Acaba de empezar julio y la escuela infantil Verbo Encarnado, en el madrileño barrio de Chamberí, está vacía. El curso ha acabado y los juguetes y las mesas permanecerán recogidos hasta que llegue septiembre y vuelva el ajetreo. Sin embargo, esta y otras guarderías de España podrían vaciarse para siempre si el Gobierno logra sacar adelante la reducción de ratios que anunció hace unos días. El Ministerio de Educación quiere que en las aulas de 0 a 1 año se admita a un máximo de 4 bebés (actualmente el tope está en 8) y que en las de 1 a 2 años se pase a un máximo de 6 (desde los 13 actuales). La reducción en las aulas de 2 a 3 años es aún más drástica: el Ejecutivo propone pasar de los 14-20 niños que se permiten actualmente por clase a una horquilla de 6 a 8 alumnos. En el segundo ciclo de Infantil, es decir, desde los 3 a los 6 años, se quiere limitar a un máximo de 20 niños por profesor (hoy se permite hasta 25). En el Verbo Encarnado están a tope. Las cinco aulas que tienen (desde 1 año hasta seis) están completas, al máximo de alumnos permitido, y, además, hay lista de espera para entrar en el primer ciclo. «En cuanto saltó la noticia, nos llamaron muchos padres preocupados por si se iban a quedar sin plaza para el año que viene. Es una medida que pone en riesgo la supervivencia de muchos centros y que puede complicar los planes a muchas familias. Muchos te dicen, ¿qué hago? Porque entrar en una pública es muy complicado, casi imposible», cuenta Teresa García, que es maestra y directora pedagógica de esta escuela infantil. «Nos llaman padres preocupados por si se van a quedar sin plaza. Es una medida que pone en riesgo la supervivencia de muchos centros» Teresa García directora pedagógica centro Verbo Encarnado García lleva una década trabajando en esta escuela, que es privada durante el primer ciclo de Infantil (hasta los tres años) y luego es concertada. Los padres en los primeros cursos pagan 300 euros al mes y, después, a partir de tres años, la cuota es voluntaria y ronda los sesenta euros. Desde este centro religioso tienen claro que sus prioridades son tres: los niños, las familias y las propias escuelas. «¿En qué mundo vive este Gobierno? Se nota que no pisan la calle, que desconocen la realidad», reivindica Emilio Díaz desde Escuelas Católicas. «Podría producirse un colapso sin precedentes en la educación de 0 a 3 años», manifiestan desde Acade (Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada). «No nos oponemos a mejorar la calidad educativa, pero cualquier reforma debe hacerse con diálogo, rigor y sostenibilidad», añade su secretario general, Luis Torres. «Podría producirse un colapso sin precedentes en la educación de 0 a 3 años» Luis Torres secretario general Acade A pesar de que no es seguro que la norma salga adelante y de que las modificaciones comenzarían a aplicarse en el curso 2027/2028 y se extenderían en el 2030/2031, el sector está temblando. Por eso, este pasado viernes todas las patronales se han unido para emitir un comunicado manifestando su «profunda preocupación». Según sus cálculos, la bajada drástica de las ratios en Infantil podría dejar sin plaza a cerca de 224.000 alumnos y también provocaría el cierre de más de 5.000 centros privados y la pérdida de alrededor de 60.000 puestos de trabajo. Sin embargo, la medida también supondrá un gran descalabro para las escuelas infantiles públicas, que no disponen de la capacidad suficiente para absorber a los niños que atiende el sector privado. Si la idea del Ministerio de Educación termina aplicándose, es seguro que habrá problemas de conciliación familiar y laboral para miles de hogares. Hay unanimidad al respecto, por lo que el comunicado lo han firmado seis patronales distintas (Acade, Escuelas Católicas, la Confederación Española de Centros de Enseñanza, la Federación Nacional de Centros de educación Infantil, el Círculo de Empresas de Centros de Educación Infantil y la Associació Catalana de Llars d’Infants). «Si no se aprueba la pareja educativa, miles de nosotras nos quedaremos sin trabajo» Laura de la Viuda Directora escuela infantil Los Ángeles Laura de