El nombre de Rubén Vargas está siendo el claro protagonista en clave sevillistas en la última semana del mercado de fichajes. De la salida del suizo dependen los últimos pasos que el Sevilla FC pueda dar en el mercado. Es la llave maestra que abre la puerta de ese último y necesario empujón que José Ignacio Navarro quiere darle a la plantilla y que igualmente le ha reclamado su entrenador, Luis García Plaza. Desde Nervión siguen manteniendo optimismo en cuanto a la venta de Vargas al Olympiacos , puesto que las partes llevan días negociando y cada vez se encuentran más cerca de alcanzar un acuerdo definitivo, aunque el mismo optimismo se convierte en cautela porque ya tienen experiencias pasadas con los mismos negociadores, temiendo que un cambio de condiciones de última hora eche todo el trabajo por tierra.Por esto mismo se trabaja a esta hora en dos planes , que deben cristalizar hoy mismo, una especie de fecha límite para que se acepte o rechace la proposición final del club griego, quien también está pendiente de cerrar la operación o buscar en el mercado un nuevo objetivo para su extremo izquierdo. José Luis Mendilibar ha pedido a Vargas y por eso la negociación se mantiene en pie , aunque cada parte, como es lógico, defiende sus intereses. Olympiacos conoce que el Sevilla está pendiente de esta operación para desatascar su planificación y que no colapse por falta de recursos. Juega sus cartas estrechando también el margen de tiempo . No es lo mismo firmar otro extremo que variar la planificación de una a tres incorporaciones.Es precisamente esto lo que ocurre en Nervión. Ya informaba ABC de Sevilla que la situación actual del club en cuanto a fichajes e inscripciones es la siguiente: si Vargas se queda, los sevillistas sólo podrán reforzarse con una incorporación más, que sería la de un tercer delantero en la plantilla . Dispone de fondos, aunque debería tratarse de un jugador cedido. En el otro extremo se encuentra la posibilidad de obtener una plusvalía de más de diez millones por el extremo helvético y acudir al mercado a firmar, además de un sustituto, el mencionado delantero y otro jugador más, posiblemente un centrocampista , aunque el entrenador siga reclamando un central. Dependería, en este caso, de que Marcao hiciese las maletas y liberase a su vez una enorme masa salarial. No hay optimismo en que el brasileño se termine despidiendo del Sevilla después de cuatro temporadas. Por tanto, todo queda a expensas de que la negociación por Vargas cristalice y, a partir de ahí, dejar caer las fichas de entrada . De no salir el suizo y pese a que puedan darse solución a situaciones como la de Pedrosa o Cardoso, apartados de la dinámica de grupo, la nómina de altas se vería incrementada en una única unidad. Existe otro plan o más existía en el caso de que algún club se lanzase de verdad por Agoumé y convenciese al mediocentro francés de su proyecto. Apenas queda tiempo para que esto suceda ni tampoco tiene el Sevilla tantas herramientas disponible como para suplir a una pieza clave en su engranaje.García Plaza conoce de primera mano los movimientos y sabe que en la actual situación financiera todo jugador es vendible , más si llega una propuesta real de más de 25 millones por Agoumé . Sin embargo, entre el suizo y el francés no tiene dudas. Porque el pivote es titular y pieza clave en su esquema, mientras que Vargas ha demostrado ser un jugador prescindible, por espectacular que sea su rendimiento en las contadas ocasiones en las que se encuentra en plenas facultades físicas. Por tanto, si de él dependiese la decisión, no hay dudas en quién debe ser traspasado. Opinión que comparte el club a tenor de sus movimientos. Vargas está en el verano de encontrar nuevo destino tras el Mundial , mientras Agoumé tiene aún recorrido para seguir creciendo con el Sevilla y elevando su cotización. Otras operaciones complejasNo es la primera vez, ni será la última, que el Sevilla o cualquier club con la necesidad de dar salida a un futbolista se encuentra con varias operaciones o decisiones sujetas a un solo movimiento. Sin ir más lejos, el pasado verano, Antonio Cordón tuvo que aguantar hasta el 1 de septiembre para poder vender a la que era estrella del equipo por entonces, Dodi Lukebakio, por 