La transformación digital de Andalucía supone una auténtica revolución, un cambio de paradigma para trasladarse a una nueva dimensión. Distingue a la tecnología actual como la tercera gran palanca de desarrollo de esta tierra, junto a economía y bienestar social, y se establece un plan para alcanzar una Andalucía digital 100% en 2030. Para ello, apoyado en la Agencia Digital (ADA), se ha desarrollado un plan que es la carta de navegación para evolucionar desde un modelo tradicional de administración electrónica hacia un Gobierno Postdigital.La frialdad de los tecnicismos no debe opacar la realidad de esta metamorfosis , que tiene en su germen la necesidad de diseñar una administración mucho más cercana, empática con el ciudadano, hiperconectada, accesible y asequible. Que atienda a sus demandas y que incluso se anticipe a ellas, pues la ciencia ya no es ficción con muchas de las aplicaciones de la Inteligencia artificial.En esta última legislatura se han ido consumiendo etapas y queda la última , la que procederá a la absoluta conversión. Un objetivo clave para la optimización de la producción en Andalucía, que sufre una rémora histórica y puede salvarla con esta Cuarta Revolución Industrial (que se empieza a solapar con la Quinta por el veloz desarrollo de la IA y la robotización).Empresas en redLa actuación se resume sobre cinco propósitos : una administración completamente digital, ciudadanos digitalmente competentes, funcionarios con puestos 100% digitales, empresas digitalizadas e infraestructuras para generar un ecosistema completo. Ya hay realidades palmarias que traspasan la letra, el negro sobre blanco, para encontrarle un hueco en la sociedad. Porque esta revolución paulatina se va asumiendo con naturalidad, en una transición rupturista más en el fondo que en las formas. El 93% de las sedes administrativas de la Junta ya ofrecen Wifi gratuito gracias a la red Vuela, la más grande de Europa. En 2019 era sólo el 27% y en las próximas fechas se llegará al 100% tras sumar este último mes a todos los hospitales de la comunidad. Gracias a la digitalización , se han pasado a ahorrarse 8.340.299 documentos este año anterior, por los 2,4 millones de 2018. Además de facilitar el acceso al ciudadano, se consigue ser más sostenible con el medio ambiente. Las notificaciones electrónicas son casi 20 veces más en cuestión de siete años (un 1.831% más), y en este mismo mes se anunciaba un salto sideral en el SAS con el anuncio de mensajes vía whatsapp, la tarjeta sanitaria y la sala de espera virtual.El reto de la ciberseguridadLa competencia digital del andaluz es el gran desafío del Gobierno regional. Para ello resulta fundamental la aportación de recursos. Además de ofrecer Wifi gratuito en los edificios dependientes de la Junta, se ha trabajado para que el 100% de los hogares dispongan de acceso a banda ancha (se pasó del 83,5% de 2018 al 96,5% del 2025). Entre los grandes retos conquistados, se destaca el número de habitantes con certificado electrónico, que ha pasado de 1,7 millones a 4,2, multiplicando el dato por 2,5 (un 148% más). Casi la mitad de los andaluces. No obstante, solo el 62,5% tiene competencias digitales básicas y hay pocos profesionales expertos en Tecnologías de Comunicación e Información, TIC (4,2%). Es muy relevante a su vez reducir la brecha digital, prácticamente imposible con las generaciones más mayores. Una región no es digital si parte de su población queda excluida.La resistencia de parte de los empleados públicos al cambio se planteaba como otro de los desafíos, amén de la falta de adaptación y la edad media. La Junta ha apostado por integrar numerosos departamentos dispersos y deslavazados para centralizar la comunicación. Se ha pasado de cero comunicaciones electrónicas interiores a 2.173.465 este último año.El efecto es muy beneficioso para la sociedad. En la línea de la agenda europea, se puso en marcha el plan ‘Papel cero’, para sustituir los documentos de papel por los electrónicos. La Junta estima que con este ahorro se han dejado de talar 10.000 arboles, en contraposición con los 2.000 de hace ocho años. También es un alivio para el medio ambiente los desplazamientos que se han evitado por esta digitalización. Calcula que se ha pasado de un ahorro de emisión de CO2 de 9.799.295 kilogramos en 2018 a 39.333.057 en 2025.Empresas 4.0Y, por supuesto, el plan Andalucía digital incluye a las empresas , decisivas en esta metamorfosis. Y es un déficit en la comunidad. Se ha establecido una estrategia para aterrizar la IA en las pymes, favorecer un ecosistema idóneo para el emprendedor digital (el 34% de las empresas realiza ventas ‘on line’) y estrechar la colaboración público-privada. No es suficiente, falta más, aunque en intensidad digital se está levemente por encima de la