la Viuda, que es directora de la escuela Los Ángeles, en Carabanchel, recuerda que, no hace tanto tiempo, en los pueblos de España, sólo había un aula en la que convivían niños de distintas edades. «Por supuesto, entonces no había ratio. Pero todos aquellos maestros consiguieron promocionar a miles de personas que han construido nuestra historia», indica esta pedagoga. Al preguntarle por la propuesta del Gobierno, De la Viuda cree que «son leyes que se crean en los despachos al margen de la realidad o con una realidad sesgada». Pero hace un pequeño matiz: si la reducción de las ratios lleva aparejada de forma implícita la aprobación de la pareja educativa (es decir, que haya dos educadoras por cada aula) el escenario puede no ser tan catastrófico laboralmente. «Pero si no se aprueba la pareja educativa, significará que muchas de nosotras nos quedaremos sin trabajo», teme. Un aula de 3 a 4 años, cuya ratio máxima está fijada en 25 niños y pasará a 20 si sale adelante la reforma Cedida Escuela Infantil Verbo EncarnadoEn el sector llueve sobre mojado, pues en los últimos cinco años han cerrado el 25% de las guarderías infantiles que hay en España por la baja natalidad. Muchas de ellas no tienen más que un grupo de niños por cada etapa, por lo que si se reduce el número de alumnos por docente, los ingresos no serán suficientes para poder sobrevivir. A esto, a su vez, hay que añadir que los precios en estos centros son ya de por sí desorbitados para las familias y se están convirtiendo en un factor disuasorio para la natalidad. El coste desorbitado de las escuelas infantiles Según un informe de Welpay, el coste medio de una plaza en la privada se mueve entre los 300 y los 700 euros mensuales . En ciudades como Madrid o Barcelona, los precios son aún más altos e incluso pueden llegar a rozar los 1.000 euros al mes. El estudio sitúa el coste medio de una plaza en España en 386 euros mensuales si se mezclan pública (se entiende que se refiere a las tasas de comedor) y privada, esta en unos números mucho más elevados. Numerosos padres se ven obligados a acudir a las guarderías privadas por la dificultad de obtener una plaza en el sistema público. El salario medio de los jóvenes en España se sitúa en 1.372,8 euros brutos mensuales para los menores de 25 años, y en los 2.131,6 euros brutos al mes para el grupo de entre 25 y 34 años. Es decir, para este segundo grupo de edad, el coste medio de la guardería se llevaría más del 18% de los ingresos de un progenitor. Si la reforma del Ministerio de Educación sale adelante, es probable que los precios de las guarderías que logren sobrevivir se encarezcan aún más. Pero si hay algo que resulta paradójico es que esta medida del Gobierno que puede acabar con el sistema público colapsado y con miles de profesionales en la calle fuera la respuesta a una huelga nacional de las educadoras de 0 a 3 años (en la que participó tanto la pública como la privada). Como dejaron claro los sindicatos, la educación del primer ciclo de Infantil se había sentido «marginada» del proyecto de ley que prepara el Ministerio de Educación y en el que se plantea una bajada de ratios y de horas lectivas para la Primaria y la Secundaria. La respuesta del ministerio que dirige Milagros Tolón a la huelga llegó la semana pasada y se anunció que se realizarían las modificaciones necesarias en el real decreto 132/2010, un documento que va al margen del proyecto de ley sobre las ratios de Primaria y Secundaria que actualmente se encuentra en tramitación parlamentaria. De hecho, esta fórmula ha sorprendido al equipo jurídico de Escuelas Católicas pues estando aún abierta la fase de presentación de enmiendas al articulado hasta septiembre, el anuncio de un real decreto en desarrollo supone, dicen, «un contrasentido» antes de que concluya el debate legislativo y crea una «evidente inseguridad jurídica» . Las educadoras Teresa García y Laura de la Viuda, como el resto del sector, esperan que toda esta reforma se quede en un cajón o, al menos, haya algún tipo de diálogo para no crear un problema a más de 224.000 padres en España. Acaba de empezar julio y