Desde el momento en el que un emprendedor decide poner en marcha una pequeña empresa, su vida es una continua carrera de obstáculos, lo que tiene bastante poco sentido si tenemos en cuenta que representan el 99,8% del tejido productivo español y que tienen un papel fundamental en nuestra economía, tanto por su peso en el PIB y en el empleo, como por su papel como motor de la competencia y la innovación. Esta semana, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha presentado un estudio sobre las barreras a la creación y crecimiento de las pymes y su participación en la contratación pública que es muy ilustrativo de la carrera de obstáculos a la que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas desde el momento mismo de su nacimiento. Un estudio que concluye que es necesario «un compromiso proactivo, coordinado, y continuo de las administraciones para eliminar las barreras que dificultan que las pymes compitan, innoven crezcan y ganen escala». Y es curioso como desde hace años en teoría las pymes están en el centro del debate público y políticos de uno y otro color se llenan la boca anunciando medidas para facilitar su constitución y su funcionamiento, pero que finalmente no acaban de dar los resultados buscados. Avanzando por la vida de las pymes, el primer obstáculo que tienen que salvar es el que se refiere a su constitución. La necesidad de obtener permisos múltiples de distintas administraciones, dificulta y retrasa la constitución de estas empresas. Apunta la CNMC que la existencia de herramientas como los Puntos de Atención al Emprendedor (PAE), el Documento Único Electrónico (DUE) o el sistema CIRCE, que permite darse de alta de forma centralizada están permitiendo simplificar el proceso de constitución de empresas, pero todavía hay mucho margen de mejora. Ya durante su fase de crecimiento, uno de los problemas que tienen las pymes es el llamado efecto escalón, que se produce cuando al superar un determinado tamaño se disparan la burocracia necesaria. En esta materia, tanto la CNMC como expertos en pymes abogan por cambiar ese escalón por un rampa, de modo que esos requisitos o esas cargas adicionales que implica el ganar tamaño no desincentive su crecimiento.27,7 Son las horas mensuales que dedican las pequeñas y medianas empresas para cumplir con las obligaciones regulatoriasCompetencia detecta también dificultades entre las pymes para acceder a instrumentos de apoyo como pueden ser programas de digitalización o internacionalización por la complejidad administrativa que a veces conlleva el utilizar este tipo de programas. Según Cepyme, estas pequeñas empresas, muchas de ellas con pocos empleos, tienen que destinar más de 27 horas al mes a cumplir con las obligaciones regulatorias.Otro de los problemas a los que se enfrentan estos negocios es la falta de financiación, que se une a la morosidad en las relaciones comerciales. Son las principales perjudicadas por el hecho de que tanto las administraciones como las grandes empresas incumplen los plazos de pago fijados por la ley, lo que afecta a su liquidez y a su estabilidad financiera. Por último el citado informe dedica un extenso capítulo al acceso de las pymes a la contratación pública. Explica que aunque las pymes españolas están en la media de la UE a la hora de ganar contratos públicos, sin embargo se presentan muchas menos a las licitaciones por miedo a esa excesiva burocracia. España tiene un largo camino que recorrer para eliminar esas barreras que permitan crecer a nuestras pymes y hacerlas más competitivas. Solo con alcanzar el tamaño medio de la UE aportarían 1,5 puntos al PIB. Desde el momento en el que un emprendedor decide poner en marcha una pequeña empresa, su vida es una continua carrera de obstáculos, lo que tiene bastante poco sentido si tenemos en cuenta que representan el 99,8% del tejido productivo español y que tienen un papel fundamental en nuestra economía, tanto por su peso en el PIB y en el empleo, como por su papel como motor de la competencia y la innovación. Esta semana, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha presentado un estudio sobre las barreras a la creación y crecimiento de las pymes y su participación en la contratación pública que es muy ilustrativo de la carrera de obstáculos a la que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas desde el momento mismo de su nacimiento. Un estudio que concluye que es necesario «un compromiso proactivo, coordinado, y continuo de las administraciones para eliminar las barreras que dificultan que las pymes compitan, innoven crezcan y ganen escala». Y es curioso como desde hace años en teoría las pymes están en el centro del debate público y políticos de uno y otro color se llenan la boca anunciando medidas para facilitar su constitución y su funcionamiento, pero que finalmente no acaban de dar los resultados buscados. Avanzando por la vida de las pymes, el primer obstáculo que tienen que salvar es el que se refiere a su constitución. La necesidad de obtener permisos múltiples de distintas administraciones, dificulta y retrasa la constitución de estas empresas. Apunta la CNMC que la existencia de herramientas como los Puntos de Atención al Emprendedor (PAE), el Documento Único Electrónico (DUE) o el sistema CIRCE, que permite darse de alta de forma centralizada están permitiendo simplificar el proceso de constitución de empresas, pero todavía hay mucho margen de mejora. Ya durante su fase de crecimiento, uno