media española y europea. También en el intercambio electrónico de información, la presencia en las redes sociales y la analítica de datos, y hay margen de mejora en la nube, IA y factura electrónica.La comunidad posee un buen nivel de digitalización de servicios públicos, infraestructuras bastante desarrolladas (con una amplia cobertura) y un óptimo uso de administración electrónica (81,4%). Hay una buena base, con diferencias entre ciudades y núcleos rurales y la necesidad de una conectividad total real. Entre las debilidades y amenazas, que los recursos son limitados y la financiación depende en gran parte de los fondos europeos. También se destaca el reto de la ciberseguridad ante los continuos ataques (30 incidencias al día) y el aumento de los delitos informáticos (un 10% este último año). La lucha obliga a una fuerte inversión en tecnología represiva y a campañas de aprendizaje y concienciación destinadas a los usuarios. Por ello se ha fortalecido el mecanismo de vigilancia en las infraestructuras críticas y se promueve una cultura de ciberseguridad, pues una mala gestión conlleva el riesgo de pérdida de confianza ciudadana. No es tanto cuestión de aptitud, sino de actitud. No del tener, sino del ser y el estar. Andalucía no tiene que aprender a usar lo digital. Tiene que aprender a ser digital, pero ya está gran parte del camino hecho. Ya se ha construido la autopista digital y ahora le falta que todos sepan conducir… y que las empresas pisen el acelerador. Estos cuatro próximos años han de culminar la verdadera transformación digital. La transformación digital de Andalucía supone una auténtica revolución, un cambio de paradigma para trasladarse a una nueva dimensión. Distingue a la tecnología actual como la tercera gran palanca de desarrollo de esta tierra, junto a economía y bienestar social, y se establece un plan para alcanzar una Andalucía digital 100% en 2030. Para ello, apoyado en la Agencia Digital (ADA), se ha desarrollado un plan que es la carta de navegación para evolucionar desde un modelo tradicional de administración electrónica hacia un Gobierno Postdigital.La frialdad de los tecnicismos no debe opacar la realidad de esta metamorfosis , que tiene en su germen la necesidad de diseñar una administración mucho más cercana, empática con el ciudadano, hiperconectada, accesible y asequible. Que atienda a sus demandas y que incluso se anticipe a ellas, pues la ciencia ya no es ficción con muchas de las aplicaciones de la Inteligencia artificial.En esta última legislatura se han ido consumiendo etapas y queda la última , la que procederá a la absoluta conversión. Un objetivo clave para la optimización de la producción en Andalucía, que sufre una rémora histórica y puede salvarla con esta Cuarta Revolución Industrial (que se empieza a solapar con la Quinta por el veloz desarrollo de la IA y la robotización).Empresas en redLa actuación se resume sobre cinco propósitos : una administración completamente digital, ciudadanos digitalmente competentes, funcionarios con puestos 100% digitales, empresas digitalizadas e infraestructuras para generar un ecosistema completo. Ya hay realidades palmarias que traspasan la letra, el negro sobre blanco, para encontrarle un hueco en la sociedad. Porque esta revolución paulatina se va asumiendo con naturalidad, en una transición rupturista más en el fondo que en las formas. El 93% de las sedes administrativas de la Junta ya ofrecen Wifi gratuito gracias a la red Vuela, la más grande de Europa. En 2019 era sólo el 27% y en las próximas fechas se llegará al 100% tras sumar este último mes a todos los hospitales de la comunidad. Gracias a la digitalización , se han pasado a ahorrarse 8.340.299 documentos este año anterior, por los 2,4 millones de 2018. Además de facilitar el acceso al ciudadano, se consigue ser más sostenible con el medio ambiente. Las notificaciones electrónicas son casi 20 veces más en cuestión de siete años (un 1.831% más), y en este mismo mes se anunciaba un salto sideral en el SAS con el anuncio de mensajes vía whatsapp, la tarjeta sanitaria y la sala de espera virtual.El reto de la ciberseguridadLa competencia digital del andaluz es el gran desafío del Gobierno regional. Para ello resulta fundamental la aportación de recursos. Además de ofrecer Wifi gratuito en los edificios dependientes de la Junta, se ha trabajado para que el 100% de los hogares dispongan de acceso a banda ancha (se pasó del 83,5% de 2018 al 96,5% del 2025). Entre los grandes retos conquistados, se destaca el número de habitantes con certificado electrónico, que ha pasado de 1,7 millones a 4,2, multiplicando el dato por 2,5 (un 148% más). Casi la mitad de los andaluces. No obstante, solo el 62,5% tiene competencias digitales básicas y hay pocos profesionales expertos en