El caso de Lucas, el niño de cuatro años que fue encontrado muerto en una playa de Garrucha en diciembre de 2025, afronta una nueva etapa en los tribunales. Tras cuatro meses de silencio, su madre, Bárbara B.O. ha declarado ante la jueza este miércoles. La mujer, que está embarazada, ha sido trasladada desde la cárcel de El Acebuche en Almería capital hasta los juzgados de Vera. Según ha trasladado el abogado de la pareja de Bárbara, que también ha declarado, pero de forma telemática ya que está en la prisión de Albolote en Granada, Juan David R. C., habría sido el responsable de la muerte del niño. De esta forma, la mujer se ha intentado desvincular del crimen de su propio hijo. En su argumento ante la jueza que instruye el caso, Bárbara ha relatado que «le tenía miedo» , en referencia a una actitud agresiva de su pareja sentimental con el menor. Los tres vivían juntos en una habitación que tenían alquilada en una vivienda que compartían con otras personas ajenas a ellos. La pareja, junto a Lucas, seguían manteniendo una relación a pesar de que el hombre contaba con una sentencia por malos tratos hacia la mujer dictada el 20 de octubre de 2025. Tenía prohibido comunicarse y aproximarse a Bárbara, pero ninguno de los dos acató el dictamen. En uno de los últimos informes presentados ante la jueza se recoge un parte médico con fecha del 19 de octubre de 2025 por asistencia sanitaria al menor tras haber sido «agredido por la pareja» de la madre del niño. En este documento se refleja la existencia de hematomas en piernas, abdomen, tórax y espalda, así como lesiones de mordiscos en el hombro derecho y en una mejilla de Lucas. La ampliación de la autopsia practicada al cuerpo del niño concluye como causa última de la muerte un «traumatismo abdominal violento» que se habría producido en el contexto de un «politraumatismo», lo que dio lugar a un desgarro a nivel hepático que produjo un shock hemorrágico. La fiscal no descarta en esta línea que Juan David hubiera «golpeado de forma reiterada y recurrente al menor en presencia» de Bárbara en esa habitación en la que moraban «sin que la ella lo hubiera impedido».Así se desprende del informe, en el que los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) de Almería se ratifican en su pericial del pasado 21 de enero en cuanto a las causas de la muerte del pequeño frente a la versión mantenida por la defensa de la pareja de la madre del niño, que achacaba las lesiones a «un vigoroso sobado» en la zona abdominal en el marco de una práctica de curanderismo para aliviar dolores de estómago en el pequeño.Un maltrato continuadoLa titular de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera solicitó esta ampliación de autopsia a petición de la Fiscalía y las defensas para tratar de concretar «la acción directa o última» de la muerte en el marco de la instrucción que se sigue por presuntos delitos de asesinato y maltrato hacia el pequeño. El pronunciamiento forense emitido a finales de enero ya determinó que el niño sufrió un shock hipovolémico y un desgarro hepático que le llevó a su fallecimiento en cuestión de horas durante la jornada en la que el cuerpo de Lucas fue trasladado desde su vivienda a un búnker abandonado de la playa de Garrucha, donde fue localizado por las autoridades.Ahora, los peritos amplían su exploración también para atestiguar la presencia de lesiones «antiguas» que, bajo la tesis de la Fiscalía, podrían corresponderse con maltratos anteriores a la fecha del fallecimiento del menor. El informe apunta al respecto la existencia de una serie de «lesiones antiguas» a nivel óseo, especialmente en la zona del costado y de la pierna izquierda, que podrían haberse producido entre tres y seis semanas antes, conforme a las estimaciones derivadas de la exploración.Noticia relacionada estandar No No No SUCESOS El novio de la madre detenido por la muerte de un niño de cuatro años en Garrucha lo maltrataba de forma habitual R. PérezEste «conjunto lesional» se habría producido de manera «traumática», con medios compatibles con puñetazos, patadas o con algún objeto contundente en zonas concretas del cuerpo. Asimismo, no se descarta que las lesiones se hubieran podido producir de manera «indirecta», es decir «lanzando, empujando o proyectando al menor sobre una superficie rígida».La investigación apunta que, estando ya cadáver el menor, habría sido traslado conjuntamente por su Bárbara y Juan David sobre las 17.00 horas desde su domicilio hasta los restos de un búnker ubicado en una playa a las afueras del municipio. Aquí fueron localizados por las fuerzas de seguridad sobre las 23.00 horas de ese día. El caso de Lucas, el niño de cuatro