la escuela infantil Verbo Encarnado, en el madrileño barrio de Chamberí, está vacía. El curso ha acabado y los juguetes y las mesas permanecerán recogidos hasta que llegue septiembre y vuelva el ajetreo. Sin embargo, esta y otras guarderías de España podrían vaciarse para siempre si el Gobierno logra sacar adelante la reducción de ratios que anunció hace unos días. El Ministerio de Educación quiere que en las aulas de 0 a 1 año se admita a un máximo de 4 bebés (actualmente el tope está en 8) y que en las de 1 a 2 años se pase a un máximo de 6 (desde los 13 actuales). La reducción en las aulas de 2 a 3 años es aún más drástica: el Ejecutivo propone pasar de los 14-20 niños que se permiten actualmente por clase a una horquilla de 6 a 8 alumnos. En el segundo ciclo de Infantil, es decir, desde los 3 a los 6 años, se quiere limitar a un máximo de 20 niños por profesor (hoy se permite hasta 25). En el Verbo Encarnado están a tope. Las cinco aulas que tienen (desde 1 año hasta seis) están completas, al máximo de alumnos permitido, y, además, hay lista de espera para entrar en el primer ciclo. «En cuanto saltó la noticia, nos llamaron muchos padres preocupados por si se iban a quedar sin plaza para el año que viene. Es una medida que pone en riesgo la supervivencia de muchos centros y que puede complicar los planes a muchas familias. Muchos te dicen, ¿qué hago? Porque entrar en una pública es muy complicado, casi imposible», cuenta Teresa García, que es maestra y directora pedagógica de esta escuela infantil. «Nos llaman padres preocupados por si se van a quedar sin plaza. Es una medida que pone en riesgo la supervivencia de muchos centros» Teresa García directora pedagógica centro Verbo Encarnado García lleva una década trabajando en esta escuela, que es privada durante el primer ciclo de Infantil (hasta los tres años) y luego es concertada. Los padres en los primeros cursos pagan 300 euros al mes y, después, a partir de tres años, la cuota es voluntaria y ronda los sesenta euros. Desde este centro religioso tienen claro que sus prioridades son tres: los niños, las familias y las propias escuelas. «¿En qué mundo vive este Gobierno? Se nota que no pisan la calle, que desconocen la realidad», reivindica Emilio Díaz desde Escuelas Católicas. «Podría producirse un colapso sin precedentes en la educación de 0 a 3 años», manifiestan desde Acade (Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada). «No nos oponemos a mejorar la calidad educativa, pero cualquier reforma debe hacerse con diálogo, rigor y sostenibilidad», añade su secretario general, Luis Torres. «Podría producirse un colapso sin precedentes en la educación de 0 a 3 años» Luis Torres secretario general Acade A pesar de que no es seguro que la norma salga adelante y de que las modificaciones comenzarían a aplicarse en el curso 2027/2028 y se extenderían en el 2030/2031, el sector está temblando. Por eso, este pasado viernes todas las patronales se han unido para emitir un comunicado manifestando su «profunda preocupación». Según sus cálculos, la bajada drástica de las ratios en Infantil podría dejar sin plaza a cerca de 224.000 alumnos y también provocaría el cierre de más de 5.000 centros privados y la pérdida de alrededor de 60.000 puestos de trabajo. Sin embargo, la medida también supondrá un gran descalabro para las escuelas infantiles públicas, que no disponen de la capacidad suficiente para absorber a los niños que atiende el sector privado. Si la idea del Ministerio de Educación termina aplicándose, es seguro que habrá problemas de conciliación familiar y laboral para miles de hogares. Hay unanimidad al respecto, por lo que el comunicado lo han firmado seis patronales distintas (Acade, Escuelas Católicas, la Confederación Española de Centros de Enseñanza, la Federación Nacional de Centros de educación Infantil, el Círculo de Empresas de Centros de Educación Infantil y la Associació Catalana de Llars d’Infants). «Si no se aprueba la pareja educativa, miles de nosotras nos quedaremos sin trabajo» Laura de la Viuda Directora escuela infantil Los Ángeles Laura de la Viuda, que es directora