Una semana después de que CC.OO anunciase de manera unilateral un preacuerdo con Airbus para poner fin a la huelga convocada a principios de julio, los sindicatos SIPA y ATP decidieron subirse al barco y suscribir el texto el pasado miércoles tras una una jornada de negociaciones que se prolongó hasta la noche.El pacto de las tres organizaciones (que suman más del 75% de la representación sindical de la comisión que negocia el convenio colectivo) con la empresa no ha contado con el apoyo de gran parte de la plantilla de Airbus que, durante las asambleas de trabajadores del pasado jueves, recriminaron a los firmantes el haber suscrito el texto. La desconexión entre una parte de los sindicatos y los empleados es tal que ha llevado al principal representante de SIPA (organización que convocó la huelga en un primer momento) en la planta de Getafe a dimitir de todos sus cargos como sindicalista en un comunicado enviado a la plantilla en el que habla del preacuerdo como «el mejor que se podía conseguir» y anima a los trabajadores a votar «de forma libre». Fuentes de la empresa no descartan que representantes de SIPA en otras plantas de Airbus hagan lo mismo si el acuerdo acaba por rechazarse.La convocatoria para suscribir o rechazar las condiciones pactadas por CC.OO., SIPA y ATP tiene lugar este viernes desde primera hora de la mañana hasta las 17.00h en las diferentes delegaciones de Airbus en España. Las condiciones de la votación que ha difundido la empresa entre la plantilla reconocen como potenciales votantes a todos los trabajadores dados de alta en la compañía desde el pasado 23 de julio, a excepción de las personas en situación de excedencia voluntaria.Ante la decisión de los tres sindicatos firmantes de suscribir el texto con la dirección, el resto de organizaciones de trabajadores que secundan la huelga lamentan la situación de «incertidumbre máxima» que ha dejado la ruptura del bloque sindical.Fuentes de uno de los sindicatos que no han firmado el preacuerdo con Airbus reconocen que existen muchas dudas sobre la votación convocada por la empresa, cuyos resultados se conocerán el próximo lunes, y hablan de «falta de garantías» del proceso. Por ejemplo, explican, muchos de los huelguistas desconocen si la paralización continúa de forma oficial o no durante estos días, así como su cobertura como empleados en huelga, a pesar de que SIPA segura no haber desconvocado legalmente las protestas aún.La revisión salarial general del 5% en 2026 y en 2027, a la que se suma un 0,5% anual destinado a RSI y un 0,5% anual para promociones, además de una paga de final de ciclo de 2.000 euros brutos son algunas de las medidas contempladas en una propuesta que desde SIPA consideran que «no es la ideal» pero si lo «suficientemente buena» como para ser valorada.Otro aspecto que se incorpora es una garantía adicional para los años 2028 y 2029, con una revisión salarial vinculada al IPC más un 1%, a la que se añade otro 1% destinado a RSI y promociones en cada uno de esos ejercicios. Una semana después de que CC.OO anunciase de manera unilateral un preacuerdo con Airbus para poner fin a la huelga convocada a principios de julio, los sindicatos SIPA y ATP decidieron subirse al barco y suscribir el texto el pasado miércoles tras una una jornada de negociaciones que se prolongó hasta la noche.El pacto de las tres organizaciones (que suman más del 75% de la representación sindical de la comisión que negocia el convenio colectivo) con la empresa no ha contado con el apoyo de gran parte de la plantilla de Airbus que, durante las asambleas de trabajadores del pasado jueves, recriminaron a los firmantes el haber suscrito el texto. La desconexión entre una parte de los sindicatos y los empleados es tal que ha llevado al principal representante de SIPA (organización que convocó la huelga en un primer momento) en la planta de Getafe a dimitir de todos sus cargos como sindicalista en un comunicado enviado a la plantilla en el que habla del preacuerdo como «el mejor que se podía conseguir» y anima a los trabajadores a votar «de forma libre». Fuentes de la empresa no descartan que representantes de SIPA en otras plantas de Airbus hagan lo mismo si el acuerdo acaba por rechazarse.La convocatoria para suscribir o rechazar las condiciones pactadas por CC.OO., SIPA y ATP tiene lugar este viernes desde primera hora de la mañana hasta las 17.00h en las diferentes delegaciones de Airbus en España. Las condiciones de la votación que ha difundido la empresa entre la plantilla reconocen como potenciales votantes a todos los