Una serie de bombardeos aéreos por parte de Estados Unidos e Israel para destruir infraestructura militar e institucional de Irán que han terminado por sentirse en la factura energética de todo el mundo. Así podría resumirse, a muy grandes rasgos, lo sucedido desde que efectivos estadounidenses e israelíes decidieran lanzar de forma conjunta, el pasado 28 de febrero, la operación ‘Furia Épica’ con el fin de hacer caer el régimen de los ayatolás.El balance que deja hasta el momento la escalada bélica en Oriente Medio es de 3.596 ataques ofensivos o en defensa propia entre las partes involucradas, al menos 1.527 civiles iraníes fallecidos (según datos de la ONG Activistas por los Derechos Humanos en Irán, con sede en EE.UU.) y más de un centenar de fallecidos fuera de las fronteras del país persa. En el frente económico, el alza del crudo (+49 %) y del gas natural (+58,8 %) se han traducido ya en un encarecimiento del combustible en las gasolineras. En algunos países asiáticos ya se han adoptado restricciones en el consumo mientras la Comisión Europea pide a los Estados miembros medidas de ahorro ante el temor a una futura escasez de suministros.Fuego cruzado que no cesaMientras EE.UU. e Israel valoran una posible invasión terrestre en Irán, los bombardeos, lanzamientos de misiles y ataques con drones entre las partes en conflicto se han mantenido en todo este tiempo. El país hebreo ha protagonizado en solitario más de la mitad (55,5%) de las ofensivas (todas ellas sobre territorio iraní) hasta este 30 de marzo, según se desprende del análisis de ABC a partir de los datos facilitados a este diario por ACLED (Armed Conflict Location & Event Data Project), organización no gubernamental que se encarga de recopilar información en tiempo real sobre eventos en conflictos armados de todo el mundo.Además, hay otro 12% de ataques que se clasifican como de probable autoría israelí o compartida con EE.UU. En total, el ejército de Israel estaría detrás de hasta dos tercios de los bombardeos o ataques con misiles registrados. Desde el inicio de ‘Furia Épica’, el uso de fuerza áerea o de misiles balísticos contra Irán se ha mantenido en el tiempo, con una media de 75 ataques o eventos, como los denomina ACLED. A efectos del recuento y análisis, se contabiliza un evento como el uso de la fuerza sobre un mismo punto y en una misma fecha, por lo que en cada ataque pueden lanzarse varios proyectiles, bombas o drones [para más detalles, ver metodología al final de la pieza] .Si se observa la distribución geográfica, se puede apreciar que mientras Israel ha tenido por objetivos la capital y el noroeste de Irán, con la estructura institucional del régimen de los ayatolás como blanco preferente, EE.UU. ha focalizado su ofensiva en el sur. En especial, la fuerza estadounidense se ha extendido a lo largo de las zonas costeras del Golfo Pérsico y del Golfo de Omán, en un ejercicio por reducir la capacidad de ataque a los estados vecinos de Kuwait, Baréin, Catar y Emiratos Árabes; pero, sobre todo, con la vista en el punto estratégico del Estrecho de Ormuz.La escalada iraní: hasta 13 países en el punto de miraDesde el lado iraní, la respuesta desde el propio 28 de febrero ha sido lanzar misiles balísticos, pero sobre todos drones, contra territorios controlados por Israel (incluidos los Altos del Golán, en Siria) y diferentes países de la zona que albergan instalaciones militares de Estados Unidos.En respuesta a los bombardeos contra su país, la Guardia Revolucionaria Iraní atacó desde el primer momento a Arabia Saudí, Bahréin, Catar, Jordania, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Irak, Estados todos ellos con presencia de bases militares dentro de sus fronteras. Transcurrido ya un mes desde el inicio de las hostilidades, la escalada de violencia en Oriente Próximo ha involucrado de una u otra manera a más de una decena de países en la región. Además, otros Estados como Turquía (las defensas de la OTAN han interceptado ya cuatro proyectiles en el espacio aéreo turco), Reino Unido (cuyas bases de Akrotiri y Dekelia, en Chipre, y la de Diego García, en el Índico, han sido objetivo de misiles ) o Azerbaiyán (con drones, al parecer por error) han visto cómo drones o misiles iraníes violaban sus fronteras. Si bien Irán arrancó su contraofensiva tirando