de la escuela Los Ángeles, en Carabanchel, recuerda que, no hace tanto tiempo, en los pueblos de España, sólo había un aula en la que convivían niños de distintas edades. «Por supuesto, entonces no había ratio. Pero todos aquellos maestros consiguieron promocionar a miles de personas que han construido nuestra historia», indica esta pedagoga. Al preguntarle por la propuesta del Gobierno, De la Viuda cree que «son leyes que se crean en los despachos al margen de la realidad o con una realidad sesgada». Pero hace un pequeño matiz: si la reducción de las ratios lleva aparejada de forma implícita la aprobación de la pareja educativa (es decir, que haya dos educadoras por cada aula) el escenario puede no ser tan catastrófico laboralmente. «Pero si no se aprueba la pareja educativa, significará que muchas de nosotras nos quedaremos sin trabajo», teme. Un aula de 3 a 4 años, cuya ratio máxima está fijada en 25 niños y pasará a 20 si sale adelante la reforma Cedida Escuela Infantil Verbo EncarnadoEn el sector llueve sobre mojado, pues en los últimos cinco años han cerrado el 25% de las guarderías infantiles que hay en España por la baja natalidad. Muchas de ellas no tienen más que un grupo de niños por cada etapa, por lo que si se reduce el número de alumnos por docente, los ingresos no serán suficientes para poder sobrevivir. A esto, a su vez, hay que añadir que los precios en estos centros son ya de por sí desorbitados para las familias y se están convirtiendo en un factor disuasorio para la natalidad. El coste desorbitado de las escuelas infantiles Según un informe de Welpay, el coste medio de una plaza en la privada se mueve entre los 300 y los 700 euros mensuales . En ciudades como Madrid o Barcelona, los precios son aún más altos e incluso pueden llegar a rozar los 1.000 euros al mes. El estudio sitúa el coste medio de una plaza en España en 386 euros mensuales si se mezclan pública (se entiende que se refiere a las tasas de comedor) y privada, esta en unos números mucho más elevados. Numerosos padres se ven obligados a acudir a las guarderías privadas por la dificultad de obtener una plaza en el sistema público. El salario medio de los jóvenes en España se sitúa en 1.372,8 euros brutos mensuales para los menores de 25 años, y en los 2.131,6 euros brutos al mes para el grupo de entre 25 y 34 años. Es decir, para este segundo grupo de edad, el coste medio de la guardería se llevaría más del 18% de los ingresos de un progenitor. Si la reforma del Ministerio de Educación sale adelante, es probable que los precios de las guarderías que logren sobrevivir se encarezcan aún más. Pero si hay algo que resulta paradójico es que esta medida del Gobierno que puede acabar con el sistema público colapsado y con miles de profesionales en la calle fuera la respuesta a una huelga nacional de las educadoras de 0 a 3 años (en la que participó tanto la pública como la privada). Como dejaron claro los sindicatos, la educación del primer ciclo de Infantil se había sentido «marginada» del proyecto de ley que prepara el Ministerio de Educación y en el que se plantea una bajada de ratios y de horas lectivas para la Primaria y la Secundaria. La respuesta del ministerio que dirige Milagros Tolón a la huelga llegó la semana pasada y se anunció que se realizarían las modificaciones necesarias en el real decreto 132/2010, un documento que va al margen del proyecto de ley sobre las ratios de Primaria y Secundaria que actualmente se encuentra en tramitación parlamentaria. De hecho, esta fórmula ha sorprendido al equipo jurídico de Escuelas Católicas pues estando aún abierta la fase de presentación de enmiendas al articulado hasta septiembre, el anuncio de un real decreto en desarrollo supone, dicen, «un contrasentido» antes de que concluya el debate legislativo y crea una «evidente inseguridad jurídica» . Las educadoras Teresa García y Laura de la Viuda, como el resto del sector, esperan que toda esta reforma se quede en un cajón o, al menos, haya algún tipo de diálogo para no crear un problema a más de 224.000 padres en España. Acaba de empezar julio y la escuela infantil Verbo