En las cumbres más altas de Sierra Nevada sigue habiendo nieve. No como para ponerse a esquiar, pero desde luego bastante más que la que suele haber en esta época. No es lo normal que el deshielo se prolongue hasta finales de junio, pero ha sido un año de nieves en el que se han llegado a acumular hasta cuatro metros. El refrán así lo asegura: año de nieves, año de bienes. Desde luego, lo es para los embalses de la provincia, que ahora acumulan 818 hectómetros cúbicos y están al 69,91% de su capacidad. Se trata de un porcentaje bastante más elevado que el del año pasado por estas fechas (un 40,60%) y que la media de la última década (49,43%)Ahora ya no llueve, y de hecho lo que predomina es un calor importante, con máximas que ayer alcanzaron los 40 grados en la capital. Pero esas altas temperaturas hacen que se siga derritiendo el hielo que queda en las cotas a más de tres mil metros de altitud. Esa agua forma arroyos que van bajando hasta llegar a los embalses. Los más próximos, que son los de Quéntar y Canales, están bien provistos: el primero está casi lleno, con 12 hectómetros que le caben, y el segundo guarda 65 de los 70 que puede recibir. Es más: en la última semana Canales ganó un hectómetro, una situación que también ocurrió, pero en mayor medida aún, en un pantano más alejado pero que también recibe agua del deshielo, descendiendo desde la Alpujarra. Se trata de la presa de Rules, que ganó en esa semana cuatro hectómetros, se situó de esa forma casi al borde de su capacidad (106 hectómetros de 111) y, dadas las circunstancias, tuvo que desembalsar. Es la segunda vez que lo hace en su historia . Rules se ideó en 1993, la obra se dio por finalizada en 2004 y empezó a recibir agua en 2007. Desde entonces sólo se ha visto forzado a soltar por su aliviadero en el año 2010, que también fue pródigo en lluvias y nieve. Fue en julio y también como consecuencia de un deshielo abundante y tardío.Uno de los arroyos que se forman en Sierra Nevada por el deshielo, en imagen captada este domingo 21 de junio G. OrtegaEn este 2026, la situación se viene repitiendo, aunque no a diario, desde finales del mes de mayo y, ya ingresados de forma oficial en el verano, continúa haciéndolo. Las imágenes y los vídeos que se están difundiendo en redes sociales impresionan. El caudal que se libera puede llegar a los 30.000 litros por segundo, un agua que va al río Guadalfeo y de ahí, sin más impedimentos, al mar, a la altura de Motril. Este mismo lunes 22 de junio se ha seguido desembalsando . Según datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir difundidos por la web embalses.net, que actualiza información sobre el estado de las presas andaluzas, en algunos casos cada hora, a las 9 de la mañana se ha soltado agua -0,01 hectómetro cúbico, en concreto- porque está al 100,22% de su capacidad. Es cierto que, según los datos de su construcción, podrían caber allí cinco hectómetros más, pero por cuestiones de seguridad eso es desaconsejable. El pantano de Rules tiene, oficialmente, diversos usos: abastecimiento, riego, electricidad, pesca y actividades deportivas. Sin embargo, para riego no sirve y para abastecimiento, menos del que se preveía, sólo 12 hectómetros cúbicos. El motivo es que primero se hizo el embalse y se dejó para más adelante la tarea de construir unas canalizaciones y conducciones que proporcionaran agua a la población y a los regantes, sobre todo los que están en las cotas más altas. En la zona hay 7.000 hectáreas de regadío.Es una obra compleja de la que se ha hablado mucho y que ha servido para lanzar innumerables puyas y reproches. Por supuesto entre partidos políticos –en todos estos años han estado en el Gobierno central PP y PSOE, que se han acusado mutuamente de no avanzar- pero también con los agricultores, porque el sobrecoste respecto a lo presupuestado inicialmente es de 500 millones y se niegan a hacerse cargo de ese gasto extra, como propuso (aunque luego matizó que no fue una exigencia) el actual Ejecutivo. Mientras tanto, la que irónicamente llaman ‘la mayor piscina del mundo’, dado que su uso es más que nada recreativo –y proporciona un paisaje magnífico, por añadidura- sí cumple por lo menos una tarea necesaria: llena los acuíferos subterráneos de parte de la Costa Tropical, que de esa forma tienen una reserva que les garantiza el suministro incluso en los meses de verano, en los que duplica y hasta triplica su población para situarse en los 350.000 habitantes. En las cumbres más altas de