trabajadores dados de alta en la compañía desde el pasado 23 de julio, a excepción de las personas en situación de excedencia voluntaria.Ante la decisión de los tres sindicatos firmantes de suscribir el texto con la dirección, el resto de organizaciones de trabajadores que secundan la huelga lamentan la situación de «incertidumbre máxima» que ha dejado la ruptura del bloque sindical.Fuentes de uno de los sindicatos que no han firmado el preacuerdo con Airbus reconocen que existen muchas dudas sobre la votación convocada por la empresa, cuyos resultados se conocerán el próximo lunes, y hablan de «falta de garantías» del proceso. Por ejemplo, explican, muchos de los huelguistas desconocen si la paralización continúa de forma oficial o no durante estos días, así como su cobertura como empleados en huelga, a pesar de que SIPA segura no haber desconvocado legalmente las protestas aún.La revisión salarial general del 5% en 2026 y en 2027, a la que se suma un 0,5% anual destinado a RSI y un 0,5% anual para promociones, además de una paga de final de ciclo de 2.000 euros brutos son algunas de las medidas contempladas en una propuesta que desde SIPA consideran que «no es la ideal» pero si lo «suficientemente buena» como para ser valorada.Otro aspecto que se incorpora es una garantía adicional para los años 2028 y 2029, con una revisión salarial vinculada al IPC más un 1%, a la que se añade otro 1% destinado a RSI y promociones en cada uno de esos ejercicios. Una semana después de que CC.OO anunciase de manera unilateral un preacuerdo con Airbus para poner fin a la huelga convocada a principios de julio, los sindicatos SIPA y ATP decidieron subirse al barco y suscribir el texto el pasado miércoles tras una una jornada de negociaciones que se prolongó hasta la noche.El pacto de las tres organizaciones (que suman más del 75% de la representación sindical de la comisión que negocia el convenio colectivo) con la empresa no ha contado con el apoyo de gran parte de la plantilla de Airbus que, durante las asambleas de trabajadores del pasado jueves, recriminaron a los firmantes el haber suscrito el texto. La desconexión entre una parte de los sindicatos y los empleados es tal que ha llevado al principal representante de SIPA (organización que convocó la huelga en un primer momento) en la planta de Getafe a dimitir de todos sus cargos como sindicalista en un comunicado enviado a la plantilla en el que habla del preacuerdo como «el mejor que se podía conseguir» y anima a los trabajadores a votar «de forma libre». Fuentes de la empresa no descartan que representantes de SIPA en otras plantas de Airbus hagan lo mismo si el acuerdo acaba por rechazarse.La convocatoria para suscribir o rechazar las condiciones pactadas por CC.OO., SIPA y ATP tiene lugar este viernes desde primera hora de la mañana hasta las 17.00h en las diferentes delegaciones de Airbus en España. Las condiciones de la votación que ha difundido la empresa entre la plantilla reconocen como potenciales votantes a todos los trabajadores dados de alta en la compañía desde el pasado 23 de julio, a excepción de las personas en situación de excedencia voluntaria.Ante la decisión de los tres sindicatos firmantes de suscribir el texto con la dirección, el resto de organizaciones de trabajadores que secundan la huelga lamentan la situación de «incertidumbre máxima» que ha dejado la ruptura del bloque sindical.Fuentes de uno de los sindicatos que no han firmado el preacuerdo con Airbus reconocen que existen muchas dudas sobre la votación convocada por la empresa, cuyos resultados se conocerán el próximo lunes, y hablan de «falta de garantías» del proceso. Por ejemplo, explican, muchos de los huelguistas desconocen si la paralización continúa de forma oficial o no durante estos días, así como su cobertura como empleados en huelga, a pesar de que SIPA segura no haber desconvocado legalmente las protestas aún.La revisión salarial general del 5% en 2026 y en 2027, a la que se suma un 0,5% anual destinado a RSI y un 0,5% anual para promociones, además de una paga de final de ciclo de 2.000 euros brutos son algunas de las medidas contempladas en una propuesta que desde SIPA consideran que «no es la ideal» pero si lo «suficientemente buena» como para ser valorada.Otro aspecto que se incorpora es una garantía adicional para los años 2028 y 2029, con una revisión salarial vinculada al IPC más un 1%, a la que se añade otro 1% destinado a RSI y promociones en cada uno de esos ejercicios. RSS de noticias de economia
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