El nuevo régimen reforzado de sanciones de Estados Unidos a Cuba pone en jaque la posición allí de las entidades financieras españolas. Concretamente, de Banco Sabadell y Alto Cedro , propiedad de Javier Botín (hermano de la presidenta del Banco Santander). Y la evolución de las sanciones ha supuesto un punto más de presión y vigilancia para ambas, según fuentes financieras. Hace más de dos meses, la Administración de Donald Trump emitió una nueva orden ejecutiva por la cual puede llegar a sancionar a todo tipo de empresas extranjeras, sin importar su procedencia, por tratar y hacer negocios con determinadas compañías y personas cubanas. Son las llamadas sanciones secundarias, que amplían sobremanera la potencia de fuego de la amenaza ya que estrangula la presencia allí del tejido productivo de fuera de la isla caribeña. En un primer momento, Estados Unidos incluyó en la lista de sancionados con los que no se podía hacer negocios al holding militar Gaesa , su presidenta y la minera Moa Nickel. La clave en esta decisión era Gaesa ya que, según el propio EE.UU., controla el 40% de la economía cubana; por ejemplo, todo el negocio turístico en la isla. El hecho de tener vínculos financieros u operativos con Gaesa expone a las empresas españolas a ser sancionadas por Estados Unidos. Sanciones que podrían implicar bloqueos de activos, sanciones monetarias, dificultades para operar en dólares… un abanico amplio para que se deje de hacer negocios con la isla.El pasado 13 de julio , Trump amplió la lista a otras diez entidades que quedaban totalmente vetadas para transaccionar con ellas, bajo amenaza de castigo. Se incluyó a las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), las Brigadas de Respuesta Rápida, la Corporación Antillana Exportadora (Antex), Enetec, Coreydan, el Grupo Empresarial de Comercio Exterior (Gecomex), la Organización Superior de Dirección Empresarial Caudal (Caudal), el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (Gemar) y el Ministerio de Turismo de Cuba. Aquí ha llegado la puntilla para determinadas compañías españolas, primero por Gaesa y después por el Ministerio de Turismo. Las cadenas hoteleras Meliá , Iberostar y Barceló han abandonado todos sus negocios en Cuba, los hoteles que gestionaban y explotaban, al estar en riesgo sanciones. Y fuentes empresariales lamentan que el objetivo de EE.UU. para estrangular la inversión extranjera en Cuba se está cumpliendo, a la vista de los acontecimientos. En este sentido, las fuentes consultadas apuntan ahora al sector financiero que aún permanece.Sector bancarioDesde España, Banco Sabadell tiene una oficina de representación en La Habana para prestar servicios corporativos a empresas de nuestro país que están en ese territorio o que hacen negocios allí. Tienen una representación física en la isla y aunque su negocio es pequeño, el riesgo es evidente. La presencia está articulada a través de una sociedad llamada Financiera Iberoamericana , de la que posee el 50% y el 50% restante lo tiene la entidad estatal cubana Banco Internacional de Comercio. A cierre del año pasado, la sociedad tenía unos 97,7 millones de euros de activo y aportó al resultado del Sabadell unos 4,2 millones de euros. Pero no por pequeño se tiene menos riesgo, porque para Estados Unidos sería indiferente el volumen. Fuentes financieras destacan que el riesgo para el Sabadell no es la pérdida del negocio en Cuba , que es casi testimonial, sino que Estados Unidos les imponga cualquier tipo de sanción, con el golpe que ello supone a nivel de mercados. Fuentes jurídicas añaden que el banco ha de ser muy cuidadoso con las operaciones que gestiona en la isla. De ello es plenamente consciente el banco, que de momento permanece en Cuba. «Banco Sabadell ha cumplido siempre la legislación vigente y las exigencias en materia de sanciones internacionales y lo seguirá haciendo, como no puede ser de otra manera», señalan fuentes de la entidad.La otra entidad que queda en el punto de mira es Alto Cedro, propiedad de Javier Botín. En su caso, tampoco se trata de una gran entidad financiera en Cuba pero el riesgo para el grupo y su dueño sería también considerable. Esta entidad se dedica al negocio corporativo para dar servicio a las empresas nacionales y extranjeras que desarrollan negocio internacional en Cuba. La realidad es que la amenaza de EE.UU. es real para todas las compañías foráneas de la isla. «Las personas extranjeras que realicen transacciones con personas designadas conforme a la Orden Ejecutiva 14404 , o que operen en los sectores de energía, defensa y materiales conexos, metales y minería, servicios financieros o seguridad de la economía cubana están expuestas a sanciones. Las personas no