Si con el crimen de Alcàsser se descubrió que el horror sirve como base para el espectáculo televisivo, algo similar ha ocurrido con la eutanasia de Noelia. Si un juzgado de Barcelona no lo impide ‘in extremis’, la muerte asistida de la joven de 25 años está prevista para las 18.00 horas de este jueves, en el centro sanitario de Sant Pere de Ribes (Barcelona), donde permanece ingresada, el Sant Camil. La misma magistrada de quien depende dicha decisión ya rechazó paralizarla la semana pasada a petición del padre, representado por Abogados Cristianos; fundación que ayer formalizó un nuevo escrito para tratar, al menos, de aplazarla, al solicitar que antes se someta a tratamiento psiquiátrico. Precisamente ayer, un programa de Antena 3 emitió una entrevista con la propia joven y con su madre, Yolanda. Fragmentos de declaraciones de ambas, acompañados con diversos rótulos. «Las cuatro fotos que Noelia quiere tener en su eutanasia»; «última entrevista antes de morir»; «la reacción de la ‘yaya’ de Noelia ante su eutanasia». En la grabación a la joven, captada días atrás, esta explica cómo ha sido su infancia, y los motivos que la llevaron a solicitar la muerte asistida, que avaló la Comisión de Garantías de la Generalitat de Cataluña, en junio de 2024. Tres años antes, en febrero de 2021, había sido reconocida con un 67 por ciento de discapacidad tras ser diagnosticada de trastorno límite de la personalidad. En octubre de ese año, Noelia intentó suicidarse, lanzándose al vacío desde un quinto piso. Entonces el grado reconocido aumentó al 74 por ciento por las lesiones derivadas, una paraplejia que le afecta a su capacidad motora de rodilla para abajo. Pero que, tal y como ella misma ha relatado, no le impide ni levantarse, ni «ducharse sola». En cuanto al intento autolítico, ella misma explicó, en sede judicial, que se debió a una agresión sexual múltiple. Fuentes cercanas a la familia indican a ABC que hasta ese momento no había hecho mención alguna al suceso. Tampoco quiso hablar de ello luego, y de hecho, no hubo denuncia, y por tanto, tampoco investigación al respecto. Sí volvió a repetirlo ayer, durante su entrevista. Lo que se ha traducido en la difusión de bulos varios, que incluso atribuyen la presunta violación a una concreta nacionalidad, aprovechando así la situación de Noelia para alimentar el discurso xenófobo. Noticia relacionada general No No En el caso de Noelia, todo es formalmente impecable, ¿pero lo es materialmente? Federico de Montalvo JääskeläinenPero aún hubo más, y lo que iba a ser una entrevista de una solicitante de eutanasia, en vísperas de la administración de la misma, se acabó convirtiendo ayer en un desglose de reproches de la madre de Noelia hacia el progenitor. También en manifestaciones de la joven que hicieron que no pocos espectadores se planteasen si, tal y como reclama su padre, lo que verdaderamente necesita es tratamiento psiquiátrico. Entre otras, cuando ella afirmó: «Antes de la eutanasia, quiero maquillarme y verme mona» . Desde que el progenitor recurriese a la vía judicial, en agosto de 2024, para tratar de impedir la muerte de su hija, se explicó que la joven, cuando era menor, había sido tutelada por la Generalitat, tras la separación de sus padres y la delicada situación económica de estos. «Antes de la eutanasia, quiero maquillarme y verme mona», explicó con calma en una entrevista en exclusiva para televisiónEn su intervención televisada, la madre fue un paso más allá, y cargó duramente contra las supuestas adicciones de este, alcoholismo y ludopatía. Lo cierto es que el padre, asesorado por Abogados Cristianos, se niega a presenciar los últimos días de su hija, y lleva 20 meses intentando frenar su eutanasia. Censura el «circo» mediático que se ha formado respecto a la misma, y ha agotado todas las vías para impedir el desenlace previsto. Primero, fue un juzgado de Barcelona el que acordó paralizar la muerte asistida, después