Dos meses han transcurrido desde que Juan Francisco , un bibliotecario sin antecedentes ni patologías mentales diagnosticadas, confesara haber matado a Álex , un niño de tan solo 13 años, amigo de su hijo, en la localidad valenciana de Sueca. Desde entonces, permanece interno en el módulo de Enfermería de la cárcel de Picassent, aunque en un ala diferente a la primera a la que accedió. Desde allí ha concedido una entrevista al diario Las Provincias en la que ha asegurado que «el único culpable de matar a ese niño» es él, pero en la que ha insistido en que no se acuerda del momento en el que presuntamente le acuchilló; lo que genera dudas y alimenta la indignación de la familia del pequeño.Fuentes de la familia de Álex señalan a ABC que la versión dada por el autor confeso del crimen, repetida tanto en la comandancia de la Guardia Civil como en sede judicial, no es «creíble» al no ofrecer ningún detalle sobre el desarrollo de tan cruel asesinato. «No entendemos que se acuerde del antes y del después pero no del durante», aseveran.Los allegados del niño asesinado reclaman que se sepa la «verdad» sobre cómo ocurrieron los hechos, al entender que el padre detenido «no ha dado explicaciones en ningún momento». En la conversación con el citado medio, Juanfran lamenta la «inquina» contra sus hijos por parte de la familia de Álex, quien le insta a «aclarar cómo le mató». De hecho, según ha podido saber este periódico, han presentado una queja por la mencionada entrevista ante Instituciones Penitenciarias.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La familia del asesino de Sueca pide amparo por su hijo: «Su vida está marcada por algo que no debió ver»En cuanto a las pesquisas practicadas en torno del macabro crimen, ABC tuvo acceso a auto judicial que ponía el foco en los dispositivos intervenidos, móviles en los que los agentes buscan rastros de un posible «conflicto o enemistad» que proporcione respuestas al asesinato y conocer si el padre o el hijo comunicaron el homicidio a terceras personas.Pese a que al comienzo todas las hipótesis estaban abiertas, los agentes consideran que «las pruebas e indicios» demuestran que Juanfran de «manera irrefutable» fue el autor material. «Otro indicio que reforzaría la participación son las lesiones que presentaba el cuerpo, algunas de ellas de extrema gravedad», sostienen. En la orden de entrada a prisión, el titular de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sueca Plaza Nº4, apuntaba que el ataque fue «fulgurante, repentino y sorpresivo» y que dada la fuerza empleada -incluso una puñalada de las veinte le atravesó el esternón alcanzando el corazón- es «compatible con la edad y corpulencia» del acusado.Venganza hacia su exmujerDesde un primer momento, consideran que el móvil del crimen puede haber responder a un «sentimiento de venganza hacia su exmujer». El menor manifestó a los agentes que tras el crimen su padre decía frases: «Como he podido hacer esto», «cuanto daño me ha hecho tu madre» o «ya tiene lo que quería».El informe de los investigadores detalla que Álex llegó a casa de su amigo a las 17 horas. La víctima envió un mensaje a su madre a las 17:25 horas para decirle que a las 21 estaría en casa para cenar: «Evidencia que en ese momento aún no se había producido la agresión». A las 17:43 horas, recibió un correo electrónico referente a un error, al intentar ambos menores jugar al video juego Fortnite. El autor cometió el homicidio, llevó a su hijo a casa de sus padres y se trasladó a la Guardia Civil para confesar el crimen. Todo ello en 12 minutos. De hecho, creen que el pequeño estaba vivo a las 18:05 porque su acompañante mandó un mensaje a otro amigo para invitarle a jugar a la consola a su casa. Juanfran se entregó a las 18:17 en el cuartel, confesó haberlo matado pero no detalló el modus operandi del asesinato. Tampoco lo hizo ante el juez limitándose a afirmar que es el único culpable.Mientras se sucede la investigación, el padre permanece interno en el módulo de Enfermería de la cárcel valenciana de Picassent. Según confirman fuentes penitenciarias, a su entrada se activó el protocolo antisuicidio, habitual en los casos de presos que ingresan en prisión por primera vez, todavía más en supuestos tan mediáticos, que sigue en vigor dos meses después.Desde su entrada en la cárcel, el interno ha sido observado y entrevistado por psicólogos de la Unidad de Psiquiatría Forense del Institutos de Medicina Legal, así como por juristas y educadores, para evaluar el grado de afectación de sus capacidades mentales en el momento del crimen, por el que podría enfrentarse a la prisión permanente revisable. Dos meses han transcurrido