estadounidenses, incluidas las instituciones financieras extranjeras, deben proceder con cautela en cualquier transacción con una parte sancionada bajo esta autoridad», recoge el último comunicado norteamericano de cuando ampliaron el listado de empresas cubanas sancionadas.Las hoteleras ya se han marchadoAnte una advertencia como esta, las hoteleras españolas ya han hecho las maletas. Iberostar, Barceló y Meliá han abandonado el país, aunque desde el principio todas las miradas han estado en esta última por ser uno de los reyes del turismo en Cuba y ser compañía cotizada. Así las cosas, Meliá gestionaba y explotaba hasta antes de estas sanciones 34 establecimientos en la isla caribeña, siendo su presencia muy relevante para el grupo . Su retirada ha tenido ya impacto en las cuentas al haber tenido que provisionar 79,4 millones de euros por las pérdidas esperadas derivadas de esta decisión, lo cual se ha comido prácticamente todo el beneficio del grupo en el primer semestre. Pero más allá del número, el riesgo para el grupo hotelero estaba en que las sanciones le cerraran los mercados globales. «El consejo de administración y el equipo directivo han adoptado esta decisión con el firme propósito de proteger los intereses de la compañía y de sus accionistas, preservar nuestra capacidad de acceso a los mercados financieros internacionales y salvaguardar las oportunidades de crecimiento futuro del grupo», dijo el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, en una carta remitida al mercado junto a sus resultados. El nuevo régimen reforzado de sanciones de Estados Unidos a Cuba pone en jaque la posición allí de las entidades financieras españolas. Concretamente, de Banco Sabadell y Alto Cedro , propiedad de Javier Botín (hermano de la presidenta del Banco Santander). Y la evolución de las sanciones ha supuesto un punto más de presión y vigilancia para ambas, según fuentes financieras. Hace más de dos meses, la Administración de Donald Trump emitió una nueva orden ejecutiva por la cual puede llegar a sancionar a todo tipo de empresas extranjeras, sin importar su procedencia, por tratar y hacer negocios con determinadas compañías y personas cubanas. Son las llamadas sanciones secundarias, que amplían sobremanera la potencia de fuego de la amenaza ya que estrangula la presencia allí del tejido productivo de fuera de la isla caribeña. En un primer momento, Estados Unidos incluyó en la lista de sancionados con los que no se podía hacer negocios al holding militar Gaesa , su presidenta y la minera Moa Nickel. La clave en esta decisión era Gaesa ya que, según el propio EE.UU., controla el 40% de la economía cubana; por ejemplo, todo el negocio turístico en la isla. El hecho de tener vínculos financieros u operativos con Gaesa expone a las empresas españolas a ser sancionadas por Estados Unidos. Sanciones que podrían implicar bloqueos de activos, sanciones monetarias, dificultades para operar en dólares… un abanico amplio para que se deje de hacer negocios con la isla.El pasado 13 de julio , Trump amplió la lista a otras diez entidades que quedaban totalmente vetadas para transaccionar con ellas, bajo amenaza de castigo. Se incluyó a las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), las Brigadas de Respuesta Rápida, la Corporación Antillana Exportadora (Antex), Enetec, Coreydan, el Grupo Empresarial de Comercio Exterior (Gecomex), la Organización Superior de Dirección Empresarial Caudal (Caudal), el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (Gemar) y el Ministerio de Turismo de Cuba. Aquí ha llegado la puntilla para determinadas compañías españolas, primero por Gaesa y después por el Ministerio de Turismo. Las cadenas hoteleras Meliá , Iberostar y Barceló han abandonado todos sus negocios en Cuba, los hoteles que gestionaban y explotaban, al estar en riesgo sanciones. Y fuentes empresariales lamentan que el objetivo de EE.UU. para estrangular la inversión extranjera en Cuba se está cumpliendo, a la vista de los acontecimientos. En este sentido, las fuentes consultadas apuntan ahora al sector financiero que aún permanece.Sector bancarioDesde España, Banco Sabadell tiene una oficina de representación en La Habana para prestar servicios corporativos a empresas de nuestro país que están en ese territorio o que hacen negocios allí. Tienen una representación física en la isla y aunque su negocio es pequeño, el riesgo es evidente. La presencia está articulada a través de una sociedad llamada Financiera Iberoamericana , de la que posee el 50% y el 50% restante lo tiene la entidad estatal cubana Banco Internacional de Comercio. A cierre del año pasado, la sociedad tenía unos 97,7 millones de euros de activo y aportó al resultado del Sabadell