La sucesión de borrascas que monopolizó el clima de la comunidad gallega durante los primeros dos meses del año anticipaban un nuevo episodio de mortalidad en los bancos de marisqueo gallegos, provocado por la reducción de la salinidad que implicó la entrada de agua dulce por las intensas lluvias que fueron a parar a las rías. Tras la recogida de toneladas de marisco muerto en varias playas de la comunidad el pasado mes de marzo y con los datos ya sobre la mesa, el resultado de los análisis biológicos muestra lo que desde el sector ya se temían . En las rías de Pontevedra, Vigo, Arousa, así como en las de Muros y Noia, la afectación ha sido severa en la gran mayoría de sus bancos marisqueros.Según estos datos obtenido por las cofradías a los que ha tenido acceso ABC, los resultados implican que la mayoría de zonas de marisqueo en las Rías Baixas han registrado una moralidad de, al menos, el 50% del berberecho o el 50% de la almeja babosa (o en ambos casos si se trabajan ambas especies) y del 15% en la almeja japónica y fina. Una distinción que responde también a las características de cada molusco, ya que tanto la almeja babosa, la autóctona de Galicia, como el berberecho son especialmente vulnerables a los cambios bruscos en la salinidad, más que en el caso de la almeja fina y la japónica.En la Ría de Pontevedra, la afectación severa implica al plan conjunto de Pontevedra, Raxó y Lourizán, que incluye las zonas de marisqueo más próximas a la parte interior de la ría, donde la entrada de agua dulce fue más intensa, mientras que la afectación fue leve en el caso de la cofradía de Aldán. Por su parte, la Ría de Vigo presenta un patrón similar, ya que las zonas de marisqueo situadas en el interior de la ría han registrado afectaciones severas ( lo que implica a las cofradías de Redondela, Moaña, Arcade y Vilaboa), mientras que en Baiona, Cangas y Vigo la afectación fue moderada.Noticia relacionada general No No Los temporales barren la almeja autóctona gallega: «El 90% ha muerto» Luis García LópezOtro de los principales focos de mortalidad fue la Ría de Arousa, donde solo consiguieron salvarse del impacto severo las cofradías de A Illa y A Pobra, con una afectación moderada y leve respectivamente. Por lo tanto, la mortalidad fue más intensa en las zonas marisqueras de Vilaboa, Carril, Vilaxóan, O Grove, Carril, Rianxo, Cabo de Cruz y Boiro. También en la Rías Baixas, las cofradías de Muros y Noia sufrieron una afectación severa en ambos casos.Y aunque la situación no fue tan grave en las Rías Altas, el impacto por la entrada de agua dulce también se hizo notar, especialmente en la Costa da Morte, donde el marisco de Anllóns (Cabana de Bergantiños) también sufrió una afectación severa. La mortalidad fue menos intensa en las cofradías de Camariñas, Miño, Pontedeume y Barallobre, con una afectación entre moderada y leve. Las zonas de marisqueo que solo registraron una afectación leve en las Rías Bajas fueron Pindo y Lira en Carnota.22,7 millones Es la cuantía del paquete de ayudas extraordinario aprobado por la Xunta para paliar los costes de regeneración del marisco en los bancos afectados por la sucesión de temporales de enero y febrero.Por si fuera poco, llueve sobre mojado, ya que la situación de partida del sector era negativa tras sufrir un episodio similar hace dos años, otra ocasión en la que la intensidad de las lluvias provocó la entrada de mucha agua dulce en las rías. La situación ya era complicada y, como ya sospechaban desde el sector antes de conocerse los datos, este nuevo golpe implica empezar de cero en muchos casos y deja en una situación crítica a las cofradías que centran más su actividad en el berberecho y la almeja. El tiempo de recuperación medio para los bancos marisqueros oscila entre el año y medio y los tres años , por lo que este último impacto llega cuando todavía estaban en vigor planes de recuperación tras la caída en la salinidad que afectó a Galicia en 2023.Ayudas de la XuntaUna vez conocidos los datos pormenorizados, la Consellería do Mar elaboró un paquete de ayudas dirigidas a las cofradías afectadas, ya que el alto grado de mortalidad ha provocado la suspensión de la actividad en varias