Sierra Nevada sigue habiendo nieve. No como para ponerse a esquiar, pero desde luego bastante más que la que suele haber en esta época. No es lo normal que el deshielo se prolongue hasta finales de junio, pero ha sido un año de nieves en el que se han llegado a acumular hasta cuatro metros. El refrán así lo asegura: año de nieves, año de bienes. Desde luego, lo es para los embalses de la provincia, que ahora acumulan 818 hectómetros cúbicos y están al 69,91% de su capacidad. Se trata de un porcentaje bastante más elevado que el del año pasado por estas fechas (un 40,60%) y que la media de la última década (49,43%)Ahora ya no llueve, y de hecho lo que predomina es un calor importante, con máximas que ayer alcanzaron los 40 grados en la capital. Pero esas altas temperaturas hacen que se siga derritiendo el hielo que queda en las cotas a más de tres mil metros de altitud. Esa agua forma arroyos que van bajando hasta llegar a los embalses. Los más próximos, que son los de Quéntar y Canales, están bien provistos: el primero está casi lleno, con 12 hectómetros que le caben, y el segundo guarda 65 de los 70 que puede recibir. Es más: en la última semana Canales ganó un hectómetro, una situación que también ocurrió, pero en mayor medida aún, en un pantano más alejado pero que también recibe agua del deshielo, descendiendo desde la Alpujarra. Se trata de la presa de Rules, que ganó en esa semana cuatro hectómetros, se situó de esa forma casi al borde de su capacidad (106 hectómetros de 111) y, dadas las circunstancias, tuvo que desembalsar. Es la segunda vez que lo hace en su historia . Rules se ideó en 1993, la obra se dio por finalizada en 2004 y empezó a recibir agua en 2007. Desde entonces sólo se ha visto forzado a soltar por su aliviadero en el año 2010, que también fue pródigo en lluvias y nieve. Fue en julio y también como consecuencia de un deshielo abundante y tardío.Uno de los arroyos que se forman en Sierra Nevada por el deshielo, en imagen captada este domingo 21 de junio G. OrtegaEn este 2026, la situación se viene repitiendo, aunque no a diario, desde finales del mes de mayo y, ya ingresados de forma oficial en el verano, continúa haciéndolo. Las imágenes y los vídeos que se están difundiendo en redes sociales impresionan. El caudal que se libera puede llegar a los 30.000 litros por segundo, un agua que va al río Guadalfeo y de ahí, sin más impedimentos, al mar, a la altura de Motril. Este mismo lunes 22 de junio se ha seguido desembalsando . Según datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir difundidos por la web embalses.net, que actualiza información sobre el estado de las presas andaluzas, en algunos casos cada hora, a las 9 de la mañana se ha soltado agua -0,01 hectómetro cúbico, en concreto- porque está al 100,22% de su capacidad. Es cierto que, según los datos de su construcción, podrían caber allí cinco hectómetros más, pero por cuestiones de seguridad eso es desaconsejable. El pantano de Rules tiene, oficialmente, diversos usos: abastecimiento, riego, electricidad, pesca y actividades deportivas. Sin embargo, para riego no sirve y para abastecimiento, menos del que se preveía, sólo 12 hectómetros cúbicos. El motivo es que primero se hizo el embalse y se dejó para más adelante la tarea de construir unas canalizaciones y conducciones que proporcionaran agua a la población y a los regantes, sobre todo los que están en las cotas más altas. En la zona hay 7.000 hectáreas de regadío.Es una obra compleja de la que se ha hablado mucho y que ha servido para lanzar innumerables puyas y reproches. Por supuesto entre partidos políticos –en todos estos años han estado en el Gobierno central PP y PSOE, que se han acusado mutuamente de no avanzar- pero también con los agricultores, porque el sobrecoste respecto a lo presupuestado inicialmente es de 500 millones y se niegan a hacerse cargo de ese gasto extra, como propuso (aunque luego matizó que no fue una exigencia) el actual Ejecutivo. Mientras tanto, la que irónicamente llaman ‘la mayor piscina del mundo’, dado que su uso es más que nada recreativo –y proporciona un paisaje magnífico, por añadidura- sí cumple por lo menos una tarea necesaria: llena los acuíferos subterráneos de parte de la Costa Tropical, que de esa forma tienen una reserva que les garantiza el suministro incluso en los meses de verano, en los que duplica y hasta triplica su población para situarse en los 350.000 habitantes. En las cumbres más altas de Sierra Nevada sigue habiendo nieve. No