unos 4,2 millones de euros. Pero no por pequeño se tiene menos riesgo, porque para Estados Unidos sería indiferente el volumen. Fuentes financieras destacan que el riesgo para el Sabadell no es la pérdida del negocio en Cuba , que es casi testimonial, sino que Estados Unidos les imponga cualquier tipo de sanción, con el golpe que ello supone a nivel de mercados. Fuentes jurídicas añaden que el banco ha de ser muy cuidadoso con las operaciones que gestiona en la isla. De ello es plenamente consciente el banco, que de momento permanece en Cuba. «Banco Sabadell ha cumplido siempre la legislación vigente y las exigencias en materia de sanciones internacionales y lo seguirá haciendo, como no puede ser de otra manera», señalan fuentes de la entidad.La otra entidad que queda en el punto de mira es Alto Cedro, propiedad de Javier Botín. En su caso, tampoco se trata de una gran entidad financiera en Cuba pero el riesgo para el grupo y su dueño sería también considerable. Esta entidad se dedica al negocio corporativo para dar servicio a las empresas nacionales y extranjeras que desarrollan negocio internacional en Cuba. La realidad es que la amenaza de EE.UU. es real para todas las compañías foráneas de la isla. «Las personas extranjeras que realicen transacciones con personas designadas conforme a la Orden Ejecutiva 14404 , o que operen en los sectores de energía, defensa y materiales conexos, metales y minería, servicios financieros o seguridad de la economía cubana están expuestas a sanciones. Las personas no estadounidenses, incluidas las instituciones financieras extranjeras, deben proceder con cautela en cualquier transacción con una parte sancionada bajo esta autoridad», recoge el último comunicado norteamericano de cuando ampliaron el listado de empresas cubanas sancionadas.Las hoteleras ya se han marchadoAnte una advertencia como esta, las hoteleras españolas ya han hecho las maletas. Iberostar, Barceló y Meliá han abandonado el país, aunque desde el principio todas las miradas han estado en esta última por ser uno de los reyes del turismo en Cuba y ser compañía cotizada. Así las cosas, Meliá gestionaba y explotaba hasta antes de estas sanciones 34 establecimientos en la isla caribeña, siendo su presencia muy relevante para el grupo . Su retirada ha tenido ya impacto en las cuentas al haber tenido que provisionar 79,4 millones de euros por las pérdidas esperadas derivadas de esta decisión, lo cual se ha comido prácticamente todo el beneficio del grupo en el primer semestre. Pero más allá del número, el riesgo para el grupo hotelero estaba en que las sanciones le cerraran los mercados globales. «El consejo de administración y el equipo directivo han adoptado esta decisión con el firme propósito de proteger los intereses de la compañía y de sus accionistas, preservar nuestra capacidad de acceso a los mercados financieros internacionales y salvaguardar las oportunidades de crecimiento futuro del grupo», dijo el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, en una carta remitida al mercado junto a sus resultados. El nuevo régimen reforzado de sanciones de Estados Unidos a Cuba pone en jaque la posición allí de las entidades financieras españolas. Concretamente, de Banco Sabadell y Alto Cedro , propiedad de Javier Botín (hermano de la presidenta del Banco Santander). Y la evolución de las sanciones ha supuesto un punto más de presión y vigilancia para ambas, según fuentes financieras. Hace más de dos meses, la Administración de Donald Trump emitió una nueva orden ejecutiva por la cual puede llegar a sancionar a todo tipo de empresas extranjeras, sin importar su procedencia, por tratar y hacer negocios con determinadas compañías y personas cubanas. Son las llamadas sanciones secundarias, que amplían sobremanera la potencia de fuego de la amenaza ya que estrangula la presencia allí del tejido productivo de fuera de la isla caribeña. En un primer momento, Estados Unidos incluyó en la lista de sancionados con los que no se podía hacer negocios al holding militar Gaesa , su presidenta y la minera Moa Nickel. La clave en esta decisión era Gaesa ya que, según el propio EE.UU., controla el 40% de la economía cubana; por ejemplo, todo el negocio turístico en la isla. El hecho de tener vínculos financieros u operativos con Gaesa expone a las empresas españolas a ser sancionadas por Estados Unidos. Sanciones que podrían implicar bloqueos de activos, sanciones monetarias, dificultades para operar en dólares… un abanico amplio para que se deje de hacer negocios con la isla.El pasado 13 de julio , Trump amplió la lista a otras diez entidades que quedaban totalmente vetadas para transaccionar con ellas, bajo amenaza de castigo. Se incluyó a las Milicias de