de los problemas que tienen las pymes es el llamado efecto escalón, que se produce cuando al superar un determinado tamaño se disparan la burocracia necesaria. En esta materia, tanto la CNMC como expertos en pymes abogan por cambiar ese escalón por un rampa, de modo que esos requisitos o esas cargas adicionales que implica el ganar tamaño no desincentive su crecimiento.27,7 Son las horas mensuales que dedican las pequeñas y medianas empresas para cumplir con las obligaciones regulatoriasCompetencia detecta también dificultades entre las pymes para acceder a instrumentos de apoyo como pueden ser programas de digitalización o internacionalización por la complejidad administrativa que a veces conlleva el utilizar este tipo de programas. Según Cepyme, estas pequeñas empresas, muchas de ellas con pocos empleos, tienen que destinar más de 27 horas al mes a cumplir con las obligaciones regulatorias.Otro de los problemas a los que se enfrentan estos negocios es la falta de financiación, que se une a la morosidad en las relaciones comerciales. Son las principales perjudicadas por el hecho de que tanto las administraciones como las grandes empresas incumplen los plazos de pago fijados por la ley, lo que afecta a su liquidez y a su estabilidad financiera. Por último el citado informe dedica un extenso capítulo al acceso de las pymes a la contratación pública. Explica que aunque las pymes españolas están en la media de la UE a la hora de ganar contratos públicos, sin embargo se presentan muchas menos a las licitaciones por miedo a esa excesiva burocracia. España tiene un largo camino que recorrer para eliminar esas barreras que permitan crecer a nuestras pymes y hacerlas más competitivas. Solo con alcanzar el tamaño medio de la UE aportarían 1,5 puntos al PIB. Desde el momento en el que un emprendedor decide poner en marcha una pequeña empresa, su vida es una continua carrera de obstáculos, lo que tiene bastante poco sentido si tenemos en cuenta que representan el 99,8% del tejido productivo español y que tienen un papel fundamental en nuestra economía, tanto por su peso en el PIB y en el empleo, como por su papel como motor de la competencia y la innovación. Esta semana, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha presentado un estudio sobre las barreras a la creación y crecimiento de las pymes y su participación en la contratación pública que es muy ilustrativo de la carrera de obstáculos a la que se enfrentan las pequeñas y medianas empresas desde el momento mismo de su nacimiento. Un estudio que concluye que es necesario «un compromiso proactivo, coordinado, y continuo de las administraciones para eliminar las barreras que dificultan que las pymes compitan, innoven crezcan y ganen escala». Y es curioso como desde hace años en teoría las pymes están en el centro del debate público y políticos de uno y otro color se llenan la boca anunciando medidas para facilitar su constitución y su funcionamiento, pero que finalmente no acaban de dar los resultados buscados. Avanzando por la vida de las pymes, el primer obstáculo que tienen que salvar es el que se refiere a su constitución. La necesidad de obtener permisos múltiples de distintas administraciones, dificulta y retrasa la constitución de estas empresas. Apunta la CNMC que la existencia de herramientas como los Puntos de Atención al Emprendedor (PAE), el Documento Único Electrónico (DUE) o el sistema CIRCE, que permite darse de alta de forma centralizada están permitiendo simplificar el proceso de constitución de empresas, pero todavía hay mucho margen de mejora. Ya durante su fase de crecimiento, uno de los problemas que tienen las pymes es el llamado efecto escalón, que se produce cuando al superar un determinado tamaño se disparan la burocracia necesaria. En esta materia, tanto la CNMC como expertos en pymes abogan por cambiar ese escalón por un rampa, de modo que esos requisitos o esas cargas adicionales que implica el ganar tamaño no desincentive su crecimiento.27,7 Son las horas mensuales que dedican las pequeñas y medianas empresas para cumplir con las obligaciones regulatoriasCompetencia detecta también dificultades entre las pymes para acceder a instrumentos de apoyo como pueden ser programas de digitalización o internacionalización por la complejidad administrativa que a veces conlleva el utilizar este tipo de programas. Según Cepyme, estas pequeñas empresas, muchas de ellas con pocos empleos, tienen que destinar más de 27 horas al mes a cumplir con las obligaciones regulatorias.Otro de los problemas a los que se enfrentan estos negocios es la falta de financiación, que se une a la morosidad en las relaciones comerciales. Son las principales perjudicadas por el hecho de que tanto las administraciones como las grandes empresas incumplen los plazos de pago fijados por la ley, lo que afecta a su liquidez y a su estabilidad financiera. Por último el citado informe dedica un extenso capítulo al acceso de las pymes a la contratación pública. Explica que aunque las pymes españolas están en la media de la UE a la hora de ganar contratos públicos, sin embargo se presentan muchas menos a las licitaciones por miedo a esa excesiva burocracia. España tiene un largo camino que recorrer para eliminar esas barreras que permitan crecer a nuestras pymes y hacerlas más competitivas. Solo con alcanzar el tamaño medio de la UE aportarían 1,5 puntos al PIB. RSS de noticias de economia
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