20 millones . Su valor de mercado era más alto y desde Arabia incluso se le tanteó con una propuesta que se acercaba al doble de esta cantidad. El belga se negó a salir y hasta el último día de mercado no se pudo inscribir a la totalidad de la plantilla, reforzada con Cardoso, Alexis o Batista Mendy . Jugadores que llegaron sobre la bocina gracias a lo ingresado por el extremo. Una operación a la que no le sacó el beneficio deseado, pero que era indispensable para cuadrar números y cerrar la planificación.El ejemplo con Vargas es parecido, aunque sí es cierto que este verano el Sevilla no ha tenido esos problemas con las inscripciones porque ha podido sacar de la plantilla a jugadores con altos salarios al encontrarse en su último año de contrato. La posición con el suizo es la de no regalarlo por necesario que sea para cerrar la planificación. Es parte del proceso, al igual que en su momento fue necesaria la venta de Akor Adams o la salida de Nianzou para ir cerrando los primeros objetivos , o la de Juanlu para ir rematando otros que han visto la luz durante las últimas semanas. El propio Vargas, quien ayer regresaba a los entrenamientos, subía a sus redes una imagen del club a la que añadía la canción: ‘I’m Back’. Cada uno sigue jugando su partida en esta negociación. El Sevilla quiere rematar bien la faena y que no le colapse la planificación justo en la línea de meta . El nombre de Rubén Vargas está siendo el claro protagonista en clave sevillistas en la última semana del mercado de fichajes. De la salida del suizo dependen los últimos pasos que el Sevilla FC pueda dar en el mercado. Es la llave maestra que abre la puerta de ese último y necesario empujón que José Ignacio Navarro quiere darle a la plantilla y que igualmente le ha reclamado su entrenador, Luis García Plaza. Desde Nervión siguen manteniendo optimismo en cuanto a la venta de Vargas al Olympiacos , puesto que las partes llevan días negociando y cada vez se encuentran más cerca de alcanzar un acuerdo definitivo, aunque el mismo optimismo se convierte en cautela porque ya tienen experiencias pasadas con los mismos negociadores, temiendo que un cambio de condiciones de última hora eche todo el trabajo por tierra.Por esto mismo se trabaja a esta hora en dos planes , que deben cristalizar hoy mismo, una especie de fecha límite para que se acepte o rechace la proposición final del club griego, quien también está pendiente de cerrar la operación o buscar en el mercado un nuevo objetivo para su extremo izquierdo. José Luis Mendilibar ha pedido a Vargas y por eso la negociación se mantiene en pie , aunque cada parte, como es lógico, defiende sus intereses. Olympiacos conoce que el Sevilla está pendiente de esta operación para desatascar su planificación y que no colapse por falta de recursos. Juega sus cartas estrechando también el margen de tiempo . No es lo mismo firmar otro extremo que variar la planificación de una a tres incorporaciones.Es precisamente esto lo que ocurre en Nervión. Ya informaba ABC de Sevilla que la situación actual del club en cuanto a fichajes e inscripciones es la siguiente: si Vargas se queda, los sevillistas sólo podrán reforzarse con una incorporación más, que sería la de un tercer delantero en la plantilla . Dispone de fondos, aunque debería tratarse de un jugador cedido. En el otro extremo se encuentra la posibilidad de obtener una plusvalía de más de diez millones por el extremo helvético y acudir al mercado a firmar, además de un sustituto, el mencionado delantero y otro jugador más, posiblemente un centrocampista , aunque el entrenador siga reclamando un central. Dependería, en este caso, de que Marcao hiciese las maletas y liberase a su vez una enorme masa salarial. No hay optimismo en que el brasileño se termine despidiendo del Sevilla después de cuatro temporadas. Por tanto, todo queda a expensas de que la negociación por Vargas cristalice y, a partir de ahí, dejar caer las fichas de entrada . De no salir el suizo y pese a que puedan darse solución a situaciones como la de Pedrosa o Cardoso, apartados de la dinámica de grupo, la nómina de altas se vería incrementada en una única unidad. Existe otro plan o más existía en el caso de que algún club se lanzase de verdad por Agoumé y convenciese al