Isabel Díaz Ayuso ha concentrado en apenas 24 horas una agenda de gran carga simbólica y política en la Semana Santa de Málaga . La presidenta de la Comunidad de Madrid ha asistido a la procesión de la Paloma , al desembarco de la Legión y al traslado del Cristo de Mena , en una visita marcada por tres imágenes: su toque de campana ante el trono de la Virgen de la Paloma en calle Larios, su presencia en uno de los actos más singulares y multitudinarios del Jueves Santo malagueño y sus críticas a la imagen que proyecta España por la falta de trenes y los problemas en los aeropuertos.La primera estación de ese recorrido se produjo en la tarde del Miércoles Santo. En la calle Larios, eje principal del centro histórico, Ayuso tocó la campana del trono de María Santísima de la Paloma, en un gesto que tiene carga institucional además de devocional. Junto a ella estuvo el alcalde de Madrid, José Luis Martínez- Almeida , con quien se fundió en un abrazo antes del paso de la cofradía. No se trata de una presencia casual ni meramente protocolaria: el Ayuntamiento de Madrid mantiene desde 1944 la condición de Hermano Mayor Honorario de esta corporación, una vinculación que Almeida ha reivindicado como expresión del hermanamiento entre Madrid y Málaga.Ese primer acto ha servido para subrayar una tradición compartida entre ambas ciudades, pero también para abrir una visita que Ayuso ha querido prolongar en el Jueves Santo malagueño. La presidenta madrileña ha acudido este jueves al desembarco de la Legión en el puerto y después ha seguido el traslado del Cristo de la Buena Muerte, conocido popularmente como Cristo de Mena, hasta la plaza de Fray Alonso de Santo Tomás, donde los legionarios portan la sagrada imagen hasta la Casa Hermandad para su entronización .La dirigente madrileña ha vivido por primera vez este traslado desde dentro del dispositivo institucional y ha compartido espacio con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el presidente de la Diputación, Francisco Salado, los consejeros andaluces Carolina España, Rocío Blanco y Arturo Bernal, además de distintas autoridades civiles, militares y eclesiásticas. Entre ellas han figurado también el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué , y el general Amador Enseñat, jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra. Durante el acto, Ayuso ha participado del ambiente castrense y popular y ha cantado ‘El novio de la muerte’ junto al alcalde malagueño, en otra de las imágenes destacadas de su paso por la ciudad.La tercera clave de su visita ha llegado antes del desembarco, cuando Ayuso ha introducido el elemento político en una jornada de enorme proyección pública. La presidenta autonómica ha lamentado la «imagen» que se está dando «ante el mundo» por la falta de trenes y la huelga en los aeropuertos. Ha explicado que ella misma llegó a Andalucía en avión con retraso por la huelga del personal de tierra en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y ha advertido de que estas incidencias perjudican a viajeros, comerciantes, negocios y al principal motor económico de provincias como Málaga.« Una pena que no esté el tren , pero por lo menos que el aeropuerto funcione a pleno rendimiento para que no pase lo mismo», ha rematado su mensaje, en referencia a la interrupción del AVE entre la Costa del Sol y Madrid tras los daños registrados en la infraestructura ferroviaria. Su crítica enlaza con un contexto especialmente sensible en plena Semana Santa, con miles de desplazamientos y con el aeropuerto malagueño soportando una presión extraordinaria de operaciones .El comentario de Ayuso ha encontrado eco en una provincia que mira con preocupación cualquier fallo en sus grandes puertas de entrada. Málaga afronta estos días una altísima afluencia de visitantes y la normalidad en las conexiones resulta decisiva para hoteles, restauración, comercio y actividad turística. Precisamente por eso, la presidenta madrileña ha puesto el foco en que España debe ofrecer una imagen de funcionamiento y solvencia, y no de bloqueo en fechas clave para territorios que viven del turismo . Ayuso ha cerrado en Málaga una visita intensa en la que ha enlazado la tradición de la Paloma con la solemnidad de Mena y ha aprovechado el escaparate de la Semana Santa para señalar los problemas de transporte que afectan a la Costa del Sol en una de las semanas de mayor proyección internacional de la ciudad. Isabel Díaz Ayuso ha concentrado