios a final de 2025, lo que hizo ganar poder adquisitivo a los trabajadores.La presión en el bolsillo de empresas y trabajadores en los últimos años no tiene precedente. 2025, como lo hará también este 2026, ya batió todos los récord. Fue un ejercicio en el que el mecanismo de equidad intergeneracional escaló hasta el 0,8 -este año lo ha hecho al 0,9- al tiempo que se aplicó un destope de las bases máximas que afecta a los sueldos más elevados y la ‘cuota de solidaridad’, un desembolso que no generará derechos para la jubilación, por lo que estamos ante un impuesto.Noticia relacionada No No nuevas reglas de retiro en 2025 La jubilación se retrasa a 66 años y 8 meses Susana Alcelay Todo ello contribuyó, como lo hará este 2026, a sufragar la nómina de las pensiones, marcadas por el desembarco progresivo de los ‘boomers’ en el sistema, la generación de los 14 millones de personas que comenzó a jubilarse en 2023 tras largas carreras de cotización que les está dando ya el derecho a pensiones elevadas. Golpes al tejido productivo, y castigos para los empleos más cualificados, que son los que cuentan con remuneraciones más elevadas. Empleos desiertosLos datos de la estadística también reflejan el número de vacantes actualizadas, que ascienden a 155.737 al cierre del pasado ejercicio. Como ya informó ABC, el desajuste entre la oferta y la demanda se mantiene en el mercado de trabajo y sigue complicando la vida a las empresas en sectores claves para la economía, como los servicios. Desde 2019, el año anterior a la pandemia, esos empleos que se quedan desiertos han crecido más de un 51% en un país que cuenta con 2,5 millones de desempleados , que sitúan a España en los puestos de cabeza de Europa y de la OCDE. Los costes por hora trabajada, que incluyen salarios, cotizaciones, pagos extra, atrasos y otros desembolsos, siguen su escalda impulsados por años de subida de las cotizaciones sociales como vía para pagar las pensiones, y por la recuperación de los sueldos. Los datos del Índice de Coste Laboral del cuarto trimestre de 2025 reflejan que esos costes totales crecieron un 3,8%, ocho décimas más que el del trimestre anterior, según los datos del INE, que reflejan 20 trimestres consecutivos al alza del indicador. La suma de todos esos costes, unido también a los sueldos, elevó hasta 3.382,48 euros ese montante global al que tienen que hacer las empresas por cada empleado, que es el más alto desde 2000, cuando se inició la serie de Estadística.La partida que más creció el pasado año fue lo que la estadística denomina ‘los otros costes’, es decir lo pagos obligatorios a la Seguridad Social y las percepciones no salariales como dietas o gastos de transporte, que se elevaron un 4,4% en el último año. Luego lo hicieron los salarios, con un incremento del 3,6%, impulsada por el crecimiento del salario mínimo , que ese ejercicio de fue de un 4,1%, hasta los 1.184 euros mensuales -el indicador suma subidas superiores al 60% desde que gobierna Pedro Sánchez-. La evolución de los sueldos fue superior al 2,9% que registraron los precios a final de 2025, lo que hizo ganar poder adquisitivo a los trabajadores.La presión en el bolsillo de empresas y trabajadores en los últimos años no tiene precedente. 2025, como lo hará también este 2026, ya batió todos los récord. Fue un ejercicio en el que el mecanismo de equidad intergeneracional escaló hasta el 0,8 -este año lo ha hecho al 0,9- al tiempo que se aplicó un destope de las bases máximas que afecta a los sueldos más elevados y la ‘cuota de solidaridad’, un desembolso que no generará derechos para la jubilación, por lo que estamos ante un impuesto.Noticia relacionada No No nuevas reglas de retiro en 2025 La jubilación se retrasa a 66 años y 8 meses Susana Alcelay Todo ello contribuyó, como lo hará este 2026, a sufragar la nómina de las pensiones, marcadas por el desembarco progresivo de los ‘boomers’ en el sistema, la generación de los 14 millones de personas que comenzó a jubilarse en 2023 tras largas carreras de cotización que les está dando ya el derecho a pensiones elevadas. Golpes al tejido productivo, y castigos para los empleos más cualificados, que son los que cuentan con remuneraciones más elevadas. Empleos desiertosLos datos de la estadística también reflejan el número de vacantes actualizadas, que ascienden a 155.737 al cierre del pasado ejercicio. Como ya informó ABC, el desajuste entre la oferta y la demanda se mantiene en el mercado de trabajo y sigue complicando la vida a las empresas en sectores claves para la economía, como los servicios. Desde 2019, el año anterior a la pandemia, esos empleos que se quedan desiertos han crecido más de un 51% en un país que cuenta con 2,5 millones de desempleados , que sitúan a España en los puestos de cabeza de Europa y de la OCDE. RSS de noticias de economia
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