mediocentro francés de su proyecto. Apenas queda tiempo para que esto suceda ni tampoco tiene el Sevilla tantas herramientas disponible como para suplir a una pieza clave en su engranaje.García Plaza conoce de primera mano los movimientos y sabe que en la actual situación financiera todo jugador es vendible , más si llega una propuesta real de más de 25 millones por Agoumé . Sin embargo, entre el suizo y el francés no tiene dudas. Porque el pivote es titular y pieza clave en su esquema, mientras que Vargas ha demostrado ser un jugador prescindible, por espectacular que sea su rendimiento en las contadas ocasiones en las que se encuentra en plenas facultades físicas. Por tanto, si de él dependiese la decisión, no hay dudas en quién debe ser traspasado. Opinión que comparte el club a tenor de sus movimientos. Vargas está en el verano de encontrar nuevo destino tras el Mundial , mientras Agoumé tiene aún recorrido para seguir creciendo con el Sevilla y elevando su cotización. Otras operaciones complejasNo es la primera vez, ni será la última, que el Sevilla o cualquier club con la necesidad de dar salida a un futbolista se encuentra con varias operaciones o decisiones sujetas a un solo movimiento. Sin ir más lejos, el pasado verano, Antonio Cordón tuvo que aguantar hasta el 1 de septiembre para poder vender a la que era estrella del equipo por entonces, Dodi Lukebakio, por 20 millones . Su valor de mercado era más alto y desde Arabia incluso se le tanteó con una propuesta que se acercaba al doble de esta cantidad. El belga se negó a salir y hasta el último día de mercado no se pudo inscribir a la totalidad de la plantilla, reforzada con Cardoso, Alexis o Batista Mendy . Jugadores que llegaron sobre la bocina gracias a lo ingresado por el extremo. Una operación a la que no le sacó el beneficio deseado, pero que era indispensable para cuadrar números y cerrar la planificación.El ejemplo con Vargas es parecido, aunque sí es cierto que este verano el Sevilla no ha tenido esos problemas con las inscripciones porque ha podido sacar de la plantilla a jugadores con altos salarios al encontrarse en su último año de contrato. La posición con el suizo es la de no regalarlo por necesario que sea para cerrar la planificación. Es parte del proceso, al igual que en su momento fue necesaria la venta de Akor Adams o la salida de Nianzou para ir cerrando los primeros objetivos , o la de Juanlu para ir rematando otros que han visto la luz durante las últimas semanas. El propio Vargas, quien ayer regresaba a los entrenamientos, subía a sus redes una imagen del club a la que añadía la canción: ‘I’m Back’. Cada uno sigue jugando su partida en esta negociación. El Sevilla quiere rematar bien la faena y que no le colapse la planificación justo en la línea de meta . El nombre de Rubén Vargas está siendo el claro protagonista en clave sevillistas en la última semana del mercado de fichajes. De la salida del suizo dependen los últimos pasos que el Sevilla FC pueda dar en el mercado. Es la llave maestra que abre la puerta de ese último y necesario empujón que José Ignacio Navarro quiere darle a la plantilla y que igualmente le ha reclamado su entrenador, Luis García Plaza. Desde Nervión siguen manteniendo optimismo en cuanto a la venta de Vargas al Olympiacos , puesto que las partes llevan días negociando y cada vez se encuentran más cerca de alcanzar un acuerdo definitivo, aunque el mismo optimismo se convierte en cautela porque ya tienen experiencias pasadas con los mismos negociadores, temiendo que un cambio de condiciones de última hora eche todo el trabajo por tierra.Por esto mismo se trabaja a esta hora en dos planes , que deben cristalizar hoy mismo, una especie de fecha límite para que se acepte o rechace la proposición final del club griego, quien también está pendiente de cerrar la operación o buscar en el mercado un nuevo objetivo para su extremo izquierdo. José Luis Mendilibar ha pedido a Vargas y por eso la negociación se mantiene en pie , aunque cada parte, como es lógico, defiende sus intereses. Olympiacos conoce que el Sevilla está pendiente de esta operación para desatascar su planificación y que no colapse por falta de recursos. Juega sus cartas estrechando también el margen de tiempo . No es lo