zonas para permitir la recuperación del marisco. Con una inversión total de 22,7 millones para regenerar los bancos afectados, la Xunta presentó este plan de choque la semana pasada y, este jueves, la conselleira Marta Villaverde se ha reunido con patrones mayores y secretarios de las cofradías afectadas en la sede de la Federación provincial de Cofradías de Pontevedra para articular estas ayudas.Según ha explicado la titular de la cartera do Mar, el objetivo de la reunión consistió en esbozar los convenios directos de colaboración con pósitos, a los que se destinará 19,2 millones de euros. Una fórmula para compensar el trabajo de las mariscadoras que participen en tareas de regeneración, con carácter retroactivo desde el comienzo del cese de actividad. De esta forma, la Xunta abonará a las mariscadoras con 58 euros por cada jornada de trabajo realizada para la regeneración de los criaderos.«Además, los convenios contemplan otras partidas para compensar a las propias entidades sus labores de coordinación y control, así como otros gastos autorizados por la Consellería», ha aclarado el departamento dirigido por Villaverde. Por otro lado, desde Mar han señalado que aquellos profesionales que realicen el máximo de jornadas al mes percibirán una compensación de 700 euros por este trabajo.Villaverde ha afirmado que, durante la reunión, también ha solicitado a los representantes del sector a establecer un «compromiso mutuo» con la Administración gallega, que está «demostrando» su compromiso como en el marisqueo al poner a su disposición las ayudas de una cuantía «importante». «No tengo duda de que el compromiso del sector estará al mismo nivel que el nuestro. Será igual de positivo y estoy segura de que, entre todos, conseguiremos la regeneración de los bancos de marisqueo», ha subrayado conselleira do Mar.Asimismo, Villaverde se ha pronunciado sobre una de las principales reivindicaciones del sector, referente a la demanda de la Federación provincial de Pontevedra para que las mariscadoras afectadas por los ceses de actividad estuviesen exentas de abonar las cuotas a la Seguridad Social, ya que no podrán volver a su labor ni contar con ingresos por su trabajo hasta retomar el marisqueo. La conselleira ha valorado de forma «muy positiva» la medida, aunque, al cotizar dentro del Régimen Especial de los Trabajadores del Mar, dependiente del Instituto Social de la Marina (ISM), la decisión final atañe al Gobierno central.Desde la Consellería do Mar han manifestado su «apoyo total a la justa demanda de la federación», instando al Ejecutivo de Pedro Sánchez a «asumir sus competencias de forma inmediata para aliviar la carga económica» sobre las trabajadoras y adoptar otras medidas que garanticen la protección social de este colectivo. La sucesión de borrascas que monopolizó el clima de la comunidad gallega durante los primeros dos meses del año anticipaban un nuevo episodio de mortalidad en los bancos de marisqueo gallegos, provocado por la reducción de la salinidad que implicó la entrada de agua dulce por las intensas lluvias que fueron a parar a las rías. Tras la recogida de toneladas de marisco muerto en varias playas de la comunidad el pasado mes de marzo y con los datos ya sobre la mesa, el resultado de los análisis biológicos muestra lo que desde el sector ya se temían . En las rías de Pontevedra, Vigo, Arousa, así como en las de Muros y Noia, la afectación ha sido severa en la gran mayoría de sus bancos marisqueros.Según estos datos obtenido por las cofradías a los que ha tenido acceso ABC, los resultados implican que la mayoría de zonas de marisqueo en las Rías Baixas han registrado una moralidad de, al menos, el 50% del berberecho o el 50% de la almeja babosa (o en ambos casos si se trabajan ambas especies) y del 15% en la almeja japónica y fina. Una distinción que responde también a las características de cada molusco, ya que tanto la almeja babosa, la autóctona de Galicia, como el berberecho son especialmente vulnerables a los cambios bruscos en la salinidad, más que en el caso de la almeja fina y la japónica.En la Ría de Pontevedra, la afectación severa implica al plan conjunto de Pontevedra, Raxó y Lourizán, que incluye