como para ponerse a esquiar, pero desde luego bastante más que la que suele haber en esta época. No es lo normal que el deshielo se prolongue hasta finales de junio, pero ha sido un año de nieves en el que se han llegado a acumular hasta cuatro metros. El refrán así lo asegura: año de nieves, año de bienes. Desde luego, lo es para los embalses de la provincia, que ahora acumulan 818 hectómetros cúbicos y están al 69,91% de su capacidad. Se trata de un porcentaje bastante más elevado que el del año pasado por estas fechas (un 40,60%) y que la media de la última década (49,43%)Ahora ya no llueve, y de hecho lo que predomina es un calor importante, con máximas que ayer alcanzaron los 40 grados en la capital. Pero esas altas temperaturas hacen que se siga derritiendo el hielo que queda en las cotas a más de tres mil metros de altitud. Esa agua forma arroyos que van bajando hasta llegar a los embalses. Los más próximos, que son los de Quéntar y Canales, están bien provistos: el primero está casi lleno, con 12 hectómetros que le caben, y el segundo guarda 65 de los 70 que puede recibir. Es más: en la última semana Canales ganó un hectómetro, una situación que también ocurrió, pero en mayor medida aún, en un pantano más alejado pero que también recibe agua del deshielo, descendiendo desde la Alpujarra. Se trata de la presa de Rules, que ganó en esa semana cuatro hectómetros, se situó de esa forma casi al borde de su capacidad (106 hectómetros de 111) y, dadas las circunstancias, tuvo que desembalsar. Es la segunda vez que lo hace en su historia . Rules se ideó en 1993, la obra se dio por finalizada en 2004 y empezó a recibir agua en 2007. Desde entonces sólo se ha visto forzado a soltar por su aliviadero en el año 2010, que también fue pródigo en lluvias y nieve. Fue en julio y también como consecuencia de un deshielo abundante y tardío.Uno de los arroyos que se forman en Sierra Nevada por el deshielo, en imagen captada este domingo 21 de junio G. OrtegaEn este 2026, la situación se viene repitiendo, aunque no a diario, desde finales del mes de mayo y, ya ingresados de forma oficial en el verano, continúa haciéndolo. Las imágenes y los vídeos que se están difundiendo en redes sociales impresionan. El caudal que se libera puede llegar a los 30.000 litros por segundo, un agua que va al río Guadalfeo y de ahí, sin más impedimentos, al mar, a la altura de Motril. Este mismo lunes 22 de junio se ha seguido desembalsando . Según datos de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir difundidos por la web embalses.net, que actualiza información sobre el estado de las presas andaluzas, en algunos casos cada hora, a las 9 de la mañana se ha soltado agua -0,01 hectómetro cúbico, en concreto- porque está al 100,22% de su capacidad. Es cierto que, según los datos de su construcción, podrían caber allí cinco hectómetros más, pero por cuestiones de seguridad eso es desaconsejable. El pantano de Rules tiene, oficialmente, diversos usos: abastecimiento, riego, electricidad, pesca y actividades deportivas. Sin embargo, para riego no sirve y para abastecimiento, menos del que se preveía, sólo 12 hectómetros cúbicos. El motivo es que primero se hizo el embalse y se dejó para más adelante la tarea de construir unas canalizaciones y conducciones que proporcionaran agua a la población y a los regantes, sobre todo los que están en las cotas más altas. En la zona hay 7.000 hectáreas de regadío.Es una obra compleja de la que se ha hablado mucho y que ha servido para lanzar innumerables puyas y reproches. Por supuesto entre partidos políticos –en todos estos años han estado en el Gobierno central PP y PSOE, que se han acusado mutuamente de no avanzar- pero también con los agricultores, porque el sobrecoste respecto a lo presupuestado inicialmente es de 500 millones y se niegan a hacerse cargo de ese gasto extra, como propuso (aunque luego matizó que no fue una exigencia) el actual Ejecutivo. Mientras tanto, la que irónicamente llaman ‘la mayor piscina del mundo’, dado que su uso es más que nada recreativo –y proporciona un paisaje magnífico, por añadidura- sí cumple por lo menos una tarea necesaria: llena los acuíferos subterráneos de parte de la Costa Tropical, que de esa forma tienen una reserva que les garantiza el suministro incluso en los meses de verano, en los que duplica y hasta triplica su población para situarse en los 350.000 habitantes. RSS de noticias de espana/andalucia
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