En Esperando a Godot, Vladimir y Estragón aguardan a una persona que nunca llega. Los vagabundos aun así no desesperan y siguen a la expectativa junto al camino. Al final de cada día, sin falta, escuchan al mismo mensajero que les anuncia que Godot «no vendrá hoy, pero mañana sin falta». Para Kosovo, la espera y la parálisis son la misma rutina que la de esos personajes de Samuel Beckett. En el ya lejano 2008, el país declaró su independencia, pero Serbia recoge en su Constitución que Kosovo es parte inalienable de su territorio, por lo que jamás lo admitirá.
Comienza en Prístina del juicio en rebeldía de 21 serbios acusados de la matanza de 45 personas que propició la campaña de bombardeos de la OTAN sobre Serbia que acabó con la guerra
En Esperando a Godot, Vladimir y Estragón aguardan a una persona que nunca llega. Los vagabundos aun así no desesperan y siguen a la expectativa junto al camino. Al final de cada día, sin falta, escuchan al mismo mensajero que les anuncia que Godot «no vendrá hoy, pero mañana sin falta». Para Kosovo, la espera y la parálisis son la misma rutina que la de esos personajes de Samuel Beckett. En el ya lejano 2008, el país declaró su independencia, pero Serbia recoge en su Constitución que Kosovo es parte inalienable de su territorio, por lo que jamás lo admitirá.
Internacional. Noticias internacionales. Última hora