las zonas de marisqueo más próximas a la parte interior de la ría, donde la entrada de agua dulce fue más intensa, mientras que la afectación fue leve en el caso de la cofradía de Aldán. Por su parte, la Ría de Vigo presenta un patrón similar, ya que las zonas de marisqueo situadas en el interior de la ría han registrado afectaciones severas ( lo que implica a las cofradías de Redondela, Moaña, Arcade y Vilaboa), mientras que en Baiona, Cangas y Vigo la afectación fue moderada.Noticia relacionada general No No Los temporales barren la almeja autóctona gallega: «El 90% ha muerto» Luis García LópezOtro de los principales focos de mortalidad fue la Ría de Arousa, donde solo consiguieron salvarse del impacto severo las cofradías de A Illa y A Pobra, con una afectación moderada y leve respectivamente. Por lo tanto, la mortalidad fue más intensa en las zonas marisqueras de Vilaboa, Carril, Vilaxóan, O Grove, Carril, Rianxo, Cabo de Cruz y Boiro. También en la Rías Baixas, las cofradías de Muros y Noia sufrieron una afectación severa en ambos casos.Y aunque la situación no fue tan grave en las Rías Altas, el impacto por la entrada de agua dulce también se hizo notar, especialmente en la Costa da Morte, donde el marisco de Anllóns (Cabana de Bergantiños) también sufrió una afectación severa. La mortalidad fue menos intensa en las cofradías de Camariñas, Miño, Pontedeume y Barallobre, con una afectación entre moderada y leve. Las zonas de marisqueo que solo registraron una afectación leve en las Rías Bajas fueron Pindo y Lira en Carnota.22,7 millones Es la cuantía del paquete de ayudas extraordinario aprobado por la Xunta para paliar los costes de regeneración del marisco en los bancos afectados por la sucesión de temporales de enero y febrero.Por si fuera poco, llueve sobre mojado, ya que la situación de partida del sector era negativa tras sufrir un episodio similar hace dos años, otra ocasión en la que la intensidad de las lluvias provocó la entrada de mucha agua dulce en las rías. La situación ya era complicada y, como ya sospechaban desde el sector antes de conocerse los datos, este nuevo golpe implica empezar de cero en muchos casos y deja en una situación crítica a las cofradías que centran más su actividad en el berberecho y la almeja. El tiempo de recuperación medio para los bancos marisqueros oscila entre el año y medio y los tres años , por lo que este último impacto llega cuando todavía estaban en vigor planes de recuperación tras la caída en la salinidad que afectó a Galicia en 2023.Ayudas de la XuntaUna vez conocidos los datos pormenorizados, la Consellería do Mar elaboró un paquete de ayudas dirigidas a las cofradías afectadas, ya que el alto grado de mortalidad ha provocado la suspensión de la actividad en varias zonas para permitir la recuperación del marisco. Con una inversión total de 22,7 millones para regenerar los bancos afectados, la Xunta presentó este plan de choque la semana pasada y, este jueves, la conselleira Marta Villaverde se ha reunido con patrones mayores y secretarios de las cofradías afectadas en la sede de la Federación provincial de Cofradías de Pontevedra para articular estas ayudas.Según ha explicado la titular de la cartera do Mar, el objetivo de la reunión consistió en esbozar los convenios directos de colaboración con pósitos, a los que se destinará 19,2 millones de euros. Una fórmula para compensar el trabajo de las mariscadoras que participen en tareas de regeneración, con carácter retroactivo desde el comienzo del cese de actividad. De esta forma, la Xunta abonará a las mariscadoras con 58 euros por cada jornada de trabajo realizada para la regeneración de los criaderos.