Tecnologías de Comunicación e Información, TIC (4,2%). Es muy relevante a su vez reducir la brecha digital, prácticamente imposible con las generaciones más mayores. Una región no es digital si parte de su población queda excluida.La resistencia de parte de los empleados públicos al cambio se planteaba como otro de los desafíos, amén de la falta de adaptación y la edad media. La Junta ha apostado por integrar numerosos departamentos dispersos y deslavazados para centralizar la comunicación. Se ha pasado de cero comunicaciones electrónicas interiores a 2.173.465 este último año.El efecto es muy beneficioso para la sociedad. En la línea de la agenda europea, se puso en marcha el plan ‘Papel cero’, para sustituir los documentos de papel por los electrónicos. La Junta estima que con este ahorro se han dejado de talar 10.000 arboles, en contraposición con los 2.000 de hace ocho años. También es un alivio para el medio ambiente los desplazamientos que se han evitado por esta digitalización. Calcula que se ha pasado de un ahorro de emisión de CO2 de 9.799.295 kilogramos en 2018 a 39.333.057 en 2025.Empresas 4.0Y, por supuesto, el plan Andalucía digital incluye a las empresas , decisivas en esta metamorfosis. Y es un déficit en la comunidad. Se ha establecido una estrategia para aterrizar la IA en las pymes, favorecer un ecosistema idóneo para el emprendedor digital (el 34% de las empresas realiza ventas ‘on line’) y estrechar la colaboración público-privada. No es suficiente, falta más, aunque en intensidad digital se está levemente por encima de la media española y europea. También en el intercambio electrónico de información, la presencia en las redes sociales y la analítica de datos, y hay margen de mejora en la nube, IA y factura electrónica.La comunidad posee un buen nivel de digitalización de servicios públicos, infraestructuras bastante desarrolladas (con una amplia cobertura) y un óptimo uso de administración electrónica (81,4%). Hay una buena base, con diferencias entre ciudades y núcleos rurales y la necesidad de una conectividad total real. Entre las debilidades y amenazas, que los recursos son limitados y la financiación depende en gran parte de los fondos europeos. También se destaca el reto de la ciberseguridad ante los continuos ataques (30 incidencias al día) y el aumento de los delitos informáticos (un 10% este último año). La lucha obliga a una fuerte inversión en tecnología represiva y a campañas de aprendizaje y concienciación destinadas a los usuarios. Por ello se ha fortalecido el mecanismo de vigilancia en las infraestructuras críticas y se promueve una cultura de ciberseguridad, pues una mala gestión conlleva el riesgo de pérdida de confianza ciudadana. No es tanto cuestión de aptitud, sino de actitud. No del tener, sino del ser y el estar. Andalucía no tiene que aprender a usar lo digital. Tiene que aprender a ser digital, pero ya está gran parte del camino hecho. Ya se ha construido la autopista digital y ahora le falta que todos sepan conducir… y que las empresas pisen el acelerador. Estos cuatro próximos años han de culminar la verdadera transformación digital. La transformación digital de Andalucía supone una auténtica revolución, un cambio de paradigma para trasladarse a una nueva dimensión. Distingue a la tecnología actual como la tercera gran palanca de desarrollo de esta tierra, junto a economía y bienestar social, y se establece un plan para alcanzar una Andalucía digital 100% en 2030. Para ello, apoyado en la Agencia Digital (ADA), se ha desarrollado un plan que es la carta de navegación para evolucionar desde un modelo tradicional de administración electrónica hacia un Gobierno Postdigital.La frialdad de los tecnicismos no debe opacar la realidad de esta metamorfosis , que tiene en su germen la necesidad de diseñar una administración mucho más cercana, empática con el ciudadano, hiperconectada, accesible y asequible. Que atienda a sus demandas y que incluso se anticipe a ellas, pues la ciencia ya no es ficción con muchas de las aplicaciones de la Inteligencia artificial.En esta última legislatura se han ido consumiendo etapas y queda la última , la que procederá a la absoluta conversión. Un objetivo clave para la optimización de la producción en Andalucía, que sufre una rémora histórica y puede salvarla con esta Cuarta Revolución Industrial (que se empieza a solapar con la Quinta por el veloz desarrollo de la IA y la robotización).Empresas en redLa actuación se resume sobre cinco propósitos : una administración completamente digital, ciudadanos digitalmente competentes, funcionarios con puestos 100% digitales, empresas digitalizadas e infraestructuras para generar un ecosistema completo. Ya hay realidades palmarias que traspasan la letra, el negro sobre blanco, para encontrarle