Encarnado, en el madrileño barrio de Chamberí, está vacía. El curso ha acabado y los juguetes y las mesas permanecerán recogidos hasta que llegue septiembre y vuelva el ajetreo. Sin embargo, esta y otras guarderías de España podrían vaciarse para siempre si el Gobierno logra sacar adelante la reducción de ratios que anunció hace unos días. El Ministerio de Educación quiere que en las aulas de 0 a 1 año se admita a un máximo de 4 bebés (actualmente el tope está en 8) y que en las de 1 a 2 años se pase a un máximo de 6 (desde los 13 actuales). La reducción en las aulas de 2 a 3 años es aún más drástica: el Ejecutivo propone pasar de los 14-20 niños que se permiten actualmente por clase a una horquilla de 6 a 8 alumnos. En el segundo ciclo de Infantil, es decir, desde los 3 a los 6 años, se quiere limitar a un máximo de 20 niños por profesor (hoy se permite hasta 25). En el Verbo Encarnado están a tope. Las cinco aulas que tienen (desde 1 año hasta seis) están completas, al máximo de alumnos permitido, y, además, hay lista de espera para entrar en el primer ciclo. «En cuanto saltó la noticia, nos llamaron muchos padres preocupados por si se iban a quedar sin plaza para el año que viene. Es una medida que pone en riesgo la supervivencia de muchos centros y que puede complicar los planes a muchas familias. Muchos te dicen, ¿qué hago? Porque entrar en una pública es muy complicado, casi imposible», cuenta Teresa García, que es maestra y directora pedagógica de esta escuela infantil. «Nos llaman padres preocupados por si se van a quedar sin plaza. Es una medida que pone en riesgo la supervivencia de muchos centros» Teresa García directora pedagógica centro Verbo Encarnado García lleva una década trabajando en esta escuela, que es privada durante el primer ciclo de Infantil (hasta los tres años) y luego es concertada. Los padres en los primeros cursos pagan 300 euros al mes y, después, a partir de tres años, la cuota es voluntaria y ronda los sesenta euros. Desde este centro religioso tienen claro que sus prioridades son tres: los niños, las familias y las propias escuelas. «¿En qué mundo vive este Gobierno? Se nota que no pisan la calle, que desconocen la realidad», reivindica Emilio Díaz desde Escuelas Católicas. «Podría producirse un colapso sin precedentes en la educación de 0 a 3 años», manifiestan desde Acade (Asociación de Centros Autónomos de Enseñanza Privada). «No nos oponemos a mejorar la calidad educativa, pero cualquier reforma debe hacerse con diálogo, rigor y sostenibilidad», añade su secretario general, Luis Torres. «Podría producirse un colapso sin precedentes en la educación de 0 a 3 años» Luis Torres secretario general Acade A pesar de que no es seguro que la norma salga adelante y de que las modificaciones comenzarían a aplicarse en el curso 2027/2028 y se extenderían en el 2030/2031, el sector está temblando. Por eso, este pasado viernes todas las patronales se han unido para emitir un comunicado manifestando su «profunda preocupación». Según sus cálculos, la bajada drástica de las ratios en Infantil podría dejar sin plaza a cerca de 224.000 alumnos y también provocaría el cierre de más de 5.000 centros privados y la pérdida de alrededor de 60.000 puestos de trabajo. Sin embargo, la medida también supondrá un gran descalabro para las escuelas infantiles públicas, que no disponen de la capacidad suficiente para absorber a los niños que atiende el sector privado. Si la idea del Ministerio de Educación termina aplicándose, es seguro que habrá problemas de conciliación familiar y laboral para miles de hogares. Hay unanimidad al respecto, por lo que el comunicado lo han firmado seis patronales distintas (Acade, Escuelas Católicas, la Confederación Española de Centros de Enseñanza, la Federación Nacional de Centros de educación Infantil, el Círculo de Empresas de Centros de Educación Infantil y la Associació Catalana de Llars d’Infants). «Si no se aprueba la pareja educativa, miles de nosotras nos quedaremos sin trabajo» Laura de la Viuda Directora escuela infantil Los Ángeles Laura de la Viuda, que es directora de la escuela Los Ángeles, en