de misiles balísticos, al final de la primera semana su uso pasó a ser casi residual para dejar paso a los drones como principal arma arrojadiza y reservando sus misiles para ataques muy selectivos, como reflejan los datos del Institute for the Study of War. Pese a que la capacidad armamentística de Irán se habría visto mermada como resultado de los bombardeos de la coalición estadounidense e israelí, el país persa ha desafiado en todo este tiempo los sistemas de defensa de los Estados vecinos que han sido convertidos en blanco militar. Se tiene conocimiento de 327 neutralizaciones o intercepciones de fuego iraní en territorios o aguas de terceros países al margen de Israel, con Arabia Saudí, Barhéin y Kuwait como principales objetivos. Por su parte, este mismo miércoles, 1 de abril, Israel recibía la mayor oleada de misiles desde el comienzo de la guerra. En total, el país hebreo ha neutralizado de forma eficaz más del 80% de los ataques realizados por Irán. En el resto de casos, la mayoría de los proyectiles o drones también fueron interceptados, pero algunos de sus restos han terminado impactando en tierra y causando daños materiales o víctimas humanas. Golpe estratégico: el bloqueo de OrmuzMás allá del frente militar, si algo ha protagonizado noticias y movimientos en la escena internacional ese ha sido el movimiento estratégico que el régimen de los ayatolás protagonizó en el inicio de la guerra: la decisión de bloquear el estrecho de Ormuz.El enclave sirve de paso entre los golfos Persa y de Omán y a través de él se produce un tráfico naval que antes del conflicto movía el 20% del petróleo que se consume en el planeta.Para desplegar la amenaza lanzada por el régimen de los ayatolás el mismo día que se conocía la muerte del que fuera Líder supremo del país, la Armada de Irán no ha dudado en abrir fuego contra buques petroleros (de momento se habrían resistido a usar minas en las aguas del Golfo Pérsico). Así, se tiene conocimiento de al menos una docena de ataques contra cargueros de petróleo o gas presumiblemente por parte de las fuerzas armadas iraníes. En la escalada desatada en torno a este punto geográfico, EE UU decidía convertir a mediados de marzo en blanco de sus bombardeos la Isla de Jark , punto logístico de la industria petrolífera iraní por donde se mueve la inmensa cantidad del crudo del país. Sin impactar directamente en las instalaciones de petróleo, el movimiento de la Administración Trump fue un paso más en su estrategia por intentar doblegar al régimen de aquel país en su decisión de mantener el cierre de Ormuz.Unos días después, Irán respondió con un ataque a Ras Laffan , en Catar, considerado el mayor complejo gasístico del mundo. Las consecuencias: escasez y encarecimiento energéticoMientras se suceden las acusaciones, amenazas y las declaraciones inciertas (cundo no contradictorias) sobre los objetivos y la duración de la guerra, hay un hecho incontestable: el impacto sufrido hasta hora en la economía mundial. Unos costes que amenazan con agravarse a medida que se alarga el conflicto.Por el lado de las materias primas, la cotización del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, se ha incrementado en un 49 % desde los 72,5 dólares que marcaba el penúltimo día de febrero hasta el máximo de casi 108 dólares que registró al cierre de marzo. En paralelo, el gas natural has ascendido casi 60 puntos (un 58,8 % más que hace un mes). Más allá del alza en el precio de los combustibles, hay países que ya han tomado medidas estructurales ante la incertidumbre de cuánto puedo extenderse el conflicto y sus repercusiones sobre la distribución de materias primas más allá del gas y el crudo, como pueden ser fertilizantes y otros productos imprescindibles para diferentes industrias como la alimentaria.De esta manera, en varios países asiáticos (la región es la principal beneficiaria del grueso del petróleo y gas natural que atraviesa el estrecho de Ormuz) se están promoviendo actuaciones como el aumento en un día de los festivos semanales (Sri Lanka), cierre de escuelas algunos días de la semana (Pakistán) o campañas de concienciación sobre vestimenta, climatización de locales y hogares o de limitación de la velocidad de circulación en carretera (Vietnam, Tailandia o Corea del Sur)En es sentido, esta misma