un hueco en la sociedad. Porque esta revolución paulatina se va asumiendo con naturalidad, en una transición rupturista más en el fondo que en las formas. El 93% de las sedes administrativas de la Junta ya ofrecen Wifi gratuito gracias a la red Vuela, la más grande de Europa. En 2019 era sólo el 27% y en las próximas fechas se llegará al 100% tras sumar este último mes a todos los hospitales de la comunidad. Gracias a la digitalización , se han pasado a ahorrarse 8.340.299 documentos este año anterior, por los 2,4 millones de 2018. Además de facilitar el acceso al ciudadano, se consigue ser más sostenible con el medio ambiente. Las notificaciones electrónicas son casi 20 veces más en cuestión de siete años (un 1.831% más), y en este mismo mes se anunciaba un salto sideral en el SAS con el anuncio de mensajes vía whatsapp, la tarjeta sanitaria y la sala de espera virtual.El reto de la ciberseguridadLa competencia digital del andaluz es el gran desafío del Gobierno regional. Para ello resulta fundamental la aportación de recursos. Además de ofrecer Wifi gratuito en los edificios dependientes de la Junta, se ha trabajado para que el 100% de los hogares dispongan de acceso a banda ancha (se pasó del 83,5% de 2018 al 96,5% del 2025). Entre los grandes retos conquistados, se destaca el número de habitantes con certificado electrónico, que ha pasado de 1,7 millones a 4,2, multiplicando el dato por 2,5 (un 148% más). Casi la mitad de los andaluces. No obstante, solo el 62,5% tiene competencias digitales básicas y hay pocos profesionales expertos en Tecnologías de Comunicación e Información, TIC (4,2%). Es muy relevante a su vez reducir la brecha digital, prácticamente imposible con las generaciones más mayores. Una región no es digital si parte de su población queda excluida.La resistencia de parte de los empleados públicos al cambio se planteaba como otro de los desafíos, amén de la falta de adaptación y la edad media. La Junta ha apostado por integrar numerosos departamentos dispersos y deslavazados para centralizar la comunicación. Se ha pasado de cero comunicaciones electrónicas interiores a 2.173.465 este último año.El efecto es muy beneficioso para la sociedad. En la línea de la agenda europea, se puso en marcha el plan ‘Papel cero’, para sustituir los documentos de papel por los electrónicos. La Junta estima que con este ahorro se han dejado de talar 10.000 arboles, en contraposición con los 2.000 de hace ocho años. También es un alivio para el medio ambiente los desplazamientos que se han evitado por esta digitalización. Calcula que se ha pasado de un ahorro de emisión de CO2 de 9.799.295 kilogramos en 2018 a 39.333.057 en 2025.Empresas 4.0Y, por supuesto, el plan Andalucía digital incluye a las empresas , decisivas en esta metamorfosis. Y es un déficit en la comunidad. Se ha establecido una estrategia para aterrizar la IA en las pymes, favorecer un ecosistema idóneo para el emprendedor digital (el 34% de las empresas realiza ventas ‘on line’) y estrechar la colaboración público-privada. No es suficiente, falta más, aunque en intensidad digital se está levemente por encima de la media española y europea. También en el intercambio electrónico de información, la presencia en las redes sociales y la analítica de datos, y hay margen de mejora en la nube, IA y factura electrónica.La comunidad posee un buen nivel de digitalización de servicios públicos, infraestructuras bastante desarrolladas (con una amplia cobertura) y un óptimo uso de administración electrónica (81,4%). Hay una buena base, con diferencias entre ciudades y núcleos rurales y la necesidad de una conectividad total real. Entre las debilidades y amenazas, que los recursos son limitados y la financiación depende en gran parte de los fondos europeos. También se destaca el reto de la ciberseguridad ante los continuos ataques (30 incidencias al día) y el aumento de los delitos informáticos (un 10% este último año). La lucha obliga a una fuerte inversión en tecnología represiva y a campañas de aprendizaje y concienciación destinadas a los usuarios. Por ello se ha fortalecido el mecanismo de vigilancia en las infraestructuras críticas y se promueve una cultura de ciberseguridad, pues una mala gestión conlleva el riesgo de pérdida de confianza ciudadana. No es tanto cuestión de aptitud, sino de actitud. No del tener, sino del ser y el estar. Andalucía no tiene que aprender a usar lo digital. Tiene que aprender a ser digital, pero ya está gran parte del camino hecho. Ya se ha construido la autopista digital y ahora le falta que todos sepan conducir… y que las empresas pisen el acelerador. Estos cuatro próximos años han de culminar la verdadera transformación digital. RSS de noticias de espana/andalucia
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