años que fue encontrado muerto en una playa de Garrucha en diciembre de 2025, afronta una nueva etapa en los tribunales. Tras cuatro meses de silencio, su madre, Bárbara B.O. ha declarado ante la jueza este miércoles. La mujer, que está embarazada, ha sido trasladada desde la cárcel de El Acebuche en Almería capital hasta los juzgados de Vera. Según ha trasladado el abogado de la pareja de Bárbara, que también ha declarado, pero de forma telemática ya que está en la prisión de Albolote en Granada, Juan David R. C., habría sido el responsable de la muerte del niño. De esta forma, la mujer se ha intentado desvincular del crimen de su propio hijo. En su argumento ante la jueza que instruye el caso, Bárbara ha relatado que «le tenía miedo» , en referencia a una actitud agresiva de su pareja sentimental con el menor. Los tres vivían juntos en una habitación que tenían alquilada en una vivienda que compartían con otras personas ajenas a ellos. La pareja, junto a Lucas, seguían manteniendo una relación a pesar de que el hombre contaba con una sentencia por malos tratos hacia la mujer dictada el 20 de octubre de 2025. Tenía prohibido comunicarse y aproximarse a Bárbara, pero ninguno de los dos acató el dictamen. En uno de los últimos informes presentados ante la jueza se recoge un parte médico con fecha del 19 de octubre de 2025 por asistencia sanitaria al menor tras haber sido «agredido por la pareja» de la madre del niño. En este documento se refleja la existencia de hematomas en piernas, abdomen, tórax y espalda, así como lesiones de mordiscos en el hombro derecho y en una mejilla de Lucas. La ampliación de la autopsia practicada al cuerpo del niño concluye como causa última de la muerte un «traumatismo abdominal violento» que se habría producido en el contexto de un «politraumatismo», lo que dio lugar a un desgarro a nivel hepático que produjo un shock hemorrágico. La fiscal no descarta en esta línea que Juan David hubiera «golpeado de forma reiterada y recurrente al menor en presencia» de Bárbara en esa habitación en la que moraban «sin que la ella lo hubiera impedido».Así se desprende del informe, en el que los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) de Almería se ratifican en su pericial del pasado 21 de enero en cuanto a las causas de la muerte del pequeño frente a la versión mantenida por la defensa de la pareja de la madre del niño, que achacaba las lesiones a «un vigoroso sobado» en la zona abdominal en el marco de una práctica de curanderismo para aliviar dolores de estómago en el pequeño.Un maltrato continuadoLa titular de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera solicitó esta ampliación de autopsia a petición de la Fiscalía y las defensas para tratar de concretar «la acción directa o última» de la muerte en el marco de la instrucción que se sigue por presuntos delitos de asesinato y maltrato hacia el pequeño. El pronunciamiento forense emitido a finales de enero ya determinó que el niño sufrió un shock hipovolémico y un desgarro hepático que le llevó a su fallecimiento en cuestión de horas durante la jornada en la que el cuerpo de Lucas fue trasladado desde su vivienda a un búnker abandonado de la playa de Garrucha, donde fue localizado por las autoridades.Ahora, los peritos amplían su exploración también para atestiguar la presencia de lesiones «antiguas» que, bajo la tesis de la Fiscalía, podrían corresponderse con maltratos anteriores a la fecha del fallecimiento del menor. El informe apunta al respecto la existencia de una serie de «lesiones antiguas» a nivel óseo, especialmente en la zona del costado y de la pierna izquierda, que podrían haberse producido entre tres y seis semanas antes, conforme a las estimaciones derivadas de la exploración.Noticia relacionada estandar No No No SUCESOS El novio de la madre detenido por la muerte de un niño de cuatro años en Garrucha lo maltrataba de forma habitual R. PérezEste «conjunto lesional» se habría producido de manera «traumática», con medios compatibles con puñetazos, patadas o con algún objeto contundente en zonas concretas del cuerpo. Asimismo, no se descarta que las lesiones se hubieran podido producir de manera «indirecta», es decir «lanzando, empujando o proyectando al menor sobre una superficie rígida».La investigación apunta que, estando ya cadáver el menor, habría sido traslado conjuntamente por su Bárbara y Juan David sobre las 17.00 horas desde su domicilio hasta los restos de un búnker ubicado en una playa a las afueras del municipio. Aquí fueron localizados por las fuerzas de seguridad sobre las 23.00 horas de ese día. El caso de Lucas, el niño de cuatro años que fue encontrado muerto