semana, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, ha pedido por carta a los ministros de Energía de los países mimebros de la UE que valoren la adopción de actuaciones destinadas a reducir el gasto energético. Entre las propuestas, la reducción de los límites en autopistas en 10 Km/h, el fomento del teletrabajo o restricciones de circulación en grandes ciudades como antesala a «una posible interrupción prolongada del comercio internacional de energía». METODOLOGÍA: ASÍ SE HIZO ESTA INFORMACIÓN Los datos utilizados para el análisis y los gráficos y mapas de esta información provienen de las siguientes fuentes: ACLED (Armed Conflict Location & Event Data), Map Tiler, marinetraffic.com, The Council on Foreign Relations (CFR), Investing y elaboración propia. En el caso de la base de datos de ACLED, se han contabilizado los eventos (ataques) registrados entre el 28 de febrero y el 30 de marzo de 2026: 2.882 ataques ofensivos y otros 714 para neutralizar o interceptar fuego enemigo. A la hora de registrar un ataque, ACLED solo anota una entrada en su base de datos por cada agresión que se produzca en un día concreto y en un lugar concreto. De esta manera si, por ejemplo, en un ataque se lanzan varios misiles y mutltiud de drones, a efectos de la estadística solo constará un evento o ataque registrado (con independencia del número de proyectiles o artefactos utilizados en el mismo). Una serie de bombardeos aéreos por parte de Estados Unidos e Israel para destruir infraestructura militar e institucional de Irán que han terminado por sentirse en la factura energética de todo el mundo. Así podría resumirse, a muy grandes rasgos, lo sucedido desde que efectivos estadounidenses e israelíes decidieran lanzar de forma conjunta, el pasado 28 de febrero, la operación ‘Furia Épica’ con el fin de hacer caer el régimen de los ayatolás.El balance que deja hasta el momento la escalada bélica en Oriente Medio es de 3.596 ataques ofensivos o en defensa propia entre las partes involucradas, al menos 1.527 civiles iraníes fallecidos (según datos de la ONG Activistas por los Derechos Humanos en Irán, con sede en EE.UU.) y más de un centenar de fallecidos fuera de las fronteras del país persa. En el frente económico, el alza del crudo (+49 %) y del gas natural (+58,8 %) se han traducido ya en un encarecimiento del combustible en las gasolineras. En algunos países asiáticos ya se han adoptado restricciones en el consumo mientras la Comisión Europea pide a los Estados miembros medidas de ahorro ante el temor a una futura escasez de suministros.Fuego cruzado que no cesaMientras EE.UU. e Israel valoran una posible invasión terrestre en Irán, los bombardeos, lanzamientos de misiles y ataques con drones entre las partes en conflicto se han mantenido en todo este tiempo. El país hebreo ha protagonizado en solitario más de la mitad (55,5%) de las ofensivas (todas ellas sobre territorio iraní) hasta este 30 de marzo, según se desprende del análisis de ABC a partir de los datos facilitados a este diario por ACLED (Armed Conflict Location & Event Data Project), organización no gubernamental que se encarga de recopilar información en tiempo real sobre eventos en conflictos armados de todo el mundo.Además, hay otro 12% de ataques que se clasifican como de probable autoría israelí o compartida con EE.UU. En total, el ejército de Israel estaría detrás de hasta dos tercios de los bombardeos o ataques con misiles registrados. Desde el inicio de ‘Furia Épica’, el uso de fuerza áerea o de misiles balísticos contra Irán se ha mantenido en el tiempo, con una media de 75 ataques o eventos, como los denomina ACLED. A efectos del recuento y análisis, se contabiliza un evento como el uso de la fuerza sobre un mismo punto y en una misma fecha, por lo que en cada ataque pueden lanzarse varios proyectiles, bombas o drones [para más detalles, ver metodología al final de la pieza] .Si se observa la distribución geográfica, se puede apreciar que mientras Israel ha tenido por objetivos la capital y el noroeste de Irán, con la estructura institucional del régimen de los ayatolás como blanco preferente, EE.UU. ha focalizado su ofensiva en el sur. En especial, la fuerza estadounidense se ha extendido a lo largo de las zonas costeras del Golfo Pérsico y del Golfo de Omán, en un ejercicio