de que el progenitor alegase que, de no hacerse, se produciría un perjuicio irreparable: la muerte de Noelia. También que, pese a asumir que sí sufre una «patología grave», «su cuadro mejora con el debido tratamiento». Padecimientos graves y constantesLa juez decidió entonces celebrar una vista para, además de escuchar a los integrantes de la comisión que la evaluó, también a la propia Noelia, que no sólo se reafirmó en su decisión, sino que relató la oposición de su familia e incluso que sufría coacciones por parte de su entorno para que cejase en su empeño. En su sentencia, la magistrada avaló la eutanasia. Entendió que la joven sí cumple el requisito de «capacidad para prestar un consentimiento válido», en base a los informes de psiquiatras y psicólogos que dictaminaron que «la patología que sufre no la condiciona para tomar decisiones». De hecho, el informe médico-forense avaló que sus padecimientos son «graves, crónicos, constantes e imposibilitantes, además de no existir «posibilidad de mejora», requisitos que prevé la ley para su concesión, que también incluye entre sus supuestos el sufrimiento psíquico del paciente . Sobre este aval en el caso de Noelia, un juzgado de Barcelona investiga a los dos miembros de la citada comisión que dieron el visto bueno a su petición de eutanasia, tras la querella de Abogados Cristianos, por falsedad en documento público y prevaricación administrativa. Según la fundación, ambos habrían simulado estar en desacuerdo sobre el dictamen para poder así elevar el caso ante el comité de evaluación. Al respecto, el Supremo, al que recurrió el padre después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña también avalase el procedimiento para acabar con la vida de la joven, indicó que, si bien la actuación de la dupla médico-forense que examinó a Noelia incurrió en una irregularidad, al fingir un desacuerdo para elevar así el caso ante la Comisión de Garantías -algo que recogía la sentencia recurrida-, apuntó que ello no tuvo ningún efecto sobre el dictamen, sino que supuso una mayor garantía en la toma de la decisión. La Sala Segunda inadmitió así el recurso de casación, y el Constitucional hizo lo propio con el de amparo. El padre acudió entonces a la Justicia europea , que también ha rechazado la petición de cautelares para frenar la eutanasia de la joven. Ayer, en un último intento, aunque con pocas esperanzas, volvió a pedir a un juzgado de Barcelona que aplazase el proceso, para someterla a tratamiento psiquiátrico. Si el dictamen no es favorable, la muerte asistida de Noelia llegará a las 18.00 horas. Si con el crimen de Alcàsser se descubrió que el horror sirve como base para el espectáculo televisivo, algo similar ha ocurrido con la eutanasia de Noelia. Si un juzgado de Barcelona no lo impide ‘in extremis’, la muerte asistida de la joven de 25 años está prevista para las 18.00 horas de este jueves, en el centro sanitario de Sant Pere de Ribes (Barcelona), donde permanece ingresada, el Sant Camil. La misma magistrada de quien depende dicha decisión ya rechazó paralizarla la semana pasada a petición del padre, representado por Abogados Cristianos; fundación que ayer formalizó un nuevo escrito para tratar, al menos, de aplazarla, al solicitar que antes se someta a tratamiento psiquiátrico. Precisamente ayer, un programa de Antena 3 emitió una entrevista con la propia joven y con su madre, Yolanda. Fragmentos de declaraciones de ambas, acompañados con diversos rótulos. «Las cuatro fotos que Noelia quiere tener en su eutanasia»; «última entrevista antes de morir»; «la reacción de la ‘yaya’ de Noelia ante su eutanasia». En la grabación a la joven, captada días atrás, esta explica cómo ha sido su infancia, y los motivos que la llevaron a solicitar la muerte asistida, que avaló la Comisión de Garantías de la Generalitat de Cataluña, en junio de 2024. Tres años antes, en febrero de 2021, había sido reconocida con un 67 