El sistema ES-Alert no se activó ante el incendio de Los Gallardos, en el que han muerto al menos 12 personas, porque habría supuesto una orden contradictoria en muchos casos: algunos vecinos debían desalojar sus casas ante la cercanía de las llamas, pero en otras zonas la opción más segura, según los técnicos, era confinarse en sus hogares.«Mandar un solo mensaje era confusión», ha explicado el presidente de la Junta, Juanma Moreno. Tampoco fue aconsejado emitir varias alertas que cubrieran ambas posibilidades. «Los técnicos recomendaron que crearían más confusión que acierto», ha abundado. Además, varios puntos de conexión telefónica «se habían caído» por el avance de las llamas y «no había cobertura en todos los sitios», ha detallado para explicar la decisión de no enviar la alerta, una cuestión que ha suscitado debate en algunas tertulias.Finalmente, se decidió avisar casi puerta a puerta y así lo hicieron personal del Ayuntamiento de Los Gallardos y efectivos de la Guardia Civil. Según este relato de las primeras horas de la tragedia, algunos de los vecinos, en medio de la tensión, emprendieron un camino diferente al aconsejado para escapar del incendio, con fatal desenlace.«Hubo una serie de vecinos que lamentablemente no hicieron caso a las peticiones que se le hizo por parte de miembros de Corporación. La no atención probablemente haya causado el triste suceso de tener ese numero de fallecidos», ha lamentado Moreno. El balance, aún provisional, es de 12 muertes. Se trata de localizar en la zona a 23 personas.«No significa que estén fallecidas, a veces simplemente están en otras zonas y no se han identificado», ha explicado. Parte de la tarea de encontrarlos está siendo desarrollada por agentes de la Guardia Civil que realizan ahora batidas por zonas en las que las llamas han dado un respiro que, no obstante, sigue siendo peligroso. Son zonas «no refrescadas» y donde el fuego puede reactivarse, y en ellas se trata de llegar a casas aún no registradas «para ver si hay personas», incluso más vecinos sin vida.«Ojalá que esas 23 personas no localizadas sean localizadas y no sean fallecidos. Esa es la esperanza que tenemos», ha remachado el presidente, que ha calificado de «tragedia mayúscula» lo sucedido en esta zona. El sistema ES-Alert no se activó ante el incendio de Los Gallardos, en el que han muerto al menos 12 personas, porque habría supuesto una orden contradictoria en muchos casos: algunos vecinos debían desalojar sus casas ante la cercanía de las llamas, pero en otras zonas la opción más segura, según los técnicos, era confinarse en sus hogares.«Mandar un solo mensaje era confusión», ha explicado el presidente de la Junta, Juanma Moreno. Tampoco fue aconsejado emitir varias alertas que cubrieran ambas posibilidades. «Los técnicos recomendaron que crearían más confusión que acierto», ha abundado. Además, varios puntos de conexión telefónica «se habían caído» por el avance de las llamas y «no había cobertura en todos los sitios», ha detallado para explicar la decisión de no enviar la alerta, una cuestión que ha suscitado debate en algunas tertulias.Finalmente, se decidió avisar casi puerta a puerta y así lo hicieron personal del Ayuntamiento de Los Gallardos y efectivos de la Guardia Civil. Según este relato de las primeras horas de la tragedia, algunos de los vecinos, en medio de la tensión, emprendieron un camino diferente al aconsejado para escapar del incendio, con fatal desenlace.«Hubo una serie de vecinos que lamentablemente no hicieron caso a las peticiones que se le hizo por parte de miembros de Corporación. La no atención probablemente haya causado el triste suceso de tener ese numero de fallecidos», ha lamentado Moreno. El balance, aún provisional, es de 12 muertes. Se trata de localizar en la zona a 23 personas.«No significa que estén fallecidas, a veces simplemente están en otras zonas y no se han identificado», ha explicado. Parte de la tarea de encontrarlos está siendo desarrollada por agentes de la Guardia Civil que realizan ahora batidas por zonas en las que las llamas han dado un respiro que, no obstante, sigue siendo peligroso. Son zonas «no refrescadas» y donde el fuego puede reactivarse, y en ellas se trata de llegar a casas aún no registradas «para ver si hay personas», incluso más vecinos sin vida.«Ojalá que esas 23 personas no localizadas sean localizadas y no sean fallecidos. Esa es la esperanza que tenemos», ha remachado el presidente, que ha calificado de «tragedia mayúscula» lo sucedido en esta zona. El sistema ES-Alert no se activó ante el incendio de Los Gallardos, en el que han muerto al menos 12 personas, porque habría supuesto una orden contradictoria en muchos casos: algunos vecinos debían desalojar sus casas ante la cercanía de las llamas, pero en otras zonas la opción más segura, según los técnicos, era confinarse en sus hogares.«Mandar un solo mensaje era confusión», ha explicado el presidente de la Junta, Juanma Moreno. Tampoco fue aconsejado emitir varias alertas que cubrieran ambas posibilidades. «Los técnicos recomendaron que crearían más confusión que acierto», ha abundado. Además, varios puntos de conexión telefónica «se habían caído» por el avance de las llamas y «no había cobertura en todos los sitios», ha detallado para explicar la decisión de no enviar la alerta, una cuestión que ha suscitado debate en algunas tertulias.Finalmente, se decidió avisar casi puerta a puerta y así lo hicieron personal del Ayuntamiento de Los Gallardos y efectivos de la Guardia Civil. Según este relato de las primeras horas de la tragedia, algunos de los vecinos, en medio de la tensión, emprendieron un camino diferente al aconsejado para escapar del incendio, con fatal desenlace.«Hubo una serie de vecinos que lamentablemente no hicieron caso a las peticiones que se le hizo por parte de miembros de Corporación. La no atención probablemente haya causado el triste suceso de tener ese numero de fallecidos», ha lamentado Moreno. El balance, aún provisional, es de 12 muertes. Se trata de localizar en la zona a 23 personas.«No significa que estén fallecidas, a veces simplemente están en otras zonas y no se han identificado», ha explicado. Parte de la tarea de encontrarlos está siendo desarrollada por agentes de la Guardia Civil que realizan ahora batidas por zonas en las que las llamas han dado un respiro que, no obstante, sigue siendo peligroso. Son zonas «no refrescadas» y donde el fuego puede reactivarse, y en ellas se trata de llegar a casas aún no registradas «para ver si hay personas», incluso más vecinos sin vida.«Ojalá que esas 23 personas no localizadas sean localizadas y no sean fallecidos. Esa es la esperanza que tenemos», ha remachado el presidente, que ha calificado de «tragedia mayúscula» lo sucedido en esta zona. RSS de noticias de espana/andalucia
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