desde que Juan Francisco , un bibliotecario sin antecedentes ni patologías mentales diagnosticadas, confesara haber matado a Álex , un niño de tan solo 13 años, amigo de su hijo, en la localidad valenciana de Sueca. Desde entonces, permanece interno en el módulo de Enfermería de la cárcel de Picassent, aunque en un ala diferente a la primera a la que accedió. Desde allí ha concedido una entrevista al diario Las Provincias en la que ha asegurado que «el único culpable de matar a ese niño» es él, pero en la que ha insistido en que no se acuerda del momento en el que presuntamente le acuchilló; lo que genera dudas y alimenta la indignación de la familia del pequeño.Fuentes de la familia de Álex señalan a ABC que la versión dada por el autor confeso del crimen, repetida tanto en la comandancia de la Guardia Civil como en sede judicial, no es «creíble» al no ofrecer ningún detalle sobre el desarrollo de tan cruel asesinato. «No entendemos que se acuerde del antes y del después pero no del durante», aseveran.Los allegados del niño asesinado reclaman que se sepa la «verdad» sobre cómo ocurrieron los hechos, al entender que el padre detenido «no ha dado explicaciones en ningún momento». En la conversación con el citado medio, Juanfran lamenta la «inquina» contra sus hijos por parte de la familia de Álex, quien le insta a «aclarar cómo le mató». De hecho, según ha podido saber este periódico, han presentado una queja por la mencionada entrevista ante Instituciones Penitenciarias.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La familia del asesino de Sueca pide amparo por su hijo: «Su vida está marcada por algo que no debió ver»En cuanto a las pesquisas practicadas en torno del macabro crimen, ABC tuvo acceso a auto judicial que ponía el foco en los dispositivos intervenidos, móviles en los que los agentes buscan rastros de un posible «conflicto o enemistad» que proporcione respuestas al asesinato y conocer si el padre o el hijo comunicaron el homicidio a terceras personas.Pese a que al comienzo todas las hipótesis estaban abiertas, los agentes consideran que «las pruebas e indicios» demuestran que Juanfran de «manera irrefutable» fue el autor material. «Otro indicio que reforzaría la participación son las lesiones que presentaba el cuerpo, algunas de ellas de extrema gravedad», sostienen. En la orden de entrada a prisión, el titular de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sueca Plaza Nº4, apuntaba que el ataque fue «fulgurante, repentino y sorpresivo» y que dada la fuerza empleada -incluso una puñalada de las veinte le atravesó el esternón alcanzando el corazón- es «compatible con la edad y corpulencia» del acusado.Venganza hacia su exmujerDesde un primer momento, consideran que el móvil del crimen puede haber responder a un «sentimiento de venganza hacia su exmujer». El menor manifestó a los agentes que tras el crimen su padre decía frases: «Como he podido hacer esto», «cuanto daño me ha hecho tu madre» o «ya tiene lo que quería».El informe de los investigadores detalla que Álex llegó a casa de su amigo a las 17 horas. La víctima envió un mensaje a su madre a las 17:25 horas para decirle que a las 21 estaría en casa para cenar: «Evidencia que en ese momento aún no se había producido la agresión». A las 17:43 horas, recibió un correo electrónico referente a un error, al intentar ambos menores jugar al video juego Fortnite. El autor cometió el homicidio, llevó a su hijo a casa de sus padres y se trasladó a la Guardia Civil para confesar el crimen. Todo ello en 12 minutos. De hecho, creen que el pequeño estaba vivo a las 18:05 porque su acompañante mandó un mensaje a otro amigo para invitarle a jugar a la consola a su casa. Juanfran se entregó a las 18:17 en el cuartel, confesó haberlo matado pero no detalló el modus operandi del asesinato. Tampoco lo hizo ante el juez limitándose a afirmar que es el único culpable.Mientras se sucede la investigación, el padre permanece interno en el módulo de Enfermería de la cárcel valenciana de Picassent. Según confirman fuentes penitenciarias, a su entrada se activó el protocolo antisuicidio, habitual en los casos de presos que ingresan en prisión por primera vez, todavía más en supuestos tan mediáticos, que sigue en vigor dos meses después.Desde su entrada en la cárcel, el interno ha sido observado y entrevistado por psicólogos de la Unidad de Psiquiatría Forense del Institutos de Medicina Legal, así como por juristas y educadores, para evaluar el grado de afectación de sus capacidades mentales en el momento del crimen, por el que podría enfrentarse a la prisión permanente revisable. Dos meses han transcurrido desde que Juan Francisco , un bibliotecario sin antecedentes ni patologías mentales diagnosticadas, confesara haber matado a Álex , un niño de tan solo 13 años, amigo de su hijo, en la localidad valenciana de Sueca. Desde entonces, permanece interno en el módulo de Enfermería de la cárcel de Picassent, aunque en un ala diferente a la primera a la que accedió. Desde allí ha concedido una entrevista al diario Las Provincias en la que ha asegurado que «el único culpable de matar a ese niño» es él, pero en la que ha insistido en que no se acuerda del momento en el que presuntamente le acuchilló; lo que genera dudas y alimenta la indignación de la familia del pequeño.Fuentes de la familia de Álex señalan a ABC que la versión dada por el autor confeso del crimen, repetida tanto en la comandancia de la Guardia Civil como en sede judicial, no es «creíble» al no ofrecer ningún detalle sobre el desarrollo de tan cruel asesinato. «No entendemos que se acuerde del antes y del después pero no del durante», aseveran.Los allegados del niño asesinado reclaman que se sepa la «verdad» sobre cómo ocurrieron los hechos, al entender que el padre detenido «no ha dado explicaciones en ningún momento». En la conversación con el citado medio, Juanfran lamenta la «inquina» contra sus hijos por parte de la familia de Álex, quien le insta a «aclarar cómo le mató». De hecho, según ha podido saber este periódico, han presentado una queja por la mencionada entrevista ante Instituciones Penitenciarias.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La familia del asesino de Sueca pide amparo por su hijo: «Su vida está marcada por algo que no debió ver»En cuanto a las pesquisas practicadas en torno del macabro crimen, ABC tuvo acceso a auto judicial que ponía el foco en los dispositivos intervenidos, móviles en los que los agentes buscan rastros de un posible «conflicto o enemistad» que proporcione respuestas al asesinato y conocer si el padre o el hijo comunicaron el homicidio a terceras personas.Pese a que al comienzo todas las hipótesis estaban abiertas, los agentes consideran que «las pruebas e indicios» demuestran que Juanfran de «manera irrefutable» fue el autor material. «Otro indicio que reforzaría la participación son las lesiones que presentaba el cuerpo, algunas de ellas de extrema gravedad», sostienen. En la orden de entrada a prisión, el titular de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Sueca Plaza Nº4, apuntaba que el ataque fue «fulgurante, repentino y sorpresivo» y que dada la fuerza empleada -incluso una puñalada de las veinte le atravesó el esternón alcanzando el corazón- es «compatible con la edad y corpulencia» del acusado.Venganza hacia su exmujerDesde un primer momento, consideran que el móvil del crimen puede haber responder a un «sentimiento de venganza hacia su exmujer». El menor manifestó a los agentes que tras el crimen su padre decía frases: «Como he podido hacer esto», «cuanto daño me ha hecho tu madre» o «ya tiene lo que quería».El informe de los investigadores detalla que Álex llegó a casa de su amigo a las 17 horas. La víctima envió un mensaje a su madre a las 17:25 horas para decirle que a las 21 estaría en casa para cenar: «Evidencia que en ese momento aún no se había producido la agresión». A las 17:43 horas, recibió un correo electrónico referente a un error, al intentar ambos menores jugar al video juego Fortnite. El autor cometió el homicidio, llevó a su hijo a casa de sus padres y se trasladó a la Guardia Civil para confesar el crimen. Todo ello en 12 minutos. De hecho, creen que el pequeño estaba vivo a las 18:05 porque su acompañante mandó un mensaje a otro amigo para invitarle a jugar a la consola a su casa. Juanfran se entregó a las 18:17 en el cuartel, confesó haberlo matado pero no detalló el modus operandi del asesinato. Tampoco lo hizo ante el juez limitándose a afirmar que es el único culpable.Mientras se sucede la investigación, el padre permanece interno en el módulo de Enfermería de la cárcel valenciana de Picassent. Según confirman fuentes penitenciarias, a su entrada se activó el protocolo antisuicidio, habitual en los casos de presos que ingresan en prisión por primera vez, todavía más en supuestos tan mediáticos, que sigue en vigor dos meses después.Desde su entrada en la cárcel, el interno ha sido observado y entrevistado por psicólogos de la Unidad de Psiquiatría Forense del Institutos de Medicina Legal, así como por juristas y educadores, para evaluar el grado de afectación de sus capacidades mentales en el momento del crimen, por el que podría enfrentarse a la prisión permanente revisable. RSS de noticias de espana
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