La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha un nuevo sistema de señalización horizontal en fase de pruebas con el objetivo de frenar la siniestralidad vial en uno de los colectivos más vulnerables de la carretera: los motoristas. El despliegue de estas nuevas marcas viales coincide de lleno con el cambio de quincena estival, un momento crítico en el que las carreteras españolas registran un aumento de circulación extrema debido a la coincidencia de los ciudadanos que finalizan sus vacaciones con aquellos que las comienzan.El año pasado se cerró con la trágica cifra de 304 motoristas fallecidos en las carreteras españolas, una estadística preocupante que ha empujado a la DGT a buscar soluciones innovadoras urgentes. Uno de los escenarios más letales para los usuarios de dos ruedas son las curvas cerradas , donde la pérdida de trayectoria o un mal cálculo del espacio suele provocar salidas de vía o colisiones frontales.Para combatir este problema específico, la DGT ha comenzado a pintar unos misteriosos círculos que están llamando la atención de los conductores. Consisten en una serie de círculos de color blanco de tamaño considerable que se ubican de forma consecutiva a lo largo del trazado de los giros más peligrosos de la red vial, sirviendo como una guía visual dinámica .Así funcionan los nuevos círculos blancos de TráficoLa mecánica de esta señalización es tan sencilla como efectiva para la seguridad de los motoristas. Los círculos blancos se sitúan de manera estratégica justo al lado de la línea continua o discontinua que divide los dos sentidos de la circulación, delimitando el eje central de la calzada. El objetivo primordial de estas marcas es actuar como una barrera psicológica y visual para el piloto, indicándole de forma clara que debe corregir su trayectoria y alejarse lo máximo posible de la divisoria de carriles.Cuando una moto se acerca a una curva y realiza la maniobra de giro, el conductor necesita inclinar su vehículo hacia el interior para compensar la fuerza centrífuga. El gran peligro radica en que, aunque las ruedas del vehículo permanezcan dentro de su carril correspondiente, el torso, los brazos y la cabeza del piloto sobresalen lateralmente debido a la inclinación de la trazada. Si la moto circula excesivamente pegada al centro, el cuerpo del motorista acaba invadiendo el sentido contrario , exponiéndose a un impacto mortal contra los coches o camiones que viajan en dirección opuesta.Qué hacer cuando veas estas marcas vialesLa norma de conducta al encontrarse con estas nuevas señales horizontales es muy estricta para garantizar la supervivencia en ruta. Los motoristas que visualicen estos elementos en su carril deben ajustar inmediatamente su posición de conducción en la calzada, modificando la trazada de la curva de modo que circulen siempre por el espacio exterior, sin pisar en ningún momento los círculos blancos con los neumáticos.Al mantener las ruedas alejadas de estas marcas pintadas, se asegura un margen de seguridad técnico de seguridad suficiente. De este modo, cuando el motorista incline la máquina para abordar el vértice del giro, todo su cuerpo permanecerá de forma segura dentro de los límites de su propio carril , eliminando por completo el riesgo de invadir la zona de circulación del sentido contrario.Un modelo importado de Austria con un 80% de éxitoEsta iniciativa no es un experimento a ciegas de la administración española, sino una adaptación de una exitosa medida de seguridad vial implementada previamente en el centro de Europa. La idea original proviene directamente de Austria, un país con una gran tradición de mototurismo y carreteras de alta montaña donde testaron exhaustivamente la efectividad de pintar estos círculos y líneas paralelas en el suelo.Los resultados obtenidos en los tramos piloto austríacos resultaron espectaculares, logrando reducir hasta en un 80% los accidentes de motocicleta en las curvas donde se aplicaron las marcas. Con esta premisa internacional, la DGT confía en que los conductores españoles asimilen rápidamente el funcionamiento del sistema, ayudando a disminuir drásticamente las colisiones y salvando decenas de vidas en las carreteras más sinuosas del país. La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha un nuevo sistema de señalización horizontal en fase de pruebas con el objetivo de frenar la siniestralidad vial en uno de los colectivos más vulnerables de la carretera: los motoristas. El despliegue de estas nuevas marcas viales coincide de lleno con el cambio de quincena estival, un momento crítico en el que las carreteras españolas registran un aumento de circulación extrema debido a la coincidencia de los ciudadanos que finalizan sus vacaciones con aquellos que las comienzan.El año pasado se cerró con la trágica cifra de 304 motoristas fallecidos en las carreteras españolas, una estadística preocupante que ha empujado a la DGT a buscar soluciones innovadoras urgentes. Uno de los escenarios más letales para los usuarios de dos ruedas son las curvas cerradas , donde la pérdida de trayectoria o un mal cálculo del espacio suele provocar salidas de vía o colisiones frontales.Para combatir este problema específico, la DGT ha comenzado a pintar unos misteriosos círculos que están llamando la atención de los conductores. Consisten en una serie de círculos de color blanco de tamaño considerable que se ubican de forma consecutiva a lo largo del trazado de los giros más peligrosos de la red vial, sirviendo como una guía visual dinámica .Así funcionan los nuevos círculos blancos de TráficoLa mecánica de esta señalización es tan sencilla como efectiva para la seguridad de los motoristas. Los círculos blancos se sitúan de manera estratégica justo al lado de la línea continua o discontinua que divide los dos sentidos de la circulación, delimitando el eje central de la calzada. El objetivo primordial de estas marcas es actuar como una barrera psicológica y visual para el piloto, indicándole de forma clara que debe corregir su trayectoria y alejarse lo máximo posible de la divisoria de carriles.Cuando una moto se acerca a una curva y realiza la maniobra de giro, el conductor necesita inclinar su vehículo hacia el interior para compensar la fuerza centrífuga. El gran peligro radica en que, aunque las ruedas del vehículo permanezcan dentro de su carril correspondiente, el torso, los brazos y la cabeza del piloto sobresalen lateralmente debido a la inclinación de la trazada. Si la moto circula excesivamente pegada al centro, el cuerpo del motorista acaba invadiendo el sentido contrario , exponiéndose a un impacto mortal contra los coches o camiones que viajan en dirección opuesta.Qué hacer cuando veas estas marcas vialesLa norma de conducta al encontrarse con estas nuevas señales horizontales es muy estricta para garantizar la supervivencia en ruta. Los motoristas que visualicen estos elementos en su carril deben ajustar inmediatamente su posición de conducción en la calzada, modificando la trazada de la curva de modo que circulen siempre por el espacio exterior, sin pisar en ningún momento los círculos blancos con los neumáticos.Al mantener las ruedas alejadas de estas marcas pintadas, se asegura un margen de seguridad técnico de seguridad suficiente. De este modo, cuando el motorista incline la máquina para abordar el vértice del giro, todo su cuerpo permanecerá de forma segura dentro de los límites de su propio carril , eliminando por completo el riesgo de invadir la zona de circulación del sentido contrario.Un modelo importado de Austria con un 80% de éxitoEsta iniciativa no es un experimento a ciegas de la administración española, sino una adaptación de una exitosa medida de seguridad vial implementada previamente en el centro de Europa. La idea original proviene directamente de Austria, un país con una gran tradición de mototurismo y carreteras de alta montaña donde testaron exhaustivamente la efectividad de pintar estos círculos y líneas paralelas en el suelo.Los resultados obtenidos en los tramos piloto austríacos resultaron espectaculares, logrando reducir hasta en un 80% los accidentes de motocicleta en las curvas donde se aplicaron las marcas. Con esta premisa internacional, la DGT confía en que los conductores españoles asimilen rápidamente el funcionamiento del sistema, ayudando a disminuir drásticamente las colisiones y salvando decenas de vidas en las carreteras más sinuosas del país. La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha un nuevo sistema de señalización horizontal en fase de pruebas con el objetivo de frenar la siniestralidad vial en uno de los colectivos más vulnerables de la carretera: los motoristas. El despliegue de estas nuevas marcas viales coincide de lleno con el cambio de quincena estival, un momento crítico en el que las carreteras españolas registran un aumento de circulación extrema debido a la coincidencia de los ciudadanos que finalizan sus vacaciones con aquellos que las comienzan.El año pasado se cerró con la trágica cifra de 304 motoristas fallecidos en las carreteras españolas, una estadística preocupante que ha empujado a la DGT a buscar soluciones innovadoras urgentes. Uno de los escenarios más letales para los usuarios de dos ruedas son las curvas cerradas , donde la pérdida de trayectoria o un mal cálculo del espacio suele provocar salidas de vía o colisiones frontales.Para combatir este problema específico, la DGT ha comenzado a pintar unos misteriosos círculos que están llamando la atención de los conductores. Consisten en una serie de círculos de color blanco de tamaño considerable que se ubican de forma consecutiva a lo largo del trazado de los giros más peligrosos de la red vial, sirviendo como una guía visual dinámica .Así funcionan los nuevos círculos blancos de TráficoLa mecánica de esta señalización es tan sencilla como efectiva para la seguridad de los motoristas. Los círculos blancos se sitúan de manera estratégica justo al lado de la línea continua o discontinua que divide los dos sentidos de la circulación, delimitando el eje central de la calzada. El objetivo primordial de estas marcas es actuar como una barrera psicológica y visual para el piloto, indicándole de forma clara que debe corregir su trayectoria y alejarse lo máximo posible de la divisoria de carriles.Cuando una moto se acerca a una curva y realiza la maniobra de giro, el conductor necesita inclinar su vehículo hacia el interior para compensar la fuerza centrífuga. El gran peligro radica en que, aunque las ruedas del vehículo permanezcan dentro de su carril correspondiente, el torso, los brazos y la cabeza del piloto sobresalen lateralmente debido a la inclinación de la trazada. Si la moto circula excesivamente pegada al centro, el cuerpo del motorista acaba invadiendo el sentido contrario , exponiéndose a un impacto mortal contra los coches o camiones que viajan en dirección opuesta.Qué hacer cuando veas estas marcas vialesLa norma de conducta al encontrarse con estas nuevas señales horizontales es muy estricta para garantizar la supervivencia en ruta. Los motoristas que visualicen estos elementos en su carril deben ajustar inmediatamente su posición de conducción en la calzada, modificando la trazada de la curva de modo que circulen siempre por el espacio exterior, sin pisar en ningún momento los círculos blancos con los neumáticos.Al mantener las ruedas alejadas de estas marcas pintadas, se asegura un margen de seguridad técnico de seguridad suficiente. De este modo, cuando el motorista incline la máquina para abordar el vértice del giro, todo su cuerpo permanecerá de forma segura dentro de los límites de su propio carril , eliminando por completo el riesgo de invadir la zona de circulación del sentido contrario.Un modelo importado de Austria con un 80% de éxitoEsta iniciativa no es un experimento a ciegas de la administración española, sino una adaptación de una exitosa medida de seguridad vial implementada previamente en el centro de Europa. La idea original proviene directamente de Austria, un país con una gran tradición de mototurismo y carreteras de alta montaña donde testaron exhaustivamente la efectividad de pintar estos círculos y líneas paralelas en el suelo.Los resultados obtenidos en los tramos piloto austríacos resultaron espectaculares, logrando reducir hasta en un 80% los accidentes de motocicleta en las curvas donde se aplicaron las marcas. Con esta premisa internacional, la DGT confía en que los conductores españoles asimilen rápidamente el funcionamiento del sistema, ayudando a disminuir drásticamente las colisiones y salvando decenas de vidas en las carreteras más sinuosas del país. RSS de noticias de espana/andalucia
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