en apenas 24 horas una agenda de gran carga simbólica y política en la Semana Santa de Málaga . La presidenta de la Comunidad de Madrid ha asistido a la procesión de la Paloma , al desembarco de la Legión y al traslado del Cristo de Mena , en una visita marcada por tres imágenes: su toque de campana ante el trono de la Virgen de la Paloma en calle Larios, su presencia en uno de los actos más singulares y multitudinarios del Jueves Santo malagueño y sus críticas a la imagen que proyecta España por la falta de trenes y los problemas en los aeropuertos.La primera estación de ese recorrido se produjo en la tarde del Miércoles Santo. En la calle Larios, eje principal del centro histórico, Ayuso tocó la campana del trono de María Santísima de la Paloma, en un gesto que tiene carga institucional además de devocional. Junto a ella estuvo el alcalde de Madrid, José Luis Martínez- Almeida , con quien se fundió en un abrazo antes del paso de la cofradía. No se trata de una presencia casual ni meramente protocolaria: el Ayuntamiento de Madrid mantiene desde 1944 la condición de Hermano Mayor Honorario de esta corporación, una vinculación que Almeida ha reivindicado como expresión del hermanamiento entre Madrid y Málaga.Ese primer acto ha servido para subrayar una tradición compartida entre ambas ciudades, pero también para abrir una visita que Ayuso ha querido prolongar en el Jueves Santo malagueño. La presidenta madrileña ha acudido este jueves al desembarco de la Legión en el puerto y después ha seguido el traslado del Cristo de la Buena Muerte, conocido popularmente como Cristo de Mena, hasta la plaza de Fray Alonso de Santo Tomás, donde los legionarios portan la sagrada imagen hasta la Casa Hermandad para su entronización .La dirigente madrileña ha vivido por primera vez este traslado desde dentro del dispositivo institucional y ha compartido espacio con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el presidente de la Diputación, Francisco Salado, los consejeros andaluces Carolina España, Rocío Blanco y Arturo Bernal, además de distintas autoridades civiles, militares y eclesiásticas. Entre ellas han figurado también el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué , y el general Amador Enseñat, jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra. Durante el acto, Ayuso ha participado del ambiente castrense y popular y ha cantado ‘El novio de la muerte’ junto al alcalde malagueño, en otra de las imágenes destacadas de su paso por la ciudad.La tercera clave de su visita ha llegado antes del desembarco, cuando Ayuso ha introducido el elemento político en una jornada de enorme proyección pública. La presidenta autonómica ha lamentado la «imagen» que se está dando «ante el mundo» por la falta de trenes y la huelga en los aeropuertos. Ha explicado que ella misma llegó a Andalucía en avión con retraso por la huelga del personal de tierra en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y ha advertido de que estas incidencias perjudican a viajeros, comerciantes, negocios y al principal motor económico de provincias como Málaga.« Una pena que no esté el tren , pero por lo menos que el aeropuerto funcione a pleno rendimiento para que no pase lo mismo», ha rematado su mensaje, en referencia a la interrupción del AVE entre la Costa del Sol y Madrid tras los daños registrados en la infraestructura ferroviaria. Su crítica enlaza con un contexto especialmente sensible en plena Semana Santa, con miles de desplazamientos y con el aeropuerto malagueño soportando una presión extraordinaria de operaciones .El comentario de Ayuso ha encontrado eco en una provincia que mira con preocupación cualquier fallo en sus grandes puertas de entrada. Málaga afronta estos días una altísima afluencia de visitantes y la normalidad en las conexiones resulta decisiva para hoteles, restauración, comercio y actividad turística. Precisamente por eso, la presidenta madrileña ha puesto el foco en que España debe ofrecer una imagen de funcionamiento y solvencia, y no de bloqueo en fechas clave para territorios que viven del turismo . Ayuso ha cerrado en Málaga una visita intensa en la que ha enlazado la tradición de la Paloma con la solemnidad de Mena y ha aprovechado el escaparate de la Semana Santa para señalar los problemas de transporte que afectan a la Costa del Sol en una de las semanas de mayor proyección internacional de la ciudad. Isabel Díaz Ayuso ha concentrado en apenas 24 horas una agenda