La movilización social suele anticipar los cambios de ciclo. Basta un chispazo, un motivo que dispare el malestar colectivo hasta que se rompa a protestar. Y ese es el desahucio de Maricarmen Abascal. «Gobierno progresista, hipócrita y rentista», exclamaron algunos de los miles de ciudadanos que ayer salieron a la calle enarbolando el drama de esta mujer como símbolo de los problemas de acceso a la vivienda y que desembocó, 15 años después del 15-M, en una acampada en Sol. Una crisis que ahora le estalla a un Gobierno de PSOE y Sumar presionado para sacar adelante un decreto para que no haya «ni una Maricarmen más», como reclamaba el lema central de la movilización. La llamada a la acampada, distribuida de móvil en móvil, elevó el tono:«O cae el rentismo, o cae el Gobierno».
Una multitudinaria marcha de indignados termina en una acampada en Sol. «Nadie mueve un dedo», afirman los manifestantes
La movilización social suele anticipar los cambios de ciclo. Basta un chispazo, un motivo que dispare el malestar colectivo hasta que se rompa a protestar. Y ese es el desahucio de Maricarmen Abascal. «Gobierno progresista, hipócrita y rentista», exclamaron algunos de los miles de ciudadanos que ayer salieron a la calle enarbolando el drama de esta mujer como símbolo de los problemas de acceso a la vivienda y que desembocó, 15 años después del 15-M, en una acampada en Sol. Una crisis que ahora le estalla a un Gobierno de PSOE y Sumar presionado para sacar adelante un decreto para que no haya «ni una Maricarmen más», como reclamaba el lema central de la movilización. La llamada a la acampada, distribuida de móvil en móvil, elevó el tono:«O cae el rentismo, o cae el Gobierno».
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