«Además, los convenios contemplan otras partidas para compensar a las propias entidades sus labores de coordinación y control, así como otros gastos autorizados por la Consellería», ha aclarado el departamento dirigido por Villaverde. Por otro lado, desde Mar han señalado que aquellos profesionales que realicen el máximo de jornadas al mes percibirán una compensación de 700 euros por este trabajo.Villaverde ha afirmado que, durante la reunión, también ha solicitado a los representantes del sector a establecer un «compromiso mutuo» con la Administración gallega, que está «demostrando» su compromiso como en el marisqueo al poner a su disposición las ayudas de una cuantía «importante». «No tengo duda de que el compromiso del sector estará al mismo nivel que el nuestro. Será igual de positivo y estoy segura de que, entre todos, conseguiremos la regeneración de los bancos de marisqueo», ha subrayado conselleira do Mar.Asimismo, Villaverde se ha pronunciado sobre una de las principales reivindicaciones del sector, referente a la demanda de la Federación provincial de Pontevedra para que las mariscadoras afectadas por los ceses de actividad estuviesen exentas de abonar las cuotas a la Seguridad Social, ya que no podrán volver a su labor ni contar con ingresos por su trabajo hasta retomar el marisqueo. La conselleira ha valorado de forma «muy positiva» la medida, aunque, al cotizar dentro del Régimen Especial de los Trabajadores del Mar, dependiente del Instituto Social de la Marina (ISM), la decisión final atañe al Gobierno central.Desde la Consellería do Mar han manifestado su «apoyo total a la justa demanda de la federación», instando al Ejecutivo de Pedro Sánchez a «asumir sus competencias de forma inmediata para aliviar la carga económica» sobre las trabajadoras y adoptar otras medidas que garanticen la protección social de este colectivo. La sucesión de borrascas que monopolizó el clima de la comunidad gallega durante los primeros dos meses del año anticipaban un nuevo episodio de mortalidad en los bancos de marisqueo gallegos, provocado por la reducción de la salinidad que implicó la entrada de agua dulce por las intensas lluvias que fueron a parar a las rías. Tras la recogida de toneladas de marisco muerto en varias playas de la comunidad el pasado mes de marzo y con los datos ya sobre la mesa, el resultado de los análisis biológicos muestra lo que desde el sector ya se temían . En las rías de Pontevedra, Vigo, Arousa, así como en las de Muros y Noia, la afectación ha sido severa en la gran mayoría de sus bancos marisqueros.Según estos datos obtenido por las cofradías a los que ha tenido acceso ABC, los resultados implican que la mayoría de zonas de marisqueo en las Rías Baixas han registrado una moralidad de, al menos, el 50% del berberecho o el 50% de la almeja babosa (o en ambos casos si se trabajan ambas especies) y del 15% en la almeja japónica y fina. Una distinción que responde también a las características de cada molusco, ya que tanto la almeja babosa, la autóctona de Galicia, como el berberecho son especialmente vulnerables a los cambios bruscos en la salinidad, más que en el caso de la almeja fina y la japónica.En la Ría de Pontevedra, la afectación severa implica al plan conjunto de Pontevedra, Raxó y Lourizán, que incluye las zonas de marisqueo más próximas a la parte interior de la ría, donde la entrada de agua dulce fue más intensa, mientras que la afectación fue leve en el caso de la cofradía de Aldán. Por su parte, la Ría de Vigo presenta un patrón similar, ya que las zonas de marisqueo situadas en el interior de la ría han registrado afectaciones severas ( lo que implica a las cofradías de Redondela, Moaña, Arcade y Vilaboa), mientras que en Baiona, Cangas y Vigo la afectación fue moderada.Noticia relacionada general No No Los temporales barren la almeja autóctona gallega: «El 90% ha muerto» Luis García LópezOtro de los principales focos de mortalidad fue la Ría de Arousa, donde solo consiguieron salvarse del impacto severo las cofradías de A Illa y A Pobra, con una afectación moderada y leve respectivamente. Por lo tanto, la mortalidad fue más intensa en las zonas marisqueras de Vilaboa, Carril, Vilaxóan, O Grove, Carril, Rianxo, Cabo de Cruz y Boiro. También en la Rías Baixas, las cofradías de Muros y Noia sufrieron una afectación severa en ambos casos.Y aunque la situación no fue tan grave en las Rías Altas, el impacto por la entrada de agua dulce también se hizo notar, especialmente en la Costa da Morte, donde el marisco de Anllóns (Cabana de Bergantiños) también sufrió una afectación severa. La mortalidad fue menos intensa en las cofradías de Camariñas, Miño, Pontedeume y Barallobre, con una afectación entre