La crisis de la FIFA Forward Enterprise (FFE) ya se cobra víctimas dentro de la propia casa. Carlos Cordeiro , asesor principal de Gianni Infantino, ha presentado su dimisión con efecto inmediato en protesta por el plan de vender una participación del Mundial, un proyecto que calificó de «mal negocio para el fútbol», en su carta de renuncia. Es la primera baja en el círculo íntimo del dirigente suizo desde que estalló el escándalo, y no una cualquiera: se marcha uno de los hombres que, seguramente, mejor conozca los entresijos del eje Zúrich-Washington.En su comunicado, Cordeiro se desmarca del proyecto de su jefe. «Quiero ser claro: no tuve ninguna implicación en esta propuesta y me opongo a ella inequívocamente», afirma, antes de rematar: «Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro del juego a largo plazo». «No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación de la Copa del Mundo», añade el exbanquero de Goldman Sachs.Además, ha tratado de desmontar el argumento económico del proyecto con las propias palabras de Infantino: recuerda que el presidente ha presumido de los 15.000 millones de dólares de ingresos generados entre 2022 y 2026, por lo que el organismo ya dispone de capacidad financiera de sobra para aumentar las ayudas a sus federaciones con recursos propios, sin necesidad de hipotecar a perpetuidad su joya de la corona. También censura el método: a las 211 federaciones, apremiadas a decidir antes del 19 de septiembre, se les advierte de que «corren el riesgo de quedarse atrás» si no aceptan.La dimisión duele especialmente por el perfil del consejero. Cordeiro, de 69 años, nacido en Bombay, criado en Miami y formado en Harvard, fue presidente de la Federación Estadounidense de Fútbol entre 2018 y 2020, se incorporó en 2021 al organigrama de la FIFA como asesor de Estrategia Global y Gobernanza —después, pasó a ser asesor principal del presidente— y en mayo de 2025 fue designado por Donald Trump para el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre el Mundial 2026, donde ejercía como representante de la FIFA. Carlos Cordeiro era el puente humano entre Infantino y la ‘Administración Trump’, la misma que apadrina el desembarco inversor de Josh Kushner , abandona el barco denunciando que el plan es ruinoso para el fútbol. Difícilmente podía llegar un desmentido más incómodo para el relato oficial.El portazo, además, no puede caer en peor momento para el suizo: llega apenas unas horas después de que la FIFA jurara que «nadie está vendiendo el fútbol» y en la misma jornada en que la Confederación Asiática se sumó al frente del ‘no’ junto a la UEFA y la Concacaf, que ya reúne 136 de los 211 votos del Congreso. Cordeiro es la primera baja de un proyecto que ha empezado a caer antes de su nacimiento. Infantino se queda un poco más solo. La crisis de la FIFA Forward Enterprise (FFE) ya se cobra víctimas dentro de la propia casa. Carlos Cordeiro , asesor principal de Gianni Infantino, ha presentado su dimisión con efecto inmediato en protesta por el plan de vender una participación del Mundial, un proyecto que calificó de «mal negocio para el fútbol», en su carta de renuncia. Es la primera baja en el círculo íntimo del dirigente suizo desde que estalló el escándalo, y no una cualquiera: se marcha uno de los hombres que, seguramente, mejor conozca los entresijos del eje Zúrich-Washington.En su comunicado, Cordeiro se desmarca del proyecto de su jefe. «Quiero ser claro: no tuve ninguna implicación en esta propuesta y me opongo a ella inequívocamente», afirma, antes de rematar: «Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro del juego a largo plazo». «No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación de la Copa del Mundo», añade el exbanquero de Goldman Sachs.Además, ha tratado de desmontar el argumento económico del proyecto con las propias palabras de Infantino: recuerda que el presidente ha presumido de los 15.000 millones de dólares de ingresos generados entre 2022 y 2026, por lo que el organismo ya dispone de capacidad financiera de sobra para aumentar las ayudas a sus federaciones con recursos propios, sin necesidad de hipotecar a perpetuidad su joya de la corona. También censura el método: a las 211 federaciones, apremiadas a decidir antes del 19 de septiembre, se les advierte de que «corren el riesgo de quedarse atrás» si no aceptan.La dimisión duele especialmente por el perfil del consejero. Cordeiro, de 69 años, nacido en Bombay, criado en Miami y formado en Harvard, fue presidente de la Federación Estadounidense de Fútbol entre 2018 y 2020, se incorporó en 2021 al organigrama de la FIFA como asesor de Estrategia Global y Gobernanza —después, pasó a ser asesor principal del presidente— y en mayo de 2025 fue designado por Donald Trump para el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre el Mundial 2026, donde ejercía como representante de la FIFA. Carlos Cordeiro era el puente humano entre Infantino y la ‘Administración Trump’, la misma que apadrina el desembarco inversor de Josh Kushner , abandona el barco denunciando que el plan es ruinoso para el fútbol. Difícilmente podía llegar un desmentido más incómodo para el relato oficial.El portazo, además, no puede caer en peor momento para el suizo: llega apenas unas horas después de que la FIFA jurara que «nadie está vendiendo el fútbol» y en la misma jornada en que la Confederación Asiática se sumó al frente del ‘no’ junto a la UEFA y la Concacaf, que ya reúne 136 de los 211 votos del Congreso. Cordeiro es la primera baja de un proyecto que ha empezado a caer antes de su nacimiento. Infantino se queda un poco más solo. La crisis de la FIFA Forward Enterprise (FFE) ya se cobra víctimas dentro de la propia casa. Carlos Cordeiro , asesor principal de Gianni Infantino, ha presentado su dimisión con efecto inmediato en protesta por el plan de vender una participación del Mundial, un proyecto que calificó de «mal negocio para el fútbol», en su carta de renuncia. Es la primera baja en el círculo íntimo del dirigente suizo desde que estalló el escándalo, y no una cualquiera: se marcha uno de los hombres que, seguramente, mejor conozca los entresijos del eje Zúrich-Washington.En su comunicado, Cordeiro se desmarca del proyecto de su jefe. «Quiero ser claro: no tuve ninguna implicación en esta propuesta y me opongo a ella inequívocamente», afirma, antes de rematar: «Es un mal acuerdo para las federaciones miembro de la FIFA, un mal acuerdo para el fútbol y un mal acuerdo para el futuro del juego a largo plazo». «No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA se plantea vender una participación de la Copa del Mundo», añade el exbanquero de Goldman Sachs.Además, ha tratado de desmontar el argumento económico del proyecto con las propias palabras de Infantino: recuerda que el presidente ha presumido de los 15.000 millones de dólares de ingresos generados entre 2022 y 2026, por lo que el organismo ya dispone de capacidad financiera de sobra para aumentar las ayudas a sus federaciones con recursos propios, sin necesidad de hipotecar a perpetuidad su joya de la corona. También censura el método: a las 211 federaciones, apremiadas a decidir antes del 19 de septiembre, se les advierte de que «corren el riesgo de quedarse atrás» si no aceptan.La dimisión duele especialmente por el perfil del consejero. Cordeiro, de 69 años, nacido en Bombay, criado en Miami y formado en Harvard, fue presidente de la Federación Estadounidense de Fútbol entre 2018 y 2020, se incorporó en 2021 al organigrama de la FIFA como asesor de Estrategia Global y Gobernanza —después, pasó a ser asesor principal del presidente— y en mayo de 2025 fue designado por Donald Trump para el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre el Mundial 2026, donde ejercía como representante de la FIFA. Carlos Cordeiro era el puente humano entre Infantino y la ‘Administración Trump’, la misma que apadrina el desembarco inversor de Josh Kushner , abandona el barco denunciando que el plan es ruinoso para el fútbol. Difícilmente podía llegar un desmentido más incómodo para el relato oficial.El portazo, además, no puede caer en peor momento para el suizo: llega apenas unas horas después de que la FIFA jurara que «nadie está vendiendo el fútbol» y en la misma jornada en que la Confederación Asiática se sumó al frente del ‘no’ junto a la UEFA y la Concacaf, que ya reúne 136 de los 211 votos del Congreso. Cordeiro es la primera baja de un proyecto que ha empezado a caer antes de su nacimiento. Infantino se queda un poco más solo. RSS de noticias de deportes
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