por reducir la capacidad de ataque a los estados vecinos de Kuwait, Baréin, Catar y Emiratos Árabes; pero, sobre todo, con la vista en el punto estratégico del Estrecho de Ormuz.La escalada iraní: hasta 13 países en el punto de miraDesde el lado iraní, la respuesta desde el propio 28 de febrero ha sido lanzar misiles balísticos, pero sobre todos drones, contra territorios controlados por Israel (incluidos los Altos del Golán, en Siria) y diferentes países de la zona que albergan instalaciones militares de Estados Unidos.En respuesta a los bombardeos contra su país, la Guardia Revolucionaria Iraní atacó desde el primer momento a Arabia Saudí, Bahréin, Catar, Jordania, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Irak, Estados todos ellos con presencia de bases militares dentro de sus fronteras. Transcurrido ya un mes desde el inicio de las hostilidades, la escalada de violencia en Oriente Próximo ha involucrado de una u otra manera a más de una decena de países en la región. Además, otros Estados como Turquía (las defensas de la OTAN han interceptado ya cuatro proyectiles en el espacio aéreo turco), Reino Unido (cuyas bases de Akrotiri y Dekelia, en Chipre, y la de Diego García, en el Índico, han sido objetivo de misiles ) o Azerbaiyán (con drones, al parecer por error) han visto cómo drones o misiles iraníes violaban sus fronteras. Si bien Irán arrancó su contraofensiva tirando de misiles balísticos, al final de la primera semana su uso pasó a ser casi residual para dejar paso a los drones como principal arma arrojadiza y reservando sus misiles para ataques muy selectivos, como reflejan los datos del Institute for the Study of War. Pese a que la capacidad armamentística de Irán se habría visto mermada como resultado de los bombardeos de la coalición estadounidense e israelí, el país persa ha desafiado en todo este tiempo los sistemas de defensa de los Estados vecinos que han sido convertidos en blanco militar. Se tiene conocimiento de 327 neutralizaciones o intercepciones de fuego iraní en territorios o aguas de terceros países al margen de Israel, con Arabia Saudí, Barhéin y Kuwait como principales objetivos. Por su parte, este mismo miércoles, 1 de abril, Israel recibía la mayor oleada de misiles desde el comienzo de la guerra. En total, el país hebreo ha neutralizado de forma eficaz más del 80% de los ataques realizados por Irán. En el resto de casos, la mayoría de los proyectiles o drones también fueron interceptados, pero algunos de sus restos han terminado impactando en tierra y causando daños materiales o víctimas humanas. Golpe estratégico: el bloqueo de OrmuzMás allá del frente militar, si algo ha protagonizado noticias y movimientos en la escena internacional ese ha sido el movimiento estratégico que el régimen de los ayatolás protagonizó en el inicio de la guerra: la decisión de bloquear el estrecho de Ormuz.El enclave sirve de paso entre los golfos Persa y de Omán y a través de él se produce un tráfico naval que antes del conflicto movía el 20% del petróleo que se consume en el planeta.Para desplegar la amenaza lanzada por el régimen de los ayatolás el mismo día que se conocía la muerte del que fuera Líder supremo del país, la Armada de Irán no ha dudado en abrir fuego contra buques petroleros (de momento se habrían resistido a usar minas en las aguas del Golfo Pérsico). Así, se tiene conocimiento de al menos una docena de ataques contra cargueros de petróleo o gas presumiblemente por parte de las fuerzas armadas iraníes. En la escalada desatada en torno a este punto geográfico, EE UU decidía convertir a mediados de marzo en blanco de sus bombardeos la Isla de Jark , punto logístico de la industria petrolífera iraní por donde se mueve la inmensa cantidad del crudo del país. Sin impactar directamente en las instalaciones de petróleo, el movimiento de la Administración Trump fue un paso más en su estrategia por intentar doblegar al régimen de aquel país en su decisión de mantener el cierre de Ormuz.Unos días después, Irán respondió con un ataque a Ras Laffan , en Catar, considerado el mayor complejo gasístico del mundo. Las consecuencias: escasez y encarecimiento energéticoMientras se suceden las acusaciones, amenazas y las declaraciones inciertas (cundo no contradictorias) sobre los objetivos y la duración de la