moderada y leve. Las zonas de marisqueo que solo registraron una afectación leve en las Rías Bajas fueron Pindo y Lira en Carnota.22,7 millones Es la cuantía del paquete de ayudas extraordinario aprobado por la Xunta para paliar los costes de regeneración del marisco en los bancos afectados por la sucesión de temporales de enero y febrero.Por si fuera poco, llueve sobre mojado, ya que la situación de partida del sector era negativa tras sufrir un episodio similar hace dos años, otra ocasión en la que la intensidad de las lluvias provocó la entrada de mucha agua dulce en las rías. La situación ya era complicada y, como ya sospechaban desde el sector antes de conocerse los datos, este nuevo golpe implica empezar de cero en muchos casos y deja en una situación crítica a las cofradías que centran más su actividad en el berberecho y la almeja. El tiempo de recuperación medio para los bancos marisqueros oscila entre el año y medio y los tres años , por lo que este último impacto llega cuando todavía estaban en vigor planes de recuperación tras la caída en la salinidad que afectó a Galicia en 2023.Ayudas de la XuntaUna vez conocidos los datos pormenorizados, la Consellería do Mar elaboró un paquete de ayudas dirigidas a las cofradías afectadas, ya que el alto grado de mortalidad ha provocado la suspensión de la actividad en varias zonas para permitir la recuperación del marisco. Con una inversión total de 22,7 millones para regenerar los bancos afectados, la Xunta presentó este plan de choque la semana pasada y, este jueves, la conselleira Marta Villaverde se ha reunido con patrones mayores y secretarios de las cofradías afectadas en la sede de la Federación provincial de Cofradías de Pontevedra para articular estas ayudas.Según ha explicado la titular de la cartera do Mar, el objetivo de la reunión consistió en esbozar los convenios directos de colaboración con pósitos, a los que se destinará 19,2 millones de euros. Una fórmula para compensar el trabajo de las mariscadoras que participen en tareas de regeneración, con carácter retroactivo desde el comienzo del cese de actividad. De esta forma, la Xunta abonará a las mariscadoras con 58 euros por cada jornada de trabajo realizada para la regeneración de los criaderos.«Además, los convenios contemplan otras partidas para compensar a las propias entidades sus labores de coordinación y control, así como otros gastos autorizados por la Consellería», ha aclarado el departamento dirigido por Villaverde. Por otro lado, desde Mar han señalado que aquellos profesionales que realicen el máximo de jornadas al mes percibirán una compensación de 700 euros por este trabajo.Villaverde ha afirmado que, durante la reunión, también ha solicitado a los representantes del sector a establecer un «compromiso mutuo» con la Administración gallega, que está «demostrando» su compromiso como en el marisqueo al poner a su disposición las ayudas de una cuantía «importante». «No tengo duda de que el compromiso del sector estará al mismo nivel que el nuestro. Será igual de positivo y estoy segura de que, entre todos, conseguiremos la regeneración de los bancos de marisqueo», ha subrayado conselleira do Mar.Asimismo, Villaverde se ha pronunciado sobre una de las principales reivindicaciones del sector, referente a la demanda de la Federación provincial de Pontevedra para que las mariscadoras afectadas por los ceses de actividad estuviesen exentas de abonar las cuotas a la Seguridad Social, ya que no podrán volver a su labor ni contar con ingresos por su trabajo hasta retomar el marisqueo. La conselleira ha valorado de forma «muy positiva» la medida, aunque, al cotizar dentro del Régimen Especial de los Trabajadores del Mar, dependiente del Instituto Social de la Marina (ISM), la decisión final atañe al Gobierno central.Desde la Consellería do Mar han manifestado su «apoyo total a la justa demanda de la federación», instando al Ejecutivo de Pedro Sánchez a «asumir sus competencias de forma inmediata para aliviar la carga económica» sobre las trabajadoras y adoptar otras medidas que garanticen la protección social de este colectivo. RSS de noticias de espana
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