Tropas Territoriales (MTT), la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC), las Brigadas de Respuesta Rápida, la Corporación Antillana Exportadora (Antex), Enetec, Coreydan, el Grupo Empresarial de Comercio Exterior (Gecomex), la Organización Superior de Dirección Empresarial Caudal (Caudal), el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (Gemar) y el Ministerio de Turismo de Cuba. Aquí ha llegado la puntilla para determinadas compañías españolas, primero por Gaesa y después por el Ministerio de Turismo. Las cadenas hoteleras Meliá , Iberostar y Barceló han abandonado todos sus negocios en Cuba, los hoteles que gestionaban y explotaban, al estar en riesgo sanciones. Y fuentes empresariales lamentan que el objetivo de EE.UU. para estrangular la inversión extranjera en Cuba se está cumpliendo, a la vista de los acontecimientos. En este sentido, las fuentes consultadas apuntan ahora al sector financiero que aún permanece.Sector bancarioDesde España, Banco Sabadell tiene una oficina de representación en La Habana para prestar servicios corporativos a empresas de nuestro país que están en ese territorio o que hacen negocios allí. Tienen una representación física en la isla y aunque su negocio es pequeño, el riesgo es evidente. La presencia está articulada a través de una sociedad llamada Financiera Iberoamericana , de la que posee el 50% y el 50% restante lo tiene la entidad estatal cubana Banco Internacional de Comercio. A cierre del año pasado, la sociedad tenía unos 97,7 millones de euros de activo y aportó al resultado del Sabadell unos 4,2 millones de euros. Pero no por pequeño se tiene menos riesgo, porque para Estados Unidos sería indiferente el volumen. Fuentes financieras destacan que el riesgo para el Sabadell no es la pérdida del negocio en Cuba , que es casi testimonial, sino que Estados Unidos les imponga cualquier tipo de sanción, con el golpe que ello supone a nivel de mercados. Fuentes jurídicas añaden que el banco ha de ser muy cuidadoso con las operaciones que gestiona en la isla. De ello es plenamente consciente el banco, que de momento permanece en Cuba. «Banco Sabadell ha cumplido siempre la legislación vigente y las exigencias en materia de sanciones internacionales y lo seguirá haciendo, como no puede ser de otra manera», señalan fuentes de la entidad.La otra entidad que queda en el punto de mira es Alto Cedro, propiedad de Javier Botín. En su caso, tampoco se trata de una gran entidad financiera en Cuba pero el riesgo para el grupo y su dueño sería también considerable. Esta entidad se dedica al negocio corporativo para dar servicio a las empresas nacionales y extranjeras que desarrollan negocio internacional en Cuba. La realidad es que la amenaza de EE.UU. es real para todas las compañías foráneas de la isla. «Las personas extranjeras que realicen transacciones con personas designadas conforme a la Orden Ejecutiva 14404 , o que operen en los sectores de energía, defensa y materiales conexos, metales y minería, servicios financieros o seguridad de la economía cubana están expuestas a sanciones. Las personas no estadounidenses, incluidas las instituciones financieras extranjeras, deben proceder con cautela en cualquier transacción con una parte sancionada bajo esta autoridad», recoge el último comunicado norteamericano de cuando ampliaron el listado de empresas cubanas sancionadas.Las hoteleras ya se han marchadoAnte una advertencia como esta, las hoteleras españolas ya han hecho las maletas. Iberostar, Barceló y Meliá han abandonado el país, aunque desde el principio todas las miradas han estado en esta última por ser uno de los reyes del turismo en Cuba y ser compañía cotizada. Así las cosas, Meliá gestionaba y explotaba hasta antes de estas sanciones 34 establecimientos en la isla caribeña, siendo su presencia muy relevante para el grupo . Su retirada ha tenido ya impacto en las cuentas al haber tenido que provisionar 79,4 millones de euros por las pérdidas esperadas derivadas de esta decisión, lo cual se ha comido prácticamente todo el beneficio del grupo en el primer semestre. Pero más allá del número, el riesgo para el grupo hotelero estaba en que las sanciones le cerraran los mercados globales. «El consejo de administración y el equipo directivo han adoptado esta decisión con el firme propósito de proteger los intereses de la compañía y de sus accionistas, preservar nuestra capacidad de acceso a los mercados financieros internacionales y salvaguardar las oportunidades de crecimiento futuro del grupo», dijo el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, en una carta remitida al mercado junto a sus resultados. RSS de noticias de economia
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