Carabanchel, recuerda que, no hace tanto tiempo, en los pueblos de España, sólo había un aula en la que convivían niños de distintas edades. «Por supuesto, entonces no había ratio. Pero todos aquellos maestros consiguieron promocionar a miles de personas que han construido nuestra historia», indica esta pedagoga. Al preguntarle por la propuesta del Gobierno, De la Viuda cree que «son leyes que se crean en los despachos al margen de la realidad o con una realidad sesgada». Pero hace un pequeño matiz: si la reducción de las ratios lleva aparejada de forma implícita la aprobación de la pareja educativa (es decir, que haya dos educadoras por cada aula) el escenario puede no ser tan catastrófico laboralmente. «Pero si no se aprueba la pareja educativa, significará que muchas de nosotras nos quedaremos sin trabajo», teme. Un aula de 3 a 4 años, cuya ratio máxima está fijada en 25 niños y pasará a 20 si sale adelante la reforma Cedida Escuela Infantil Verbo EncarnadoEn el sector llueve sobre mojado, pues en los últimos cinco años han cerrado el 25% de las guarderías infantiles que hay en España por la baja natalidad. Muchas de ellas no tienen más que un grupo de niños por cada etapa, por lo que si se reduce el número de alumnos por docente, los ingresos no serán suficientes para poder sobrevivir. A esto, a su vez, hay que añadir que los precios en estos centros son ya de por sí desorbitados para las familias y se están convirtiendo en un factor disuasorio para la natalidad. El coste desorbitado de las escuelas infantiles Según un informe de Welpay, el coste medio de una plaza en la privada se mueve entre los 300 y los 700 euros mensuales . En ciudades como Madrid o Barcelona, los precios son aún más altos e incluso pueden llegar a rozar los 1.000 euros al mes. El estudio sitúa el coste medio de una plaza en España en 386 euros mensuales si se mezclan pública (se entiende que se refiere a las tasas de comedor) y privada, esta en unos números mucho más elevados. Numerosos padres se ven obligados a acudir a las guarderías privadas por la dificultad de obtener una plaza en el sistema público. El salario medio de los jóvenes en España se sitúa en 1.372,8 euros brutos mensuales para los menores de 25 años, y en los 2.131,6 euros brutos al mes para el grupo de entre 25 y 34 años. Es decir, para este segundo grupo de edad, el coste medio de la guardería se llevaría más del 18% de los ingresos de un progenitor. Si la reforma del Ministerio de Educación sale adelante, es probable que los precios de las guarderías que logren sobrevivir se encarezcan aún más. Pero si hay algo que resulta paradójico es que esta medida del Gobierno que puede acabar con el sistema público colapsado y con miles de profesionales en la calle fuera la respuesta a una huelga nacional de las educadoras de 0 a 3 años (en la que participó tanto la pública como la privada). Como dejaron claro los sindicatos, la educación del primer ciclo de Infantil se había sentido «marginada» del proyecto de ley que prepara el Ministerio de Educación y en el que se plantea una bajada de ratios y de horas lectivas para la Primaria y la Secundaria. La respuesta del ministerio que dirige Milagros Tolón a la huelga llegó la semana pasada y se anunció que se realizarían las modificaciones necesarias en el real decreto 132/2010, un documento que va al margen del proyecto de ley sobre las ratios de Primaria y Secundaria que actualmente se encuentra en tramitación parlamentaria. De hecho, esta fórmula ha sorprendido al equipo jurídico de Escuelas Católicas pues estando aún abierta la fase de presentación de enmiendas al articulado hasta septiembre, el anuncio de un real decreto en desarrollo supone, dicen, «un contrasentido» antes de que concluya el debate legislativo y crea una «evidente inseguridad jurídica» . Las educadoras Teresa García y Laura de la Viuda, como el resto del sector, esperan que toda esta reforma se quede en un cajón o, al menos, haya algún tipo de diálogo para no crear un problema a más de 224.000 padres en España. RSS de noticias de sociedad
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