El proceso de venta de la aceitera Deoleo, uno de los grandes gigantes mundiales en el negocio de la comercialización, ha perdido el ritmo que tuvo a finales de agosto. Aunque fuentes al tanto del proceso explican a este periódico que en verano hubo ciertos intereses para trasladar que todo estaba a punto de ejecutarse, cuando en realidad faltaban bastantes flecos por cerrar.De hecho, la venta de Deoleo en manos de los fondos británicos CVC y Alchemy lleva unas semanas donde ha trascendido más información cruzada a través de la prensa que hechos sobre la mesa de negociación. En estos momentos, los tres candidatos que han trasladado su interés, Dcoop, Acesur y Coricelli, siguen en el proceso. Lo que más está costando es ajustar los equilibrios de competencia, una situación que no será sencilla de afrontar ni en EE.UU., ni en España.A finales de agosto trascendió que la principal oferta era la del grupo de origen italiano Coricelli , que estaba sobre los 500 millones de euros. Dcoop, por su parte, situaba su tentativa en unos 470 millones, y en cuanto a Acesur nunca han llegado a conocerse las cifras concretas. En todo caso, hasta la fecha no ha habido negociaciones finales ni en exclusividad. Tampoco se ha marcado una fecha límite para ejecutar la operación, aunque fuentes conocedoras del proceso estiman que todo se cerrará antes de que acabe el año.Los flecos pendientes a tratar con los actores interesados, y lo que más problemas está causando para avanzar en el proceso, tiene que ver con la cifra final de la oferta y su acomplamiento a la deuda que arrastra Deoleo; y con cómo se sortearán las investigaciones de competencia.El interés de Dcoop se topa con un problema en EE.UU. Si la compañía de origen andaluz se hace con Deoleo, que en suelo americano tiene la marca Pompeian, con una gran cuota de mercado, tendría un solapamiento considerable con Bertolli, la enseña con que Deoleo opera en el país. Algunos cálculos estiman que la cuota de mercado resultante de la integración llegaría a superar el 20%. Por eso, los organismos ‘anti-trust’ estadounidenses obligarían a deshacer posiciones de alguna manera.En suelo español los más afectados son Acesur, en mayor medida, y los italianos de Coricelli. La aceitera andaluza tiene marcas como Coosur y La Española, que, junto a otras firmas, copan una cuota cercana al 20%. Si se suma Carbonell (Deoleo), que supera el 10%, la concentración de mercado empezaría a ser problemática.Por su parte, Coricelli, que opera en España con marcas como Abasa o Gac, tiene un problema menos significativo, aunque igualmente debería pasar los autoridades regulatorias, en este caso la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Teniendo en cuenta operaciones similares, lo que se estudia no es el impacto inmediato sino cómo en el futuro una compra de este tipo puede lastrar que otras empresas sigan creciendo y añadiendo presión competitiva al mercado. El proceso de venta de la aceitera Deoleo, uno de los grandes gigantes mundiales en el negocio de la comercialización, ha perdido el ritmo que tuvo a finales de agosto. Aunque fuentes al tanto del proceso explican a este periódico que en verano hubo ciertos intereses para trasladar que todo estaba a punto de ejecutarse, cuando en realidad faltaban bastantes flecos por cerrar.De hecho, la venta de Deoleo en manos de los fondos británicos CVC y Alchemy lleva unas semanas donde ha trascendido más información cruzada a través de la prensa que hechos sobre la mesa de negociación. En estos momentos, los tres candidatos que han trasladado su interés, Dcoop, Acesur y Coricelli, siguen en el proceso. Lo que más está costando es ajustar los equilibrios de competencia, una situación que no será sencilla de afrontar ni en EE.UU., ni en España.A finales de agosto trascendió que la principal oferta era la del grupo de origen italiano Coricelli , que estaba sobre los 500 millones de euros. Dcoop, por su parte, situaba su tentativa en unos 470 millones, y en cuanto a Acesur nunca han llegado a conocerse las cifras concretas. En todo caso, hasta la fecha no ha habido negociaciones finales ni en exclusividad. Tampoco se ha marcado una fecha límite para ejecutar la operación, aunque fuentes conocedoras del proceso estiman que todo se cerrará antes de que acabe el año.Los flecos pendientes a tratar con los actores interesados, y lo que más problemas está causando para avanzar en el proceso, tiene que