mismo firmar otro extremo que variar la planificación de una a tres incorporaciones.Es precisamente esto lo que ocurre en Nervión. Ya informaba ABC de Sevilla que la situación actual del club en cuanto a fichajes e inscripciones es la siguiente: si Vargas se queda, los sevillistas sólo podrán reforzarse con una incorporación más, que sería la de un tercer delantero en la plantilla . Dispone de fondos, aunque debería tratarse de un jugador cedido. En el otro extremo se encuentra la posibilidad de obtener una plusvalía de más de diez millones por el extremo helvético y acudir al mercado a firmar, además de un sustituto, el mencionado delantero y otro jugador más, posiblemente un centrocampista , aunque el entrenador siga reclamando un central. Dependería, en este caso, de que Marcao hiciese las maletas y liberase a su vez una enorme masa salarial. No hay optimismo en que el brasileño se termine despidiendo del Sevilla después de cuatro temporadas. Por tanto, todo queda a expensas de que la negociación por Vargas cristalice y, a partir de ahí, dejar caer las fichas de entrada . De no salir el suizo y pese a que puedan darse solución a situaciones como la de Pedrosa o Cardoso, apartados de la dinámica de grupo, la nómina de altas se vería incrementada en una única unidad. Existe otro plan o más existía en el caso de que algún club se lanzase de verdad por Agoumé y convenciese al mediocentro francés de su proyecto. Apenas queda tiempo para que esto suceda ni tampoco tiene el Sevilla tantas herramientas disponible como para suplir a una pieza clave en su engranaje.García Plaza conoce de primera mano los movimientos y sabe que en la actual situación financiera todo jugador es vendible , más si llega una propuesta real de más de 25 millones por Agoumé . Sin embargo, entre el suizo y el francés no tiene dudas. Porque el pivote es titular y pieza clave en su esquema, mientras que Vargas ha demostrado ser un jugador prescindible, por espectacular que sea su rendimiento en las contadas ocasiones en las que se encuentra en plenas facultades físicas. Por tanto, si de él dependiese la decisión, no hay dudas en quién debe ser traspasado. Opinión que comparte el club a tenor de sus movimientos. Vargas está en el verano de encontrar nuevo destino tras el Mundial , mientras Agoumé tiene aún recorrido para seguir creciendo con el Sevilla y elevando su cotización. Otras operaciones complejasNo es la primera vez, ni será la última, que el Sevilla o cualquier club con la necesidad de dar salida a un futbolista se encuentra con varias operaciones o decisiones sujetas a un solo movimiento. Sin ir más lejos, el pasado verano, Antonio Cordón tuvo que aguantar hasta el 1 de septiembre para poder vender a la que era estrella del equipo por entonces, Dodi Lukebakio, por 20 millones . Su valor de mercado era más alto y desde Arabia incluso se le tanteó con una propuesta que se acercaba al doble de esta cantidad. El belga se negó a salir y hasta el último día de mercado no se pudo inscribir a la totalidad de la plantilla, reforzada con Cardoso, Alexis o Batista Mendy . Jugadores que llegaron sobre la bocina gracias a lo ingresado por el extremo. Una operación a la que no le sacó el beneficio deseado, pero que era indispensable para cuadrar números y cerrar la planificación.El ejemplo con Vargas es parecido, aunque sí es cierto que este verano el Sevilla no ha tenido esos problemas con las inscripciones porque ha podido sacar de la plantilla a jugadores con altos salarios al encontrarse en su último año de contrato. La posición con el suizo es la de no regalarlo por necesario que sea para cerrar la planificación. Es parte del proceso, al igual que en su momento fue necesaria la venta de Akor Adams o la salida de Nianzou para ir cerrando los primeros objetivos , o la de Juanlu para ir rematando otros que han visto la luz durante las últimas semanas. El propio Vargas, quien ayer regresaba a los entrenamientos, subía a sus redes una imagen del club a la que añadía la canción: ‘I’m Back’. Cada uno sigue jugando su partida en esta negociación. El Sevilla quiere rematar bien la faena y que no le colapse la planificación justo en la línea de meta . RSS de noticias de deportes
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