Durante las últimas dos temporadas, el Madrid acumuló 105 lesiones, 51 en el curso 24-25 y 54 en el 25-26. Percances que lastraron 24 meses de puro sufrimiento deportivo, lejos de pelear la Liga y la Champions e incapaz de salir del laberinto tóxico que se llevó por delante a tres entrenadores. Por eso cuando llegó a Valdebebas, Jose Mourinho tenía claro que el aspecto médico era uno de los horizontes que había que volver a dibujar. También lo sabía el club, que planteó una pequeña revolución que con un mes de curso, parece funcionar. Una revolución de nombres, de mucha ciencia aplicada al deporte y de algún que otro «semáforo rojo» o «cortafuegos».
El club blanco ha potenciado el área científica y médica de Valdebebas con Carriço, del Benfica, Creuzé, del Mónaco, y con más controles antes de entrenamientos y partidos. De momento, no ha sufrido nuevas lesiones.
Durante las últimas dos temporadas, el Madrid acumuló 105 lesiones, 51 en el curso 24-25 y 54 en el 25-26. Percances que lastraron 24 meses de puro sufrimiento deportivo, lejos de pelear la Liga y la Champions e incapaz de salir del laberinto tóxico que se llevó por delante a tres entrenadores. Por eso cuando llegó a Valdebebas, Jose Mourinho tenía claro que el aspecto médico era uno de los horizontes que había que volver a dibujar. También lo sabía el club, que planteó una pequeña revolución que con un mes de curso, parece funcionar. Una revolución de nombres, de mucha ciencia aplicada al deporte y de algún que otro «semáforo rojo» o «cortafuegos».
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