en una playa de Garrucha en diciembre de 2025, afronta una nueva etapa en los tribunales. Tras cuatro meses de silencio, su madre, Bárbara B.O. ha declarado ante la jueza este miércoles. La mujer, que está embarazada, ha sido trasladada desde la cárcel de El Acebuche en Almería capital hasta los juzgados de Vera. Según ha trasladado el abogado de la pareja de Bárbara, que también ha declarado, pero de forma telemática ya que está en la prisión de Albolote en Granada, Juan David R. C., habría sido el responsable de la muerte del niño. De esta forma, la mujer se ha intentado desvincular del crimen de su propio hijo. En su argumento ante la jueza que instruye el caso, Bárbara ha relatado que «le tenía miedo» , en referencia a una actitud agresiva de su pareja sentimental con el menor. Los tres vivían juntos en una habitación que tenían alquilada en una vivienda que compartían con otras personas ajenas a ellos. La pareja, junto a Lucas, seguían manteniendo una relación a pesar de que el hombre contaba con una sentencia por malos tratos hacia la mujer dictada el 20 de octubre de 2025. Tenía prohibido comunicarse y aproximarse a Bárbara, pero ninguno de los dos acató el dictamen. En uno de los últimos informes presentados ante la jueza se recoge un parte médico con fecha del 19 de octubre de 2025 por asistencia sanitaria al menor tras haber sido «agredido por la pareja» de la madre del niño. En este documento se refleja la existencia de hematomas en piernas, abdomen, tórax y espalda, así como lesiones de mordiscos en el hombro derecho y en una mejilla de Lucas. La ampliación de la autopsia practicada al cuerpo del niño concluye como causa última de la muerte un «traumatismo abdominal violento» que se habría producido en el contexto de un «politraumatismo», lo que dio lugar a un desgarro a nivel hepático que produjo un shock hemorrágico. La fiscal no descarta en esta línea que Juan David hubiera «golpeado de forma reiterada y recurrente al menor en presencia» de Bárbara en esa habitación en la que moraban «sin que la ella lo hubiera impedido».Así se desprende del informe, en el que los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) de Almería se ratifican en su pericial del pasado 21 de enero en cuanto a las causas de la muerte del pequeño frente a la versión mantenida por la defensa de la pareja de la madre del niño, que achacaba las lesiones a «un vigoroso sobado» en la zona abdominal en el marco de una práctica de curanderismo para aliviar dolores de estómago en el pequeño.Un maltrato continuadoLa titular de la Plaza 1 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vera solicitó esta ampliación de autopsia a petición de la Fiscalía y las defensas para tratar de concretar «la acción directa o última» de la muerte en el marco de la instrucción que se sigue por presuntos delitos de asesinato y maltrato hacia el pequeño. El pronunciamiento forense emitido a finales de enero ya determinó que el niño sufrió un shock hipovolémico y un desgarro hepático que le llevó a su fallecimiento en cuestión de horas durante la jornada en la que el cuerpo de Lucas fue trasladado desde su vivienda a un búnker abandonado de la playa de Garrucha, donde fue localizado por las autoridades.Ahora, los peritos amplían su exploración también para atestiguar la presencia de lesiones «antiguas» que, bajo la tesis de la Fiscalía, podrían corresponderse con maltratos anteriores a la fecha del fallecimiento del menor. El informe apunta al respecto la existencia de una serie de «lesiones antiguas» a nivel óseo, especialmente en la zona del costado y de la pierna izquierda, que podrían haberse producido entre tres y seis semanas antes, conforme a las estimaciones derivadas de la exploración.Noticia relacionada estandar No No No SUCESOS El novio de la madre detenido por la muerte de un niño de cuatro años en Garrucha lo maltrataba de forma habitual R. PérezEste «conjunto lesional» se habría producido de manera «traumática», con medios compatibles con puñetazos, patadas o con algún objeto contundente en zonas concretas del cuerpo. Asimismo, no se descarta que las lesiones se hubieran podido producir de manera «indirecta», es decir «lanzando, empujando o proyectando al menor sobre una superficie rígida».La investigación apunta que, estando ya cadáver el menor, habría sido traslado conjuntamente por su Bárbara y Juan David sobre las 17.00 horas desde su domicilio hasta los restos de un búnker ubicado en una playa a las afueras del municipio. Aquí fueron localizados por las fuerzas de seguridad sobre las 23.00 horas de ese día. RSS de noticias de espana/andalucia
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