guerra, hay un hecho incontestable: el impacto sufrido hasta hora en la economía mundial. Unos costes que amenazan con agravarse a medida que se alarga el conflicto.Por el lado de las materias primas, la cotización del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, se ha incrementado en un 49 % desde los 72,5 dólares que marcaba el penúltimo día de febrero hasta el máximo de casi 108 dólares que registró al cierre de marzo. En paralelo, el gas natural has ascendido casi 60 puntos (un 58,8 % más que hace un mes). Más allá del alza en el precio de los combustibles, hay países que ya han tomado medidas estructurales ante la incertidumbre de cuánto puedo extenderse el conflicto y sus repercusiones sobre la distribución de materias primas más allá del gas y el crudo, como pueden ser fertilizantes y otros productos imprescindibles para diferentes industrias como la alimentaria.De esta manera, en varios países asiáticos (la región es la principal beneficiaria del grueso del petróleo y gas natural que atraviesa el estrecho de Ormuz) se están promoviendo actuaciones como el aumento en un día de los festivos semanales (Sri Lanka), cierre de escuelas algunos días de la semana (Pakistán) o campañas de concienciación sobre vestimenta, climatización de locales y hogares o de limitación de la velocidad de circulación en carretera (Vietnam, Tailandia o Corea del Sur)En es sentido, esta misma semana, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, ha pedido por carta a los ministros de Energía de los países mimebros de la UE que valoren la adopción de actuaciones destinadas a reducir el gasto energético. Entre las propuestas, la reducción de los límites en autopistas en 10 Km/h, el fomento del teletrabajo o restricciones de circulación en grandes ciudades como antesala a «una posible interrupción prolongada del comercio internacional de energía». METODOLOGÍA: ASÍ SE HIZO ESTA INFORMACIÓN Los datos utilizados para el análisis y los gráficos y mapas de esta información provienen de las siguientes fuentes: ACLED (Armed Conflict Location & Event Data), Map Tiler, marinetraffic.com, The Council on Foreign Relations (CFR), Investing y elaboración propia. En el caso de la base de datos de ACLED, se han contabilizado los eventos (ataques) registrados entre el 28 de febrero y el 30 de marzo de 2026: 2.882 ataques ofensivos y otros 714 para neutralizar o interceptar fuego enemigo. A la hora de registrar un ataque, ACLED solo anota una entrada en su base de datos por cada agresión que se produzca en un día concreto y en un lugar concreto. De esta manera si, por ejemplo, en un ataque se lanzan varios misiles y mutltiud de drones, a efectos de la estadística solo constará un evento o ataque registrado (con independencia del número de proyectiles o artefactos utilizados en el mismo). Una serie de bombardeos aéreos por parte de Estados Unidos e Israel para destruir infraestructura militar e institucional de Irán que han terminado por sentirse en la factura energética de todo el mundo. Así podría resumirse, a muy grandes rasgos, lo sucedido desde que efectivos estadounidenses e israelíes decidieran lanzar de forma conjunta, el pasado 28 de febrero, la operación ‘Furia Épica’ con el fin de hacer caer el régimen de los ayatolás.El balance que deja hasta el momento la escalada bélica en Oriente Medio es de 3.596 ataques ofensivos o en defensa propia entre las partes involucradas, al menos 1.527 civiles iraníes fallecidos (según datos de la ONG Activistas por los Derechos Humanos en Irán, con sede en EE.UU.) y más de un centenar de fallecidos fuera de las fronteras del país persa. En el frente económico, el alza del crudo (+49 %) y del gas natural (+58,8 %) se han traducido ya en un encarecimiento del combustible en las gasolineras. En algunos países asiáticos ya se han adoptado restricciones en el consumo mientras la Comisión Europea pide a los Estados miembros medidas de ahorro ante el temor a una futura escasez de suministros.Fuego cruzado que no cesaMientras EE.UU. e Israel valoran una posible invasión terrestre en Irán, los bombardeos, lanzamientos de misiles y ataques con drones entre las partes en conflicto se han mantenido en todo este tiempo. El país hebreo ha protagonizado en solitario más de la mitad (55,5%) de las ofensivas (todas ellas sobre