por ciento de discapacidad tras ser diagnosticada de trastorno límite de la personalidad. En octubre de ese año, Noelia intentó suicidarse, lanzándose al vacío desde un quinto piso. Entonces el grado reconocido aumentó al 74 por ciento por las lesiones derivadas, una paraplejia que le afecta a su capacidad motora de rodilla para abajo. Pero que, tal y como ella misma ha relatado, no le impide ni levantarse, ni «ducharse sola». En cuanto al intento autolítico, ella misma explicó, en sede judicial, que se debió a una agresión sexual múltiple. Fuentes cercanas a la familia indican a ABC que hasta ese momento no había hecho mención alguna al suceso. Tampoco quiso hablar de ello luego, y de hecho, no hubo denuncia, y por tanto, tampoco investigación al respecto. Sí volvió a repetirlo ayer, durante su entrevista. Lo que se ha traducido en la difusión de bulos varios, que incluso atribuyen la presunta violación a una concreta nacionalidad, aprovechando así la situación de Noelia para alimentar el discurso xenófobo. Noticia relacionada general No No En el caso de Noelia, todo es formalmente impecable, ¿pero lo es materialmente? Federico de Montalvo JääskeläinenPero aún hubo más, y lo que iba a ser una entrevista de una solicitante de eutanasia, en vísperas de la administración de la misma, se acabó convirtiendo ayer en un desglose de reproches de la madre de Noelia hacia el progenitor. También en manifestaciones de la joven que hicieron que no pocos espectadores se planteasen si, tal y como reclama su padre, lo que verdaderamente necesita es tratamiento psiquiátrico. Entre otras, cuando ella afirmó: «Antes de la eutanasia, quiero maquillarme y verme mona» . Desde que el progenitor recurriese a la vía judicial, en agosto de 2024, para tratar de impedir la muerte de su hija, se explicó que la joven, cuando era menor, había sido tutelada por la Generalitat, tras la separación de sus padres y la delicada situación económica de estos. «Antes de la eutanasia, quiero maquillarme y verme mona», explicó con calma en una entrevista en exclusiva para televisiónEn su intervención televisada, la madre fue un paso más allá, y cargó duramente contra las supuestas adicciones de este, alcoholismo y ludopatía. Lo cierto es que el padre, asesorado por Abogados Cristianos, se niega a presenciar los últimos días de su hija, y lleva 20 meses intentando frenar su eutanasia. Censura el «circo» mediático que se ha formado respecto a la misma, y ha agotado todas las vías para impedir el desenlace previsto. Primero, fue un juzgado de Barcelona el que acordó paralizar la muerte asistida, después de que el progenitor alegase que, de no hacerse, se produciría un perjuicio irreparable: la muerte de Noelia. También que, pese a asumir que sí sufre una «patología grave», «su cuadro mejora con el debido tratamiento». Padecimientos graves y constantesLa juez decidió entonces celebrar una vista para, además de escuchar a los integrantes de la comisión que la evaluó, también a la propia Noelia, que no sólo se reafirmó en su decisión, sino que relató la oposición de su familia e incluso que sufría coacciones por parte de su entorno para que cejase en su empeño. En su sentencia, la magistrada avaló la eutanasia. Entendió que la joven sí cumple el requisito de «capacidad para prestar un consentimiento válido», en base a los informes de psiquiatras y psicólogos que dictaminaron que «la patología que sufre no la condiciona para tomar decisiones». De hecho, el informe médico-forense avaló que sus padecimientos son «graves, crónicos, constantes e imposibilitantes, además de no existir «posibilidad de mejora», requisitos que prevé la ley para su concesión, que también incluye entre sus supuestos el sufrimiento psíquico del paciente . Sobre este aval en el caso de Noelia, un juzgado de Barcelona investiga a los dos miembros de la citada comisión que dieron el visto bueno a su petición de eutanasia, tras la querella de