ver con la cifra final de la oferta y su acomplamiento a la deuda que arrastra Deoleo; y con cómo se sortearán las investigaciones de competencia.El interés de Dcoop se topa con un problema en EE.UU. Si la compañía de origen andaluz se hace con Deoleo, que en suelo americano tiene la marca Pompeian, con una gran cuota de mercado, tendría un solapamiento considerable con Bertolli, la enseña con que Deoleo opera en el país. Algunos cálculos estiman que la cuota de mercado resultante de la integración llegaría a superar el 20%. Por eso, los organismos ‘anti-trust’ estadounidenses obligarían a deshacer posiciones de alguna manera.En suelo español los más afectados son Acesur, en mayor medida, y los italianos de Coricelli. La aceitera andaluza tiene marcas como Coosur y La Española, que, junto a otras firmas, copan una cuota cercana al 20%. Si se suma Carbonell (Deoleo), que supera el 10%, la concentración de mercado empezaría a ser problemática.Por su parte, Coricelli, que opera en España con marcas como Abasa o Gac, tiene un problema menos significativo, aunque igualmente debería pasar los autoridades regulatorias, en este caso la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Teniendo en cuenta operaciones similares, lo que se estudia no es el impacto inmediato sino cómo en el futuro una compra de este tipo puede lastrar que otras empresas sigan creciendo y añadiendo presión competitiva al mercado. El proceso de venta de la aceitera Deoleo, uno de los grandes gigantes mundiales en el negocio de la comercialización, ha perdido el ritmo que tuvo a finales de agosto. Aunque fuentes al tanto del proceso explican a este periódico que en verano hubo ciertos intereses para trasladar que todo estaba a punto de ejecutarse, cuando en realidad faltaban bastantes flecos por cerrar.De hecho, la venta de Deoleo en manos de los fondos británicos CVC y Alchemy lleva unas semanas donde ha trascendido más información cruzada a través de la prensa que hechos sobre la mesa de negociación. En estos momentos, los tres candidatos que han trasladado su interés, Dcoop, Acesur y Coricelli, siguen en el proceso. Lo que más está costando es ajustar los equilibrios de competencia, una situación que no será sencilla de afrontar ni en EE.UU., ni en España.A finales de agosto trascendió que la principal oferta era la del grupo de origen italiano Coricelli , que estaba sobre los 500 millones de euros. Dcoop, por su parte, situaba su tentativa en unos 470 millones, y en cuanto a Acesur nunca han llegado a conocerse las cifras concretas. En todo caso, hasta la fecha no ha habido negociaciones finales ni en exclusividad. Tampoco se ha marcado una fecha límite para ejecutar la operación, aunque fuentes conocedoras del proceso estiman que todo se cerrará antes de que acabe el año.Los flecos pendientes a tratar con los actores interesados, y lo que más problemas está causando para avanzar en el proceso, tiene que ver con la cifra final de la oferta y su acomplamiento a la deuda que arrastra Deoleo; y con cómo se sortearán las investigaciones de competencia.El interés de Dcoop se topa con un problema en EE.UU. Si la compañía de origen andaluz se hace con Deoleo, que en suelo americano tiene la marca Pompeian, con una gran cuota de mercado, tendría un solapamiento considerable con Bertolli, la enseña con que Deoleo opera en el país. Algunos cálculos estiman que la cuota de mercado resultante de la integración llegaría a superar el 20%. Por eso, los organismos ‘anti-trust’ estadounidenses obligarían a deshacer posiciones de alguna manera.En suelo español los más afectados son Acesur, en mayor medida, y los italianos de Coricelli. La aceitera andaluza tiene marcas como Coosur y La Española, que, junto a otras firmas, copan una cuota cercana al 20%. Si se suma Carbonell (Deoleo), que supera el 10%, la concentración de mercado empezaría a ser problemática.Por su parte, Coricelli, que opera en España con marcas como Abasa o Gac, tiene un problema menos significativo, aunque igualmente debería pasar los autoridades regulatorias, en este caso la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Teniendo en cuenta operaciones similares, lo que se estudia no es el impacto inmediato sino cómo en el futuro una compra de este tipo puede lastrar que otras empresas sigan creciendo y añadiendo presión competitiva al mercado. RSS de noticias de economia
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