El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha denunciado las condiciones «inaceptables» y la situación «crítica» de las instalaciones de la Comisaría de Benidorm, una precariedad conocida desde hace tiempo porque no se ha renovado desde su construcción en 1978. Aunque han aportado algunos detalles sangrantes: no hay espacio para custodiar detenidos ni para prácticas de tiro de los agentes.A pesar de que el Ministerio del Interior anuncia de nuevo una inversión de ocho millones en las nuevas dependencias y el Ayuntamiento le puso a punto el proyecto en 2017, reina la desconfianza acerca de si se va a materializar o volverá a quedado olvidado en un cajón.«Engaño político»El senador benidormense Agustín Almodóbar (PP), también lamentó a finales del año pasado que los fondos prometidos en anteriores ejercicios (2021 y 2022) hubieran desaparecido en 2023 de los Presupuestos Generales del Estado, decisión que calificó de «desidia» y «engaño político», un «maltrato institucional» a esta ciudad.De ahí el escepticismo con el nuevo mensaje gubernamental: «Desde el Ayuntamiento recibimos con todas las cautelas la inversión anunciada ahora, puesto que no es la primera vez que la nueva Comisaria de Benidorm aparece y desaparece de los planes inversores de Pedro Sánchez».Al respecto, desde el SUP ponen el foco en la urgencia, porque «el reciente anuncio del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre la futura reforma de estas instalaciones, llega con más de dos décadas de retraso» y, como consecuencia de ello, «durante este tiempo, los policías nacionales han desarrollado su labor en condiciones impropias de un servicio público esencial».En detalle, arrastra problemas estructurales graves, como una instalación eléctrica obsoleta que no soporta las necesidades actuales, sistemas de climatización sin mantenimiento desde hace años, filtraciones de agua que afectan a varias plantas del edificio y espacios que «no cumplen con la normativa vigente». Y ha derivado en condiciones de trabajo precarias, con oficinas saturadas, falta de intimidad en la atención al ciudadano y vestuarios insuficientes.A nivel operativo, este sindicato relata que resulta igualmente «preocupante: no existe espacio adecuado para la custodia de detenidos ni para el almacenamiento de sustancias estupefacientes incautadas, lo que compromete la cadena de custodia y la seguridad».Además, los vehículos policiales, incluidos los híbridos, carecen de infraestructura de carga, lo que obliga a «soluciones improvisadas» que limitan su operatividad. «La galería de tiro permanece clausurada por no cumplir la normativa, obligando a los agentes a desplazarse fuera de la localidad para realizar prácticas obligatorias», denuncian.Imagen virtual del proyecto de la futura Comisaría de Benidorm. JAS ArquitecturaLa accesibilidad del edificio también es claramente «deficiente», con soluciones «improvisadas» para personas con movilidad reducida que «incumplen la normativa vigente». A lo que se suma una «alarmante» falta de seguridad, donde u«n único agente debe asumir múltiples funciones simultáneamente».El sistema de mantenimiento tampoco está respondiendo: incidencias registradas durante meses —incluso cuestiones básicas— quedan sin resolver debido a bloqueos administrativos, falta de presupuesto y deficiencias en la gestión de contratos, «una acumulación constante de problemas que agravan el deterioro del edificio».Desde el SUP recuerdan asimismo que esta situación «no es puntual, sino el reflejo de años de abandono institucional» desde los sucesivos Gobiernos centrales. «La futura reforma anunciada debe traducirse en hechos concretos, plazos claros y financiación suficiente, evitando que quede en una mera declaración de intenciones», advierten.Y mientras tanto, exigen que se adopten medidas urgentes mientras se materializa el proyecto.«La seguridad pública no puede sostenerse sobre instalaciones obsoletas ni sobre la profesionalidad de unos policías que, pese a todo, continúan cumpliendo con su labor en condiciones inaceptables», apostillan.Diseñada para 25.000 habitantes frente a 300.000 de hoyEl senador Almodóbar ya se dirigió a la secretaria de Estado de Seguridad, Ana María Calvo Sastre, para recordarle que la actual comisaría fue diseñada para 175 agentes en una ciudad que entonces contaba con 25.000 habitantes, mientras que hoy Benidorm supera los 70.000 censados y puede multiplicar por cinco su población en temporada alta.«Más de 400 efectivos trabajan, atienden a víctimas, investigan, patrullan y combaten el crimen en un edificio construido hace 53 años que no responde ni de lejos a las necesidades de hoy: es indigno para los agentes, para los vecinos y para un destino turístico internacional como Benidorm», ha denunciado el parlamentario benidormense.Además, el Ayuntamiento de Benidorm ya cedió en 2015 un solar de casi 5.000 m² al Estado de forma gratuita y sufragó la redacción de un proyecto básico para la nueva comisaría, aceptado por el Ministerio en 2017. «Benidorm lo hizo todo: cedió el suelo, pagó el proyecto, adaptó los requisitos técnicos; lo único que falta es voluntad política por parte del Gobierno», reprochó Almodóbar. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha denunciado las condiciones «inaceptables» y la situación «crítica» de las instalaciones de la Comisaría de Benidorm, una precariedad conocida desde hace tiempo porque no se ha renovado desde su construcción en 1978. Aunque han aportado algunos detalles sangrantes: no hay espacio para custodiar detenidos ni para prácticas de tiro de los agentes.A pesar de que el Ministerio del Interior anuncia de nuevo una inversión de ocho millones en las nuevas dependencias y el Ayuntamiento le puso a punto el proyecto en 2017, reina la desconfianza acerca de si se va a materializar o volverá a quedado olvidado en un cajón.«Engaño político»El senador benidormense Agustín Almodóbar (PP), también lamentó a finales del año pasado que los fondos prometidos en anteriores ejercicios (2021 y 2022) hubieran desaparecido en 2023 de los Presupuestos Generales del Estado, decisión que calificó de «desidia» y «engaño político», un «maltrato institucional» a esta ciudad.De ahí el escepticismo con el nuevo mensaje gubernamental: «Desde el Ayuntamiento recibimos con todas las cautelas la inversión anunciada ahora, puesto que no es la primera vez que la nueva Comisaria de Benidorm aparece y desaparece de los planes inversores de Pedro Sánchez».Al respecto, desde el SUP ponen el foco en la urgencia, porque «el reciente anuncio del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre la futura reforma de estas instalaciones, llega con más de dos décadas de retraso» y, como consecuencia de ello, «durante este tiempo, los policías nacionales han desarrollado su labor en condiciones impropias de un servicio público esencial».En detalle, arrastra problemas estructurales graves, como una instalación eléctrica obsoleta que no soporta las necesidades actuales, sistemas de climatización sin mantenimiento desde hace años, filtraciones de agua que afectan a varias plantas del edificio y espacios que «no cumplen con la normativa vigente». Y ha derivado en condiciones de trabajo precarias, con oficinas saturadas, falta de intimidad en la atención al ciudadano y vestuarios insuficientes.A nivel operativo, este sindicato relata que resulta igualmente «preocupante: no existe espacio adecuado para la custodia de detenidos ni para el almacenamiento de sustancias estupefacientes incautadas, lo que compromete la cadena de custodia y la seguridad».Además, los vehículos policiales, incluidos los híbridos, carecen de infraestructura de carga, lo que obliga a «soluciones improvisadas» que limitan su operatividad. «La galería de tiro permanece clausurada por no cumplir la normativa, obligando a los agentes a desplazarse fuera de la localidad para realizar prácticas obligatorias», denuncian.Imagen virtual del proyecto de la futura Comisaría de Benidorm. JAS ArquitecturaLa accesibilidad del edificio también es claramente «deficiente», con soluciones «improvisadas» para personas con movilidad reducida que «incumplen la normativa vigente». A lo que se suma una «alarmante» falta de seguridad, donde u«n único agente debe asumir múltiples funciones simultáneamente».El sistema de mantenimiento tampoco está respondiendo: incidencias registradas durante meses —incluso cuestiones básicas— quedan sin resolver debido a bloqueos administrativos, falta de presupuesto y deficiencias en la gestión de contratos, «una acumulación constante de problemas que agravan el deterioro del edificio».Desde el SUP recuerdan asimismo que esta situación «no es puntual, sino el reflejo de años de abandono institucional» desde los sucesivos Gobiernos centrales. «La futura reforma anunciada debe traducirse en hechos concretos, plazos claros y financiación suficiente, evitando que quede en una mera declaración de intenciones», advierten.Y mientras tanto, exigen que se adopten medidas urgentes mientras se materializa el proyecto.«La seguridad pública no puede sostenerse sobre instalaciones obsoletas ni sobre la profesionalidad de unos policías que, pese a todo, continúan cumpliendo con su labor en condiciones inaceptables», apostillan.Diseñada para 25.000 habitantes frente a 300.000 de hoyEl senador Almodóbar ya se dirigió a la secretaria de Estado de Seguridad, Ana María Calvo Sastre, para recordarle que la actual comisaría fue diseñada para 175 agentes en una ciudad que entonces contaba con 25.000 habitantes, mientras que hoy Benidorm supera los 70.000 censados y puede multiplicar por cinco su población en temporada alta.«Más de 400 efectivos trabajan, atienden a víctimas, investigan, patrullan y combaten el crimen en un edificio construido hace 53 años que no responde ni de lejos a las necesidades de hoy: es indigno para los agentes, para los vecinos y para un destino turístico internacional como Benidorm», ha denunciado el parlamentario benidormense.Además, el Ayuntamiento de Benidorm ya cedió en 2015 un solar de casi 5.000 m² al Estado de forma gratuita y sufragó la redacción de un proyecto básico para la nueva comisaría, aceptado por el Ministerio en 2017. «Benidorm lo hizo todo: cedió el suelo, pagó el proyecto, adaptó los requisitos técnicos; lo único que falta es voluntad política por parte del Gobierno», reprochó Almodóbar. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha denunciado las condiciones «inaceptables» y la situación «crítica» de las instalaciones de la Comisaría de Benidorm, una precariedad conocida desde hace tiempo porque no se ha renovado desde su construcción en 1978. Aunque han aportado algunos detalles sangrantes: no hay espacio para custodiar detenidos ni para prácticas de tiro de los agentes.A pesar de que el Ministerio del Interior anuncia de nuevo una inversión de ocho millones en las nuevas dependencias y el Ayuntamiento le puso a punto el proyecto en 2017, reina la desconfianza acerca de si se va a materializar o volverá a quedado olvidado en un cajón.«Engaño político»El senador benidormense Agustín Almodóbar (PP), también lamentó a finales del año pasado que los fondos prometidos en anteriores ejercicios (2021 y 2022) hubieran desaparecido en 2023 de los Presupuestos Generales del Estado, decisión que calificó de «desidia» y «engaño político», un «maltrato institucional» a esta ciudad.De ahí el escepticismo con el nuevo mensaje gubernamental: «Desde el Ayuntamiento recibimos con todas las cautelas la inversión anunciada ahora, puesto que no es la primera vez que la nueva Comisaria de Benidorm aparece y desaparece de los planes inversores de Pedro Sánchez».Al respecto, desde el SUP ponen el foco en la urgencia, porque «el reciente anuncio del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre la futura reforma de estas instalaciones, llega con más de dos décadas de retraso» y, como consecuencia de ello, «durante este tiempo, los policías nacionales han desarrollado su labor en condiciones impropias de un servicio público esencial».En detalle, arrastra problemas estructurales graves, como una instalación eléctrica obsoleta que no soporta las necesidades actuales, sistemas de climatización sin mantenimiento desde hace años, filtraciones de agua que afectan a varias plantas del edificio y espacios que «no cumplen con la normativa vigente». Y ha derivado en condiciones de trabajo precarias, con oficinas saturadas, falta de intimidad en la atención al ciudadano y vestuarios insuficientes.A nivel operativo, este sindicato relata que resulta igualmente «preocupante: no existe espacio adecuado para la custodia de detenidos ni para el almacenamiento de sustancias estupefacientes incautadas, lo que compromete la cadena de custodia y la seguridad».Además, los vehículos policiales, incluidos los híbridos, carecen de infraestructura de carga, lo que obliga a «soluciones improvisadas» que limitan su operatividad. «La galería de tiro permanece clausurada por no cumplir la normativa, obligando a los agentes a desplazarse fuera de la localidad para realizar prácticas obligatorias», denuncian.Imagen virtual del proyecto de la futura Comisaría de Benidorm. JAS ArquitecturaLa accesibilidad del edificio también es claramente «deficiente», con soluciones «improvisadas» para personas con movilidad reducida que «incumplen la normativa vigente». A lo que se suma una «alarmante» falta de seguridad, donde u«n único agente debe asumir múltiples funciones simultáneamente».El sistema de mantenimiento tampoco está respondiendo: incidencias registradas durante meses —incluso cuestiones básicas— quedan sin resolver debido a bloqueos administrativos, falta de presupuesto y deficiencias en la gestión de contratos, «una acumulación constante de problemas que agravan el deterioro del edificio».Desde el SUP recuerdan asimismo que esta situación «no es puntual, sino el reflejo de años de abandono institucional» desde los sucesivos Gobiernos centrales. «La futura reforma anunciada debe traducirse en hechos concretos, plazos claros y financiación suficiente, evitando que quede en una mera declaración de intenciones», advierten.Y mientras tanto, exigen que se adopten medidas urgentes mientras se materializa el proyecto.«La seguridad pública no puede sostenerse sobre instalaciones obsoletas ni sobre la profesionalidad de unos policías que, pese a todo, continúan cumpliendo con su labor en condiciones inaceptables», apostillan.Diseñada para 25.000 habitantes frente a 300.000 de hoyEl senador Almodóbar ya se dirigió a la secretaria de Estado de Seguridad, Ana María Calvo Sastre, para recordarle que la actual comisaría fue diseñada para 175 agentes en una ciudad que entonces contaba con 25.000 habitantes, mientras que hoy Benidorm supera los 70.000 censados y puede multiplicar por cinco su población en temporada alta.«Más de 400 efectivos trabajan, atienden a víctimas, investigan, patrullan y combaten el crimen en un edificio construido hace 53 años que no responde ni de lejos a las necesidades de hoy: es indigno para los agentes, para los vecinos y para un destino turístico internacional como Benidorm», ha denunciado el parlamentario benidormense.Además, el Ayuntamiento de Benidorm ya cedió en 2015 un solar de casi 5.000 m² al Estado de forma gratuita y sufragó la redacción de un proyecto básico para la nueva comisaría, aceptado por el Ministerio en 2017. «Benidorm lo hizo todo: cedió el suelo, pagó el proyecto, adaptó los requisitos técnicos; lo único que falta es voluntad política por parte del Gobierno», reprochó Almodóbar. 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