Abogados Cristianos, por falsedad en documento público y prevaricación administrativa. Según la fundación, ambos habrían simulado estar en desacuerdo sobre el dictamen para poder así elevar el caso ante el comité de evaluación. Al respecto, el Supremo, al que recurrió el padre después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña también avalase el procedimiento para acabar con la vida de la joven, indicó que, si bien la actuación de la dupla médico-forense que examinó a Noelia incurrió en una irregularidad, al fingir un desacuerdo para elevar así el caso ante la Comisión de Garantías -algo que recogía la sentencia recurrida-, apuntó que ello no tuvo ningún efecto sobre el dictamen, sino que supuso una mayor garantía en la toma de la decisión. La Sala Segunda inadmitió así el recurso de casación, y el Constitucional hizo lo propio con el de amparo. El padre acudió entonces a la Justicia europea , que también ha rechazado la petición de cautelares para frenar la eutanasia de la joven. Ayer, en un último intento, aunque con pocas esperanzas, volvió a pedir a un juzgado de Barcelona que aplazase el proceso, para someterla a tratamiento psiquiátrico. Si el dictamen no es favorable, la muerte asistida de Noelia llegará a las 18.00 horas. Si con el crimen de Alcàsser se descubrió que el horror sirve como base para el espectáculo televisivo, algo similar ha ocurrido con la eutanasia de Noelia. Si un juzgado de Barcelona no lo impide ‘in extremis’, la muerte asistida de la joven de 25 años está prevista para las 18.00 horas de este jueves, en el centro sanitario de Sant Pere de Ribes (Barcelona), donde permanece ingresada, el Sant Camil. La misma magistrada de quien depende dicha decisión ya rechazó paralizarla la semana pasada a petición del padre, representado por Abogados Cristianos; fundación que ayer formalizó un nuevo escrito para tratar, al menos, de aplazarla, al solicitar que antes se someta a tratamiento psiquiátrico. Precisamente ayer, un programa de Antena 3 emitió una entrevista con la propia joven y con su madre, Yolanda. Fragmentos de declaraciones de ambas, acompañados con diversos rótulos. «Las cuatro fotos que Noelia quiere tener en su eutanasia»; «última entrevista antes de morir»; «la reacción de la ‘yaya’ de Noelia ante su eutanasia». En la grabación a la joven, captada días atrás, esta explica cómo ha sido su infancia, y los motivos que la llevaron a solicitar la muerte asistida, que avaló la Comisión de Garantías de la Generalitat de Cataluña, en junio de 2024. Tres años antes, en febrero de 2021, había sido reconocida con un 67 por ciento de discapacidad tras ser diagnosticada de trastorno límite de la personalidad. En octubre de ese año, Noelia intentó suicidarse, lanzándose al vacío desde un quinto piso. Entonces el grado reconocido aumentó al 74 por ciento por las lesiones derivadas, una paraplejia que le afecta a su capacidad motora de rodilla para abajo. Pero que, tal y como ella misma ha relatado, no le impide ni levantarse, ni «ducharse sola». En cuanto al intento autolítico, ella misma explicó, en sede judicial, que se debió a una agresión sexual múltiple. Fuentes cercanas a la familia indican a ABC que hasta ese momento no había hecho mención alguna al suceso. Tampoco quiso hablar de ello luego, y de hecho, no hubo denuncia, y por tanto, tampoco investigación al respecto. Sí volvió a repetirlo ayer, durante su entrevista. Lo que se ha traducido en la difusión de bulos varios, que incluso atribuyen la presunta violación a una concreta nacionalidad, aprovechando así la situación de Noelia para alimentar el discurso xenófobo. Noticia relacionada general No No En el caso de Noelia, todo es formalmente impecable, ¿pero lo es materialmente? Federico de Montalvo JääskeläinenPero aún hubo más, y lo que iba a ser una entrevista de una solicitante de eutanasia, en vísperas de la administración de la misma, se acabó convirtiendo ayer en un desglose