territorio iraní) hasta este 30 de marzo, según se desprende del análisis de ABC a partir de los datos facilitados a este diario por ACLED (Armed Conflict Location & Event Data Project), organización no gubernamental que se encarga de recopilar información en tiempo real sobre eventos en conflictos armados de todo el mundo.Además, hay otro 12% de ataques que se clasifican como de probable autoría israelí o compartida con EE.UU. En total, el ejército de Israel estaría detrás de hasta dos tercios de los bombardeos o ataques con misiles registrados. Desde el inicio de ‘Furia Épica’, el uso de fuerza áerea o de misiles balísticos contra Irán se ha mantenido en el tiempo, con una media de 75 ataques o eventos, como los denomina ACLED. A efectos del recuento y análisis, se contabiliza un evento como el uso de la fuerza sobre un mismo punto y en una misma fecha, por lo que en cada ataque pueden lanzarse varios proyectiles, bombas o drones [para más detalles, ver metodología al final de la pieza] .Si se observa la distribución geográfica, se puede apreciar que mientras Israel ha tenido por objetivos la capital y el noroeste de Irán, con la estructura institucional del régimen de los ayatolás como blanco preferente, EE.UU. ha focalizado su ofensiva en el sur. En especial, la fuerza estadounidense se ha extendido a lo largo de las zonas costeras del Golfo Pérsico y del Golfo de Omán, en un ejercicio por reducir la capacidad de ataque a los estados vecinos de Kuwait, Baréin, Catar y Emiratos Árabes; pero, sobre todo, con la vista en el punto estratégico del Estrecho de Ormuz.La escalada iraní: hasta 13 países en el punto de miraDesde el lado iraní, la respuesta desde el propio 28 de febrero ha sido lanzar misiles balísticos, pero sobre todos drones, contra territorios controlados por Israel (incluidos los Altos del Golán, en Siria) y diferentes países de la zona que albergan instalaciones militares de Estados Unidos.En respuesta a los bombardeos contra su país, la Guardia Revolucionaria Iraní atacó desde el primer momento a Arabia Saudí, Bahréin, Catar, Jordania, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Irak, Estados todos ellos con presencia de bases militares dentro de sus fronteras. Transcurrido ya un mes desde el inicio de las hostilidades, la escalada de violencia en Oriente Próximo ha involucrado de una u otra manera a más de una decena de países en la región. Además, otros Estados como Turquía (las defensas de la OTAN han interceptado ya cuatro proyectiles en el espacio aéreo turco), Reino Unido (cuyas bases de Akrotiri y Dekelia, en Chipre, y la de Diego García, en el Índico, han sido objetivo de misiles ) o Azerbaiyán (con drones, al parecer por error) han visto cómo drones o misiles iraníes violaban sus fronteras. Si bien Irán arrancó su contraofensiva tirando de misiles balísticos, al final de la primera semana su uso pasó a ser casi residual para dejar paso a los drones como principal arma arrojadiza y reservando sus misiles para ataques muy selectivos, como reflejan los datos del Institute for the Study of War. Pese a que la capacidad armamentística de Irán se habría visto mermada como resultado de los bombardeos de la coalición estadounidense e israelí, el país persa ha desafiado en todo este tiempo los sistemas de defensa de los Estados vecinos que han sido convertidos en blanco militar. Se tiene conocimiento de 327 neutralizaciones o intercepciones de fuego iraní en territorios o aguas de terceros países al margen de Israel, con Arabia Saudí, Barhéin y Kuwait como principales objetivos. Por su parte, este mismo miércoles, 1 de abril, Israel recibía la mayor oleada de misiles desde el comienzo de la guerra. En total, el país hebreo ha neutralizado de forma eficaz más del 80% de los ataques realizados por Irán. En el resto de casos, la mayoría de los proyectiles o drones también fueron interceptados, pero algunos de sus restos han terminado impactando en tierra y causando daños materiales o víctimas humanas. Golpe estratégico: el bloqueo de OrmuzMás allá del frente militar, si algo ha protagonizado noticias y movimientos en la escena internacional ese ha sido el movimiento estratégico que el régimen de los ayatolás protagonizó en el inicio de la guerra: la decisión de bloquear el estrecho de Ormuz.El enclave sirve de