de gran carga simbólica y política en la Semana Santa de Málaga . La presidenta de la Comunidad de Madrid ha asistido a la procesión de la Paloma , al desembarco de la Legión y al traslado del Cristo de Mena , en una visita marcada por tres imágenes: su toque de campana ante el trono de la Virgen de la Paloma en calle Larios, su presencia en uno de los actos más singulares y multitudinarios del Jueves Santo malagueño y sus críticas a la imagen que proyecta España por la falta de trenes y los problemas en los aeropuertos.La primera estación de ese recorrido se produjo en la tarde del Miércoles Santo. En la calle Larios, eje principal del centro histórico, Ayuso tocó la campana del trono de María Santísima de la Paloma, en un gesto que tiene carga institucional además de devocional. Junto a ella estuvo el alcalde de Madrid, José Luis Martínez- Almeida , con quien se fundió en un abrazo antes del paso de la cofradía. No se trata de una presencia casual ni meramente protocolaria: el Ayuntamiento de Madrid mantiene desde 1944 la condición de Hermano Mayor Honorario de esta corporación, una vinculación que Almeida ha reivindicado como expresión del hermanamiento entre Madrid y Málaga.Ese primer acto ha servido para subrayar una tradición compartida entre ambas ciudades, pero también para abrir una visita que Ayuso ha querido prolongar en el Jueves Santo malagueño. La presidenta madrileña ha acudido este jueves al desembarco de la Legión en el puerto y después ha seguido el traslado del Cristo de la Buena Muerte, conocido popularmente como Cristo de Mena, hasta la plaza de Fray Alonso de Santo Tomás, donde los legionarios portan la sagrada imagen hasta la Casa Hermandad para su entronización .La dirigente madrileña ha vivido por primera vez este traslado desde dentro del dispositivo institucional y ha compartido espacio con el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, el presidente de la Diputación, Francisco Salado, los consejeros andaluces Carolina España, Rocío Blanco y Arturo Bernal, además de distintas autoridades civiles, militares y eclesiásticas. Entre ellas han figurado también el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué , y el general Amador Enseñat, jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra. Durante el acto, Ayuso ha participado del ambiente castrense y popular y ha cantado ‘El novio de la muerte’ junto al alcalde malagueño, en otra de las imágenes destacadas de su paso por la ciudad.La tercera clave de su visita ha llegado antes del desembarco, cuando Ayuso ha introducido el elemento político en una jornada de enorme proyección pública. La presidenta autonómica ha lamentado la «imagen» que se está dando «ante el mundo» por la falta de trenes y la huelga en los aeropuertos. Ha explicado que ella misma llegó a Andalucía en avión con retraso por la huelga del personal de tierra en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y ha advertido de que estas incidencias perjudican a viajeros, comerciantes, negocios y al principal motor económico de provincias como Málaga.« Una pena que no esté el tren , pero por lo menos que el aeropuerto funcione a pleno rendimiento para que no pase lo mismo», ha rematado su mensaje, en referencia a la interrupción del AVE entre la Costa del Sol y Madrid tras los daños registrados en la infraestructura ferroviaria. Su crítica enlaza con un contexto especialmente sensible en plena Semana Santa, con miles de desplazamientos y con el aeropuerto malagueño soportando una presión extraordinaria de operaciones .El comentario de Ayuso ha encontrado eco en una provincia que mira con preocupación cualquier fallo en sus grandes puertas de entrada. Málaga afronta estos días una altísima afluencia de visitantes y la normalidad en las conexiones resulta decisiva para hoteles, restauración, comercio y actividad turística. Precisamente por eso, la presidenta madrileña ha puesto el foco en que España debe ofrecer una imagen de funcionamiento y solvencia, y no de bloqueo en fechas clave para territorios que viven del turismo . Ayuso ha cerrado en Málaga una visita intensa en la que ha enlazado la tradición de la Paloma con la solemnidad de Mena y ha aprovechado el escaparate de la Semana Santa para señalar los problemas de transporte que afectan a la Costa del Sol en una de las semanas de mayor proyección internacional de la ciudad. RSS de noticias de espana/andalucia
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