de reproches de la madre de Noelia hacia el progenitor. También en manifestaciones de la joven que hicieron que no pocos espectadores se planteasen si, tal y como reclama su padre, lo que verdaderamente necesita es tratamiento psiquiátrico. Entre otras, cuando ella afirmó: «Antes de la eutanasia, quiero maquillarme y verme mona» . Desde que el progenitor recurriese a la vía judicial, en agosto de 2024, para tratar de impedir la muerte de su hija, se explicó que la joven, cuando era menor, había sido tutelada por la Generalitat, tras la separación de sus padres y la delicada situación económica de estos. «Antes de la eutanasia, quiero maquillarme y verme mona», explicó con calma en una entrevista en exclusiva para televisiónEn su intervención televisada, la madre fue un paso más allá, y cargó duramente contra las supuestas adicciones de este, alcoholismo y ludopatía. Lo cierto es que el padre, asesorado por Abogados Cristianos, se niega a presenciar los últimos días de su hija, y lleva 20 meses intentando frenar su eutanasia. Censura el «circo» mediático que se ha formado respecto a la misma, y ha agotado todas las vías para impedir el desenlace previsto. Primero, fue un juzgado de Barcelona el que acordó paralizar la muerte asistida, después de que el progenitor alegase que, de no hacerse, se produciría un perjuicio irreparable: la muerte de Noelia. También que, pese a asumir que sí sufre una «patología grave», «su cuadro mejora con el debido tratamiento». Padecimientos graves y constantesLa juez decidió entonces celebrar una vista para, además de escuchar a los integrantes de la comisión que la evaluó, también a la propia Noelia, que no sólo se reafirmó en su decisión, sino que relató la oposición de su familia e incluso que sufría coacciones por parte de su entorno para que cejase en su empeño. En su sentencia, la magistrada avaló la eutanasia. Entendió que la joven sí cumple el requisito de «capacidad para prestar un consentimiento válido», en base a los informes de psiquiatras y psicólogos que dictaminaron que «la patología que sufre no la condiciona para tomar decisiones». De hecho, el informe médico-forense avaló que sus padecimientos son «graves, crónicos, constantes e imposibilitantes, además de no existir «posibilidad de mejora», requisitos que prevé la ley para su concesión, que también incluye entre sus supuestos el sufrimiento psíquico del paciente . Sobre este aval en el caso de Noelia, un juzgado de Barcelona investiga a los dos miembros de la citada comisión que dieron el visto bueno a su petición de eutanasia, tras la querella de Abogados Cristianos, por falsedad en documento público y prevaricación administrativa. Según la fundación, ambos habrían simulado estar en desacuerdo sobre el dictamen para poder así elevar el caso ante el comité de evaluación. Al respecto, el Supremo, al que recurrió el padre después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña también avalase el procedimiento para acabar con la vida de la joven, indicó que, si bien la actuación de la dupla médico-forense que examinó a Noelia incurrió en una irregularidad, al fingir un desacuerdo para elevar así el caso ante la Comisión de Garantías -algo que recogía la sentencia recurrida-, apuntó que ello no tuvo ningún efecto sobre el dictamen, sino que supuso una mayor garantía en la toma de la decisión. La Sala Segunda inadmitió así el recurso de casación, y el Constitucional hizo lo propio con el de amparo. El padre acudió entonces a la Justicia europea , que también ha rechazado la petición de cautelares para frenar la eutanasia de la joven. Ayer, en un último intento, aunque con pocas esperanzas, volvió a pedir a un juzgado de Barcelona que aplazase el proceso, para someterla a tratamiento psiquiátrico. Si el dictamen no es favorable, la muerte asistida de Noelia llegará a las 18.00 horas. RSS de noticias de espana
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