paso entre los golfos Persa y de Omán y a través de él se produce un tráfico naval que antes del conflicto movía el 20% del petróleo que se consume en el planeta.Para desplegar la amenaza lanzada por el régimen de los ayatolás el mismo día que se conocía la muerte del que fuera Líder supremo del país, la Armada de Irán no ha dudado en abrir fuego contra buques petroleros (de momento se habrían resistido a usar minas en las aguas del Golfo Pérsico). Así, se tiene conocimiento de al menos una docena de ataques contra cargueros de petróleo o gas presumiblemente por parte de las fuerzas armadas iraníes. En la escalada desatada en torno a este punto geográfico, EE UU decidía convertir a mediados de marzo en blanco de sus bombardeos la Isla de Jark , punto logístico de la industria petrolífera iraní por donde se mueve la inmensa cantidad del crudo del país. Sin impactar directamente en las instalaciones de petróleo, el movimiento de la Administración Trump fue un paso más en su estrategia por intentar doblegar al régimen de aquel país en su decisión de mantener el cierre de Ormuz.Unos días después, Irán respondió con un ataque a Ras Laffan , en Catar, considerado el mayor complejo gasístico del mundo. Las consecuencias: escasez y encarecimiento energéticoMientras se suceden las acusaciones, amenazas y las declaraciones inciertas (cundo no contradictorias) sobre los objetivos y la duración de la guerra, hay un hecho incontestable: el impacto sufrido hasta hora en la economía mundial. Unos costes que amenazan con agravarse a medida que se alarga el conflicto.Por el lado de las materias primas, la cotización del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, se ha incrementado en un 49 % desde los 72,5 dólares que marcaba el penúltimo día de febrero hasta el máximo de casi 108 dólares que registró al cierre de marzo. En paralelo, el gas natural has ascendido casi 60 puntos (un 58,8 % más que hace un mes). Más allá del alza en el precio de los combustibles, hay países que ya han tomado medidas estructurales ante la incertidumbre de cuánto puedo extenderse el conflicto y sus repercusiones sobre la distribución de materias primas más allá del gas y el crudo, como pueden ser fertilizantes y otros productos imprescindibles para diferentes industrias como la alimentaria.De esta manera, en varios países asiáticos (la región es la principal beneficiaria del grueso del petróleo y gas natural que atraviesa el estrecho de Ormuz) se están promoviendo actuaciones como el aumento en un día de los festivos semanales (Sri Lanka), cierre de escuelas algunos días de la semana (Pakistán) o campañas de concienciación sobre vestimenta, climatización de locales y hogares o de limitación de la velocidad de circulación en carretera (Vietnam, Tailandia o Corea del Sur)En es sentido, esta misma semana, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, ha pedido por carta a los ministros de Energía de los países mimebros de la UE que valoren la adopción de actuaciones destinadas a reducir el gasto energético. Entre las propuestas, la reducción de los límites en autopistas en 10 Km/h, el fomento del teletrabajo o restricciones de circulación en grandes ciudades como antesala a «una posible interrupción prolongada del comercio internacional de energía». METODOLOGÍA: ASÍ SE HIZO ESTA INFORMACIÓN Los datos utilizados para el análisis y los gráficos y mapas de esta información provienen de las siguientes fuentes: ACLED (Armed Conflict Location & Event Data), Map Tiler, marinetraffic.com, The Council on Foreign Relations (CFR), Investing y elaboración propia. En el caso de la base de datos de ACLED, se han contabilizado los eventos (ataques) registrados entre el 28 de febrero y el 30 de marzo de 2026: 2.882 ataques ofensivos y otros 714 para neutralizar o interceptar fuego enemigo. A la hora de registrar un ataque, ACLED solo anota una entrada en su base de datos por cada agresión que se produzca en un día concreto y en un lugar concreto. De esta manera si, por ejemplo, en un ataque se lanzan varios misiles y mutltiud de drones, a efectos de la estadística solo constará un evento o ataque registrado (con independencia del número de proyectiles o artefactos utilizados en el mismo). RSS de noticias de internacional
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