Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil estuvieron durante dos años investigando los perfiles de Lolo y Julián, los dos hermanos asesinos de Francisca Cadenas en Hornachos. Después de meses de escuchas detectaron que el mayor de los sospechosos ejercía una relación de control sobre el pequeño. En alguna ocasión hasta se hacía pasar por él, según plasmaron en los informes que elaboraron sobre la desaparición de esta mujer.Al asumir la investigación, lo primero que hizo la UCO fue recopilar todo el trabajo previo que habían realizado sus compañeros de otras unidades. El testimonio de las primeras horas fue clave para hacerse una foto general del caso e ir apuntando el tiro sobre estos dos hermanos que, desde el primer momento, fueron los principales sospechosos.El hijo de la víctima reiteró una y otra vez sus inquietudes sobre Julián. Es más, esa misma noche, intentó forzar la puerta de esta casa con un paraguas que rompió para entrar en la vivienda. Los vecinos evitaron que realizara esa acción. Noticia relacionada general No No Los audios de la UCO que arrinconaron a los asesinos de Francisca Cadenas: «Están dando palitos de ciego» Borja MéndezCon todo ello, la UCO plasmó en sus primeros informes un dato que podría ser clave para el devenir del caso. «Hay que hacer mención a la ascendencia que Manuel ostenta sobre su hermano. De los testimonios recabados se desprende que en el caso de que Manuel, a su llegada al domicilio familiar, se hubiera encontrado con una situación comprometida para su hermano, no habría dudado en ayudar a su hermano menor«, sostienen.Una vez que instalaron los micrófonos en el domicilio y en los coches tuvieron más pruebas, en base a sus conversaciones, de lo que ocurría dentro de esas cuatro paredes que ocultaban el cuerpo de Francisca Cadenas. «Se observa la gran autoridad que ejerce Manuel sobre Julián, siendo su única persona de confianza», detallaron los investigadores.Además, los agentes de la Guardia Civil explicaban que este control no se limitaba a una «simple orientación en su vida diaria, sino que toma decisiones que deberían de ser propias de Julián, observando que Manuel hasta ha suplantado la identidad de Julián, al menos por vía telefónica». Una circunstancia que podría ser clave en el futuro para dilucidar que papel tuvo cada uno de ellos en la noche de la desaparición de su vecina.Para entender su papel dominante en la relación, el primer testimonio de Manuel ante la Guardia Civil es clave. Esta declaración se produjo el 31 de mayo de 2017 cuando habló en calidad de testigo. Manifestó que estuvo desde las 15:30 a las 23:30 en el hospital de Mérida, cuidando de su padre. Llegó a las 0.15 horas a Hornachos, al bar Good People. «Me tienen pillao»En ese establecimiento se tomó un Dyc con cola y llegó a casa a las 0:45 horas cuando observó «follón» en la calle. Habló con los familiares de Francisca. Manuel señaló que, desde que murió su madre, Francis no entraba en casa. Sin embargo, una vecina afirmó que Francis era la única que entraba a preguntar por el padre y el tío de los hermanos.Además de la relación con Lolo, Julián también mantenía cierta confianza con otras dos personas del pueblo: Iñaki y Carlos. La UCO interceptó varias de estas conversaciones. Una de ellas se produjo el 13 de febrero de 2025 tras una reconstrucción de los últimos pasos de Francisca que se llevó a cabo en el pasadizo.«Que lo averigüen, que averigüen to’ cuantito antes pa’ empezar a tapar bocas, cuando ya empiece a coger a alguno y le diga ven pa’ ca. Con todas las chorrás que han dicho de mí», aseguró el asesino confeso de la mujer. Otro momento clave se produjo el 5 de agosto de ese mismo año. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Hornachos nunca abandonó a Francisca: el pueblo, clave para resolver un caso «imposible» noticia Si Prisión provisional para los dos hermanos detenidos por el asesinato de Francisca Cadenas noticia Si Uno de los hermanos detenidos en Hornachos confiesa el crimen de Francisca Cadenas noticia Si Los restos de Francisca Cadenas estaban bajo una arqueta y cubiertos por plantas y una lavadoraJulián, hablando con otro amigo, ya se mostraba más reservado y temeroso ante el avance de las investigaciones de la Guardia Civil. «Voy a tener que llamar al abogado y a ver qué pasa. La última vez que hablé con él lo que me dijo que dijera yo no había, que a mí me llevan detenío, dice: tú le dices que tú voluntario no vas, que te detengan y ya está. Y pensé yo pa’ mí: ¿qué me van a detener? Si yo le digo a estos tíos que no voy a declarar por mi voluntad, me detienen, no sé si será mejor o peor, es que ahí ya me tienen, me tienen pillao’», afirmó. Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil estuvieron durante dos años investigando los perfiles de Lolo y Julián, los dos hermanos asesinos de Francisca Cadenas en Hornachos. Después de meses de escuchas detectaron que el mayor de los sospechosos ejercía una relación de control sobre el pequeño. En alguna ocasión hasta se hacía pasar por él, según plasmaron en los informes que elaboraron sobre la desaparición de esta mujer.Al asumir la investigación, lo primero que hizo la UCO fue recopilar todo el trabajo previo que habían realizado sus compañeros de otras unidades. El testimonio de las primeras horas fue clave para hacerse una foto general del caso e ir apuntando el tiro sobre estos dos hermanos que, desde el primer momento, fueron los principales sospechosos.El hijo de la víctima reiteró una y otra vez sus inquietudes sobre Julián. Es más, esa misma noche, intentó forzar la puerta de esta casa con un paraguas que rompió para entrar en la vivienda. Los vecinos evitaron que realizara esa acción. Noticia relacionada general No No Los audios de la UCO que arrinconaron a los asesinos de Francisca Cadenas: «Están dando palitos de ciego» Borja MéndezCon todo ello, la UCO plasmó en sus primeros informes un dato que podría ser clave para el devenir del caso. «Hay que hacer mención a la ascendencia que Manuel ostenta sobre su hermano. De los testimonios recabados se desprende que en el caso de que Manuel, a su llegada al domicilio familiar, se hubiera encontrado con una situación comprometida para su hermano, no habría dudado en ayudar a su hermano menor«, sostienen.Una vez que instalaron los micrófonos en el domicilio y en los coches tuvieron más pruebas, en base a sus conversaciones, de lo que ocurría dentro de esas cuatro paredes que ocultaban el cuerpo de Francisca Cadenas. «Se observa la gran autoridad que ejerce Manuel sobre Julián, siendo su única persona de confianza», detallaron los investigadores.Además, los agentes de la Guardia Civil explicaban que este control no se limitaba a una «simple orientación en su vida diaria, sino que toma decisiones que deberían de ser propias de Julián, observando que Manuel hasta ha suplantado la identidad de Julián, al menos por vía telefónica». Una circunstancia que podría ser clave en el futuro para dilucidar que papel tuvo cada uno de ellos en la noche de la desaparición de su vecina.Para entender su papel dominante en la relación, el primer testimonio de Manuel ante la Guardia Civil es clave. Esta declaración se produjo el 31 de mayo de 2017 cuando habló en calidad de testigo. Manifestó que estuvo desde las 15:30 a las 23:30 en el hospital de Mérida, cuidando de su padre. Llegó a las 0.15 horas a Hornachos, al bar Good People. «Me tienen pillao»En ese establecimiento se tomó un Dyc con cola y llegó a casa a las 0:45 horas cuando observó «follón» en la calle. Habló con los familiares de Francisca. Manuel señaló que, desde que murió su madre, Francis no entraba en casa. Sin embargo, una vecina afirmó que Francis era la única que entraba a preguntar por el padre y el tío de los hermanos.Además de la relación con Lolo, Julián también mantenía cierta confianza con otras dos personas del pueblo: Iñaki y Carlos. La UCO interceptó varias de estas conversaciones. Una de ellas se produjo el 13 de febrero de 2025 tras una reconstrucción de los últimos pasos de Francisca que se llevó a cabo en el pasadizo.«Que lo averigüen, que averigüen to’ cuantito antes pa’ empezar a tapar bocas, cuando ya empiece a coger a alguno y le diga ven pa’ ca. Con todas las chorrás que han dicho de mí», aseguró el asesino confeso de la mujer. Otro momento clave se produjo el 5 de agosto de ese mismo año. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Hornachos nunca abandonó a Francisca: el pueblo, clave para resolver un caso «imposible» noticia Si Prisión provisional para los dos hermanos detenidos por el asesinato de Francisca Cadenas noticia Si Uno de los hermanos detenidos en Hornachos confiesa el crimen de Francisca Cadenas noticia Si Los restos de Francisca Cadenas estaban bajo una arqueta y cubiertos por plantas y una lavadoraJulián, hablando con otro amigo, ya se mostraba más reservado y temeroso ante el avance de las investigaciones de la Guardia Civil. «Voy a tener que llamar al abogado y a ver qué pasa. La última vez que hablé con él lo que me dijo que dijera yo no había, que a mí me llevan detenío, dice: tú le dices que tú voluntario no vas, que te detengan y ya está. Y pensé yo pa’ mí: ¿qué me van a detener? Si yo le digo a estos tíos que no voy a declarar por mi voluntad, me detienen, no sé si será mejor o peor, es que ahí ya me tienen, me tienen pillao’», afirmó. Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil estuvieron durante dos años investigando los perfiles de Lolo y Julián, los dos hermanos asesinos de Francisca Cadenas en Hornachos. Después de meses de escuchas detectaron que el mayor de los sospechosos ejercía una relación de control sobre el pequeño. En alguna ocasión hasta se hacía pasar por él, según plasmaron en los informes que elaboraron sobre la desaparición de esta mujer.Al asumir la investigación, lo primero que hizo la UCO fue recopilar todo el trabajo previo que habían realizado sus compañeros de otras unidades. El testimonio de las primeras horas fue clave para hacerse una foto general del caso e ir apuntando el tiro sobre estos dos hermanos que, desde el primer momento, fueron los principales sospechosos.El hijo de la víctima reiteró una y otra vez sus inquietudes sobre Julián. Es más, esa misma noche, intentó forzar la puerta de esta casa con un paraguas que rompió para entrar en la vivienda. Los vecinos evitaron que realizara esa acción. Noticia relacionada general No No Los audios de la UCO que arrinconaron a los asesinos de Francisca Cadenas: «Están dando palitos de ciego» Borja MéndezCon todo ello, la UCO plasmó en sus primeros informes un dato que podría ser clave para el devenir del caso. «Hay que hacer mención a la ascendencia que Manuel ostenta sobre su hermano. De los testimonios recabados se desprende que en el caso de que Manuel, a su llegada al domicilio familiar, se hubiera encontrado con una situación comprometida para su hermano, no habría dudado en ayudar a su hermano menor«, sostienen.Una vez que instalaron los micrófonos en el domicilio y en los coches tuvieron más pruebas, en base a sus conversaciones, de lo que ocurría dentro de esas cuatro paredes que ocultaban el cuerpo de Francisca Cadenas. «Se observa la gran autoridad que ejerce Manuel sobre Julián, siendo su única persona de confianza», detallaron los investigadores.Además, los agentes de la Guardia Civil explicaban que este control no se limitaba a una «simple orientación en su vida diaria, sino que toma decisiones que deberían de ser propias de Julián, observando que Manuel hasta ha suplantado la identidad de Julián, al menos por vía telefónica». Una circunstancia que podría ser clave en el futuro para dilucidar que papel tuvo cada uno de ellos en la noche de la desaparición de su vecina.Para entender su papel dominante en la relación, el primer testimonio de Manuel ante la Guardia Civil es clave. Esta declaración se produjo el 31 de mayo de 2017 cuando habló en calidad de testigo. Manifestó que estuvo desde las 15:30 a las 23:30 en el hospital de Mérida, cuidando de su padre. Llegó a las 0.15 horas a Hornachos, al bar Good People. «Me tienen pillao»En ese establecimiento se tomó un Dyc con cola y llegó a casa a las 0:45 horas cuando observó «follón» en la calle. Habló con los familiares de Francisca. Manuel señaló que, desde que murió su madre, Francis no entraba en casa. Sin embargo, una vecina afirmó que Francis era la única que entraba a preguntar por el padre y el tío de los hermanos.Además de la relación con Lolo, Julián también mantenía cierta confianza con otras dos personas del pueblo: Iñaki y Carlos. La UCO interceptó varias de estas conversaciones. Una de ellas se produjo el 13 de febrero de 2025 tras una reconstrucción de los últimos pasos de Francisca que se llevó a cabo en el pasadizo.«Que lo averigüen, que averigüen to’ cuantito antes pa’ empezar a tapar bocas, cuando ya empiece a coger a alguno y le diga ven pa’ ca. Con todas las chorrás que han dicho de mí», aseguró el asesino confeso de la mujer. Otro momento clave se produjo el 5 de agosto de ese mismo año. MÁS INFORMACIÓN noticia Si Hornachos nunca abandonó a Francisca: el pueblo, clave para resolver un caso «imposible» noticia Si Prisión provisional para los dos hermanos detenidos por el asesinato de Francisca Cadenas noticia Si Uno de los hermanos detenidos en Hornachos confiesa el crimen de Francisca Cadenas noticia Si Los restos de Francisca Cadenas estaban bajo una arqueta y cubiertos por plantas y una lavadoraJulián, hablando con otro amigo, ya se mostraba más reservado y temeroso ante el avance de las investigaciones de la Guardia Civil. «Voy a tener que llamar al abogado y a ver qué pasa. La última vez que hablé con él lo que me dijo que dijera yo no había, que a mí me llevan detenío, dice: tú le dices que tú voluntario no vas, que te detengan y ya está. Y pensé yo pa’ mí: ¿qué me van a detener? Si yo le digo a estos tíos que no voy a declarar por mi voluntad, me detienen, no sé si será mejor o peor, es que ahí ya me tienen, me tienen pillao’», afirmó. RSS de noticias de espana
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