En los últimos veranos se han hecho virales las batallas de los turistas de vacaciones en sus hoteles por lograr una tumbona en la piscina o en la playa. Un tema que ha dado mucho que hablar tanto en redes sociales como en medios de comunicación y que, incluso, ha llegado a los tribunales.Una guerra que, lejos de apaciguarse, sigue extendiéndose y ya ha llegado a Andalucía . Un usuario de Tiktok (@joselu6241) ha publicado en su cuenta la aglomeración de gente en torno a los accesos a la piscina en un hotel en Roquetas de Mar. Una vez permitido el paso, comienzan las carreras por encontrar un lugar en el que relajarse.Para reservar el espacio, todo vale: una toalla, un bolso o cualquier objeto para indicar que esa hamaca está ocupada. Y no solo la propia, es clave ocupar varias que estén juntas para toda la familia.En las respuestas a la publicación, la gente habla del estrés que supone vivir unas vacaciones así, y las dificultades para relajarse con los madrugones y las carreras un día tras otro en un periodo pensado para descansar.Una imagen clásica de veranoPero la imagen de Roquetas no es nueva. Tenerife, Mallorca, Alicante… son muchos los puntos turísticos españoles en los que se han grabado estas carreras . En los casos más extremos, los huéspedes del hotel han llegado a dormir en las tumbonas para estar preparados para el día siguiente.Un turista alemán llegó a recurrir a la justicia . Tuvo que ser indemnizado con 1.000 euros después de pasar unas vacaciones en Grecia sin lograr una tumbona después de levantarse a las 6 de la mañana cada día.Pero también están los deciden tomarse la justicia por tu cuenta . En redes se ha visto cómo una turista británica retiraba hasta ocho toallas de tumbonas vacías en Tenerife. Más lejos llegó otro británico que decidió rociar con polvos pica-pica los enseres de las personas reservando un espacio sin estar presentes en Mallorca.En cualquier caso, estas escenas están obligando a los hoteles a tomar medidas. Algunos ya han prohibido la pernocta en el recinto de la piscina. Otros retiran las toallas y pertenencias de una tumbona tras 30 o 60 minutos desocupadas como forma de evitar que las redes se llenen de imágenes como estas. En los últimos veranos se han hecho virales las batallas de los turistas de vacaciones en sus hoteles por lograr una tumbona en la piscina o en la playa. Un tema que ha dado mucho que hablar tanto en redes sociales como en medios de comunicación y que, incluso, ha llegado a los tribunales.Una guerra que, lejos de apaciguarse, sigue extendiéndose y ya ha llegado a Andalucía . Un usuario de Tiktok (@joselu6241) ha publicado en su cuenta la aglomeración de gente en torno a los accesos a la piscina en un hotel en Roquetas de Mar. Una vez permitido el paso, comienzan las carreras por encontrar un lugar en el que relajarse.Para reservar el espacio, todo vale: una toalla, un bolso o cualquier objeto para indicar que esa hamaca está ocupada. Y no solo la propia, es clave ocupar varias que estén juntas para toda la familia.En las respuestas a la publicación, la gente habla del estrés que supone vivir unas vacaciones así, y las dificultades para relajarse con los madrugones y las carreras un día tras otro en un periodo pensado para descansar.Una imagen clásica de veranoPero la imagen de Roquetas no es nueva. Tenerife, Mallorca, Alicante… son muchos los puntos turísticos españoles en los que se han grabado estas carreras . En los casos más extremos, los huéspedes del hotel han llegado a dormir en las tumbonas para estar preparados para el día siguiente.Un turista alemán llegó a recurrir a la justicia . Tuvo que ser indemnizado con 1.000 euros después de pasar unas vacaciones en Grecia sin lograr una tumbona después de levantarse a las 6 de la mañana cada día.Pero también están los deciden tomarse la justicia por tu cuenta . En redes se ha visto cómo una turista británica retiraba hasta ocho toallas de tumbonas vacías en Tenerife. Más lejos llegó otro británico que decidió rociar con polvos pica-pica los enseres de las personas reservando un espacio sin estar presentes en Mallorca.En cualquier caso, estas escenas están obligando a los hoteles a tomar medidas. Algunos ya han prohibido la pernocta en el recinto de la piscina. Otros retiran las toallas y pertenencias de una tumbona tras 30 o 60 minutos desocupadas como forma de evitar que las redes se llenen de imágenes como estas. En los últimos veranos se han hecho virales las batallas de los turistas de vacaciones en sus hoteles por lograr una tumbona en la piscina o en la playa. Un tema que ha dado mucho que hablar tanto en redes sociales como en medios de comunicación y que, incluso, ha llegado a los tribunales.Una guerra que, lejos de apaciguarse, sigue extendiéndose y ya ha llegado a Andalucía . Un usuario de Tiktok (@joselu6241) ha publicado en su cuenta la aglomeración de gente en torno a los accesos a la piscina en un hotel en Roquetas de Mar. Una vez permitido el paso, comienzan las carreras por encontrar un lugar en el que relajarse.Para reservar el espacio, todo vale: una toalla, un bolso o cualquier objeto para indicar que esa hamaca está ocupada. Y no solo la propia, es clave ocupar varias que estén juntas para toda la familia.En las respuestas a la publicación, la gente habla del estrés que supone vivir unas vacaciones así, y las dificultades para relajarse con los madrugones y las carreras un día tras otro en un periodo pensado para descansar.Una imagen clásica de veranoPero la imagen de Roquetas no es nueva. Tenerife, Mallorca, Alicante… son muchos los puntos turísticos españoles en los que se han grabado estas carreras . En los casos más extremos, los huéspedes del hotel han llegado a dormir en las tumbonas para estar preparados para el día siguiente.Un turista alemán llegó a recurrir a la justicia . Tuvo que ser indemnizado con 1.000 euros después de pasar unas vacaciones en Grecia sin lograr una tumbona después de levantarse a las 6 de la mañana cada día.Pero también están los deciden tomarse la justicia por tu cuenta . En redes se ha visto cómo una turista británica retiraba hasta ocho toallas de tumbonas vacías en Tenerife. Más lejos llegó otro británico que decidió rociar con polvos pica-pica los enseres de las personas reservando un espacio sin estar presentes en Mallorca.En cualquier caso, estas escenas están obligando a los hoteles a tomar medidas. Algunos ya han prohibido la pernocta en el recinto de la piscina. Otros retiran las toallas y pertenencias de una tumbona tras 30 o 60 minutos desocupadas como forma de evitar que las redes se llenen de imágenes como estas. RSS de noticias de espana/andalucia
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